(II) Ciclos de Miércoles Tres tríos españoles

(II)

  1. Este acto tuvo lugar el
Trío de Cuerda Esteban Salas . Alejandro Domínguez Morales, violín. Lorena Vidal Moreno, viola. Dimitri Furnadjiev, violonchelo

________________________________________________________________________SEGUNDO CONCIERTO
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  JUAN A. MEDINA: Un Trío para Don Quijote
Lleva unos años manifestándose como creador musical digno de ser escuchado y seguido el compositor aragonés (oscense) Juan A. Medina. Obtuvo el premio fin de carrera en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, donde estudió la composición con Antón García Abril y Zulema de la Cruz, después de haber recibido su primera formación musical en los Conservatorios de Zaragoza y Teruel. En cursos especiales ha trabajado también con los maestros Charles, Guinjoan, Barce, Sardá, Encinar, Soler, Halffter y De Pablo.
He aquí la presentación que Juan A. Medina hace de la obra a cuyo estreno vamos a asistir hoy:
"Un Trío para Don Quijote, es una obra de cámara escrita en el verano del 2005 e inspirada en el libro "Don Quijote de la Mancha" de Miguel de Cervantes. Es mi segunda obra compuesta con temática quijotesca, para conmemorar el IV centenario de la publicación del libro. La primera fue Un nuevo siglo para Don Quijote, para grupo instrumental de música antigua, estrenada en México por el grupo "La Folia" en la primavera del 2005 y posteriormente estrenada en España, en Cuenca, en junio del mismo año.
Este Trío relaciona contenidos históricos de la época con contenidos emocionales que se desprenden de la lectura de la obra de Miguel de Cervantes. El empleo de dos gestos musicales - uno inicial melódico y un segundo, rítmico- , marcan el desarrollo de la partitura. En el inicio, presento los materiales temáticos y alegóricos con los que planifico la obra. Posteriormente, el desarrollo situado en la parte central, presenta de nuevo los dos materiales en forma de sólo, primero con el violín, después con el violonchelo y por último con la viola. El final es una reexposición del inicio, pero en este caso por superposición de estratos.
La obra está dedicada al violinista Alejandro Domínguez".

CARLOS CRUZ DE CASTRO: Variaciones sobre variaciones
    En el año 2004, mi tocayo y amigo José Luis Ocejo cumplió veinticinco años como director del Festival Internacional de Santander y un buen número de profesionales de la música pensaron - pensamos-  que tal "record" de dedicación y entrega bien merecía un reconocimiento público en forma de homenaje. Y así se hizo, en el Auditorio Nacional, el 16 de junio de 2004, con un plantel de espléndidos intérpretes y con un programa en el que se registraron varios estrenos absolutos de compositores que quisieron mostrar su gratitud al homenajeado con la dedicatoria de piezas nuevas y escritas para la ocasión. Éste es el origen de las Variaciones sobre variaciones de Carlos Cruz de Castro, obra para trío de cuerda en la que el autor trabajó entre febrero y abril de aquel año y que, en la fecha y lugar arriba apuntados, estrenaron Juan Luis Jordá (violín), Emilio Matéu (viola) y Dimitar Furnadjiev (violonchelo). Naturalmente, el homenajeado hizo inviable que tal concierto se repitiera en el Festival cántabro, pero los organizadores del evento madrileño lo llevaron a Santander el día 31 de julio, la víspera de la inauguración de la que fue quincuagésima tercera edición del Festival.
    En el comentario que escribió para el estreno de su obra, Cruz de Castro explicaba que sus Variaciones sobre variaciones no responden al concepto académico de tema variado "al no estar estructuradas alrededor de un tema, sino que las ocho variaciones que constituyen la obra son ocho secciones con el mismo número de compases y las mismas notas de alturas, pero diferentes articulaciones y relaciones de éstas. Se puede considerar que las ocho son variaciones de sí mismas, que cada una de las ocho puede entenderse como variación de cada una de las siete restantes, que todas son variaciones de todas, variaciones sobre variaciones y que, por tanto, el orden de sucesión de las variaciones pudo haber sido otro, pues, al no existir un tema como punto de partida, determiné el orden con respecto a criterios de forma. Las ocho variaciones forman un arco de continuidad interpretativa, sin pausas entre ellas".


JORGE FERNÁNDEZ-GUERRA: Workin' problems
Invitado a escribir un Trío de cuerda para ser estrenado en este concierto, el maestro Fernández Guerra, sin tiempo para abordar una obra nueva, sugirió a los intérpretes la posibilidad de adaptar para su formación de arcos el trío para violín, clarinete y violonchelo que, titulado Regard perdu dans L, se estrenó en París en 1995, en concierto de la Asociación "L'Instant Donné". Dado que las tesituras del clarinete y de la viola prácticamente coinciden y habida cuenta de precedentes tan jugosos en los trasvases clarinete-viola como hay en el repertorio (¡las dos Sonatas de Brahms!, por ejemplo), todo parecía venir de cara... Pero lo cierto es que, sin querer, el compositor se ha tenido que enfrentar a más problemas de los previstos. El título de Workin' problems alude a ellos. En primer lugar, las peculiaridades tan específicas del clarinete le habían llevado -en la pieza de 1995- a dar a este instrumento un protagonismo que resultaría improcedente asumiera la viola en el tradicional trío de cuerda. Luego, los pasajes con sonidos multifónicos del clarinete no admiten -como es natural- un traspaso tal cual a la viola. Por último, el tipo de concierto en el que aquel Regard perdu dans L se estrenó -un concierto de Ensemble- permitía la actuación de un director, con lo cual se podían abordar ciertas complejidades de escritura, referidas a la métrica, que no serían procedentes en la nueva redacción, pues aquí se trataba de hacer una obra propiamente camerística. En fin, Workin' problems, aunque apoyada en los materiales de una composición anterior, de diez años atrás, resultará una obra prácticamente nueva, tras numerosos retoques que no afectan solamente a la adaptación instrumental que se asumió desde el principio. Con toda propiedad, pues, cabe hablar de estreno.

ZULEMA DE LA CRUZ: El viaje a la Ínsula
    Si varios de nuestros compositores han recurrido al Quijote como fuente de inspiración en estos últimos meses, Zulema de la Cruz lo ha hecho con especial dedicación.Sobre su nueva pieza en esta línea nos envía el siguiente comentario:
   "Esta obra pertenece a un grupo de partituras de cámara que he escrito entre los años 2004 y 2005, dedicadas al IV centenario de la publicación del libro Don Quijote de la Mancha: El Sueño de Don Quijote para orquesta de cuerda, Idilio de un Caballero andante para grupo instrumental, La Cueva de Montesinos para guitarra y Gigantes y Molinos para dos pianos. La relectura de los capítulos del Quijote dedicados al viaje de Sancho Panza a la Ínsula de Barataria, además del texto que Javier Alfaya escribió con motivo del estreno de este trío con el título "El Viaje a la Ínsula", dieron  origen a las ideas extra-musicales de la partitura.
Como para todas las obras de este grupo, la relación entre sueño y realidad sirve como inspiración general. En este caso los materiales usados para representar la visión del mundo onírico, provienen de efectos característicos de los instrumentos de cuerda. Como contraste, las danzas de la época -Gallarda, Pavana y Zarabanda-, han servido para desarrollar unos materiales melódicos representando al mundo real. En las demás obras del grupo, el trabajo con los aires de danza ha sido únicamente rítmico.
La obra está escrita en un solo movimiento donde la música se desarrolla a lo largo de unos quince minutos. El número de proporción áureo da sentido a las secciones, puntos de tensión y cambios de material de la partitura. Las relaciones entre los sonidos, tanto horizontales como verticales, se basan en una serie interválica elegida a priori, a excepción de la temática que proviene de las melodías de las danzas.
Esta partitura, compuesta en el verano del 2005, está dedicada al escritor Javier Alfaya."
EL VIAJE A LA ÍNSULA
             A Zulema de la Cruz

    Ya se ha abierto la cámara del sueño
          Y el viejo hidalgo duerme entre el estruendo
          De la fanfarria y de las locas danzas
Que dibujan su sombra en las paredes.
        Ya su criado fiel marchó muy lejos
Y es un destino lo que ahora tiene,
Quizá poder, quizá sus manos trémulas
Se hagan dueñas de vidas y de haciendas
    Mientras el caballero, solitario,
Ve su triste figura y su ventura
Vencida en cualquier vuelta del camino,
Roto ya su eslabón con esta tierra.
    Nada puede ya hacer sino dormirse
Ajeno a lo que ocurre en Barataria.
Sin saber que muy pronto habrá la vuelta,
Con lágrimas y miedo entre los párpados,
    De su amigo burlado y derrotado.
Y es que entonces habrá de nuevo un día,
Una luz a seguir que nadie vea
Pero que sea suya, y para siempre.
    Nadie sabe que hubo en esas horas
De su último viaje, en esas  leguas
Interminables, lúcido y cansado,
Buscando aquella paz que nunca tuvo.  
    Que su esperanza es ya melancolía
Y poco a poco volverá al espejo
De los años pasados, dirá adiós
A  libros y armas, dejará su yelmo.
    Y morirá escuchando viejas músicas,
Danzas lejanas, ruidos y tumultos,
Palabras que se pierden sin sonido,
Y el trino intemporal de los vencejos.
    

Javier Alfaya

      1. Juan A. Medina (1971)
      1. Un trío para Don Quijote *
      1. Carlos Cruz de Castro (1941)
      1. Variaciones sobre variaciones
      1. Jorge Fernández Guerra (1952)
      1. Workin' problems *
      1. Zulema de la Cruz (1958)
      1. El viaje a la Ínsula *
  1. * Estreno absoluto