Recital de piano Conciertos de Mediodía

Recital de piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Felipe J. Ramírez, piano

GRANADOS alcanzó en 1911 con la serie de piezas agrupadas bajo el título de Goyescas una de las cumbres del pianismo español. "Coloquio en la reja" forma parte del primer cuaderno y el piano se esfuerza en estilizar los rasgueos y punteados de la guitarra.
FALLA escribió la Fantasía bética (en realidad Fantasia baetica) en 1919 para Arturo Rubinstein, quien la estrenó en 1920 y luego se olvidó de ella. Es su obra más importante para piano solo, y una de las obras maestras del nacionalismo español.
GINASTERA compuso en 1952, por encargo del Instituto Carnegie y el Pennsylvania College for Women (U.S.A.), su primera Sonata para piano, en la que busca un camino de síntesis entre las obras basadas en el folklore argentino (ballet Estancia, Pampeanas...) y las de lenguaje más abstracto.
LISZT compuso en 1849 Funerales, luego el nº 7 de las 10 que integran el ciclo de Armonías poéticas y religiosas, título tomado de Lamartine. Como ese mismo año había muerto Chopin y hubo víctimas de la revolución húngara, esta página ha sido analizada en esos contextos, pero admite una lectura más independiente.
Francisco Beltrán BUENCAMINO fue director de orquesta, pedagogo y compositor que llevó a muchas de sus obras las leyendas y el folklore de su país natal, las Islas Filipinas. Mayon pasa por ser su mejor obra, de la que hay al menos tres versiones: Una para dos pianos (1944), otra en forma de concierto para piano y orquesta (1950) y la fantasía de Concierto para piano. En ella se describe la placidez del paisaje, la terrible erupción del volcán Mayon, la plegaria y la alegría del pueblo cuando el peligro cesa.
RACHMANINOV escribió hasta 24 Preludios pianísticos, aunque en diferentes épocas. Diez fueron publicados en la Op. 23 (1903) y trece en la Op. 32 (1910). El Op. 32/2 tiene ritmo de danza cercano al de la siciliana. El Op. 23/4 es muy elegíaco. El Op. 23/7 es una página de gran virtuosismo.
LISZT viajó por España y Portugal (1844-45) y escribió algunas obras "españolas" en el mismo estilo de las Rapsodias húngaras. La más conocida es la Rapsodia española (1863-67), con dos episodios contrastados: Folias de España y Jota aragonesa.