Recital de piano Conciertos de Mediodía

Recital de piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Miguel Angel Rodríguez Laiz, piano

J.S. BACH escribió la primera serie de 24 Preludios y Fugas de El clave bien temperado entre 1722 y 1724. Para demostrar la viabilidad del nuevo sistema de afinación o templanza de la escala cromática, cada preludio y fuga está en una tonalidad diferente.

MOZART compuso numerosas tandas de Variaciones, muchas de ellas sobre temas o melodías prestados. Las Variaciones sobre un tema de Duport, K. 573, son de 1789, dos años antes de su muerte.

BRAHMS escribió un Scherzo Op. 4 antes de 1852, y aunque se ha discutido si era una obra independiente o formaba parte de una sonata que no llegó a completar, hoy estamos convencidos de los primero. Es obra juvenil, brillante y llena de imaginación.

GRANADOS alcanzó con la serie de piezas agrupadas bajo el título  de Goyescas una de las cumbres del pianismo español. "Coloquio en la reja" forma parte del primer cuaderno y el piano se esfuerza en estilizar los rasgueos y punteados de la guitarra.

ALBÉNIZ es, sobre todo, el autor de la Suite Iberia, otra de las cimas del pianismo español de principios de siglo. "Rondeña" es una de las tres piezas del 2º cuaderno (1906) y está basada en el ritmo de la petenera.

RODRIGO, como buen pianista que es, ha compuesto numerosas obras para el piano, mucho menos divulgadas que las guitarrísticas. Las Tres Danzas de España, inspiradas en unos de poemas de Víctor Espinós, son de 1941 y fueron estrenadas por el autor en su concierto-recital de poesías celebrado en el Instituto Británico de Madrid en 1945. A la sombra de Torre Bermeja es de 1946 y fue compuesta, con la mirada en Albéniz, como homenaje póstumo a Ricardo Viñes, el pianista de Lérida que estrenó a la mayor parte de los músicos franceses y españoles de su época.

RAVEL escribió las cinco piezas de Miroirs entre 1904 y 1905, en un estilo lleno de novedades que desconcertaron a sus primeros oyentes. Alborada del gracioso (título original en español) es la cuarta pieza y muestra de nuevo el entusiamo de Ravel (vasco-francés) por nuestra cultura. La obra completa fue estrenada por Ricardo Viñes en 1908.