Recital de piano Conciertos de Mediodía

Recital de piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Juan Francisco Lago Cuellar, piano

BEETHOVEN terminó la composición de la Sonata Op. 110, su penúltima sonata pianística, el 25 de diciembre de 1821: la fecha de Navidad quedó consignada en el original, en el que no aparece ninguna dedicatoria. La simple lectura de sus tempi acredita la total y absoluta voluntad de originalidad. Se parte de un moderato, para seguir con el scherzo y ofrecer el bloque último en el que se rompen todos los viejos cánones y donde se encuentra la genialidad de esta obra: Recitativos, ariosos y fugas en el corazón de la sonata clásica.
La madrileña Z. de la CRUZ es compositora y profesora en el Real Conservatorio. Quasar fue compuesta el año 1979, y reestructurada para su estreno en 1989. Está basada en una serie de intervalos y está dividida en cuatro secciones. Una primera enérgica y rítmica con un tempo agitado, una segunda más lenta con un carácter expresivo, una tercera parecida a la primera que nos conducirá al climax, y una cuarta que servirá como final utilizando un recuerdo de las células rítmicas del primer compás. La rítmica está basada en las células que se muestran en los primeros instantes de la pieza, de las que se derivarán todos los componentes rítmicos tanto de las secciones enérgicas que presentan un movimiento agitado y rápido, como de la sección central que presenta un movimiento más lento y expresivo, y la sección que sirve de final.
A. SCRIABIN es autor de una gran cantidad de obras para piano, entre ellas diez sonatas que compuso entre 1893 (Sonata 1, Op. 6) y 1913 (Sonata 10, Op. 70). La Sonata nº 3, en Fa sostenido menor, Op. 23 puede considerarse como una obra que marca el periodo transitorio del compositor. Los cuatro movimientos se corresponden con un programa extramusical, reflejo de la personalidad visionaria de Scriabin, pero pueden escucharse sin necesidad alguna de conocerlo.
BARTOK, extraordinario pianista, es autor de casi 300 piezas agrupadas en 28 números de opus, muy desiguales en extensión, dificultad e intención, pero todas valiosas. La Sonata para piano, la única que escribió en este género, fue terminada en enero de 1926 y estrenada por su autor en diciembre del mismo año. Obra tensa, reconcentrada y áspera, abrió caminos a todo el piano del siglo XX.