Recital de guitarra Conciertos de Mediodía

Recital de guitarra

  1. Este acto tuvo lugar el
Claudio Ferrer Lafuente, guitarra

SOR compuso cuatro importantes Sonatas para guitarra. La Op. 15 fue publicada en París en 1810 y más tarde en París y en Bonn. Está escrita en un solo movimiento con la forma del neoclasicismo. Hoy se interpreta la segunda de las dos versiones publicadas.
GIULIANI escribió hasta seis Rossinianas, formadas con temas de las óperas de Rossini que a comienzos del XIX enloquecían a todos los públicos. El tratamiento guitarrístico es, en todo caso, muy brillante.
PONCE    compuso bastantes obras, en el México de la primera mitad de nuestro siglo, rememorando estilos del pasado. En este caso, dialoga con Sylvius Leopold Weiss, el gran lutista barroco alemán.
PIANA fue uno de los revalorizadores del folklore urbano rioplatense, y el impulsor de la milonga frante al triunfo abusivo del tango. Pena mulata es una canción de 1940 que mezcla el espíritu de la milonga con el ritmo negro del candombe. El arreglo para guitarra sola fue revisado por el autor.
FLEURY, gran amigo de Piana y llamado "el poeta de la guitarra", se inspiró en el folklore de la Pampa. La milonga A flor de llanto es un homenaje al catalán Domingo Prat, quien introdujo en Buenos Aires la escuela de Tárrega.
MARTÍNEZ ZARATE, importante profesor de guitarra argentino, tiene una abundante obra pedagógica. La Danza incluida parte del ritmo de la galopa paraguaya.
RANIERI, nacido en el Sur de Italia, a donde volvió para formarse con Petrassi, ha vivido desde muy joven en Buenos Aires, donde es clarinetista de la Banda Municipal y un compositor de prestigio. La Rapsodia fue escrita en 1987 a petición del intérprete de este concierto.
El recital termina con arreglos para guitarra de cuatro conocidísimas obras cantadas del repertorio español. La violetera, de 1915, es una de las canciones más internacionales de José Padilla, elogiada por Ravel y Honegger y plagiada por Chaplin en Luces de la ciudad. Tápame, tápame, de 1911, en uno de los clupés más famosos, en forma de vals y de contenido muy picaresco. Nena, de 1919, no le cede en popularidad: firmado por I. CASAMOZ, seudónimo de Joaquín Zamacois Zabala, ha sido muchas veces atribuído al conocido pedagogo Joaquín Zamacois Soler. Los nardos es el conocido pasacalle de Las leandras, el pasillo cómico-lírico escrito por E. González del Castillo y J. Muñoz Román, puesto en música por el maestro Alonso y estrenado en 1931.