Recital de violonchelo y piano Conciertos de Mediodía

Recital de violonchelo y piano

  1. Este acto tuvo lugar el
Roman Jablonski, violonchelo. Tatiana Kriukova, piano

Este recital se acoge a una práctica musical muy antigua, la de la transcripción o nueva versión de obras musicales, es decir, el traslado de un contexto vocal o instrumental a otro. Así comenzó, de hecho, el camino de la autonomía de la música instrumental frente al predominio de la música cantada: además de ensanchar el repertorio de un instrumento o grupo instrumental, los intérpretes se apropiaban así de los éxitos producidos en otros contextos. O de los tesoros de la música popular, como, en este concierto, la conocida melodía tradicional catalana El canto de los pájaros, que el gran Pablo Casals popularizó en sus conciertos.
La obra más antigua del recital, tras la mencionada, es la Serenata alla spagnola del ruso A. BORODIN, componente del famoso "Grupo de los Cinco", quien la escribió en 1886 para cuarteto de cuerda; y la más moderna es el "Fandanguillo" de la Suite castellana escrita por el gran zarzuelista F. MORENO TORROBA en 1826 para guitarra: ambas se presentan transcritas para violonchelo y piano por el gran violonchelista catalán Gaspar Cassadó.

En medio están el "Zapateado" violinístico de P. SARASATE, que escucharemos en versión del gran violonchelista americano L. Rose, o las obras pianísticas de I. ALBÉNIZ y E. GRANADOS, bien conocidas tanto en sus versiones originales como en otros muchos arreglos.

El punto de partida, ya lo vimos, puede ser vocal: la "Habanera" de M. RAVEL es en realidad un Vocalise-étude, es decir, una obra escrita para voz sin texto, un canto solamente vocalizado; otro ejemplo es el de la Suite popular española de M. de FALLA, transcripción de las Siete canciones populares españolas para voz y piano (1914) realizada para el violín por el polaco P. Kochanski y para el violonchelo por el francés M. Marechal con aprobación del autor (la parte del piano es la original): si cuentan bien, notarán que los transcriptores suprimieron una de las canciones, la "Seguidilla murciana", que en otros arreglos aparece.

Otras veces se apropian de pasajes de obras teatrales, especialmente de óperas, operetas y zarzuelas. En esta ocasión, del famosísimo ballet de FALLA El amor brujo (1915), dos de cuyas principales danzas, objeto de mil y un arreglos, se nos ofrecen hoy.

Hay en el recital, por último, dos obras originales para el dúo de violonchelo y piano: La Suite española que el pianista cubano-español J. NIN compuso en la onda de su amigo Falla, y la Invocación del excelente compositor y fraile capuchino vasco conocido con el sobrenombre de P. Donosita (o P. San Sebastián, según el momento...).