El concierto para solista Lunes Temáticos Música barroca

El concierto para solista

  1. Este acto tuvo lugar el
Pedro Bonet, dirección y flauta
Grupo de Música Barroca "La Folía"

Grupo de Música Barroca "La Folía"

El concierto para solista, en el que alternan solos y tutti, constituye una de las máximas aportaciones del Barroco italiano a la música europea. Con un concierto del Grupo "La Folía" y un programa con músicas de  Telemann, Scarlatti, Corelli y Vivaldi (este último sentó las bases del concierto para solista moderno), finaliza la serie de Lunes Temáticos dedicada a lo largo del curso 2006/2007 a la Música barroca.

Grupo de Música Barroca "La Folía"
Pedro Bonet Planes (flautas de pico y dirección), Silvia Mondino (violín barroco), Pablo Prieto (violín barroco), Daniel Lorenzo (viola), Guillermo Martínez (violonchelo), Juan Jaime Ruiz Leite (contrabajo barroco) y Laura Puerto (clave)

Georg Philipp Telemann (1681-1767)
Obertura nº 5 en La menor para flauta de pico, cuerdas y continuo

Alessandro Scarlatti (1660-1725)
Sonata nº 9 en La menor para flauta de pico, dos violines y bajo continuo

Arcangelo Corelli (1653-1713)
Sonata, Op. 2 nº 12
Ciaccona

Antonio Vivaldi (1678-1741)
Concierto para flautino en Do mayor RV 443

  1. Pedro BonetPedro Bonet

    Catedrático emérito de flauta de pico del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, en cuyo Departamento de Música Antigua, además de su instrumento, ha impartido Teoría de la Interpretación, Improvisación de la Música Antigua y Conjunto Barroco, es doctor en Ciencias Humanísticas por la Universidad Rey Juan Carlos. En 1977 fundó el Grupo de música barroca La Folía, con el que ha ofrecido conciertos en cuarenta países de Europa, América, Asia y África y ha realizado numerosas grabaciones, protagonizando también diversos estrenos de música contemporánea. Actúa con frecuencia como solista en recitales y como solista con orquesta, y ha sido invitado a impartir clases magistrales y cursos en diversas universidades y centros especializados de España, Portugal, Francia, Austria, Holanda, México, Guatemala, Nicaragua, Venezuela, Brasil, Perú, Filipinas, Singapur, Indonesia, Malasia, Costa de Marfil y Ghana.

  2. Grupo de Música Barroca Grupo de Música Barroca "La Folía"

     Fundado en Madrid en 1977 con el fin de interpretar el repertorio histórico con medios y criterios filológicos, La Folía toma su nombre de la popular pieza de origen ibérico cuya forma estuvo estrechamente ligada al quehacer musical del Barroco. Con un número variable de intérpretes en función del repertorio elegido, La Folía lleva a cabo una intensa labor en la recuperación y difusión del repertorio de los siglos XVI a XVIII, trabaja a menudo sobre temas monográficos y ha ofrecido conciertos en salas y festivales relevantes de cuarenta países de Europa, América, Asia y África.

    La Folía colabora también de manera habitual con compositores actuales, impulsando nuevo repertorio para la voz y conjunto de instrumentos barrocos y protagonizando estrenos en importantes festivales nacionales e internacionales. El grupo ha realizado grabaciones para cine, radio y televisión y ha grabado numerosos discos, como Madrid Barroco, Música instrumental del tiempo de Velázquez, La imitación de la naturaleza (Música descriptiva y pastoril), Los viajes de Gulliver y otras visiones extremas del Barroco, Música en la corte de Felipe V, Corona aurea (Relaciones musicales entre España y Polonia), La Nao de China (Música de la ruta española a Extremo Oriente), así como el doble CD Música de la Guerra de Sucesión Española y La Leyenda de Baltasar el Castrado, banda sonora galardonada en la Mostra de Cine de Valencia en 1995.

El concierto constituye una de las aportaciones fundamentales de la Italia del Barroco a la música europea. Mientras que el concerto grosso y el concierto da ripieno, basados en diferentes tratamientos de masas sonoras dentro de un conjunto formado básicamente por cuerdas, adoptan a menudo la forma de la sonata de iglesia o de cámara en cuatro, cinco o más movimientos, el concierto para solista, con su alternancia de solos y de tutti, cristalizará en la forma de tres movimientos que ha perdurado hasta la actualidad. A partir de la consolidación de sus principales arquetipos, en torno a mediados de la segunda década del siglo XVIII, las diferentes formas del concierto se difundirán a otros países europeos.

En la Ouverture a 5 de G. Ph. TELEMANN, compuesta probablemente durante el período en que su autor estuvo al servicio del conde von Promnitz (1704-1706), se juntan rasgos de escritura procedentes del concierto solístico importado de Italia con el estilo y la estructura típicamente franceses de la obertura (término que hacía referencia en la época al primer movimiento y al mismo tiempo sobreentendía la suite completa), desempeñando aquí la flauta de pico un papel similar al que J. S. Bach confía a la flauta travesera en su Obertura – hoy más conocida como Suite nº 2.

A. SCARLATTI. Su sonata en la menor, incluida en una colección manuscrita de conciertos para flauta procedente de uno de los conservatorios dieciochescos napolitanos, presenta el acompañamiento camerístico temprano típico de dos violines y bajo continuo (faltando la parte de viola, habitual más tardíamente) y tiene una forma cercana a la sonata da chiesa. El conciertode iglesia con solista fue muy practicado en Italia, especialmente en Bolonia, en cuya escuela de San Petronio adquirió forma y prosperó.

A. CORELLI. Fue posiblemente la personalidad más influyente de su época, creando escuela en cada uno de los géneros que tocó, estableciendo modelos que influyeron en varias generaciones de músicos de todas las nacionalidades. La sonata a trío, a tres partes, fue la forma básica de la música de cámara barroca, a partir de la cual Corelli desarrolló el concerto grosso, aumentando y doblando el número de partes. La sonata op. 2 nº 12 consiste en un solo movimiento en el que dos violines dialogan sobre la base de un bajo de chacona de armonías recurrentes.

El veneciano A. VIVALDI sentó las bases del concierto para solista moderno. Estableció la forma en tres movimientos, habitual desde entonces, y estructuró el discurso de los dos animados movimientos exteriores a partir de un tema inicial que aparece en diferentes tonalidades en sucesivos tutti o ritornelli (reapareciendo al final en la tonalidad original), en alternancia con soli en los que el instrumento protagonista desarrolla pasajes de carácter virtuosístico, encuadrando ambos a un movimiento central lento con forma de aria cantabile. El concierto para flautino en do mayor RV 443, cuyo manuscrito se conserva en la colección Giordano de Turín, es una auténtica joya de equilibrio en cuanto a construcción y a inspiración y tratamiento de los temas musicales, lo que le ha otorgado desde su redescubrimiento un lugar especial dentro del repertorio vivaldiano.