Recital de piano Conciertos de Mediodía

Recital de piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Raquel Boldorini Fabregas, piano

Beethoven escribió la Sonata nº 8, Op. 13, en 1799, año en que fue editada con el título de "Gran sonata patética para clave o pianoforte" y dedicada al príncipe Lichnowsky. Es su obra más importante anterior al siglo XIX y una de las más célebres de su repertorio. Antes de iniciar el primer tiempo de sonata le hace preceder de un "grave" que pone en guardia al oyente sobre la trascendencia de lo que va a escuchar.

Chopin escribió los dos Nocturnos Op. 27 en 1835 e inmediatamente fueron editados en Leipzig, Londres y París. El segundo de ellos, en Re bemol mayor, es muy ornamentado y su tema está expuesto en ritmo de barcarola.

Antonio Matrogiovanni es un conocido compositor uruguayo que se formó en el Conservatorio Nacional de Montevideo. Pero sus obras apenas han sido interpretadas en España, y entre ellas está el Canto y percusión, en la que explora esa dualidad del piano, casi imposible: Cómo hacer cantar a unas cuerdas percutidas.

Alberto Ginastera es uno de los mejores compositores argentinos del siglo XX, y aunque su obra trasciende los postulados nacionalistas muchas de ellas parten del folklore de su país. La Suite de Danzas criollas, Op. 15, escrita en 1946, es buen ejemplo de su "pasión argentina".

Villa-Lobos es el padre de la música nacionalista brasileña. El "chôros" es una síntesis del alma popular de aquel país, y Villa-Lobos los escribió en numerosas ocasiones y para distintos instrumentos. El nº 5, Alma Brasileira, fue destinado al piano y es obra de 1925.

Manuel de Falla escribió la Fantasía bética (en realidad Fantasia Baetica) en 1919 para Arturo Rubinstein, quien la estrenó en 1920 y luego se olvidó de ella. Es su obra más importante para piano solo, y una de las obras maestras del nacionalismo español.