Recital de piano Conciertos de Mediodía

Recital de piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Karina Azizova, piano

BRAHMS comenzó escribiendo para el piano, instrumento al que luego volvió en su última época con obras cortas y muy reconcentradas. En el período intermedio, en la época de sus cuatro sinfonías, escribió menos para el teclado: De esa época son sus Ocho piezas para piano Op. 76. Con ellas comienza Brahms a asediar las formas cortas pianísticas alrededor de dos denominaciones: Caprichos e Intermedios obedecen generalmente a dos estados de ánimo: lentos e intimistas los segundos, vivos y extrovertidos los primeros.
I. ALBÉNIZ llegó a la cima de su arte con las doce obras publicadas con el título general de Suite Iberia, compuestas en los últimos años de su vida. El amable costumbrismo de sus obras de salón o las de incipiente casticismo nacionalista adquieren aquí un valor universal. El Albaicín, evocación del popular barrio granadino, es obra muy nítida, de gran perfección estructural.  ALBÉNIZ editó hacia 1886 en la madrileña editorial Zozaya ocho piezas de carácter casticista como Suite espagnole Op. 47. Son un perfecto resumen de ese Albéniz despreocupado muy anterior a los logros de Iberia. Algunas de ellas las vendió y publicó luego con otros títulos: Así, Cádiz se convirtió en "Célebre Serenata española", Op. 181, o Asturias y Castilla en el "Preludio" y "Seguidillas", respectivamente, de Chants d'Espagne, Op. 232... En todo caso, estamos sin duda ante el Albéniz más popular y estas músicas siguen reteniendo toda su frescura.
  S. PROKOFIEV compuso su ballet más popular, Romeo y Julieta Op. 64, en 1935 y de su abundante música extrajo hasta tres Suites Sinfónicas, Op. 64 bis, 64 ter y 101 respectivamente. Grandísimo pianista, Prokofiev componía al piano, por lo que no le costó mucho realizar diversas transcripciones de sus obras teatrales. De Romeo y Julieta hizo para el piano una suite de diez episodios que publicó en 1937 como Opus 75.
RACHMANINOV es autor de 18 Études-Tableaux (Estudios-cuadros o, mejor, Estudios pictóricos) agrupados en las Op. 33 (1911) y Op. 39 (1917), aunque uno de ellos, el 4º de la primera serie, se transformó en el 6º de la segunda. El término "estudio" abarca dos dimensiones: la tradicional en el pianismo, y la de boceto para un "cuadro" poético. De la segunda serie se interpreta el 2º, al que el propio autor se refirió como "La mar y las gaviotas"; y el 9º, una marcha de gran poderío.