(y III) Ciclos de Miércoles Ernesto Halffter en su centenario

(y III)

  1. Este acto tuvo lugar el
Cuarteto Bretón . Anne Marie North y Antonio Cárdenas, violín. Iván Martín, viola. John Stokes, violonchelo
Aurelio Viribay, piano

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TERCER CONCIERTO
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  Música de cámara

Como cualquier otro compositor español de su época, Ernesto Halffter se acercó a la música de cámara. Sin embargo, hay que señalar que no fue éste el ámbito preferido de su trabajo y que sus catálogos para piano, para orquesta o para canto son más importantes tanto en número de obras como en importancia de las mismas. Eso no quiere decir que el autor no consiguiera algunas obras de cámara que son verdaderamente maestras pero en otros casos son obras menores o transcripciones diversas. Desde luego era un género que, por su carácter abstracto y muy estructural, así como por su necesidad de desarrollos, se prestaba poco a las características del talento del autor que estaba más dotado para la pieza de fantasía y la elucubración armónica y melódica.
Una de los primeros intentos compositivos del joven Ernesto Halffter fue precisamente una obra de cámara que, sin embargo sufrirá enorme vicisitudes y no se estrenará sino de manera póstuma y a casi setenta años de su primera redacción. Nos referimos a Hommages, petite suite pour trio. Parece seguro que al menos tres de los movimientos de la obra ya existían en 1923 porque fue, junto al Cuarteto, el envío que hace a Manuel de Falla a través de Adolfo Salazar, y es algo que se confirma en la correspondencia de ambos maestros. Parece incluso que esta obra impresionó a Falla que en una de sus páginas escribió un expresivo "bravo!". En un principio, la obra estaba pensada en ocho movimientos ya que, además de los homenajes a Poulenc, Strawinsky, Salazar y Debussy que han pervivido planeaba otros cuatro a Ravel, Schönberg, Fauré y Falla. Incluso escribió a éste que había terminado esos tres y estaba ocupado en el suyo. La obra parece haberse perdido después y mucho más tarde, son exhumados por el Trío Mompou los cuatro movimientos de que consta ahora y los estrenan en el Auditorio Nacional de Madrid el 21 de Noviembre de 1991. Se inicia con un Andantino senza variazioni (A Francis Poulenc) que es un tema algo caprichoso expuesto en toda su desnuda pureza. El Allegro molto vivace (A Igor Strawinsky) muestra una muy sabia asimilación de ciertos elementos lingüísticos del autor homenajeado. Lento ma non troppo (Un parfum d'Arabie, A Adolfo Salazar) alude al Rubaiyat del propio Salazar pero con una muestra de la capacidad melódica y el refinamiento armónico de Ernesto Halffter. Hommage à l' après midi d'un faune cierra la obra con delicados tonos debussystas.
En cambio el Cuarteto de cuerda, que es una obra de la misma época, compuesta entre 1922 y 1923 tuvo una vida más normal ya que se estrenaría pronto, concretamente el 7 de Junio de 1923 en la sala Aeolian de Madrid y a cargo del Quinteto Hispania. Está dedicada a la madre del compositor y circuló mucho en los años jóvenes del autor pues fue tocado por formaciones europeas, después cayó en un cierto olvido y en la actualidad es conocido aunque debiera formar parte más frecuente del repertorio español. Aunque inicialmente se anunció como Cuarteto en la menor, acabó llamándose exclusivamente Cuarteto de cuerda. En realidad, la tonalidad no es tan nítida y el autor realiza aquí una importante experiencia armónica y también formal pues, aunque la obra es bastante libre, intenta adaptarse a las reglas del cuarteto clásico. Se inicia con un Allegro tranquillo e semplice en el que la forma sonata debe más a los clavecinistas que a los vieneses. El Andante nobilmente espressivo es un atractivo ejercicio de melodía arropada por una armonización sutilmente compleja. In tempo di minuetto usa esa danza de los clásicos con un criterio entre strawinskyano y españolista, mientras Allegremente con vivacitá es  una conclusión en la que cobran sentido algunos materiales anteriormente empleados.
Ese mismo año compuso Ernesto Halffter otra Sonatina-Fantasía para cuarteto de cuerda que el Cuarteto de Budapest estrenó en Madrid, en la Asociación de Cultura Musical, el 12 de Diciembre de 1923. No he detectado interpretaciones modernas de esta obra e ignoro si existe en la actualidad o se ha perdido como desgraciadamente ha ocurrido con otras piezas del compositor. También compuso y estrenó con el Quinteto Hispania otra obra que desconozco, Un cuento de Leonidas Andreief para dos violines, viola y dos violonchelos. La misma agrupación estrenaría en 1924 dos de los Tres preludios románticos para cuatro violines. Y como música de cámara podemos entender, aunque lleve voz solista, una de sus obras más hermosas, Automne malade, para soprano y conjunto instrumental, sobre textos de Guillaume Apollinaire.
El ballet Sonatina de 1927 es posiblemente la obra de Ernesto Halffter de la que más piezas se han desgajado. El mismo realizó la suite pianística Las Doncellas y, la vida independiente en el piano de la Danza de la Pastora y la Danza de la Gitana han hecho que se transcriban para otros instrumentos. En el presente concierto se escucha la última citada en una versión para violín y piano de Paulo Manso.
En 1934, el violonchelista Gaspar Cassadó, que tenía muy buena amistad con Ernesto Halffter, y que incluso formaría con él dúo en muchas ocasiones, en vista de que no conseguía una obra original de él para su instrumento, abordó la trascripción para violonchelo y piano de dos piezas de diferente procedencia, la canción La corza blanca y la Danza de la Gitana. La llamó Canzone e Pastorella y como tal la editó Max Eschig y figuró en muchos conciertos de Cassadó y modernamente de otros violonchelistas.
En 1944, Ernesto Halffter realizó una música de escena para una obra del dramaturgo portugués Carlos Salvagem. La obra se llamaba Dulcinea y se estrenó en el Teatro Nacional de Lisboa. De esa música incidental sacó varias piezas de concierto que van desde una suite orquestal hasta la Serenata a Dulcinea. Ésta era originariamente para piano, pero, al ser publicada por Eschig como Sérénade à Dulcinée, el mismo editor publicó transcripciones para violonchelo y piano de Gaspar Cassadó y de Maurice Gendron.
En 1945, Ernesto Halffter realizó la música para la película Bambú de donde extrajo las Dos piezas cubanas para piano que ya hemos comentado. Max Eschig las publicó por separado y de ambas, o de alguna de ellas sola, se realizaron transcripciones para varios instrumentos. La de la Habanera para violín y piano que figura en este programa es original del violinista mexicano de origen polaco Henryk Szering. En cambio, la versión para violonchelo y piano del Pregón de las mismas piezas es Maurice Gendron quien también transcribió la otra.
En 1969 el compositor escribió una nueva obra para violín y piano con el título de Madrigal que fue revisada por Henryk Szering y de la que posteriormente Narciso Yepes realizó una versión para guitarra y Emilio Mateu la de viola y piano que figura en este concierto. Una obra camerística posterior son la Pastorales para flauta y clave de 1973 que cerrará el catálogo de Ernesto Halffter en esta especialidad.

      1. Ernesto Halffter (1905-1989)
      1. Madrigal (arreglo para viola y piano de E. Mateu)
      2. Pregón (versión para violonchelo y piano de Maurice Gendron)
      3. Canzone e Pastorella (arreglo para violonchelo y piano de G. Cassadó, 1934)
      4. Sèrénade a Dulcinée, para violín y piano
      5. Dos piezas cubanas: Habanera
      6. Sonatina: Danza de la gitana (arreglo para violín y piano de Paulo Manso)
      7. Cuarteto de cuerda (1922-23)
      8. Hommages. Petite Suite pour Trio