(II) SUSPENDIDO Conciertos del Sábado La guitarra en España

(II) SUSPENDIDO

  1. Este acto tuvo lugar el
Flores Chaviano, guitarra

NOTAS AL PROGRAMA
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A lo largo de 2005, para festejar nuestro 50º aniversario, dedicaremos todos los Conciertos del Sábado a repasar el repertorio español dedicado a un instrumento o grupo instrumental. Durante el mes de mayo, con la guitarra como guía, oiremos en cuatro conciertos 26 obras de 22 compositores.

J. VILLA ROJO compuso Temples en 1978 para Flores Chaviano quién la estrenó y mantiene en su repertorio. En ella, el timbre es el elemento generador de toda la obra en búsqueda de nuevas sonoridades.
J. Mª GARCIA LABORDA compuso Acuarela en 1989, a instancias de F. Chaviano, que la estrenó en el Paraninfo de la Universidad de Murcia en 1990. El título hace referencia a una acuarela de Ana Mirada, esposa de Flores, que representa una figuración estilizada de la danza en estilo geométrico-cubista.
F. OTERO compuso con el título de Galvanismes 2ph una serie de piezas para guitarra que luego extendió a otros instrumentos; son pequeñas manifestaciones íntimas ligadas a la época en que vivió en París (1972), y de ahí el título en francés: "Galvanismos en dos fases" expresa así mismo dos formas de tratamiento de material sonoro.
C. DIEZ compuso por encargo de G. Estarellas entre 1993 y 1995 su Preludio nel giardino recordando sus impresiones en la Academia Española de Bellas Artes en Roma. Forma parte de una serie de obras para distintas formaciones instrumentales en las que están presentes Roma y la guitarra: "Gianícolo" para guitarra y clave, o "Tiberina" para guitarra y viola.
El cubano-español F. CHAVIANO compuso Requiem para un sonero, una de susobras más conocida y difundida, en 1975 con motivo de la muerte de Miguel Matamoros, el más popular de los trovadores cubanos creador y difusor del más representativo de los géneros musicales cubanos, el "Son". En ella se funden las influencias hispanas y africanas que dan origen a este género, y por ello escuchamos el eco lejano de una pavana del vihuelista Luis Milán envuelto en percusiones y colores que en un momento dado dan rienda suelta a la improvisación.
C. CRUZ DE CASTRO compuso Algo para guitarra en 1972, originalmente para guitarra amplificada. En ella han sido eliminadas la vinculación de cada una de las dos manos con las dos zonas habituales del instrumento, no existiendo ninguna zona de la guitarra que jerarquice la acción de las manos con el criterio tradicional de su técnica.
F. CHAVIANO compuso Villalobos 87 en 1987 para celebrar el centenario del nacimiento del brasileño Héctor Villalobos, uno de los compositores americanos más sobresalientes del siglo XX: especialmente los guitarristas estarán en eterna deuda con él, pues dedicó al instrumento una abundante obra que incluye un Concierto para guitarra y orquesta. Chaviano compuso su obra para guitarra, "tres" (instrumento popular cubano), percusión y cinta electrónica que alude en ciertos momentos a diferentes materiales de algunas obras para guitarra de Villalobos.

      1. Jesús Villa Rojo (1940)
      1. Temples
      1. José María García Laborda (1946)
      1. Acuarela
      1. Francisco Otero (1940)
      1. Galvanismes 2ph
      1. Consuelo Díez (1958)
      1. Preludio nel giardino
      1. Flores Chaviano (1946)
      1. Réquiem para un sonero
      1. Carlos Cruz de Castro (1941)
      1. Algo para guitarra
      1. Flores Chaviano
      1. Villalobos 87, para guitarra, "tres", percusión y cinta electrónica