Conciertos de Mediodía

Recital de música de cámara

  1. Este acto tuvo lugar el
Trio Genesis . Germán Ruiz Miranda, violín. Adam Hunter, violonchelo. Nora Pinilla, piano

J. TURINA compuso su segundo Trío entre julio de 1932 y febrero de 1933 y fue estrenado el 17 de noviembre de este último año por el Trío Neerlandés, que ya había incorporado el primero a su repertorio. Su planteamiento está un poco al margen del nacionalismo. El primer movimiento estructurado con la forma sonata, tiene fuerza y color centroeuropeo, aunque sea precisamente esa forma la que nos traiga a la memoria acentos de otros compositores españoles. El segundo movimiento con su doble juego A, molto vivace, y B, lento, es más personal en su brevedad y es el más "español" en su ritmo de 5/8. Por último, el "final", más libre, es resumen de lo anterior a través de sus siete secciones que culminan en un "Allegro vivo", brillante y "romántica" Coda.

BEETHOVEN publicó los dos Tríos Op. 70 en 1809, en pleno período de madurez. Recordemos que su Op. 1 son tres tríos con piano (1798) y que hoy conocemos un trío aún más antiguo que quedó sin número de opus, el WoO 38 (c.1791). Todavía antes que los dos de la Op. 70, compuso el Trío Op. 11, con el clarinete sustituyendo el violín. El Op. 70 nº 1 es conocido como "Geister-Trío" (Trío de los espíritus) o "Ghost-Trio" (Trío del fantasma), porque uno de los temas del tiempo lento aparece en uno de sus apuntes como parte de una escena de brujas para un Macbeth de H. von Collin, proyecto que no llegó a cuajar. Pero eso es solo una anécdota, ya que el Trío en Re mayor no tiene más lectura que la de su soberbia arquitectura. Tal vez la hondura y longitud del tiempo lento hizo innecesario el scherzo y la obra solo consta de tres movimientos.

A. PIAZZOLA, el recordado músico argentino, intentó enlazar la tradición popular con la música culta a través de un lenguaje musical que no renunciaba a la comunicación directa con nuevos públicos ni a ciertos recursos de la escritura moderna. Aunque hoy se le recuerda más por la renovación del tango argentino, también compuso en la onda de folklores más auténticos, como la milonga.

ERNESTO HALFFTER, el discípulo predilecto de Falla, compuso varias obras tituladas Habanera: Una para orquesta antes de la guerra civil, que procede de "La muerte de Carmen", y otra que incluyó en la película Bambú (1945) y que, con el Pregón - que tiene la misma procedencia-  constituyen sus Dos piezas cubanas para piano: La Habanera pianística tiene transcripciones para violín-piano, violonchelo-piano, y guitarra. La transcripción para trío es de Manuel Gas.