Recital de piano Conciertos de Mediodía

Recital de piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Carolina Bellver, piano

J.S. Bach escribió la primera serie de 24 Preludios y Fugas de El clave bien temperado entre 1722 y 1724, y para demostrar la viabilidad del nuevo sistema de afinación o templanza de la escala cromática. Cada uno de ellos está en una tonalidad diferente, 12 en modo mayor y 12 en modo menor. El Preludio y Fuga en Fa menor hacen el nº 12 y están muy ligados entre sí: el Preludio está formado por notas muy tenidas que se desarrollan en arpegios, y el sujeto o tema de la fuga a 4 voces nace del final del Preludio.

La Sonata nº 28 Op. 101 de Beethoven es de 1816 y está dedicada a Dorotea von Ertmann, discípula de Beethoven. Aunque no es obra que pueda incluirse en el tercer período, sí posee multitud de rasgos que la unen a él, ya que anticipa calidades peculiares de sonatas sucesivas. Sus rasgos distintivos son la espontaneidad de inspiración, la libertad de la forma, lo fluctuante de la tonalidad y la habitual alternativa en Beethoven entre la melancolía y la tristeza, el ensueño y la enérgica decisión de vencer desalientos.

Rachmaninov compuso 24 preludios, aunque repartidos en tres opus diferentes. La Op. 23, escrita entre 1901 y 1903, se compone de diez Preludios: El nº 7 es un Allegro casi improvisatorio; el nº 3, en tiempo de Minueto, es más reposado y soñador; el nº 4 es un Andante cantabile elegíaco; y el nº 2, Maestoso, es una de las obras más fulgurantes del gran virtuoso que fue Rachmaninov.

Mompou compuso a lo largo de su vida un buen número de "Canciones y Danzas", aunando en la misma obra un pasaje más reposado con otro de carácter más lúdico. La nº 7 es de 1944 y está basada en dos melodías populares catalanas: "Muntanyes regalades" y "L'hereu Riera". El tratamiento armónico hace de estas melodías algo exquisito y nuevo, muy personal.

Isaac Albéniz consiguió con las doce piezas de la Suite Iberia, ya en los primeros de nuestro siglo, su obra maestra. El Puerto (¿El Puerto de Santa María?) es la segunda pieza del primer cuaderno y gira alrededor de un polo con el consabido episodio lento central. El proyecto de Iberia quedó truncado a la muerte del compositor. Pero como demostración de que pensaba proseguir, dejó inacabada una nueva pieza, Navarra, que fue terminada sin excesivas contemplaciones por su discípulo Deodac de Séverac, y en la que el ambiente andaluz que predomina en casi todas las obras anteriores cambia hacia la jota navarra.