(I) Conciertos del Sábado Tríos para piano, violín y violonchelo

(I)

  1. Este acto tuvo lugar el
Rafael Quero, piano. José Antonio Campos, violín. Álvaro P. Campos, violonchelo

En la década final del siglo XVIII Joseph Haydn compuso 14 Tríos para piano, violín y violonchelo y uno más sobre el que hay algunas dudas sobre su plantilla original. En la década anterior había compuesto otros 14, con el clave como instrumento central, y aún hay que reseñar en su juventud otros 11, aproximadamente, en los cuales el instrumento de tecla es el protagonista y los dos de arco son meros acompañantes.

Los tres Tríos que hoy se interpretan fueron publicados en 1795 como Sonatas para piano, violín y violonchelo y dedicados a una pianista "amateur", Rebecca Schoeter, viuda de un compositor y con quien Haydn había mantenido en Londres relaciones afectuosas. Están compuestos en Inglaterra, y aunque no son muy difíciles técnicamente -o, al menos, no tanto como los Tríos dedicados a la pianista profesional Teresa Jansen-Bartolozzi (Hob. XV, 27, 28 y 29) compuestos en la misma época- son muestras perfectas de la gloriosa madurez del músico.

El Trío en Re mayor (Hob. XV, 24) tiene la iintimidad de la música camerística pero no carece de la energía del estilo concertante. Tras el Allegro inicial en forma de primer tiempo de sonata bitemática, el Andante en Re menor es un pequeño intermedio de gran intensidad que conduce sin interrupción al Allegro, ma dolce, muy bello y en forma de lied (ABA').

El Trío en Fa sostenido menor (Hob. XV, 26) es una de las pocas obras de Haydn en esa tonalidad, entonces aún no muy corriente; ya la había empleado en la Sinfonía 45 Los adioses y en el Cuarteto Op. 50 nº 4. El Allegro inicial en forma de sonata es muy dramático. El Adagio cantabile central, en Fa sostenido mayor, es una adaptación del de la Sinfonía 102, aunque hay quienes sostienen que la versión original es la del Trío. El final, en Tempo di menuetto, no pierde la serenidad que caracteriza al género.

El Trío en Sol mayor (Hob. XV, 25) es sin duda el más célebre de todos los de Haydn, y también uno de los más atípicos, ya que carece del casi preceptivo primer tiempo en forma de sonata bitemática. El Andante inicial está a medio camino del rondó y de la forma de variaciones. Le sigue un tiempo aún más lento y muy melódico en el que el violín adquiere protagonismo, y termina con el justamente célebre Rondó a la húngara en tiempo presto, un tiempo en el que Haydn juega, aunque muy moderadamente, con el clima de la música popular que luego florecería y se pondría de moda en el siglo XIX.


      1. Franz Joseph Haydn (1732-1809)
      1. Trio en Re mayor, Hob. XV/24
      2. Trio en nº 40 en Fa sostenido menor, Hob. XV/26
      3. Trio en Sol mayor, Hob. XV/25