Recital de canto y piano Conciertos de Mediodía

Recital de canto y piano

  1. Este acto tuvo lugar el
José Ferrero, tenor. Juan Fernando Cebrián, piano

I. ALBÉNIZcompuso una treintenade canciones con textos de procedencia diversa: franceses, ingleses, catalanes y castellanos. Sus cinco Rimas de Bécquer son un buen ejemplo de romanticismo musical, aunque un poco tardío.

También E. GRANADOS compuso unas treinta canciones. Las Canciones amatorias suponen la colección más importante, pero la más popular es la colección de Tonadillas al estilo antiguo en las que rememora, como en su obra maestra, el Madrid goyesco.
Tus ojillos negros, canción andaluza, sobre poema de Cristóbal de Castro, de M. de FALLA, muestra, junto a las dos serenatas pianísticas y algunos fragmentos de sus zarzuelas, el temprano interés de Falla por el casticismo de salón. Fue editada en 1903. Por las mismas fechas debió componer las Dos rimas becquerianas, lo que denota ya un mejor gusto en la selección de textos. Estamos, sin embargo, en el mismo clima de canción de salón de procedencia romántica, aunque muy lejos de las sutilezas del lied germánico. La que toma el poema "Olas gigantes" se titula simplemente Rima, mientras que el autógrafo de la segunda tiene como título los dos últimos versos del poema de Bécquer: ¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos! Han sido citadas múltiples veces con el título común de Rimas.
A. GARCÍA ABRIL, turolense, académico y profesor de Composición del Real Conservatorio madrileño es autor de muy bellas canciones. Las Canciones de Valldemosa (A Federico Chopin in memoriam) son de 1974 sobre textos de diversos poetas como Rosales, García Nieto, Hierro, Gerardo Diego, Ridruejo, Espriú y Antonio Gala.

MOMPOU eligió unos cuantos sonetos del libro Combat del somní, de su amigo el poeta y editor Josep Janés, y les puso música entre 1942 y 1951. Damunt de tu, només les flors es el primero y una de las canciones más justamente célebres de su autor.
El valenciano Vicente ASENCIO, expresa en su música una suerte de síntesis entre lo regional y lo europeo, pero siempre con aroma mediterráneo. Las canciones que figuran en el programa de hoy, datan de 1966, Desespero; 1958, Cançó; y 1967, Roda la mola.
Discípula de Vicente Asencio, con quien contraería matrimonio, la castellonense Matilde SALVADOR ha conseguido importantes premios de composición (Joan Senent, 1964; Joaquín Rodrigo, 1967 y 1973) y ha estrenado cuatro ballets, dos óperas, una cantata escénica y diversas piezas corales. Entre 1947, fecha de Alba lírica y los Planys, cançons i una nadala (1964), hay numerosos ciclos de canciones en su producción. Este es quizá el género donde la compositora valenciana ha alcanzado mayor acierto.