(I) Ciclos de Miércoles La guitarra iberoamericana

(I)

  1. Este acto tuvo lugar el
Gabriel García Santos, guitarra

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NOTAS AL PROGRAMA
PRIMER CONCIERTO
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Abel Carlevaro (1918-2001) - Campo, preludio

En la formación como guitarrista de Abel Carlevaro intervinieron dos grandes intérpretes. Nacido en Montevideo, ciudad en la que se inició en el mundo de, la música, contó primero con las enseñanzas de Andrés Segovia, residente durante nueve años en la capital uruguaya. Allí se produjo su debut en un concierto público en el que fue presentado por su maestro, para trasladarse después a Brasil donde pasó a recibir las enseñanzas de Heitor Villa-Lobos. Establecida su carrera como concertista actuó en las primeras ciudades americanas, Buenos Aires, Río de Janeiro, Caracas, Nueva York, Washington, San Francisco, Toronto, y ,por supuesto, Montevideo; en Europa, París, Londres, Madrid, Barcelona, Heidelberg, y en ciudades de Japón.
A esta faceta de intérprete se suma su actividad como compositor, marcada por dos características principales, su recurrente dedicación a la guitarra y su integración en una visión personal del nacionalismo. De entre sus composiciones para orquesta, destacan su Concierto para guitarra, que estrenó, con su participación como solista, la Orquesta Sinfónica del Servicio Oficial de Difusión Radio Eléctrica (conocida como SODRE), bajo la dirección de Simón Blech, y Fantasía concertante, de1984. Un Cuarteto, de 1972, presenta a la guitarra junto al trío de cuerda.
En sus obras para guitarra y junto a algunos Estudios, figuran sus Cinco preludios americanos, a los que corresponde el titulado Campo, situado en tercer lugar al lado de Evocación, Scherzino, Ronda y Tamboriles, imágenes sonoras del ambiente musical de Uruguay.

Manuel Ponce (1882-1948) - Tres piezas al estilo de Weiss: Preludio. Balletto. Giga.

Nacido en Fresnedillo, Méjico, vivió los primeros veinte años en Aguascalientes y ejerció como organista en la iglesia de San Diego. Tras su ingreso en el Conservatorio de Méjico en 1901, prosiguió sus estudios musicales con mayor o menor rigor, que continuó en el Liceo Musical de Bolonia, en 1905, y en el Conservatorio Stern de Berlín en 1906. Aunque para entonces ya había compuesto una serie de obras, la última etapa de su preparación se desarrolla en París, de 1925 a 1933, con Paul Dukas. Su contacto con la música europea alcanza más al rigor formal de su trabajo, mientras que se manifiesta más intensamente su concepción nacionalista de la música. La tendencia en aquellos años del siglo XX es como un medio de lograr una expresión universal a través del círculo personal. El fenómeno es tan fuerte que alcanzó, salvo contadas excepciones a todos los compositores de Europa y América. March Pincherle lo ponía de manifiesto en 1934 en un comentario crítico en el que lo definía como "folclorista intuitivo y paciente, Ponce fue el primero en recoger la música popular de su país, que ha estilizado con fidelidad." Tal vez lo que mejor resume la fuerza de esa fidelidad a su tierra es su canción, una de las más de doscientas que compuso, titulada Estrellita (1913),durante años convertida en símbolo de la música popular mejicana.
Dentro de esa tendencia escribe en 1918 la Balada mejicana, después Chapultepec (1929), Ferial (1940) y, dentro de sus obras más difundidas, el Concierto del Sur, para guitarra y orquesta, de 1941, porque la guitarra ya formaba parte de sus preocupaciones instrumentales, junto al piano. Dentro de la corriente del neobarroquismo y del neoclasicismo que se vivía en la Europa de su tiempo, cabe situar tanto su Suite en estilo antiguo, como las "Tres piezas al estilo de Weiss", para las que elige otros tantos aires barrocos, Preludio, Balletto y Giga, a veces definidas como trazadas en un lenguaje híbrido, pero que recogen, al menos en la intención, el "perfume" de lo barroco aplicado a una guitarra de tres siglos después. Manuel María Ponce, que a veces firmaba sin la referencia a su segundo nombre y otras únicamente con la inicial, murió en la ciudad de Méjico el 24 de abril de 1948.

Heitor Villa-Lobos (1887-1959) - Suite popular brasileira. Mazurka-chôro. Schottish-chôro.  Valsa-chôro. Gavota-chôro

Todo un mundo de sonidos, de instrumentos y de intuición musical rodea la figura del brasileño Heitor Villa-Lobos, nacido en Río de Janeiro el 5 de marzo de 1887, y muerto en la misma ciudad el 17 de noviembre de 1959. Integrado en conjuntos instrumentales que actuaban en la calle o en los cafés de Río, aprendió, sin rigor académico alguno, a tocar el violoncello, clarinete, guitarra y piano y, por supuesto, a componer obras y obras para numerosas combinaciones instrumentales. Aquellos conjuntos, conocidos con el nombre de chôros, serán más tarde títulos, seguidos de un número de orden, de algunas de sus obras para diferentes instrumentos. Dos figuras de la música europea, el compositor francés Darius Milhaud y el concertista de piano Artur Rubinstein le orientarán para ampliar sus horizontes. Una ampliación que se concreta en 1923 cuando se traslada a París para entrar en contacto con la vanguardia musical, a la vez que tiene ocasión de presentar sus ya numerosas obras. Una producción que en conjunto acabará por constar de unos dos mil títulos, en los que están representados todos los géneros musicales.
A los años que van de 1908 a 1912 pertenece su "Suite popular brasileira", que surge de la acumulación bajo ese título conjunto de una serie de piezas que definen diversos aires de danza. Primera colección de las que compuso para guitarra, que tienen gran relevancia en el conjunto de su catálogo pese a no ser significativas en número. Seguirán las ocho piezas de Dobrados (1909), Chôros nº 1 (1921), Doce Estudios (1929) y Seispreludios (1940), relación que completan Introducción a los chôros (1929) y Concierto para guitarra y pequeña orquesta (1951), compuesto para Andrés Segovia. A los cuatro chôros -Mazurka, Schottish, Valsa y Gavota- se sumará después el Chôrinho, compuesto en 1921, como el Chôro nº 1, que ha quedado fuera del primer grupo y no siempre se programa dentro de la "Suite", cuyas partes penetran en la visión para una guitarra moderna de los correspondientes sentidos de las danzas.

Heitor Villa-Lobos - Estudios: Nº 11 en Mi menor. Nº 3 en Re mayor. Nº 7 en Mi mayor

Si París es el escenario fundamental de los "12 Estudios" para guitarra, el impulsor es sin duda Andrés Segovia que había iniciado su carrera como concertista de gran éxito en la década de 1920. En esos años, hasta 1929, al parecer Villa-Lobos escribe la colección, aunque las fechas en su caso rara vez son seguras. El ambiente es propicio, por una parte, por los frecuentes conciertos ofrecidos por Andrés Segovia; por otra, por la aspiración al rigor clásico de los compositores, muy especialmente cuando se enfrentan a un instrumento con menos historia conocida en la diversas formas. Claro que en conjunto, si Villa-Lobos cumple con el número mágico de los doce estudios, no se atiene al rigor bachiano de recorrer las tonalidades con sus modos correspondientes. Algunas de ellas adquieren especial protagonismo, como la de Mi menor, que está presente en tres de los Estudios, nos números 1, 6 y 11. En los restantes no se repiten tonalidades.
Hay una cierta unidad de objetivos en este grupo de obras, que pretenden y consiguen marcar un acercamiento del instrumento con todas sus posibilidades dentro de los límites de cada ámbito sonoro. Algo que consigue al ceñirse a unas duraciones reducidas, como en un juego de recorrido por los elementos de cada tonalidad . Se mueven entre el minuto y veinte segundos del nº 2 en La mayor, y los escasos cuatro minutos del nº. 11, en Mi menor.

Antonio Lauro (1917-1986) - Valses venezolanos: El marabino. La negra. Natalia. María Carolina

Nacido en la ciudad de Bolívar en 1917, a la muerte de su padre se trasladó a Caracas donde se desarrolló lo esencial de su formación y carrera como compositor, guitarrista, cantante y pedagogo. Tras sus estudios iniciales se concentró en la composición con Vicente Emilio Sojo y en la guitarra con Raúl Borges. Los primeros años de su actividad profesional están presididos por la música popular, con su participación en el trío Los Cantores del Trópico, lo que se refleja en su trayectoria posterior como compositor dentro del nacionalismo. Así, a lo largo de su actividad como intérprete fue pianista en lo que sería Radio Caracas, parte de los quintetos Contrapunto o Cantaclaro, director musical de la radio Ondas del Lago de Maracaibo y miembro del Trío Raúl Borges.
Consiguió varios premios como compositor con obras como Cantaclaro, para coro y orquesta sobre textos de Rómulo Gallegos. Giros negroides, Poema del Nacimiento, Conciertos para guitarra y orquesta, núms. 1 y 2, el primero de 1956, y el segundo de 1970, que tuvo que ser terminado por Inocente Carreño en 1988, al haber quedado inconcluso a su muerte. Junto a estas obras de gran formato, una larga lista de otras para voz y guitarra, voz y órgano, voz y piano y, sobre todo, de piezas para guitarra, desde diversas colecciones de "valses venezolanos" a "Piezas de concierto", pasando por suites, canciones y formas clásicas como la fuga. La fidelidad a unas normas básicas del pasado, podría decirse de la música tonal, tiene su norte en misma fidelidad a su maestro Vicente Emilio Sojo, para cuyo Liceo compuso un himno en 1984.
Su estrecha relación y su dedicación a la guitarra tuvieron su origen en su admiración por su admiración por la obra de Agustín Barrios Mangoré. De sus "Valses venezolanos" escucharemos El Marabino, quecompuso en 1942 poco después de llegar a Maracaibo, dedicado a la región próxima de ese nombre; La negra, Natalia, con el nombre de su hija, que se conoce a veces como Vals criollo y María Carolina, de 1983.

Agustín Barrios  Mangoré (1885-1944) - La dádiva. Maxixe.

Nacido en San  Juan Bautista, Paraguay, en 1885, se le conoce con el seudónimo de Mangoré tras su apellido de Barrios, y murió en San Salvador en 1944. Formó parte de la Orquesta Barrios, integrada por su familia, pero Gustavo Sosa Escalada, parte esencial del grupo interesado por la guitarra, le sugirió que fuera a la capital a estudiar en el Instituto Paraguayo. Tras esa formación debutó como solista en el Teatro Granados de Asunción. El 1910 viajó a Argentina con la idea de estar una semana dando conciertos, pero la semana se consolidó en catorce años dando recitales por América del Sur. Pasó después al Caribe y a Europa. Se cree que una de sus grabaciones en disco, realizada hacia 1910 es la primera hecha con una guitarra clásica. Los viajes continuaron y en 1939 fue invitado por el presidente de El Salvador para instalarse en el país y crear una escuela de guitarra al ser nombrado profesor del instrumento del Conservatorio de San Salvador.
Su obra ha sido clasificada en tres estilos, clásico, romántico y nacionalista, no tanto en una sucesión de épocas, sino como un juego de posibilidades expresivas según los fundamentos de cada obra en cada momento. Entre sus obras más conocidas figura La Catedral. Las dos obras programas, La dádiva y Maxixe, responden a la tendencia nacionalista.

      1. Abel Carlevaro (1918-2001)
      1. Campo (preludio)
      1. Manuel M. Ponce (1882-1948)
      1. Tres piezas al estilo de Weiss
      1. Heitor Villa-Lobos (1887-1959)
      1. Suite popular brasileira
      2. Estudio nº 11 en Mi menor
      3. Estudio nº 3 en Re mayor
      4. Estudio nº 7 en Mi mayor
      1. Antonio Lauro (1917-1986)
      1. Valses venezolanos
      1. Agustín Barrios (1885-1944)
      1. La dádiva
      2. Maxixe