(y III) Ciclos de Miércoles Tres tríos españoles

(y III)

  1. Este acto tuvo lugar el
Fatum String Trío . Yulia Iglinova, violín. Julia Málkova, viola. Anton Gakkel, violonchelo

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TERCER CONCIERTO
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PERE JOSEP PUÉRTOLAS: Panta Rei
   
La presente jornada musical se abre y se cierra con sendas obras de compositores que hacen su carrera en escenarios más amplios que los de la tradicional sala de conciertos. Pere Josep Puértolas, licenciado en Filología Románica y en Historia del Arte por la Universidad de Barcelona, hizo los estudios musicales en el Conservatorio del Liceo barcelonés, perfeccionando luego los de Violín con Antoni Brossa y los de Piano con Rosa Sabater. Formó parte como violinista de la Orquesta del Liceo y, más tarde, de la Orquesta Ciudad de Barcelona y fue miembro fundador de importantes grupos de cámara como Solistes de Catalunya, Grup Instrumental Catalá, Quartet Catalá, etc. En los años setenta se inició como compositor de obras dirigidas a públicos juveniles e infantiles, pero su trabajo en este campo se encaminó hacia los más variados géneros y le ocupa con exclusividad desde 1990: obras a solo, de cámara, sinfónicas, óperas; música para teatro, cine y televisión; montajes musicales para eventos como los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Barcelona o la Expo de Sevilla, ambos celebrados en 1992...
    Su trío de cuerda Panta Rei es obra de 2001, escrita para el ciclo de conciertos "Avui Música" desarrollado el el Auditori de Barcelona por solistas de la OBC (Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña), entidad encargante de la pieza. Su estreno se llevó a cabo el 1 de marzo de 2001, a cargo de Ángel Jesús García, Eric Koontz y José Mor, violín, viola y violonchelo, respectivamente. En aquella primera audición la obra se tituló sencillamente Trío para cuerda, y fue alguna impresión recibida durante la escucha lo que condujo al título definitivo de Panta Rei. El autor nos comenta:
   "La obra parece dar la sensación de que el tiempo huye al sucederse secciones Largo, Larghetto, Poco piú mosso, Adagio, Andante, Moderato, Allegro y Presto, para desembocar en un breve Adagietto que retoma, para finalizar, el Largo inicial. Todos estos tempos se interpretan sin pausas entre ellos, constituyendo así un solo Tiempo. Es posible que, en el fondo, fuera esa mi intención, la de acelerar y comprimir paulatinamente el tiempo hasta volver a los inicios, evocando la idea del Tiempo cíclico, cerrado en sí mismo"...


SALVADOR PUEYO: Fantasía Trío
   En este 2005 ha cumplido sus 70 años el maestro catalán Salvador Pueyo quien, tras su formación musical en el Conservatorio de su Barcelona natal, contó con el apoyo de esta Fundación Juan March para ampliar estudios en la École Normale de París. La plural actividad musical de Salvador Pueyo ha tenido siempre espacio para la composición, con obras de tan enorme difusión como la Sinfonía barroca o tan ambiciosas como el ballet Yerma o la ópera Terra baixa. Junto a ellas, canciones, obras a solo y música de cámara para variadas formaciones. La Fantasía Trío que aquí nos ocupa fue escrita por encargo del Festival Internacional de Música de Barcelona para su edición de 1984, y en ella fue presentada por el Trío de cuerdas de París. Para una grabación discográfica de esta obra, Lluís Millet escribió el preciso comentario que a continuación transcribimos:
   "Responde a un proceso de expansión a partir del desarrollo de un núcleo inicial, extensivo a los aspectos temáticos, tímbricos y armónicos, el cual, simultáneamente, explora en los dos sentidos las posibilidades dinámicas de un grupo instrumental esencialmente homogéneo y austero, mediante contrastes de altura, la utilización de registros extremos, la búsqueda del color instrumental en formas peculiares de ejecución (como, entre otros, el trémolo sobre armónicos) y de una sutil variación de los tempi. El espectro dinámico alcanza, en los puntos culminantes, una insólita amplitud, a la que contribuyen el uso de dobles cuerdas, la lenta evolución de las tensiones armónicas y el tratamiento expresionista de las disonancias. Estos elementos configuran, paralelamente, la vida interior de la forma, que vuelve sobre sus inicios en los nueve compases conclusivos".


LUIS BEDMAR: 5 Microformas
    Aunque granadino de nacimiento, Luis Bedmar es músico de carrera fundamentalmente cordobesa y, desde luego, plural: compositor, docente (profesor de varias especialidades en el Conservatorio de Córdoba), director de orquesta, de coro, de banda... Sin duda es profunda la huella que su labor está dejando en el devenir musical de Córdoba. Entre los maestros con quienes Bedmar amplió sus horizontes compositivos figuran Rodolfo y Cristóbal Halffter, y no deja de ser significativo que, en 1979, Luis Bedmar titulara 5 Microformas (exactamente igual que la muy polémica obra que supuso, en 1960, el paso a la "vanguardia" de un Cristóbal Halffter jovencísimo entonces) esta obra inicialmente concebida para trío de cuerda, aunque acaso se haya proyectado más en la versión orquestal que, con posterioridad, elaboró el maestro Bedmar.
    En palabras del propio compositor, "la estética compositiva de Microformas evoluciona procedimientos empleados a partir de la Suite poliserial para órgano, si bien flexibilizando el rigor en el uso de las series de doce sonidos y trabajando otros aspectos de la interválica que van desde el empleo del microtonalismo al macrotonalismo, sin que estos términos se entiendan aquí como portadores del uso de intervalos de cuartos de tono u otras divisiones menores del semitono de las ya practicadas por diferentes autores. El tercer movimiento utiliza procedimientos más identificables con técnicas modales. La obra tiene acentuado carácter figurativo y forma bloque de expresión estética con otras obras de la década de los ochenta, como Femínea, VI Microtonal o Concierto para piano y orquesta".


ÁNGEL OLIVER: Trío para violín, viola y violonchelo
    Con lógica emoción hemos de referirnos a la obra de un gran compositor que nos ha dejado en fechas recientes. Ángel Oliver Pina era, en efecto, un gran compositor, pero, antes que eso, era una persona excepcional, un hombre bueno, amigo de sus amigos, modesto, noble y generoso. Su carrera de compositor seguramente no ha sido la que en puridad hubieran determinado sus méritos, sino la que han podido hacer los pentagramas de un compositor que ha trabajado mucho en otros campos, que ha escrito su música sin prestar oídos a ningún dictamen de modas o tendencias, que no se arrimó a ningún grupo de influencia y que no invirtió ninguna energía ni tiempo alguno en "colocar" sus obras, en codear para hacerse huecos, en visitar despachos para procurarse prebendas, ni en tarea alguna de autopromoción. Acaso por eso, la música de Oliver respira independencia y sinceridad y, así, responde muy bien a la personalidad de su autor: la refleja. Por lo demás, está siempre bien escrita, como corresponde al sólido oficio adquirido por el músico aragonés y constantemente requerido al máximo por su sentido profesional y responsable.
    El Trío que aquí se va a escuchar es obra juvenil o, más precisamente, de las que representan el acceso de Oliver a su primera madurez. Escrita entre 1967 y 1968, está marcada por las enseñanzas recibidas en Italia, básicamente del maestro Goffredo Petrassi, a quien la obra está dedicada. Se estrenó en el Salón de Exposiciones de la Academia Española de Bellas Artes en Roma, el 21 de diciembre de 1968, por miembros del Cuarteto Clásico de RTVE: José Fernández (violín), Antonio Arias (viola) y Carlos Baena (violonchelo), quienes la grabarían en los estudios de RNE poco después. Su audición, aunque no fuera programada como tal, la recibiremos todos como un homenaje póstumo, homenaje que quiero ver como pórtico del grande que los músicos españoles deberemos hacer a Ángel Oliver in memoriam.


ALBERTO IGLESIAS: Cautiva
    Formado en su ciudad natal, San Sebastián, Alberto Iglesias trabajó luego en París con Schwartz y en el Laboratorio Phonos de Barcelona con Brncic. Su interés por la música electroacústica le llevó a actuar con regularidad entre 1981-86 junto al también compositor Javier Navarrete. Pronto comenzó a trabajar para el cine, sucediéndose con éxito colaboraciones con Montxo Armendáriz, Alfonso Ungría, Imanol Uribe, Ricardo Franco, Carlos Saura, Bigas Luna... y, sobre todo, con Julio Medem y Pedro Almodóvar, en filmes que han valido a Alberto Iglesias varios premios Goya, entre otros galardones nacionales e internacionales.
    Entre 1987 y 1991 trabajó en la composición de una amplia partitura para la danza, basada en textos escogidos de Ezra Pound y James Joyce. El resultado fue Cautiva, una obra que se publicó en 1992 e interesó al coreógrafo Nacho Duato, quien creó para ella "un ballet inspirado en el misterioso mundo de los sueños" que ha sido interpretado en numerosas ocasiones y en distintos países del mundo por la Compañía Nacional de Danza dirigida por Duato.
Otros ballets con música de Iglesias y coreografía de Duato vendrían después, pero hoy debemos detenernos en éste, Cautiva, cuya música no era una, sino que consistía en una sucesión - propiamente una suite-  de piezas individualizables, escritas para distintas plantillas instrumentales, una de las cuales es este trío de cuerdas, trabajo específicamente camerístico que hoy vamos a escuchar como "música pura".

      1. Pere Josep Puértolas (1949)
      1. Panta Rei
      1. Salvador Pueyo (1935)
      1. Fantasía Trío
      1. Luis Bédmar (1932)
      1. 5 Microformas
      1. Angel Oliver (1937-2005)
      1. Trío para violín, viola y violonchelo
      1. Alberto Iglesias (1955)
      1. Cautiva