(II) Conciertos del Sábado MÚSICA DE CÁMARA CHECA

(II)

  1. Este acto tuvo lugar el
Víctor Correa, violín. Aníbal Bañados, piano

J. SUK no le dio el título de "sonata" a ninguna de sus composiciones, pero, por su profundidad constructiva y por su nobleza de escritura, las Cuatro piezas para violín y piano, opus 17 bien hubieran merecido ese nombre, por mucho que el autor adopte formas más libres de las habituales en la "sonata". En efecto, no cumple el primer movimiento con la oposición alternante de temas que prescribe el reglamento de las sonatas, sino que ordena sus ideas en forma tripartita, con ambientes dulcemente campestres al principio y al final y con una peroración central del violín a la manera de un recitativo. En la segunda pieza Suk permite que las ideas fluyan y se encrespen en un ambiente de libertad que encubre un fondo estructural complejo y bien armado.
L. JANÁCEK, el gran músico moravo con quien la música checa alcanzó la modernidad, compuso en sus años de aprendizaje hasta dos Sonatas para violín y piano que se han perdido. Es posible que cuando comenzó en 1914 su tercera Sonata aprovechara algo del tercer movimiento de la segunda, la Balada que en la redacción definitiva de 1922 quedó como segundo movimiento. En todo caso, estrenada ese año en Brno y luego en Praga y en Salzburgo durante el segundo festival de la SIMC (Sociedad Internacional de Música Contemporánea), la obra no ha logrado un lugar en el repertorio a pesar de su incuestionable belleza.
Los Cinco madrigales de B. MARTINU están escritos en 1943 en Estados Unidos y la relativa facilidad de la parte del violín se explica por el hecho de que la obra fue dedicada a Albert Einstein, buen violinista amateur, quien la tocó con el compositor al piano.

La Sonatina para violín y piano en Sol mayor, Op. 100, B. 183 fue escrita por A. DVORAK a finales de 1893 en Nueva York y fue la última de las partituras acabadas en Estados Unidos: el tema del tercer movimiento fue apuntado por el compositor durante una visita a las cataratas de Minnehaha en abril de 1893.
Las Danzas eslavas, Op. 46 compuestas en 1872 forman una colección de ocho piezas escritas para piano a 4 manos, al estilo de las Danzas húngaras de Brahms, y son paradigma del nacionalismo musical checo: el encanto inmediato y la calidad musical fueron las claves de su excelente acogida, tanto en la versión orquestal como en múltiples transcripciones.
La Fantasía toma prestados temas de las Melodías gitanas, Op. 55, para voz y piano (1880) en especial de la nº 4, "Canciones que me enseñó mi madre".

Josef Suk (1874-1935)
De Cuatro piezas para violín y piano, Op. 17
Leos Janácek (1854-1928)
Sonata para violín y piano
Bohuslav Martinu (1890-1959)
Cinco Madrigales
Antonin Dvorak (1841-1904)
Sonatina para violín y piano, Op. 100, B. 183
Danzas eslavas, Op. 46, nº 1, 2 y 3
Fantasía (Vers. para violín y piano de F. Kreisler)

  1. Víctor Correa

    Se forma en los Conservatorios de Badajoz, El Escorial y Madrid. Su formación se amplía después en la Universidad de Indiana (1986-1990), en la Escuela Reina Sofía (1992-1994) y en la Universidad de Carolina del Sur, donde obtiene un doctorado en dirección de orquesta (2002-2005). Sus principales maestros han sido Pedro León, Yuval Yaron, Nelli Shkolnikova y Zakhar Bron. Ha sido premiado en el Certamen de Juventudes Musicales, Concurso "Villa de Madrid", Concurso Internacional de Cuartetos de Cuerda de Cremona y en el Conductors Institute of South Carolina. En la década de los noventa, mantiene una colaboración estrecha con distintos grupos orquestales de nuestro país. Ha formado parte de la Orquesta de Cámara Reina Sofía y de la Sinfónica de Sevilla y ha sido concertino invitado de la Orquesta de RTVE y Filarmónica de Madrid. Como concertino permanente, ha tocado en la Orquesta de Cámara de Zaragoza, Orquesta de Extremadura, Orquesta de la Comunidad de Madrid y South Carolina Philharmonic. También ha liderado los grupos Plural Ensamble y Enigma, dedicados a la música contemporánea.

    En la actualidad, es catedrático del Conservatorio Superior de Música de Salamanca. Su actividad concertística se centra en la Música de Cámara y colaboraciones como solista, invitado a participar en festivales de prestigio en nuestro país.

  2. Aníbal BañadosNacido en Santiago de Chile, estudió en la Universidad de Chile, con Elena Waiss y Margarita Herrera, y en la Universidad de Indiana en Bloomington (EE.UU.), con Alfonso Montecino, Juan Orrego Salas y Menahem Pressler. En 1987 obtuvo el título de Máster en Piano y Dirección, y estableció su residencia en Madrid. Ha actuado como solista con las Orquestas Sinfónica de Chile, Sinfónica de Caracas y de Cámara de Granada, y ha realizado giras en Costa Rica, Bélgica, Portugal, Finlandia, Holanda, Chile, Argentina y Alemania. Actúa regularmente en dúo con Anna Baget, Enrique Pérez Piquer, Javier Bonet, Juana Guillem y Enrique Abargues, entre otros. Junto a Pérez Piquer ha grabado varios discos dedicados a la música de clarinete y piano de compositores españoles, y con Javier Bonet, música de trompa y piano del repertorio romántico alemán. Ha sido Profesor de Repertorio en la Escuela Superior de Música Reina Sofía y actualmente es Director y Profesor de Música de Cámara en el Conservatorio Adolfo Salazar de Madrid.