(y IV) Ciclos de Miércoles DIMITRI SHOSTAKOVICH EN SU CENTENARIO

(y IV)

  1. Este acto tuvo lugar el
Yulia Iglinova, violín. Anton Gakkel, violonchelo. Viktor Derevianko, piano. Raúl Benavent, Rafael Más y Sergi Perales, percusión

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CUARTO CONCIERTO
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Sinfonía Nº 15 en La mayor, Op. 141
(Arreglo para violín , violoncello, piano, celesta y percusión de Viktor Derevianko)

    Cuando Dimitri Shostakovich acabó la Decimoquinta Sinfonía, última del ciclo sinfónico más colosal del siglo XX, hubo de llevar a cabo una reducción para dos pianos, con el fin de ser interpretada ante los mandarines de la cultura soviética. Toda obra tenía que pasar obligatoriamente por el trámite de ser "examinada" para obtener el permiso de circulación. Muchos años distaban de aquel período tenebroso, en el que un deslizamiento sonoro fuera de los cánones reglamentados podían ser motivos de pública recriminación. Sin embargo, no habían cambiado tanto los tiempos como para que un artista pudiera sentirse completamente libre y expresar con su arte aquello que le dictaba la conciencia. Shostakovich tuvo que someterse a la prueba oficial - léase censura- y la obra fue aprobada. Los dos pianistas encargados de interpretar la reducción fueron Mikhail Munten y Viktor Derevianko. Este último se había quedado maravillado con la estructura de la obra, su mezcla de lirismo e intimidad, su tensión dramática y las sonoridades que ya desde la transcripción pianística se adivinaban en la orquesta. Tanto el día en que la tocó por primera vez, como en el momento de su estreno, el 8 de enero de 1972, pensó que, a pesar de su riqueza tímbrica y despliegue instrumental, la Sinfonía guardaba en su interior cierto carácter de cámara, resaltado quizá en los momentos más confesionales, pero también en la disposición de sus relaciones sonoras.
Derevianko había fundado un trío con la violinista Valéria Vilker y el violonchelista Marc Drobinski en 1968, que pronto alcanzó cierta fama internacional, ganando varios premios de prestigiosos concursos y tocando no sólo en su país, sino en algunas ciudades europeas. Derevianko deseaba ampliar el repertorio con nuevas obras de autores rusos contemporáneos, y le propuso a Shostakovich llevar a cabo un arreglo de la Sinfonía número 15 para poder incluirlo en sus programas. Sin embargo, deseaba mantenerse lo más fiel posible al espíritu de la obra y, por tanto, conservar todas sus sonoridades primitivas. Así, las partes de la cuerda le fueron confiadas al violín y al violonchelo, mientras los instrumentos de viento, con todo el entramado tímbrico desplegado en la versión sinfónica, le fue encargado al piano. Pero faltaban los efectos de la percusión y el color de la celesta, que tan importante son en la partitura original. El arreglista entonces no tuvo inconveniente en añadir celesta y más percusión para reproducir, junto al trío con piano, todo el papel que tenían otorgado en la partitura orquestal.
Derevianko trabajó siempre dejándose llevar por sus intuiciones y por su experiencia como músico de cámara, pero en todo momento consultó sus dudas con Shostakovich, quien autorizó la trascripción y le felicitó por el resultado de sus esfuerzos sin sugerirle ningún tipo de modificaciones. El arreglo de la sinfonía pudo escucharse por vez primera en Moscú, en el Instituto Gnessine, el 23 de septiembre de 1972, a cargo de los componentes del trío, más un grupo de percusionistas dirigidos por Marc Pékarski.
    La Sinfonía número 15 es una especie de mosaico donde el autor trata de representar las principales etapas de la vida humana. Como en el caso de los Cuartetos, el corpus sinfónico de Shostakovich responde a una intencionalidad que rebasa los límites formales, aunque paradójicamente algunas de sus sinfonías fuesen tachadas de formalistas. Es decir, sus recursos expresivos, lenguaje y estructuras son productos de una imperiosa necesidad de expresión que, en la mayoría de las ocasiones, no podría manifestarse dentro de las reglas de la tradición. La Decimoquinta Sinfonía fue acabada el 29 de julio de 1971 en la ciudad de Kurgane, donde el compositor pasaba una temporada de reposo y convalecencia de su enfermedad cardiaca, y fue estrenada en Moscú, el 8 de enero de 1972, bajo la dirección de su hijo, Maxim Shostakovich. Quizás, el afán de Derevianko por llevar a cabo un arreglo para grupo de cámara se debiera al espíritu intimista y confesional que subyace debajo del carácter público y expansivo de la obra, más que en algunos cuartetos que el autor escribiera con posterioridad. Llama la atención que, al lado de pasajes que invitan al silencio y a la meditación, encontremos páginas que brillan por su elocuencia y energía, enfatizadas por la presencia de citas elegidas, desde la Obertura de Guillermo Tell de Rossini al principio, hasta el motivo del Destino de la Tetralogía wagneriana al final.
    El tema rossiniano, que en la partitura original aparece expuesto por las trompetas y en la versión camerística por la cuerda y el piano alternativamente, viene antecedido por un pasaje de ritmo quebrado y ligero, como evocación del mundo de la infancia y los juguetes Sin embargo, el contexto donde aparecen las citas de Rossini está constituido por una escala cromática de doce sonidos, casi dispuestos en forma serial, como queriendo representar una lucha entre dos polos opuestos - orden y desespero- simbolizados aquí por el balanceo entre tonalidad tradicional y atonalismo. Todo el movimiento se desarrolla dentro de una libérrima forma sonata, que solo sirve solo como leve referencia de estructuras y limites.
    El  tenebroso y pesante coral del Adagio, que la orquesta adjudica a los metales y aquí corre a cargo del piano, nos anuncia ya tímidamente el tema wagneriano, que hará su presencia real en el último movimiento. El violonchelo adquiere aquí el protagonismo que su mismo timbre ostenta en la versión sinfónica. Todo transcurre de forma declamatoria, a media luz y a media voz también, en una larga escena donde el violín responde a las lágrimas del cello y a los trágicos comentarios del piano.
El ambiente general del Allegro corta radicalmente el dramatismo del movimiento anterior. Su tema, ácido y sardónico vuelve a invitarnos al mundo de la atonalidad, esta vez con una serie marcadamente dodecafónica, dibujado por el piano y el violín, sustituyendo al enunciado del clarinete de la redacción orquestal. Como el resto de la sinfonía, este movimiento es un prodigio de sobriedad y economía de medios, ejemplo de cómo pueden contarse las cosas en su esencia, sin recurrir a falsas retóricas. Porque el autor trata de decir, de retornar a su interior, a las experiencias íntimas de su ser, y lo rubrica con una versión transportada de su motivo personal, utilizando sus iniciales, DSCH (Dimitri Shostakovich) con sus equivalentes sonidos en la notación alemana ( Re, Mi bemol, Do, Si) , criptograma que ya había empleado en otras varias ocasiones.
El último movimiento, Adagio, es uno de los más extensos del sinfonismo ruso. El piano introduce misteriosamente el tema melódico sobre el que va a girar una profunda conversación. Es el tema del Destino, que en la orquesta aparece en los metales con sordos golpes de timbales, y aquí cede su protagonismo a la cuerda y el violín, hasta dejar que una larga melodía de carácter popular le suceda, preparando lentamente el final. Muy al estilo de Shostakovich, la idea principal se revuelve en si misma, se reparte entre los instrumentos, es subrayada por la percusión - que juega en este episodio un importantísimo papel- y como si se tratara de una indagación o de un viaje introspectivo un tanto hermético, llega hasta lo más hondo, se asoma a zonas oscuras, usando un material autobiográfico, no en el sentido puramente narrativo sino sentimental, desde donde el autor, como un pájaro que vuela y bucea al tiempo, toma tierra y retorna a la brillante coda para concluir la obra de manera admirable con una línea tenida por las cuerdas, acompañadas de regulares acordes pianísticos, que doblan como campanas y un maravilloso entramado de toda la percusión. Así, el discurso termina otra vez elevándose, en un mágico final que es también despedida de todo un ciclo sinfónico y vital.

Yulia Iglinova, violín; Anton Gakkel, violonchelo; Viktor Derevianko, piano; y Raúl Benavent, Rafael Más y Sergi Perales, percusión

Dimitri Shostakovich (1906-1975)
Sinfonía nº 15, Op. 141 bis
(Arreglo de Viktor Derevianko para violín, violonchelo, piano y percusión)
(Estreno en España)

  1. Yulia Iglinova

    Nacida en Ekaterinburgo, Rusia. Comienza sus estudios de violín en la Escuela Especial de Musica de Ekaterinburgo y los continúa en Moscú en el Colegio Especial para jóvenes talentos del Conservatorio Superior "Tchaikovsky" bajo la dirección de Boris Belenky y Nadezda Beshkina. En 1990 finaliza los estudios de grado medio con matricula de honor y actúa con la orquesta del Colegio bajo la dirección de Leonid Nikolaev. En 1990 se incorpora al Conservatorio Superior "Tchaikovsky" en la clase del catedrático Edouard Grach donde en 1995 obtiene el titulo "Master of Fine Arts". En 1997 termina los estudios de postgrado. En 1996 obtiene el Tercer Premio en el Concurso Internacional "A. Yampolsky"en Rusia. Desde 1996 actúa en las salas más prestigiosas de Moscú como "Bolshoi", "Malyi" y "Rachmaninovsky" y participa en los festivales más importantes de Rusia. Desde 1996 a 1998 trabaja como profesora ayudante en el Conservatorio Superior "Tchaikovsky". Durante estos años participa en varios festivales internacionales en España, Alemania y Polonia. Como solista y en grupos de música de cámara ha ofrecido numerosos conciertos en Alemania, Estados Unidos, Australia, Corea, Polonia, Yugoslavia, las Republicas Bálticas y por toda la geografía española.

    Actualmente reside en Madrid y es Solista Ayuda de Concertino de la Orquesta Sinfónica de la Radiotelevisión Española. Desarrolla gran actividad concertística como solista y con grupos de música de cámara.

  2. Anton Gakkel

    Nacido en San-Petersburgo, Rusia. Comienza sus estudios en la Escuela Especial de Música de su ciudad natal en 1981. En 1988 formo parte del Conjunto de Violonchelos de San-Petersburgo con el que realizo giras por Finlandia, Suiza y Japón. En 1992 debutó como solista, interpretando el Concierto en Si bemol mayor de L. Boccherini con la Orquesta de Cámara de San Petersburgo. Este mismo año se incorpora al Conservatorio Superior de San Petersburgo en la clase del catedrático Anatoly Nikitin. En 1997 obtiene el titulo Master of Fine Arts (Profesor Superior) en las especialidades de Violonchelo, Música de cámara y Pedagogía musical (violonchelo). Durante estos años realiza numerosos conciertos y recitales como solista y forma parte de grupos de música de cámara.

    Ha realizado cursos de violonchelo y de música de cámara con Peter Bruns y Jan Fogler en la Escuela Superior de Música de Dresden, Alemania. En 1994 entró en la Orquesta Sinfónica del Teatro Mariinsky bajo la dirección de Valery Gergiev. Como miembro de esta orquesta realizo numerosas giras por la mayoría de los países Europeos, EE.UU., Corea, Israel y Japón. Desde 1998 reside en España, donde formó parte de la Orquesta Sinfónica de Tenerife durante tres temporadas. Ha actuado en diversos festivales por varias ciudades de España, destacando su participación en Los Conciertos de Radio Clásica, Ciclos del CDMC y de Fundación Juan March. Ha colaborado con la Orquesta Sinfónica de Galicia, Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, Orquesta de Comunidad de Madrid y Orquesta Sinfónica de Madrid. Es ganador del Primer Premio del Concurso de Música de cámara "Guadamora" (Pozoblanco, 2003). Desde 2001 es profesor de la Orquesta Sinfónica de RTVE.

  3. Viktor Derevianko

    Viktor Derevianko es catedrático de la Universidad del Tel Aviv. Estudió piano con el profesor Genrich Neigauz, entre cuyos alumnos se encuentrann intérpretes como Sviatoslav Richter, Emil Gillels y Radu Lupu. Fue alumno de Maria Yudina en la clase de música de cámara, realizando con ella varias giras como piano duo y grabando discos en "Melodía Records". Ha obtenido el Primer Premio del Concurso Internacional de música de cámara de Munich en 1969. Desde entonces ofrece conciertos de música de cámara por todo el mundo colaborando con N. Gutman, N. Shajovskaya, O. Kagan y D. Schwarzberg, entre otros. Ha realizado giras por EE.UU. y Canadá como solista y ha grabado, con el "Vidom-Trio", la integral de la música de cámara de J. Brahms. Imparte numerosas clases magistrales en EE.UU (Juiliard y Manhattan Schools de Nueva York), Canadá, Mexico, Francia, Italia, Alemania, Finlandia, Dinamarca y Rusia. Muchos de sus alumnos han sido premiados en los concursos internacionales más prestigiosos del mundo. V. Derevianko es autor de varios arreglos de la música de R. Schumann, F. Chopin, A. Skriabin, S. Rachmaninov, S. Prokofiev y D. Shostakovich, reconocidos en todo el mundo.

  4. Raúl Benavent

    Solista de percusión de la Orquesta Sinfónica de la RTVE. Estudió en los conservatorios de Valencia y Madrid, en el Centro de Estudios Neopercusión y en el Rotterdam Conservatorium. Fue alumno integrante de la Joven Orquesta Nacional de España (JONDE), durante tres años, becado por el Ministerio de Cultura. Fue miembro del grupo Neopercusión de 1996 a 2001 y profesor de este mismo centro durante cuatro años. Ha editado varios CD de música española e iberoamericana para percusión, realizando giras por España y el extranjero, con actuaciones en el festival internacional de Granada, PERCUBA (Cuba), Monterrey (Mexico) y Belgrado.

    Como solista ha actuado con la Orquesta Sinfónica de RTVE. Ha grabado para RNE y para el canal temático de TVE obras del repertorio esencial de percusión solo. Participó en el concierto homenaje al compositor I. Xenaquis, realizado en el Teatro Monumental de Madrid en 2001. Es profesor invitado por la Orquesta de Jóvenes de la Comunidad de Madrid y por la orquesta de Jóvenes de la región de Murcia, también colabora con la escuela Manuel de Falla de Alcorcón (Madrid) realizando clases magistrales. Miembro fundador junto con Rafa Mas y Esaú Borreda del Trío de percusión de Madrid "OKHO". Forma parte del grupo de música contemporánea Modus Novus y del dúo de percusión "CARA A CARA". Actualmente es director de los cursos de verano de Ritmo y Percusión de Beniganim (Valencia) y del festival Nits D'estiu de la misma ciudad. Comparte junto con Esaú Borreda la dirección del centro de percusión "MADRID OKHO" y del grupo de percusión de esta misma escuela.

  5. Rafael Más

    Nace en Castelló de la Ribera (Valencia). Estudia en los conservatorios de Valencia, Sevilla, Madrid y Amsterdam. Ha colaborado con orquestas como Sinfónica de Tenerife, Sinfónica de Galicia, Orquesta de Cadaqués, Orquesta de Granada, Radio Kammer Orchestra(Holanda), etc. También ha colaborado con distintos grupos de música contemporánea como Grupo Círculo, Orquesta de Flautas de Madrid, Ensemble Xenakis (Holanda), entre otros, y ha sido miembro del Sax Ensemble. Creó, junto a David Mata y Emilio Robles, el grupo de música contemporánea Modus Novus con el que estrenó en el "Festival Internacional des Musiques daujourdhui" de Estrasburgo el Concierto para Marimba y 15 Instrumentos de David del Puerto. Ha actuado como solista en numerosos recitales de percusión.
    Ha sido profesor de numerosos cursos de verano, en la JONDE, en la Orquesta Región de Murcia, Orquesta de Jóvenes de la Comunidad de Madrid, Joven Orquesta de Castilla-León. Creó con Juanjo Rubio y Juanjo Guillem la academia Neopercusión. Actualmente es profesor en la escuela Municipal Manuel de Falla de Alcorcón, solista de percusión de la Orquesta de RTVE, miembro de Modus Novus y director del Grupo de percusión Cyclus.

  6. Sergi Perales

    Nace en Castelló de la Ribera (Valencia). Inicia sus estudios en la Sociedad Musical "Lira Castellonense" y en el Conservatorio Profesional "Mestre Vert" de Carcaixent. Posteriormente se traslada a Madrid donde ingresa en la Joven Orquesta de Estudiantes de la Comunidad y obtiene el Título de Profesor Superior en el Real Conservatorio. Ha estudiado además en el Centro de Estudios "Neopercusión" durante 5 cursos con los más prestigiosos percusionistas de Madrid. Profesionalmente ha colaborado con las Orquestas Sinfónicas de: Palma de Mallorca, Gran Canaria, Madrid, RTVE, Comunidad de Madrid, Castilla y León y los grupos de cámara Proyecto Guerrero, siglo XXI y Plural Ensemble.

    Ha sido profesor en la Escuela Municipal de Medina del Campo e Íscar (Valladolid). Actualmente y desde el año 2003 es percusionista de la Banda Sinfónica Municipal de Madrid, profesor del Centro de Estudios Madrid "Okho" y de su grupo de percusión "Perta-cutrá".