(I) Ciclos de Miércoles Música galante

(I)

  1. Este acto tuvo lugar el
Ensemble Barroco "Sans Souci" . Jan Grimbergen, oboe barroco. Agostino Cirillo, flauta travesera. Olga Gareta, clave

NOTAS AL PROGRAMA

PRIMER CONCIERTO

    Johann Joachim era el nombre de pila de Quantz. Tras una formación muy amplia en diversos instrumentos, ocupa un puesto como oboísta en la orquesta de la corte de Dresde (1718), donde tocaba la flauta el célebre Buffandin, con quien se perfeccionaría en este instrumento. Sus viajes (1724-27) le llevan desde Dresde a Varsovia (Augusto "el Fuerte", príncipe elector de Sajonia, era a la vez rey de Polonia), Viena, Roma, Nápoles, París, Países Bajos y Londres, donde contacta con la élite de la música europea. Haendel trató de convencerle para que se quedara en Londres, pero rehusó para "no privar a su rey de los frutos de su viaje". Federico "el Grande", que desde hacia años pretendía sus servicios, le lleva a su corte (1741) con un argumento decisivo: 2.000 táleros anuales, cantidad desorbitada para un músico de la época, gratificaciones por cada obra compuesta o flauta construida además de otros extras y privilegios (E. Bach recibía 300 táleros por su oficio de cembalista, y sólo en 1756 llegaría a los 500). La corte y la amistad con el rey le retuvieron ya definitivamente en Berlín, renunciando incluso a giras de conciertos. Nos ha dejado una obra capital para el conocimiento y estudio de la música de su tiempo, un tratado de flauta (Versuch einer Anweisung die Flöte traversiere zu spielen, Berlín, 1752) donde resume su larga experiencia como intérprete y director de la Orquesta Real Berlinesa (a sus órdenes tocaban E. Bach y F. Benda); dos terceras partes de las 334 páginas de que consta las dedica a la interpretación, con avisos interesantísimos para otros intérpretes, los de cuerda y cembalistas en especial.

    La obra que abre este programa va primordialmente destinada para flauta y oboe, si bien se prevé que la primera pudiera ser sustituida por un violín y el segundo por una segunda parte de flauta o violín. Quantz sigue en sus conciertos los patrones italianos, y el frecuentar estos modelos le lleva a adoptar sus directrices en la sonata en trío por lo que toca a disposición, tratamiento temático y arquitectura. Sus cuatro tiempos responden al esquema de la "sonata da chiesa", mientras la escritura se encuadra en cauces más bien tradicionales que miran al pasado: el repetido uso del contrapunto en general y la imitación en particular, el polifonismo que rezuma, el pulso armónico. Inflexiones melódicas, carácter y pasajes ocasionales denotan, no obstante, la nueva sensibilidad.

    Carl Philipp Emmanuel es el segundo de los hijos compositores de Johann Sebastian Bach, Burney, el incansable viajero inglés en busca de noticias musicales, que entra en contacto con Emanuel en Hamburgo, queda fascinado por su personalidad: Es difícil determinar cómo y dónde ha formado Bach su estilo y gusto refinado. No cree que lo haya recibido de su padre, dada la densidad armónica y contrpuntística de éste: Puesto que desdeñó siempre la imitación, ha tenido que extraer únicamente de la naturaleza esos refinados sentimientos, esa variedad de ideas originales. A Burney le confundió que Emmanuel se expresase de modo irreverente acerca de los cánones, que representan, a su parecer, ejemplos áridos y despreciables de pedantería. Tampoco Johann Sebastian utilizó el canon por el canon, desprovisto de refinados sentimientos y variedad de ideas originales, y su hijo era un gran contrapuntista cuando lo necesitaba. La respuesta la da el mismo Emmanuel en carta a su editor: En la composición y el clave no he tenido otro maestro que mi padre. Las diferencias de estilo entre ambos son fruto de las respectivas épocas que les toca vivir, con treinta años de cadencia.

    Este tránsito hacia gustos diferentes se muestra en la poca atención que presta al oboe. Como protagonista sólo lo utiliza en los dos conciertos con cuerda y bajo continuo (Wq. 164 y 165) y en la sonata del programa, la Wq. 135, cuyo manuscrito lleva el título Sólo a oboe col Basso, que ha compuesto en 1735 en Frankfurt del Oder cuanto cuenta veintiún años. En septiembre de 1734 se ha trasladado a esta ciudad para continuar sus estudios de Derecho, que sigue más por cultura y status social que por vocación o intención de seguir la praxis jurídica. Se ayuda dando clases y dirigiendo una "musikalische Akademie", con la que intervenía en todas las celebraciones públicas que requerían música. Según su testimonio, la música interpretada era compuesta por él mismo, aunque por su carácter de circunstancias y quizá no haberla apreciado excesivamente, no la conservó. No es éste el caso de la presente obra, que presenta vínculos con la tradición (la utilización del oboe no es la única) pero apunta hacia nuevos conceptos, y le va abriendo paso y creando la fama que poco más tarde, 1738, le permitiría ser llamado al servicio del Kronprinz, el futuro Federico II.

    Los Kleinknecht son una familia que aporta en los siglos XVII y XVIII media docena de músicos profesionales en el sur de Alemania, en torno a Ulm y Augsburgo. Hijo del segundo organista de la catedral de Ulm, ha nacido en esta ciudad en 1722 Jakob Friedrich. No se conocen datos acerca de su formación pero es de suponer que ésta ha tenido lugar, junto con otros dos hermanos músicos, bajo la tutela del padre. Hasta 1769, en que se traslada a Ansbach, vive en Bayreuth la época de esplendor musical de la corte del Markgraf, primero como flautista (1743), después como violinista (1747) y, finalmente, como compositor y director musical.

De la obra conservada (Sinfonía concertante, su obra más importante; Concierto para dos flautas, y tríos y sonatas no en gran número) han seleccionado los intérpretes dos obras. La Sonata para flauta ha debido ser escrita para su hermano menor, Johann Stephan, que fue considerado como uno de los mejores intérpretes de su tiempo. La fotocopia de la edición original de que dispongo no me permite constatar su autor y lugar de publicación, pero probablemente ha sido 1748 y en Nuremberg, dentro de las VI Sonate da camera. El bajo continuo apenas tiene otra función que sostener armónicamente el canto de la flauta, sin intervenir en el desarrollo temático; también los arpegios, acordes rotos y notas rebatidas, denotan el estilo galante, especialmente en el Adagio y el Allegro (la adjetivación de "smanioso", frenético, vertiginoso, responde a esa nueva sensibilidad ante la expresión a que aludía en la introducción general). En el Presto final el bajo intenta asumir un papel más protagonista estableciendo diálogos con la flauta y desarrollando motivos y algún brote imitativo, pero sin perder de vista su verdadera condición.

    El trío que abre la segunda parte lleva en el manuscrito de la Landesbibliothek de Karlsruhe el título de Sonata a Fl trav. Ob. o V. e Fondam. y es de una datación hipotética. Sus tres tiempos (encontramos de nuevo el calificativo añadido a la indicación de tempo, "amerovole", "assai") presentan una disposición bipartita, con la consabida presencia del tono principal, Do menor, en los extremos y el relativo mayor, Mi bemol, en el eje central del primero y último movimiento, mientras el intermedio bascula entre los dos modos mayores de Mi y Si bemoles. Y como típico del estilo galante hay que destacar en todos los tiempos los frecuentísimos dúos en terceras y sextas de los dos instrumentos cantables.

    Con Christoph Schaffrath se cierra el panorama del estilo galante alemán que propone el Ensemble Barroco que lo protagoniza y que con razón toma su denominación del palacio fridericiano de Potsdamm, símbolo del Rococó afrancesado y santuario de la Galantería musical. Schaffrath, también sajón de nacimiento, ha competido en 1733 con Friedemann Bach en las oposiciones en que éste fue elegido organista de la Sophienkirche de Dresde, para ocupar al año siguiente el puesto de cembalista de Federico II cuando era todavía Kronprinz, puesto del que sería desplazado a un segundo lugar por Emmanuel Bach; desde 1741 está al servicio de la princesa Anna Amalia de Prusia, hermana del rey, gran melómana y compositora ella misma. La fatalidad de haber tropezado en su carrera con dos primeras figuras de la época como los Bach no impide que pueda ser considerado representante cualificado del círculo berlinés; fue grandemente apreciado en su tiempo, de tal manera que Marpurg le califica de excelente clavicembalista y dice de él que es suficientemente conocido en el mundo por sus bellas y por doquier apreciadas composiciones. Si por una parte no renuncia a la tradición (Gerber le considera uno de nuestros más dignos contrapuntistas), combina este bagaje con la asunción total de los postulados de la época: cierta despreocupación, ausencia de profundidad psicológica, pero atento a lograr la perfección formal y estructural, como demuestra su predilección por los motivos de dos compases, de una gran fuerza temática. Aunque más significado como compositor para clave, especialmente en sus sonatas y conciertos (es, junto a Emmanuel Bach, el compositor más prolífico en este terreno de la escuela berlinesa), la Sonata para viola da gamba no dejará de ser una buena referencia en el contexto de la música galante alemana, incluso a través de un instrumento no específico de la época.

    Y como en un guiño, el concierto cierra en el sur con Baldassare Galuppi "detto il Buranello" por su nacimiento en la isla veneciana de Burano. Dos temporadas en Londres y tres años en San Petersburgo, adonde le llama Catalina II, marcan la excepción a su permanente actividad en Venecia al servicio de los conservatorios u "ospedali", teatros y la basílica marciana. Charles Burney, que le conoce personalmente durante su viaje a Italia, le dedica encendidos elogios: El señor Buranello ha conservado intactos todo su fuego y fantasía a pesar de los helados vientos de Rusia, de donde ha vuelto recientemente... Compositor genial, agradable, elegante y rico de originalidad, vivacidad y delicadeza... Buen clavecinista y genial compositor... Es uno de los pocos genios originales que quedan de la mejor escuela que quizá haya tenido Italia... Sus composiciones son siempre geniales y espontáneas y añadiré que es también un buen contrapuntista...

    Al decir de Burney, Galuppi exigía de la buena música tres cualidades básicas: gracia, claridad y buena modulación. Nos lo demuestra el presente Trío, el único conservado entre su música instrumental, que consta de 51 sonatas para cémbalo, dos conciertos para clarinete, tres para flauta y siete "concerti a quattro", obras todas de imposible datación (su producción religiosa y dramática es mucho más abundante). Los tres tiempos de este Trío, incluido el breve Andante de 16 compases, tienen disposición binaria y son monotemáticas en su articulación.

      1. Johann Joachim Quantz (1697-1773)
      1. Trío en Do menor para flauta, oboe y continuo
      1. Carl Philipp Emanuel Bach (1714-1788)
      1. Sonata en Sol menor para oboe y continuo, Wq. 135
      1. Jakob Friedrich Kleinknecht (1722-1794)
      1. Sonata en Si menor para flauta y continuo
      2. Trío en Do menor para flauta, oboe y continuo
      1. Christoph Schaffrath (1709-1763)
      1. Sonata en Sol mayor para viola da gamba y clave obbligato
      1. Baldassare Galuppi (1706-1785)
      1. Trío en Sol mayor para flauta, oboe y continuo