Recital de música de cámara Conciertos de Mediodía

Recital de música de cámara

  1. Este acto tuvo lugar el
Sergio Castro, violín. José Enrique Bouché, violonchelo. Consuelo Mejías, piano

J. HAYDN compuso en la década final del siglo XVIII 14 Tríos para piano, violín y violonchelo y uno más sobre el que hay algunas dudas sobre su plantilla original. En la década anterior había compuesto otros 14, con el clave como instrumento central, y aún hay que reseñar en su juventud otros 11, aproximadamente, en los cuales el instrumento de tecla es el protagonista y los dos de arco son meros acompañantes.
    El Trío en Sol mayor (Hob. XV, 25), compuesto hacia 1795, es sin duda el más célebre de todos los de Haydn, y también uno de los más atípicos, ya que carece del casi preceptivo primer tiempo en forma de sonata bitemática. El Andante inicial está a medio camino del rondó y de la forma de variaciones. Le sigue un tiempo aún más lento y muy melódico en el que el violín adquiere protagonismo, y termina con el justamente célebre Rondó a la húngara en tiempo presto, un tiempo en el que Haydn  juega, aunque muy moderadamente, con el clima de la música popular que luego florecería y se pondría de moda en el siglo XIX.

J. TURINA compuso su segundo Trío entre julio de 1932 y febrero de 1933 y fue estrenado el 17 de noviembre de este último año por el Trío Neerlandés, que ya había incorporado el primero a su repertorio. Su planteamiento está un poco al margen del nacionalismo. El primer movimiento, estructurado con la forma sonata, tiene fuerza y color centroeuropeo, aunque sea precisamente esa forma la que nos traiga a la memoria acentos de otros compositores españoles. El segundo movimiento con su doble juego A, molto vivace, y B, lento, es más personal en su brevedad y es el más "español" en su ritmo de 5/8. Por último, el "final", más libre, es resumen de lo anterior a través de sus siete secciones que culminan en un "Allegro vivo", brillante y "romántica" Coda.

El Trío en Re menor es una de las obras camerísticas más célebres de MENDELSSOHN. Compuesto en 1839, recibió muy pronto los elogios de Schumann, quien en su Nueva revista de música escribió: "Es el Trío principal de nuestra época, como los de Beethoven en Si bemol (Op. 97, "Archiduque") y en Re mayor (Op. 70/1, "Geister") y el Trío en Mi bemol (Op. 100, D. 929) de Schubert lo fueron en la suya". Se estrenó en 1840 en el Gewandhaus de Leipzig con el autor al piano, y desde entonces ha sido una de las obras fundamentales del género.