(y IV) Conciertos del Sábado Zarzuela de cámara: tríos y sextetos

(y IV)

  1. Este acto tuvo lugar el
Ensamble de Madrid

Alrededor del mundo de la zarzuela, increíblemente bullicioso al menor atisbo de éxito, surgió toda una  pequeña industria editorial. Salvo la partitura de orquesta, que no ha sido editada hasta nuestros días (aunque en reducido número), todo lo demás iba inmediatamente a la imprenta: El libreto lo primero, por supuesto, y junto a él "argumentos" con o sin "los cantables", resúmenes y otras minucias. Ya en lo musical, había ediciones de los principales números, de la partitura completa para piano o para canto y piano, de selecciones, fantasías y popurrís para piano o para conjuntos pequeños, de ediciones fáciles para principiantes... Y entre las selecciones o números principales, que a veces incluían preludios o intermedios, la imprescindible en conjuntos de cámara era la del sexteto formado por un cuarteto de cuerdas con el añadido de contrabajo y del piano-conductor. También hubo y hay excelentes selecciones para bandas, civiles o militares, pero estas casi nunca o nunca se editaron. Mientras que los sextetos sí, y abundantemente, lo que indica con claridad el frenético consumo de música en cafés, teatros de verso (para amenizar tiempos de espera o intermedios entre actos), hoteles, balnearios, restaurantes... Todo esto se fue al traste con lo que empezó llamándose "música mecánica". En este ciclo incluimos una selección de zarzuelas en sextetos de época, y para trío en adaptaciones más recientes.
F.A. BARBIERI fue uno de los compositores que consolidaron la zarzuela moderna con Jugar con fuego (1851), o Los diamantes de la corona (1854). Tras el éxito de Pan y toros, en 1864, la carrera de Barbieri se coronó con El barberillo de Lavapiés, en 1874, uno de nuestros "clásicos". Jugar con fuego, con libreto de Ventura de la Vega, es, por tanto, la "primera" zarzuela moderna y aún se escucha con gusto más de siglo y medio después de su estreno.
P. LUNA estrenó la zarzuela en dos actos de Antonio Paso Cano y Joaquín Abati, inspirada lejanamente en Las mil y una noches, el 20 de septiembre de 1916 en el Teatro Apolo de Madrid. Fue un éxito inenarrable, como el de sus otros títulos "orientales": El niño judío (1918) y Benamor (1923).

J. GUERRERO estrenó Martierra, zarzuela en tres actos del cubano Alfonso Hernández Catá, el 28 de septiembre de 1928 en el madrileño Teatro de la Zarzuela. Aunque es obra de mucho empeño, tanto literario como musical, no es de las más felices de sus autores.
MORENO TORROBA alcanzó fama, en los años de casi desaparición del género chico, con zarzuelas grandes como La Marchenera, en tres actos, escrita por Ricardo González del Toro y Fernando Luque, y estrenada en el Teatro de la Zarzuela el 7 de abril de 1928. El ambiente, como tantas veces, retrocede a la España isabelina de hacia 1840, pero esta vez en Andalucía.
CHUECA Y VALVERDE, que colaboraron múltiples veces, consiguieron con La Gran Vía, "revista madrileña cómico-lírica, fantástico-callejera" en un acto y cinco cuadros de Felipe Pérez González, estrenada en el Teatro Felipe de Madrid el 2 de julio de 1886, uno de los éxitos más perdurables del género chico. La Gran Vía madrileña era entonces poco más que un proyecto.

      1. Francisco Asenjo Barbieri (1823-1894)
      1. Jugar con fuego (selección para sexteto)
      1. Pablo Luna (1879-1942)
      1. El asombro de Damasco (selección para sexteto)
      1. Jacinto Guerrero (1895-1951)
      1. Martierra (selección para sexteto de J.F. Pacheco)
      1. Federico Moreno Torroba (1891-1982)
      1. La Marchenera (Selección para sexteto)
      1. Federico Chueca (1846-1908)
      2. Joaquín Valverde Durán (1846-1910)
      1. La Gran Vía (selección para sexteto)