Recital de canto y piano Conciertos de Mediodía

Recital de canto y piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Sandra Galiano Ceped, soprano. Tatiana Studonova, piano

A. GARCÍA ABRIL, turolense, académico y profesor de Composición del Real Conservatorio madrileño, es autor de muy bellas canciones. Las Canciones de Valldemosa (A Federico Chopin in memoriam) son de 1974 sobre textos de diversos poetas como Rosales, García Nieto, Hierro, Gerardo Diego, Ridruejo, Espriú y Antonio Gala. Se cantan la 4ª y la 6ª. Las Tres Nanas son de 1961 y están basadas en algunas de las nanas de Marinero en tierra, de Alberti.
J. GURIDI, el gran músico vasco profesor de órgano y director del Real Conservatorio de Madrid, estrenó en 1943 una de sus obras más celebradas, las Seis canciones castellanas, de las que estas dos han entrado muy justamente en el repertorio.
E. TOLDRÁ, violinista, cuartetista y director de orquesta catalán es también un excelente compositor. Entre sus canciones destacan las seis que publicó en 1941 sobre textos clásicos españoles: Madre, unos ojuelos ví sobre un poema de Lope de Vega, Nadie puede ser dichoso, sobre un poema de Garcilaso de la Vega y Cantarcillo sobre el conocido villancico de Lope.
El barcelonés F. OBRADORS es hoy recordado casi exclusivamente por sus colecciones de Canciones clásicas españolas, en las que acoge textos de poetas antiguos, populares y también modernos. Con amores, la mi madre procede del Cancionero de Palacio; Del cabello más sutil pasa por ser una de las más bellas canciones españolas de nuestro siglo.
PABLO SOROZÁBAL es uno de los últimos grandes cultivadores de la zarzuela. Entre sus más conocidas romanzas figura la de Ascensión de La del manojo de rosas (T. Fuencarral de Madrid, 1934), zarzuela grande en la que rememora el género chico.
Con música de F.A. BARBIERI y libreto de Ventura de la Vega Jugar con fuego asienta la zazuela moderna. Escrita en 1851, aún se escucha con gusto.
R. CHAPÍ. Escribió música de cámara y sinfónica, pero su popularidad se debe, sobre todo, a su extensa producción de zarzuelas. Las hijas del Zebedeo, estrenada en el Teatro Maravillas, está en el más completo olvido salvo sus célebres "Carceleras".