(II) Ciclos de Miércoles BARTÓK, MÚSICA DE CÁMARA

(II)

  1. Este acto tuvo lugar el
Cuarteto Granados . David Mata, violín. Andoni Mercero, viola. Marc Oliu, violín. Aldo Mata, violonchelo

El segundo concierto de este ciclo dedicado a la música de cámara de Béla Bartók está constituido íntegramente por cuartetos de cuerda. Escucharemos exactamente la mitad de los que compusiera el maestro húngaro, tres de los seis, pero, aunque nuestro comentario se centre preferentemente en los que se tocan, no podremos eludir la referencia a los que en esta ocasión no se escuchan ya que el ciclo cuartetístico de Bartók tiene una continuidad y una unidad conceptual muy coherentes. Y no porque se compongan a la vez sino, al contrario, porque representan la vida entera compositiva de su autor.

El siglo XX no ha escatimado buenos cuartetos a lo largo de su desarrollo pero, sin duda, los corpus más importantes de los mismos lo constituyen los logrados por Bartók, los de la Escuela de Viena y, más adelante, los de Shostakovitch. En la parte final del siglo podríamos ver también los ciclos de Elliot Carter, Alfred Schnitke o Wolfgang Rihm pero, sin ninguna duda, el centro neurálgico quizá lo constituyen los seis cuartetos de Bartók.

El Cuarteto nº 1 fue catalogado por Bartók como su opus 7 y figura como Sz. 40 en el catálogo de Szöllösy. Es la primera obra de este concierto y también la que abre el ciclo de los cuartetos. Tuvo un proceso de redacción relativamente larpues sus primeros esbozos datan de 1907 pero se escribe a lo largo de todo 1908 y lleva como fecha de finalización el 27 de Enero de 1909. Todavía habría que esperar más de un año para su estreno que tuvo lugar en Budapest el 19 de Marzo de 1910 gracias al esfuerzo y dedicación de el que entonces era un joven cuarteto, el Waldbauer-Kerpely que por muchos años defendió la obra bartokiano y estrenó vade los cuartetos. En aquella ocasión también se estrenó ese Quinteto que Bartók no publicaría y en el que él mismo actuó como pianista. Se puede decir que es la primera obra verdaderamente importante que sale de la pluma del autor y es rigurosamente contemporánea del Segundo Cuarteto de Schönberg y anterior a los primeros cuartetos de Berg y Webern. Bartók pretende expresamente recoger la herende los cuartetos beethovenianos y llevarla mucho más lejos para insertarla en una modernidad investigativa. En su lenguaje hay algunos elementos que sin duda vienen del mundo debussysta pero la complejidad formal es netamente alemana y reemprende la línea Beethoven-Brahms mientras la armonía toma buena nota de que Wagner ha existido y ha asestado un golpe final a la tonalidad. Pero la parte gerde esta música se refiere también al uso generalizadel contrapunto y a la densidad de las voces que a veces nos recuerdan que Max Reger era entonces un compositor muy famoso y estimado. La obra es tripartita con un Lento Moderato, Allegro y Allegro Vivace en una aceleración proque se ve marcada en la transición entre primer y segundo movimiento como "poco a poco acelerando". Toda la primera parte es de carácter contrapuntístico fugado y se basa en un tema que usa mucho durante ese período y que deriva de su enamoramiento tormentoso de Stefi Geyer para quien escribiera el Concierto para violín y orquesta nº 1, Sz. 36. El episodio siguiente es melódico libremente con una clara indecisión tonal que le hace emplear un gran cromaEl material va convergiendo hacia el segundo moviAllegro, que es básicamente una forma sonata sobre dos temas melódicos que se trabajan muy elaboradamente en el desarrollo antes de una nueva transición, aquí llamada Introduzione, que conduce al tercer movimiento donde dola temática enraizada en lo popular con sus síncopas rítmicas y una armonía modal más clara. Es como si Bartók intentara (y lograra) una difícil síntesis entre la música ary la popular. En conjunto es una obra poderosa, de gran inventiva que se despide del postromanticismo hacia la modernidad.

Ocho años separan este primer trabajo cuartetístico del Cuarteto nº 2 opus 17, Sz. 67, que no se escucha en este proTambién fue estrenado por el Cuarteto Waldbauer-Kerpely en Budapest el 3 de Marzo de 1918. La obra son tamtres movimientos, en este caso dos lentos encuadrando a un interesante Allegro molto capriccioso. Obra muy madura que anuncia los progresos de personalización que ha ido susu autor en este tiempo.
El Cuarteto nº 3, Sz. 85, que sí figura en el programa, es una obra formidable. Se redacta en 1928 en la etapa de maduplena del autor y es estrenado el 19 de Febrero de 1929 en Londres por los fieles amigos del Cuarteto Waldbauer-Kerpely. Sin embargo fue una sesión sin público radiada por la BBC de manera que la presentación ante el público es la que realizan el 21 de Febrero en Frankfurt am Main los miembros del Cuarteto Kolisch tan importante para la dide las música nuevas de aquella época. La obra sigue el esquema formal de la Sonata para violín y piano nº 2 en dos partes pero éstas se subdividen a su vez de manera que para muchos la obra tiene cuatro partes ya que después de la segunda parte hay una recapitulación de la primera y luego una coda. Bartók dedicó la obra a la Musical Fund Society de Philadelphia que le había otorgado un premio en 1928.

Este cuarteto es el menos largo de los seis de Bartók pero es muy concentrado y de una forma verdaderamente asomque se establece en torno a pequeña células temáticas con una densidad contrapuntística extrema y una gran tenexpresiva de los cromatismos. La primera parte tiena una progresiva ralentificación mientras la segunda es como un espejo que acelera. En la primera, el tema es objeto, nada más exponerse, de un tratamiento fugado. Armónicase basa en un salto de cuarta y otro de novena. En la segunda, hay dos temas, el primero de ellos expuesto por el violonchelo en triples cuerdas. La música es mucho más diatónica pero se ve interrumpida por la recapitulación de la primera parte mientras la coda intensifica el material de la segunda con nerviosos cambios de color que acaban en una sucesión de quintas.

El Cuarteto nº 4, Sz. 91 y el Cuarteto nº 5, Sz. 102 no figuran en este concierto pero son dos absolutas obras maestras. El cuarto fue estrenado el 20 de Marzo de 1929 en Budapest siempre por el Cuarteto Waldbauer-Kerperly aunque estaba dedicado al Cuarteto Pro Arte. Es una obra en una magisforma de arco en cinco movimientos que representa una cima del arte bartokiano. El quinto, el más difícil y genial de la colección, está considerado junto a la Música para cuerda percusión y celesta y la Sonata para dos pianos y percusión como la cumbre de la etapa media de la madurez del compoFue encargado por la mecenas norteamericana ElisaSprague-Coolidge, a quien está dedicado, y lo estrenó el Cuarteto Kolisch en Washington el 8 de Abril de 1935. Tamposee una forma en arco en cinco movimientos y está intensamente trabajado y lleno de nuevos recursos instruy expresivos que lo hacen verdaderamente único.

El Cuarteto nº 6, Sz. 114 termina este concierto y también la serie cuartetística de Bartók. Es además la última de las obras que el compositor termina en Europa antes de emun exilio que no deseaba y que temía. Con razón, pues su último periplo americano estuvo marcado por la enla pobreza y finalmente la muerte. La obra se discinco años del anterior cuarteto y fue comenzada en 1939 en Suiza, en la localidad de Saanen donde era invitado del director y mecenas Paul Sacher que le había encargado la Música para cuerda, percusión y celesta. En principio, la obra estaba destinada al Cuarteto Húngaro pero la partitura marchó inestrenada a los Estados Unidos en la maleta del compositor emigrante. Allí fue estrenada finalmente el 20 de Enero de 1941 en New York gracias a los buenos oficios del Cuarteto Kolisch.

Las circunstancias de composición no fueron fáciles. Por un lado, la amenaza nazi sobre Europa de la que Bartók ya había prevenido años antes, luego, la invasión de Polonia el 1 de Septiembre de 1939 y la grave enfermedad de su maque moriría en Diciembre y por cuya presencia Bartók temía emigrar pues creía, como así fue, que no retornaría vivo. Nos hayamos ante una obra que encarna el dolor y que, aunque conserva rastros de la forma en arco, se desarrolla en cuatro complejos movimientos que progresivamente se van haciendo más lentos. Cada uno de los movimientos se inicia con un mismo motivo, una especie de leit-motiv pero que se presenta de forma diferente cada vez. Se ha dicho que en los esbozos de la obra Bartók pensó que el cuarto movimiento fuera vivo y de carácter popular pero la manera en que el tema recurrente se va imponiendo, el compositor abandonó la idea para establecer esta especie de dolorosa confesión que no ha dejado de relacionarse con la Suite lírica de Berg. También se ha hablado de su parentesco con el opus 135 de Beethoven y su pregunta aceptada (¿Debe ser? Debe ser). En todo caso Bartók nunca renuncia a su familiaridad formal con el genial sordo de Bonn. También se han buscado similicon el opus 127 y la Gran Fuga pero el mundo expresivo es el de la desolación y el desaliento que, tras la agria Buracaba en el cuarto movimiento donde el tema recurrense hace desgarrador con timbres tan determinados como la indicación "senza colore" o "lontano" que conducen a un adiós definitivo y sin retorno. Más tarde, en América, Bartók tendrá la idea de escribir un séptimo cuarteto que nunca llea cabo. Tal vez porque poco podía añadir a esta imagen de la desolación.

Cuarteto Granados
    David Mata
, violín I
    Marc Oliu, violín II
    Andoni Mercero, viola
    Aldo Mata
, violonchelo
Cuarteto nº 1, Op. 7, Sz. 40
Cuarteto nº 3, Sz. 85

  Cuarteto nº 6, Sz. 114

  1. Cuarteto Granados

    David Mata
    Nace en 1969 en Madrid, donde inicia sus estudios con Francisco Martín. Posteriormente estudia con el profesor Frischenschlanger en la Hochschulle de Viena becado por el Ministerio de Cultura, y con José Luis García Asensio en Londres, becado por Juventudes Musicales. En 1985 ingresa en la JONDE y asiste a los cursos de verano del College Summer Conservatory of Colorado (EE.UU., 1991, 1992, 1993). En 1993 colabora como profesor asistente en el Courtenay Youth Music Center, British Columbia (Canadá) y obtiene el primer premio por unanimidad en el Concurso de Música de Cámara de Juventudes Musicales como miembro del dúo La Folía que forma con el violonchelista Aldo Mata. Ha estudiado también en la Escuela Superior de Música Reina Sofía con José Luis García Asensio, becado por la Fundación Isaac Albéniz. Ha actuado en la Casa de Cantabria de Madrid y en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en los conciertos organizados por Radio Clásica de RNE. En la actualidad es miembro de la Orquesta Sinfónica de RTVE.
    Marc Oliu
    Nace en 1977 en Girona. Estudia con Gonçal Comellas en el C.S.M. del Liceo, y desde 1998, becado primero por el Ministerio de Cultura y después por la Generalitat de Catalunya, en la Hochschule für Musik "Hanns Eisler" de Berlín, con Ulf Wallin; hizo un postgrado de música de cámara en la Hochschule für Musik de Detmold con Ulrike Mathé y el Auryn Quartett.  Ha recibido consejos tanto de violín como de música de cámara de N.Kneser, E.Schönweiss, Mi-Kyung Lee, G.Nikolitch, E.Kufferath y el Cuarteto Alban Berg entre otros.  Ha sido concertino de la Joven Orquesta Nacional de España, y miembro de la European Union Youth Orchestra.  Ha colaborado periódicamente con la Deutsches Symphonie-Orchester Berlín, desde 2002 con la Orquesta de Cadaqués  y  desde 2003 con la Camerata de la Mancha. Fue primer violín del Cuarteto Arché en 2002. Obtuvo un Accéssit en el concurso "El Primer Palau" del Palau de la Música Catalana (2001). D esde diciembre 2005 es profesor de violín del Conservatorio Superior de Música de Salamanca. Andoni Mercero
    Nace en 1974 en San Sebastián, en cuyo Conservatorio se forma, continúa en la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid con Zakhar Bron y en la Universidad de Toronto con David Zafer. En 1997 estudia viola en Berlín con Carol Rodland y, finalmente, en Amsterdam, violín barroco con Lucy van Dael y viola con Jürgen Kussmaul. Ha participado en cursos con Y. Menuhin, R. Schmitt, V. Hagen, K. Kashkashian, W. Levin, R. Gwilt, E. Gatti o J. Ogg. Ha obtenido el Premio Nacional Pablo Sarasate (1994), el Concurso Nacional de violín Isidro Gyenes (1995), el Concurso de violín Ciudad de Soria (1995) y el Concurso Internacional Julio Cardona en Portugal (1997 y 1998). Fue violinista del Trío Alzugaray, viola fundador del Cuarteto Casals y miembro de Barcelona 216, Proyecto Gerhard y ensemble TAIMA de Granada. Ha sido viola solista en las orquestas Sinfónica Giuseppe Verdi en Milán, RTVE, Euskadi, Barcelona y Ciudad de Granada. Ha actuado como solista con la Camerata Strumentale di Prato y la Orquesta de Cámara de Mantua. Ha sido profesor del Curso de verano de Lucena y de la JONDE. Actualmente es profesor de cuarteto de cuerda en Musikene.
    Aldo Mata
    Nace en Madrid en 1973, estudia con María de Macedo y con Elías Arizcuren; de 1991 a 1994 estudia en la Escuela Reina Sofía con Iván Monighetti; hace Master Classes con Rostropovich, Gutmann, Helmerson, Claret, Greenhouse, J. L. García, Isserlis, etc. En los Estados Unidos obtiene en 1996 el Master "cum laude" del Chicago Musical College con Kim Scholes. De 1996 al 2000 cursó el título de Doctor en Música de la Universidad de Indiana (Bloomington) con Janos Starker, Tsuyoshi Tsutsumi y Leonard Hokanson, doctorándose con una tesis dedicada a los Cuartetos Prusianos de Mozart. Ha sido premiado en el concurso nacional de Juventudes Musicales, Concerto Competition del Chicago Musical College, finalista del Searle Competition, Popper Competition, etc. En 2001 es violonchelo coprincipal de la Orquesta de Castilla y León y en 2002 es catedrático de violonchelo del Conservatorio Superior de Salamanca. Toca un violonchelo construido por Gand&Bernardel en París en 1889.