(IV) Conciertos del Sábado GRANDES SONATAS PARA PIANO

(IV)

  1. Este acto tuvo lugar el
Karina Azizova, piano

Obra famosa entre las famosas, la Sonata quasi una fantasia Op. 27 n° 2 ha dado lugar a toda clase de interpretaciones; el subtítulo de "Claro de luna" no se debe a BEETHOVEN, sino al poeta Ludwig Rellstab, a quien esta música le sugería la estampa de "una barca bajo la luz de la luna en el lago de los Cuatro Cantones" (¡!). El segundo movimiento, un inocente allegretto, sugería a Liszt, llevado de su habitual grandilocuencia, la imagen de "una flor entre dos abismos" (¡!). En cuanto a Lenz (el responsable de la teoría de "los tres estilos" de Beethoven), contaba que Holz (un violinista bastante cercano a Beethoven) le había confiado que el propio compositor decía que el Adagio inicial de esta Sonata lo había improvisado junto al cadáver de un amigo (¡¡¡!!!). La obra gustó desde el primer momento, pero Beethoven prefería otras de su catálogo... menos famosas. La disposición de sus movimientos no sigue el esquema que era habitual en la sonata clásica y de ahí lo de "quasi una fantasia", pero eso no era ninguna novedad, ni siquiera en el propio Beethoven.
RACHMANINOV compuso la Segunda Sonata Op. 36 en 1913 y la estrenó en Moscú ese mismo año. En 1931, tras componer las "Variaciones Corelli", la revisó, recortando largos pasajes de lucimiento pianístico, suprimiendo pasajes y reescribiendo totalmente otros. Aunque hoy algunos pianistas prefieren la primera versión, es más normal interpretar la definitiva, que es más clara. Tanto el primer movimiento como el tercero exploran con decisión el contraste entre un pianismo dramático y otro más lírico. En medio, en funciones de tiempo lento, aparece un tema con variaciones muy intimista en su comienzo que se va complicando poco a poco y enlaza directamente con el final.
PROKOFIEV, ya de vuelta a su país natal, concibió ante el inminente estallido de la Segunda Guerra mundial en 1939 un gran tríptico pianístico, las que luego llamaría "sonatas de la guerra", es decir, las nº 6, 7 y 8. La idea de considerar las tres como una inmensa sonata en diez movimientos está ligada, según Myra Mendelssohn, a la lectura del libro de Romain Rolland sobre Beethoven. El primer intérprete de la Sonata nº 6 fue el joven  pianista Sviatislav Richter, quien confesó: "Nunca había escuchado nada semejante. Con una bárbara audacia, el compositor rompe con los ideales románticos para animar su música con las pulsiones devastadoras del siglo XX". En efecto, Prokofiev vuelve a encontrar en esta música una violencia y un radicalismo que no había vuelto a practicar desde sus comienzos como compositor: Lo que entonces era provocación y rupturismo juvenil, ahora es también meditación ante la barbarie.

Karina Azizova, piano

Ludwig van Beethoven (1770-1827)
Sonata nº 14 en Do sostenido menor, Op. 27 nº 2, "Claro de luna"

Sergei Rachmaninov (1873-1943)
Sonata nº 2 en Si bemol menor, Op. 36

Sergei Prokofiev (1891-1953)
Sonata nº 6 en La mayor, Op. 82

  1. Karina AzizovaKarina AzizovaNace en Ashgabad (Turkmenistán), comienza sus estudios de piano a los siete años y en 1999 finaliza sus estudios superiores en el Conservatorio P. Tchaikovsky de Moscú con L. Naumov. Gana varios concursos internacionales en Ragusa (1993), Ostuni (1994) o Vladikavkaz (1996) y actúa en prestigiosos festivales, entre ellos, el Festival de Verano del Escorial, Música y Danza de Granada, Santander, “Letnie Igri” de Dubrovnik o el Festival de Fez. Desde 2000 reside en España, donde actúa en importantes salas como Auditorio Nacional, Museo Reina Sofía, Teatro Monumental y Palau de la Música Catalana, entre otras, y colabora con prestigiosos músicos como Radovan Vlatkovic, Ewa Podles, Teresa Berganza, Hermann Baumann, Manuel Blanco y Gerard Caussé, entre otros. Es pianista titular de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid.