Tonos humanos del XVII Lunes Temáticos La canción española

Tonos humanos del XVII

  1. Este acto tuvo lugar el
Jesús Sánchez, guitarra barroca y archilaúd

La música del pueblo, de tradición oral, está muy presente en la música barroca española del siglo XVII: los tonos humanos, en contraposición con los divinos, de tema religioso, son arias cortas en las que el estribillo alterna con las coplas. Ésta es la música que ofrece el nuevo concierto de Lunes temático: melodías cantadas con acompañamiento de castañuelas, guitarra barroca y archilaúd.

Ana Arnaz, canto y castañuelas
Jesús Sánchez, guitarra barroca y archilaúd

Étienne Moulinié (c. 1600-d. 1669)
Repicaban las campanillas

Henri Grénerin (s. XVII)
Preludio y Pasacaglie

Anónimo
Vuelve, vuelve barquilla

Étienne Moulinié (c. 1600-d. 1669)
Decid como puede ser
Pues que me dais a escoger

Juan Hidalgo (1614-1685)
Ay Amor, Ay Ausencia

Étienne Moulinié (c. 1600-d. 1669)
Río de Sevilla
Claros ojos bellos
Vuestros ojos tienen

Gaspar Sanz Celma (1640-1710)
Canarios por la A

Juan Hidalgo (1614-1685)
Ay que sí, Ay que no

Anónimo
El baxel está en la playa
Quién quiere entrar conmigo en el barco

Juan Hidalgo (1614-1685)
Atiende y da

Gaspar Sanz Celma (1640-1710)
Pasacalles sobre la D

Étienne Moulinié (c. 1600-d. 1669)
Por la verde Orilla

Henry De Bailly (Act. 1609-1637)
Yo soy la locura

Antonio De Santa Cruz (ca. 1700-?)
Xácara

Juan Hidalgo (1614-1685)
Esperar, sentir, morir

Gaspar Sanz Celma (1640-1710)
Villano

Étienne Moulinié (c. 1600-d. 1669)
Orilla del claro Tajo

  1. Jesús SánchezJesús Sánchez

    Jesús Sánchez nació en Madrid, estudió en el Real Conservatorio Superior de Música con Hopkinson Smith, Gerardo Arriaga y Paul O´Dette. Actúa regularmente con Sema, Capilla Peñaflorida, Orphenica Lira, Gabinete Armónico, Vaghi Concentí, Concierto a Quatro, Coral de Cámara de Pamplona, Capilla Real de Madrid, Academia dei Piacere, The Scolars Baroque Ensamble, en importantes festivales y ciclos en España, Francia, Hungría, Noruega, Portugal, Eslovenia o Canadá. Ha grabado para Tecno-Saga, Arsis, Naxos, K617, Glissando, RNE y RTVE. Ha sido profesor en los conservatorios de Cuenca y Salamanca, y profesor de instrumentos antiguos de cuerda pulsada y música de cámara del Conservatorio "Padre Antonio Soler" de San Lorenzo del Escorial (Madrid). Actualmente es profesor de estas mismas especialidades en el Conservatorio "Arturo Soria" de Madrid.

Una de las características más importantes de la música barroca española, es una clara identificación con la música del pueblo, de tradición oral. Es una tendencia que se deja ver ya a finales del XVI para hacerse muy presente en el XVII: música culta y tradicional se alimentan la una a la otra hasta el punto de que en muchos casos resulta difícil poner líneas divisorias entre ellas. El teatro, arte en el que la música es parte importante, es una de las artes más apreciadas en la España del siglo de Oro y figuras como Lope de Vega, Calderón de la Barca, Tirso de Molina, etc., se dirigen con sus obras tanto a la clase alta como al pueblo. Todo esto se ve reflejado en una música fresca, simple y fácil de oír que llega a cualquier tipo de público, ahora y entonces.

Una de las formas más conocidas e interpretadas en este siglo son los llamados Tonos humanos (para contrastarlos con los Tonos divinos, de tema religioso) como los que encontramos en el programa: arias cortas donde el estribillo alterna con las coplas. La guitarra barroca, muy especialmente y el Archilaúd, aunque en menor medida y sobre todo en Francia, son algunos instrumentos del momento. Instrumentos con los que las cadencias rítmicas que identifican la música española se convierten en protagonistas, frente a las melodías y armonías.

La moda del castellano en Francia e Italia hace llegar nuestra música a estos países. Por esta razón compositores como Etiénne Moulinié (Francia) recogen melodías cantadas por la gente y las escriben con el acompañamiento de guitarra o laúd. Los “air de cour” como los que presentamos en este programa, están recogidos en las ediciones de Ballard realizadas en París entre 1608 y 1615.