Recital de viola y piano Conciertos de Mediodía

Recital de viola y piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Wen Xiao Zheng, viola. Héctor J. Sánchez, piano

W. A. MOZART, hijo de un famoso profesor de violín, compuso desde la infancia y a lo largo de su vida unas 40 sonatas para clave y violín o para violín y pianoforte. La Sonata en Mi menor hace el nº 22 de todas ellas, pero en realidad -si descontamos las de niñez- es la 6ª de las que tienen ya estilo propio. Compuesta en París en el verano de 1778, fue publicada allí en un grupo de seis dedicadas a la Electora Palatina (KV 301-306): Menos la última, en tres movimientos, las cinco primeras tienen sólo dos. La Sonata KV. 304 es la única en modo menor y rezuma melancolía y "espíritu sensible".
No se conoce la fecha exacta de la composición de las Suites para violonchelo solo de J. S. BACH, aunque se supone que fue en su etapa de maestro en Cothen. La primera edición impresa no apareció hasta 1825 en Viena, aunque existen copias debidas a Anna Magdalena, segunda esposa de Bach, y a Johann Meter Kellner, organista y amigo de Juan Sebastián. Responden todas a la forma de la suite de danzas, precedidas por un preludio todos ellos diferentes en estilo y estructura. El de la Suite nº 5 en Do menor, BWV 1011 se abre con una ceremoniosa introducción a la francesa con su peculiar intensidad rítmica. Sigue un largo episodio fugado en el que parecen oírse dos voces desde un solo instrumento. La Allemande, también de influencia francesa, parece salida del preludio del cual conserva su carácter. Hace ya tiempo, desde que Casals las impusiera en el repertorio, que muchas de las Suites de Bach han sido transcritas para otros instrumentos.
BROTONS, el brillante músico barcelonés discípulo de Montsalvatge y Ros Marbá, compuso la Sonata para viola y piano en 1986 durante su estancia en U.S.A. y muestra un lenguaje muy personal de fácil comunicación con intérpretes y público y un buen conocimiento de las reglas clásicas: El primer movimiento está en forma sonata, el segundo en forma de lied y el tercero es un rondó de muy brillantes combinaciones rítmicas. (ESTA OBRA NO SE TOCÓ)
BRAHMS escribió las dos Sonatas Op. 120 para clarinete (o viola) y piano en 1894, ya al final de su vida. Ambas son de una enorme belleza. La nº 2 solo contiene tres movimientos -carece, en realidad, de tiempo lento- y es más breve y serena que la primera, aunque aflora en ella la melancolía de un final de época. El último movimiento adopta la forma de tema y variaciones, en la que Brahms era un consumado maestro.