(IV) Conciertos del Sábado Integral de las sonatas para piano de Mozart

(IV)

  1. Este acto tuvo lugar el
Mario Monreal, piano

Sonata en Fa mayor KV 547a

El 10 de junio de 1788 Mozart incluyó en su catálogo "una pequeña sonata de piano para principiantes con un violín". Recibió el número 547 en el Catálogo de Köchel y es la última de las sonatas mozartianas para violín y piano, una obra menor hecha con "fines alimenticios".

Pero en realidad Mozart aprovechó varios fragmentos escritos para piano solo, y con ellos los editores han hecho dos sonatas pianísticas distintas.

Con el número 547a se incluyó hasta tiempos recientes una Sonata en dos movimientos: el allegro inicial es el que luego aprovechó como segundo movimiento de la Sonata para violín. El allegretto final es prácticamente el mismo, pero en Fa mayor, con el que acaba la Sonata en Do mayor K 545, que oiremos en el próximo concierto. Otras ediciones incluyen en medio el andante con variaciones que, escrito para piano (P.K. 54), Mozart también incluyó en la Sonata para violín.

La más reciente edición de Mozart ha suprimido esta Sonata (la antigua núm. 19), y hoy es rara de escuchar en concierto.

Sonata en Si bemol mayor KV 333

Aunque se la considera una de las Sonatas de París, pudo ser terminada en Strasburgo en octubre de 1778, y fue publicada en Viena por Toricella en 1784 junto a la K 284 y K 454.

Marca un retorno del autor hacia Bach, a quien ha vuelto a encontrar con alegría en París; sin embargo, los temas de Mozart son más ricos, elaborados y variados. Esta obra, de una amplitud inhabitual, es al mismo tiempo una página de distendida gracia y una pieza de difícil virtuosismo. El andante cantabile sorprende por los sombríos acentos de su parte media. El allegretto grazioso es un rondó libre de la mayor originalidad. Mozart introduce en él una auténtica cadenza de concierto que comienza sobre un calderón.

Fantaisie en Do menor KV 475

Mozart ha dejado pocas fantasías para piano. La cumbre en este terreno es la que comentamos a continuación. Fue terminada en mayo de 1785, meses después de la Sonata en Do menor KV 457, con la que será publicada bajo el número de opus 11 en Viena, por Artaria, y dedicadas ambas a Theresa von Tratther.

En el orden de publicación la fantasía precede a la sonata, lo que inclina a parte de la crítica a pensar que se escribiera como una introducción, como llevado de una necesidad de motivar la primera. Realmente existe un lazo íntimo entre las dos obras: la misma emoción, la misma agitación trágica y los mismos instantes de ternura. La variedad de los materiales utilizados en un espacio tan restringido y la audacia de su armonía son excepcionales. Episodios líricos y episodios vivos se suceden después de los acentos dramáticos del adagio inicial.

Sonata en Do menor KV 457

Mozart compone la que cabe considerar como más grande de todas sus sonatas en ocutbre de 1784. El propio autor la atribuyó gran importancia, como demuestra el hecho de que la publicara sola, junto a la Fantasía en Do menor, y dentro del largo período de diez años que separa la serie de Sonatas de París de su última serie de sonatas que escribiera en Viena.

Esta Sonata en tres movimientos es una obra de soledad y de pasión que acaba con una sombría resignación. De ella se ha dicho también con frecuencia que es una obra beethoveniana, algo que se dice siempre que Mozart se muestra patético o trágico. De nuevo citaremos a Einstein cuando dice que no demos olvidarnos que obras como ésta son las que han contribuido a hacer posible el beethovenismo.

      1. Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791)
      1. Sonata en Fa mayor, KV 547a
      2. Sonata nº 13 en Si bemol mayor KV 333 (315c)
      3. Fantasía en Do menor KV 475
      4. Sonata en Do menor KV 457