(III) Conciertos del Sábado El violín en España

(III)

  1. Este acto tuvo lugar el
Joaquín Torre, violín. Kennedy Moretti, piano

A lo largo de 2005, año en que la Fundación Juan March cumple su primer medio siglo de vida, dedicaremos todos los Conciertos del Sábado a repasar el repertorio español dedicado a un determinado instrumento o grupo instrumental. Durante el mes de Abril, con el violín como punto de referencia, oiremos más de una docena de obras de compositores españoles, desde Falla a José Manuel López, once de ellas para violín y piano, y dos para violín solo.

J. TURINA compuso en 1929 su Sonata nº 1 para violín y piano, obra de plena y feliz madurez en la que conjuga a la perfección los moldes clásicos con su lenguaje nacionalista. En realidad no era su primera Sonata violinística, pues cuando era aún alumno en la Schola Cantorum de París había compuesto una Sonata española (1907-1908) que quedó inédita hasta nuestros días. En 1923 había escrito el importante Poema a una sanluqueña, Op. 28. Para este dúo escribió en 1932 las Variaciones clásicas, la Sonata Op. 82 en 1934, y una de las Musas de Andalucía, "Euterpe", en 1942.
Pastorale, Op. 18, es obra escrita por R. HALFFTER en 1940 y estrenada en Nueva York en 1944 por Samuel Dushkin, el violinista que le había encargado y estrenado el Concierto para violín y orquesta, Op. 11, un par de años antes. Dedicada a Cécile y Carlos Prieto, Pastorale llama la atención por su refinamiento armónico.
Gémini forma parte de la Serie Astrológica que ocupó los últimos años de creación de R. GERHARD. Compuesta en 1966, la obra arranca con un enfrentamiento entre piano y violín, que éste parece querer evitar. Digamos que en los dos personajes de Gemini es al violín al que le toca hacer el papel sosegado y reflexivo contra la mayor pugnacidad del piano. El final de la obra, sin embargo, tiende a una síntesis: ambos instrumentos parecen llegar a un acuerdo.
El madrileño J.M. LÓPEZ LÓPEZ se formó en el Real Conservatorio con, entre otros, García Abril y Luis de Pablo, y fuera de él con Messiaen, Donatoni, Vaggione o Boulez. Profesor en la Universidad Paris VIII, ha obtenido ya el Premio Nacional de Música en 2000. Su única Sonata para violín y piano, estrenada en 2001, fue un encargo del Conservatorio de Dijon durante su estancia como compositor invitado y allí fue estrenada. El título no responde a la forma histórica que inevitablemente evoca, sino que alude "a una forma sonante, resonante". Como en otras obras de López, el material compositivo proviene de principios generales de la acústica y de las características de los instrumentos que intervienen, con los que el compositor nos introduce "en el terreno de lo expresivo, de lo sensible".

      1. Joaquín Turina (1882-1949)
      1. Sonata en Re nº 1 para violín y piano Op. 51
      1. Rodolfo Halffter (1900-1987)
      1. Pastorale, para violín y piano, Op. 18
      1. Roberto Gerhard (1896-1970)
      1. Gemini, dúo concertante para violín y piano
      1. José Manuel López López (1956)
      1. Sonata para violín y piano