Recital de piano Conciertos de Mediodía

Recital de piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Vicente Uñón, piano

J.S. BACH escribió en 1722 una serie de 24 Preludios y Fugas con el título de El clave bien temperado. Años más tarde, entre 1740 y 1744, reunió un segundo volumen. El título hace referencia al nuevo sistema de afinación de la escala, y cada Preludio-Fuga está escrito en una tonalidad/modalidad diferente. El Preludio y Fuga XIV del 2º libro es obra de gran intensidad y belleza, de las mejores de toda la serie.

MOZART compuso la que cabe considerar como la más grande de todas sus sonatas en octubre de 1784. El propio autor la atribuyó gran importancia, como demuestra el hecho de que la publicara sola, junto a la Fantasía en Do menor, y dentro del largo período de diez años que separa la serie de Sonatas de París de su última serie de sonatas que escribiera en Viena. Es obra de soledad y de pasión que acaba con una sombría resignación. De ella se ha dicho con frecuencia que es una obra beethoveniana, algo que se dice siempre que Mozart se muestra patético o trágico.

BRAHMS compuso al final de su vida una serie de pequeñas piezas pianísticas en las que consiguió una admirable expresión personal, íntima y reconcentrada, y las agrupó en cuatro colecciones: La Fantasía Op. 116 y los Intermedios Op. 117 son de 1892, y las Piezas Op. 118 y 119 del año siguiente. En todas ellas abundan las denominadas "Intermedios", obras muy líricas no exentas de apasionamiento.

FALLA escribió la Fantasía bética en 1919 a petición de Arturo Rubinstein y logró en ella la cumbre de su piano y una de las páginas más hermosas de toda su música. Es una de las últimas obras que escribió basándose en el folklore, pero sin citas directas, y aunque con gran libertad no está lejos del espíritu constructivo de la sonata clásica.