Recital de música de cámara Conciertos de Mediodía

Recital de música de cámara

  1. Este acto tuvo lugar el
Trío Salduie . Joan Chic, violín. Pilar Juan Cano, violonchelo. Consuelo Roy, piano

El madrileño Enrique FERNÁNDEZ ARBÓS comenzó siendo un excelente violinista, época en que formó parte de un Trío con Albéniz y Rubio, y luego fue un excelente director de orquesta, ligado múltiples años a la Orquesta Sinfónica de Madrid - hoy titular del Teatro Real- , a la que muchos conocen como "Orquesta Arbós". Orquestó con éxito algunas obras de la Suite Iberia de Albéniz, y fue discreto compositor. Las Piezas españolas que vamos a escuchar incluyen ritmos tan populares y tan nuestros como el bolero y las seguidillas gitanas, así como una elegante y sugerente habanera en la que combina fragmentos de gran sentido rítmico con otros de contenido puramente melódico, siempre bajo la forma rítmica que caracteriza tan típicamente a esta bella y conocida forma musical. Es, nada más y nada menos, buena "música de salón".
El sevillano J. TURINA compuso el Trío nº2, Op.76, entre 1932 y 1933. El primer movimiento se acoge a la forma sonata, aunque, en lugar de desarrollo, Turina recurre a una nueva idea melódica a modo de lied: es un bello y muy andaluz canto presentado por el violonchelo. El segundo tiempo, Molto vivace, es breve y su sección principal presenta un ritmo de zortzico cantado por el piano en acordes. El último tiempo lo componen la sucesión de siete breves secciones contrastadas: Resume bien el contenido de la obra y acaba de modo brillante.
El ilerdense E. GRANADOS, más conocido por su obra pianística, ensayó también la camerística Su Trío Op.50, fechado en 1894 pero sólo conocido en nuestros días, es una obra ambiciosa con cuatro tiempos. El primer tiempo se haya muy bien trazado, con un magnífico dialogar de los tres instrumentos. El segundo movimiento, "Scherzetto", desarrolla una danza entre fantástica y melancólica, con una parte central de carácter bucólico que ofrece un contraste entre las dos secciones extremas. El tercer movimiento es un "Duetto" de tintes románticos que se destaca por la hermosa melodía que canta la cuerda, magistralmente combinada con el teclado. Por último, el cuarto movimiento es de sello virtuosista, con un protagonismo pianístico que sostiene los inspirados dibujos de los otros dos instrumentos.