(y IV) Ciclos de Miércoles TECLA ESPAÑOLA DEL XVIII

(y IV)

  1. Este acto tuvo lugar el
Pedro Casals, piano

____________________________________________________________________________
               NOTAS AL PROGRAMA
____________________________________________________________________________

CUARTO CONCIERTO
____________________________________________________________________________
Manuel Blasco de Nebra: Biografía

Manuel Blasco de Nebra proviene de una importante dinastía de músicos. Su padre, José Blasco de Nebra, había sido nombrado organista segundo de la catedral de Sevilla el 3 de diciembre de 1735, en sustitución del flamenco Arnaldo Asper. Con motivo de su petición de jubilación el 6 de julio de 1778, solicitó para su hijo Manuel la plaza una vez que él hubiese fallecido, pero Manuel murió antes que su padre, que todavía vivió hasta el 4 de febrero de 1785.
    Por su parte, Manuel Blasco de Nebra nació el 2 de mayo de 1750 en Sevilla, recibiendo una sólida educación musical por parte de su padre, al tiempo que se formaba en el Colegio de San Isidoro de la misma ciudad, en el que entró en 1737 con una beca del cabildo solicitada por su padre. Dada la extraordinaria capacidad musical de su hijo tanto para la interpretación al clave y al órgano como para la composición, José Blasco se esforzó en introducir e instruir a su único hijo varón. En 1768 el Cabildo catedralicio de Sevilla nombró al joven Blasco de Nebra organista suplente (cargo que no llevaba aparejada ninguna remuneración) con el fin de reemplazar a su padre durante sus "ausencias y enfermedades" y con derecho a sucederle en la plaza, una vez que ésta quedara vacante. Después de tratar en Cabildo una solicitud de Blasco de Nebra, fechada el 15 de noviembre de 1773, la Catedral decidió concederle una asignación que le permitió acceder al estado sacerdotal. Cuando en 1778 pidió su padre la jubilación, su hijo Manuel Blasco de Nebra pasó a ocupar la plaza de organista segundo, a pesar de que la propiedad seguía disfrutándola José Blasco. A pesar de que este nombramiento suponía cobrar un salario mayor, hasta 1782 no recibió la cantidad con que estaba dotada su plaza en la catedral sevillana. Llevó a cabo una intensa actividad interpretativa en Sevilla que causó la admiración de sus contemporáneos debido a su habilidad y dotes en el órgano, pero al mismo tiempo desplegó una labor compositiva que lo emplaza como uno de los creadores más destacados del siglo XVIII, aunque Manuel Blasco de Nebra falleció a los 34 años de edad, concretamente el 12 de septiembre de 1784, truncándose de esta manera una prometedora carrera.
    Sobre las obras que interpretaba y que él mismo compuso, merece la pena citar la reseña aparecida en el año 1785 en el Memorial Literario, instructivo y curioso de la corte de Madrid, en el que se ofrecían las obras de Manuel Blasco de Nebra en los siguientes términos: "Colección de 1.833 piezas de clave, fortepiano y órgano en que hizo su estudio D. Manuel Blasco de Nebra, organista que fue de la Iglesia Catedral de Sevilla. Este profesor falleció en 12 de septiembre de 1784, de edad de 34 años, habiendo llegado a tocar de repente con finura, valentía y expresión cuanto le presentaban: de su música, que consiste en 172 piezas, se franquean copias a 20 reales de vellón cada pieza, y de la de los demás autores según su mérito, desde dos reales hasta diez. Se venden en Sevilla, calle de Enciso, casa de los Nebras"
    Se tiene la duda sobre si este número de composiciones de Blasco de Nebra (de las que sólo se conservan 30), responde al conjunto total de su obra. Las 30 obras conservadas son composiciones destinadas  al teclado: 24 sonatas y 6 pastorelas. Al igual que Doménico Scarlatti, Manuel Blasco de Nebra encauzó su talento creador hacia la composición de obras para tecla cuando la mayor parte de los compositores de la España del siglo XVIII (entre ellos su tío, el célebre vicemaestro de la Real Capilla de Madrid, José de Nebra) dedicaban mayor atención a las grandes géneros vocal-instrumentales .


Las fuentes
La producción musical de Manuel Blasco de Nebra gozó de una notable difusión no sólo en Sevilla sino también en la corte de Madrid ya que en la capital de España se publicaron seis sonatas: el único ejemplar que actualmente se conserva de esta edición se encuentra en la Biblioteca del Congreso de Washington. Tales sonatas fueron dadas a conocer  en 1963 por el musicólogo Robert Parris, el cual enmendó abundantes errores. Posteriormente se han localizado dos nuevas fuentes: el manuscrito número 2998, perteneciente al archivo musical del monasterio de Montserrat, contenía doce sonatas y seis pastorelas, que fueron transcritas y analizadas por el musicólogo danés Bengt Johnsson en 1984, incluyendo asimismo las seis sonatas del opus 1 que había dado a conocer Parris con anterioridad. Por su parte, Inmaculada Cárdenas editó en 1987 seis nuevas sonatas que se conservaban en el monasterio de la Encarnación de Osuna (Sevilla), obras que estaban incluidas a su vez en un volumen mayor junto a otros autores; a esta colección pertenecen las Sonatas 107, 108, 109 y 112 que escucharemos en el concierto de hoy.

Las sonatas
Se trata de composiciones breves en uno, dos o tres movimientos. Las seis sonatas publicadas por Parris y nueve de las editadas por Johnsson presentan dos movimientos: un primer movimiento en Adagio y un segundo en Allegro o Presto (Sonata nº 5 en re menor y Sonata I en do menor). Sin embargo, las sonatas revisadas por Inmaculada Cárdenas y las tres que completan el corpus de doce del manuscrito del monasterio de Montserrat ofrecen un único movimiento rápido. Las sonatas se atienen bien a una estructura bipartita o bien a una forma embrionaria de sonata con recapitulación: la primera parte se inicia en la tonalidad principal y se desplaza mediante un breve proceso modulatorio a la dominante o al relativo mayor; en la segunda parte se invierte este proceso. Por lo que se refiere a las sonatas en dos o tres movimientos, éstos están emparentados por pertenecer a la misma tonalidad.
Se trata de obras que se caracterizan por su variedad y por el encanto que desprenden. No renuncian sin embargo al virtuosismo, el cual es visible en la Sonata op. I en Do menor.
    Nos ofrecen un rico panorama de estados anímicos, empleo de material popular e incluso ritmos de danza como el zapateado. Pero si en un aspecto brillan las sonatas de Blasco de Nebra con luz propia es en los movimientos lentos, dotados de gran expresividad, que constituyen el equivalente español del estilo sensible o Empfindsamkeit de Carl Philip Emmnanuel Bach. W. S. Newman sustenta esta tesis cuando afirma que el conjunto de sonatas de Blasco de Nebra se identifica con el espíritu de Scarlatti y Soler por su originalidad, fuerza y profundidad expresiva mientras que su lenguaje no está más cercano que el de Soler a los maestros del clasicismo;  por el contrario sus penetrantes (en ocasiones afligidas) disonancias, sugieren más bien el temprano siglo XVIII.
    En cuanto a la textura de estas obras es en lo fundamental homófona a base de dos voces libres, en las que las notas de adorno desempeñan un papel esencial, sobre todo las acciaccaturas, un uso que muestra la influencia que Scarlatti ejerció en la música española de tecla a lo largo del siglo XVIII, como ocurre en el Allegro de la Sonata nº 5. Por otra parte es muy notable el uso que hace Blasco de Nebra de los efectos de guitarra como el rasgueado, procedimiento muy frecuente por otra parte en las sonatas de Scarlatti.
    Blasco de Nebra elabora los temas de sus sonatas a base de la yuxtaposición de células de uno, dos o cuatro compases, repetidos separadamente o en su integridad. Inmaculada Cárdenas ha destacado la profusión de ideas no sólo en la elaboración de los temas sino también en el desarrollo o la utilización de gamas y acorde arpegiados como paso de una idea a otra.
   ¿Para qué instrumentos estaban destinadas las sonatas de Blasco de Nebra? Es probable que escribiera estas obras pensando en las posibilidades tímbricas y expresivas del clave, si bien, tanto en la portada de la edición de sus Sonatas op. 1 como en la del manuscrito descubierto por Johnsson se expresa "para clave y fuerte piano": ambos instrumentos llegaron a coexistir durante la segunda mitad del siglo XVIII pero la tesitura de las sonatas (cinco octavas) se adecúa más al clave que al pianoforte aunque la renuncia al cruzamiento de manos o las dificultades que presenta la mano derecha las acerca al moderno pianoforte.

Pedro Casals, piano

Manuel Blasco de Nebra (1750-1784)
Sonata 112 en Do menor
Sonata en Sol mayor (inédita)
Sonata nº 5 en Re menor
Sonata 109 en La menor
Sonata nº 6 en Mi menor
Sonata 108 en Mi menor
Sonata nº 9 en La menor
Sonata en Re menor (inédita)
Sonata 107 en Sol mayor.
Sonata I en Do menor

  1. Pedro Casals

    Nace en Madrid en 1982. Inició sus estudios musicales a la edad de cinco años. Debe su formación a la pianista Carmen Deleito, con quien estudió hasta 1998 y Joaquín Soriano, con quien ha realizado sus estudios superiores en piano, obteniendo las máximas calificaciones. Actualmente realiza estudios de perfeccionamiento con Andreij Pikul, en Cracovia, Polonia. Desde muy temprana edad, empezó una intensa labor concertística, que le ha llevado a actuar en numerosas e importantes salas de diferentes ciudades (Hamburgo, Londres, Paris, Saint Trópez, Madrid, Cracovia, Roma, Florencia, Shanghai, Sydney, Libreville, Accra,...). Ha actuado en numerosos festivales, como los de Santander y Granada. El pianista español, Pedro Casals, Ha obtenido primeros premios en numerosas ocasiones en los concursos "Infanta Cristina" de Madrid (es el único español que ha logrado ganar las tres categorías), "José Roca" en Valencia, "Marisa Montiel" en Linares y "Blüthner" en Madrid. Actualmente es Doctorando de la Universidad Autónoma de Madrid, donde ha realizado un trabajo de investigación sobre el compositor español Manuel Blasco de Nebra. En el presente curso también será licenciado por la Universidad Autónoma de Madrid en "Historia y Ciencias de la Música".