Recital de piano Conciertos de Mediodía

Recital de piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Patricia de la Vega, piano

En 1999 se cumplieron 150 años de la muerte de Chopin en París, y se programaron muchas de sus músicas con este motivo. Pero la grandeza de un compositor no se mide por los pretextos que ideamos para volver a sus composiciones: Las músicas de los grandes están siempre con nosotros.

Balada nº 1 Op. 23
Con este nombre encontramos obras poético-musicales en la Edad Media, pero Chopin es el primero que lo utiliza en obras pianísticas de duración media, sin un molde formal muy definido y, por tanto, con gran poder de variación de afectos.
Según Schumann, las cuatro baladas de Chopin tendrían un cierto carácter narrativo siguiendo las baladas poéticas del poeta emigrado Adam Mickiewitcz, pero lo cierto es que a Chopin no le gustaba excesivamente la nueva moda de la música programática y no dejó "instrucciones" al respecto. Han de ser escuchadas, pues, con total libertad de fantasía por parte del oyente.
La primera, Op. 23, tuvo larga elaboración entre 1831 y 1835 y fue publicada en 1836 dedicada al barón Stockhausen. Era una de las obras preferidas del autor, calificada por Schumann como genial y por Liszt como "una odisea del alma de Chopin".

Dos Nocturnos Op. 62
Datan de 1846, año en que fueron publicados por Brandus en París dedicados a una de sus alumnas, la Srta. Könneritz. Lentos, melancólicos y anhelantes, contemporáneos a los difíciles momentos que preceden a la ruptura con George Sand, son poco interpretados hoy día. El primero intenta una vuelta a los valores contrapuntísticos en su primer episodio, lo que también sucede en la parte final del segundo. Son poco efectistas, pero esconden muy doloridas bellezas.

Sonata en Si menor Op. 58
La tercera y última sonata pianística es obra de 1844, cuando se fraguaba la ruptura con George Sand y la enfermedad que acabaría con su vida. Y, contrariando las vicisitudes personales del tiempo en que fue concebida, es una obra repleta de energía, muy vitalista, salvo en el tercer tiempo, un lento atormentado y ensoñador.