Recital de piano Conciertos de Mediodía

Recital de piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Fernando Pariente Arias, piano

No sabemos bien cuándo escribió Mozart la Fantasía en Re menor K. 397. Es desde luego de la época vienesa, y pudo haberla hecho entre 1782 y 1787, pero la dejó inacabada: La mayoría de las ediciones finalizan con diez últimos compases que son probablemente de otra mano. Recuerda el estilo improvisatorio de Emanuel Bach y sus nerviosos contrastes iniciales nos retrotraen a la época del "estilo sensible".

Beethoven compuso la Sonata 21 en Do mayor Op. 53 en 1804. Es conocida como Sonata "Waldstein" por el Conde Ferdinand von Wasldstein a quien le fue dedicada, o "Aurora" por el comienzo del último movimiento, que parece surgir como un nuevo día, o por los caminos revolucionarios que abre. Es obra cumbre del segundo período beethoveniano y gira alrededor de dos movimientos muy vivos y contrastados: El "Allegro con brio" inicial, en forma sonata bitémica, y el Rondó final; en medio, un esbozo de tiempo lento que algunos consideran una mera introducción al tiempo final, con el que enlaza sin hacer ninguna pausa.

Liszt escribió tres hermosas canciones sobre sonetos de Petrarca en 1839 (Searle 270/1), luego reelaboradas en 1861 (S. 270/2). Pero inmediatamente después de la primera versión hizo las consabidas adaptaciones pianísticas entre 1839 y 1846 (S. 158), que acabó incluyendo, tras modificarlas nuevamente, en los nº  4, 5 y 6 de segunda serie de Annés de pelerinage: Italie, escrita entre 1837 y 1849 (S. 161). No se puede hablar aquí de nueva transcripción para el piano; aunque las ideas son las de la canción, la reelaboración es tan radical que se trata en realidad de una obra nueva, y excelente. El soneto 123 de Petrarca en el que comienza: "I vidi in terra angelici costumi".

Isaac Albéniz consiguió con las doce piezas de la Suite Iberia, ya en los primeros de nuestro siglo, su obra maestra. "El Puerto" (¿El Puerto de Santa María?) es la segunda pieza del primer cuaderno y gira alrededor de un polo con el consabido episodio lento central.

Darius Milhaud, componente del "Grupo de los Seis" que renovó la música francesa postimpresionista, vivió mucho tiempo en Brasil, y son bastantes las obras en las que rememora su folklore. Saudades do Brasil, Op. 67, fue escrita entre 1920 y 1921 y consta de 12 piezas. "Corcovado" es la 7ª, un tango tristón; "Ipanema", la nº 5, es un tango más nervioso dedicado a Arturo Rubinstein; "Tijuca" es la nº 8, y está dedicada a nuestro Ricardo Viñes.

Enrique Igoa se formó en el Conservatorio de Madrid, en Boston y en Darmstadt, habiendo sido profesor de los Conservatorios de León, Superior de Madrid y actualmente en el Conservatorio profesional de Arturo Soria, especializándose en Acústica y en Análisis musical. Como compositor, ha estrenado obras en España, Suiza, Alemania, Bélgica y USA, habiendo obtenido, con Estudio III, el Primer premio del Festival de Musique Sacrée en Friburgo (Alemania), y uno de los premios de la Fundación Plató por su Preludio, Balada y Fuga. Del Estudio II op. 5 dice el autor los siguiente: "Estrenado en 1992 por Fernando Pariente, el Estudio II constituye un trabajo de síntesis entre las formas técnicas y clásicas y el lenguaje del jazz. Construido sobre una clara estructura en tres partes, la primera de ellas presenta el material de toda la obra, basado en dos temas de diferente carácter. La sección central, más lenta, se funda en variaciones del tema segundo, mientras que la tercera sección recapitula todo el material precedente con múltiples modificaciones de tipo rítmico, melódico y formal.