Recital de cuerda pulsada medieval Conciertos de Mediodía

Recital de cuerda pulsada medieval

  1. Este acto tuvo lugar el

Al igual que ha ocurrido con la Música antigua en general, los instrumentos históricos de cuerda pulsada han experimentado en los últimos decenios una notable evolución en nuestro conocimiento de su organología, repertorio, inclusión en los planes de enseñanza, aplicación y uso... tanto por parte de los estudiosos como de los intérpretes. Se ha profundizado en el repertorio medieval y en las posibilidades técnicas e idiomáticas de los instrumentos, muchos de los cuales son réplicas históricas reconstruidas a partir de la iconografía medieval por organólogos y constructores especializados.

Comenzará el recital con el Lamento de Tristano y la Rota, piezas de vital importancia en el desarrollo de la danza instrumental, pues son el primer testimonio de una obra escrita en el que una danza lenta (Lamento) enlaza con otra rápida de evidente coherencia rítmica y melódica con la primera. Al igual que las estampidas Ghaetta y Parlamento, el Saltarello y el Trotto pertenecen a un manuscrito italiano del siglo XIV de "danzas de juglares", conservado en la Biblioteca Británica de Londres.

Anterior a este manuscrito, en la Francia del s. XIII se copió una colección conocida como "El cancionero del Rey", dentro del cual encontramos, entre otras piezas, una serie de danzas y estampidas "reales" que con toda probabilidad constituyen el más antiguo ejemplo de música instrumental de danza conservado en Occidente. De él se interpretará la V Estampida Real.

La España medieval estará representada por dos de las Cantigas de Santa María compuestas o recopiladas por el Rey Alfonso X el Sabio: Rosa das rosas (de loor o alabanza) y De Santa María sinal (que narra un milagro); así como por tres melodías de Sefarad (conocen así los judíos la tierra que habitaron hasta su expulsión el año 1.492): Morena me llaman, Avríx mi galanica y Una matica de ruda. Si bien el repertorio alfonsí está documentado en cuatro manuscritos que se han conservado desde el remoto siglo XIII, los cantos judeo-españoles se transmitieron generacionalmente y han sufrido en algunos casos la influencia de sus lugares de asentamiento, recopilándose modernamente en ediciones que no documentan su cronología.

De toutes flours pertenece al "Códex de Faenza", manuscrito del s. XV que elabora disminuciones (adornos) sobre piezas de maestros del Ars Nova, como en este caso, Guillaume de Machaut, genio de esta época, considerado el último trovador y el primer gran polifonista. También de G. de Machaut es la pieza Douce dame jolie, que pertenece a su producción monódica y que será interpretada junto a Cest la fine, de Guillaume dAmiens, mostrando así la conexión entre el arte de los troveros, al norte de Francia en la lengua doil, y el de los trovadores del sur de Francia, en occitano o lengua d'oc.

Cierra el recital una de las piezas más conocidas y divulgadas del mundo trovadoresco: Kalenda Maia, de la que se cuenta que fue compuesta por Raimbaut de Vaqueiras sobre la música de una estampida que tocaban a lo lejos dos juglares con gaita, en torno a la que se teje un precioso poema de amor cortés.