Recital de canto y piano Conciertos de Mediodía

Recital de canto y piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Charito Palomino Bogliolo, soprano. Julián Perera, piano

Este recital tiene una característica muy visible, y es su enorme variedad, lo que si, por un lado, puede ser muy agradable para el oyente, supondrá un gran esfuerzo para los intérpretes, dados los diferentes estilos, géneros y épocas de las músicas seleccionadas.

Comienza con una aieta de GIUSEPPE GIORDANO, un napolitano del XVIII contemporáneo de Cimarosa: Procede probablemente de alguna de sus numerosas óperas. Tras la canción napolitana-española de VICENZO DI CHIARO, volvemos al siglo XVIII con una bien conocida romanza francesa, Plaisir d'amour, múltiples veces atribuida al célebre Padre Martini, pero que es en realidad la única obra que aún se interpreta del alemán JOHANN PAUL SCHWARZANDORF, más conocido como Martini o Martini il Tedesco, aunque pasó casi toda su vida en Francia, donde fue maestro de música del príncipe de Condé. Esta conocida romanza de 1784 nos lleva de la mano a otra, casi un siglo posterior, uno de los pasajes más célebres del Faust de GOUNOD, ópera estrenada en 1859 con recitados hablados y en 1869 con recitados musicales.

Siguen dos canciones hispanoamericnas, una del argentino ALBERTO GINASTERA y otra del cubano ERNESTO LECUONA, ambas muy conocidas: Lecuona escribió también una zarzuela con título parecido: María de la O. El interés por el folklore, tanto el actual como el antiguo, llevó a GARCÍA LORCA a transcribir un puñadito de canciones que él mismo interpretaba en sus conciertos. La obra maestra de FALLA en este género, sus Siete Canciones populaes españolas, de 1914, fueron el punto de referencia de muchos compositores: Así FERNANDO OBRADORS, quien editó en el volumen tercero de sus Canciones clásicas españolas, y como canción popular del 1800, El Vito.

Tres ejemplos de zarzuela suponen el siguiente giro: El último romántico, de R. SOUTULLO  y J. VERT, se estrenó en Apolo en 1928. Un año antes es el estreno de Los de Aragón, del maestro JOSÉ SERRANO. Y muy anterior, de 1886, es la popularísima La Gran Vía, de CHUECA y VALVERDE padre.

Como final, para que no falte casi ningún género, se nos porpone un popularísimo cuple, Nena, firmado por I. CASAMOZ, seudónimo de Juaquín Zamacois Zabala, aunque a veces ha sido atribuido al conocido pedagog Joaquín Zamacois Soler.