(III) Conciertos del Sábado Chopin: integral de la obra para piano

(III)

  1. Este acto tuvo lugar el
Mario Monreal, piano

NOTAS AL PROGRAMA
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Cantabile
En tiempo Andantino, es obra de 1834 aunque no se editó hasta 1931 por L. Bronarski en la revista polaca Muzyka. Es una muestra más del interés de Chopin por el arte vocal de los operistas italianos.
Cuatro Mazurcas Op. 17
Compuestas en 1832-33 y publicadas en este último año, están dedicadas a Lina Freppa, profesora de canto y amiga del autor. La 1ª es muy danzarina. La 2ª, lenta, es más poética y de grandes refinamientos armónicos. La 3ª, con sorprendentes modulaciones, sigue explorando la veta melancólica, así como la 4ª, a la que a veces se ha subtitulado El pequeño judío porque, según la tradición, Chopin habría tomado el tema de un joven mendigo judío que lo cantaba en la calle.

Gran Vals Op. 42
En tiempo Vivace, compuesto y publicado en 1840, tiene como particularidad la polirritmia de una melodía binaria sobre un soporte ternario, el del vals. Debe tocarse como un reloj musical, parece que afirmó Chopin, aunque la flexibilidad del rubato no debe estar ausente, y de ahí su dificultad.

Tres Nocturnos Op. 15
Los dos primeros, de 1830-31, son contemporáneos de los Nocturnos Op. 9, mientras que el 3º es de 1833, año en que se publicaron conjuntamente. El editor inglés, siempre inspirado, les apodó como los céfiros. Están dedicados a su amigo el músico Ferdinand Hiller.
El 1º establece un fuerte contraste entre sus partes extremas, lentas y dulces, y el episodio central muy fogoso. El 2º, uno de los más gustados, es grácil, intimista. En el 3º, Chopin anotó en el manuscrito: Después de una representación de Hamlet. Tras una rememoración de la mazurca, desemboca en un pasaje religioso escrito como un coral a cuatro partes.

Variaciones brillantes Op. 12
Están basadas en el rondó Je vends des scapulaires, de la ópera cómica Ludovic de Herold y Halevy, estrenada en 1833. Chopin las compuso y las editó en ese mismo año, dedicándoselas a su alumna Emma Horsford. Es obra muy convencional, con una Introducción maestosa, el tema y cuatro variaciones virtuosas.

Dos Polonesas Op. 26
El ritmo de la polonesa había sido ya utilizado por muchos autores barrocos y clásicos, desde Bach a Mozart, pero en Chopin, desde sus primeras obras, adquieren un aire nuevo. Estas de la Op. 26 son las primeras que publicó (1836) pero había compuesto ya al menos nueve anteriormente. Dedicadas a Josef Dessauer, un músico de Praga amigo de la Sand, la 1ª es desgarradora y triste, mientras que la 2ª impone por vez primera un decidido aire marcial y patriótico.

Dos Polonesas Op. 40
Publicadas en 1840, dedicadas a su amigo y copista Julián Fontana, la 1ª, compuesta en 1838, insiste en los ritmos marciales y ha sido a veces llamada Polonesa militar. La 2ª, terminada en Mallorca en 1839, prosigue con la evocación de la Polonia invadida, y es mucho más trágica.

Polonesa Op. 44
Terminada y publicada en 1841, está dedicada a la princesa de Beauvau, hermana de Delphine Potocka. Es obra amarga y trágica, y la evocación de la mártir Polonia se logra también introduciendo ritmos de la mazurca.

      1. Fryderyk Chopin (1810-1849)
      1. Cantabile (en Si bemol mayor)
      2. Cuatro Mazurcas Op. 17
      3. Vals en La bemol mayor, Op. 42
      4. Tres Nocturnos Op. 15
      5. Variations Brillantes en Si bemol mayor, Op. 12
      6. Dos Polonesas Op. 26
      7. Dos Polonesas Op. 40
      8. Polonesa en Fa sostenido menor, Op. 44