(III) Ciclos de Miércoles Minimalismo: un método

(III)

  1. Este acto tuvo lugar el
Javier Perianes, piano

EL MINIMALISMO POÉTICO DE MOMPOU

A decir verdad, el mundo musical de Mompou es tan persoy tan único que cualquier etiqueta que intente colocársechoca con una realidad más poética y mucho más evanesNo encaja bien en el impresionismo, pero tampoco en el nacionalismo, no es un neoclásico ni menos un experimende manera que basta decir que es Mompou y poco más se podría añadir. De hecho ni siquiera es clasificable generapues no cabe en la Generación de Maestros ni tampoco tiene relación con la del 27, su caso es el de un gran autor que está aislado en una grandeza única y personalísiPor eso tampoco convencerá a muchos que se le incluya en el minimalismo aunque toda su obra es esencialista desde Cants Magics a Canciones y danzas, desde Suburbis al Comdel somni. No es, desde luego, un repetitivo y tampoco creo que pudiera incluírsele dentro del misticismo que no cultiva. Pero sí ahonda en la esencia del sonido, se despode todo lo accesorio y bien pudiera merecer el apelativo de minimalismo poético con que encabezamos este escrito.

Frederic Mompou nació en Barcelona en 1893 y murió en su ciudad natal en 1987. Estudió en Barcelona pero su verenseñanza, como pianista y descubriéndolo como compositor la obtiene en París con Ferdinand Motte-LaY entre París y Barcelona transcurrió una vida, esa "vida callada" que llama en su libro Clara Janés, dedicada a la música. La obra de Mompou tiene un perfil innegacatalán y a ese folklore acude lejanamente. Pero también una influencia francesa múltiple, de Satie, de Dede Los Seis, que acaban por cristalizar en un lenpropio, irrepetible e intransmisible. Mompou casi no tiene antecedentes, tampoco casi consecuentes, es un pico aislado que se yergue por encima de su propia época. La mayoría de sus composiciones están dedicadas al piano, instrumento en el que componía y en el que buscaba su sin igual alquimia sonora. También la canción, preferentemenpara voz y piano, fue otra de sus constantes creativas. Fuera de ahí pocas cosas llamaban su atención, ni la gran orquesta ni la música de cámara. Y aunque muestra obras maestras aisladas en otros terrenos, como el coral Cantar del alma o el guitarrístico de la Suite Compostelana, lo cieres que su mundo sonoro está en el piano y la canción.

El piano de Mompou se fue esencializando con los años. Todo parece un camino orientado a llegar al gran monumensecreto y difícilmente abordable de la Música callada, una de las colecciones fundamentales de la música pianística esal mismo título que la Iberia de Albéniz o las Goyesde Granados. Música callada se desarrolla en cuatro cuaque se componen entre 1959 y 1967. Para cuando se termina, el compositor ha vadeado de sobra los setenta años y, aunque será un autor longevo, en cierta medida ha dejado escrito su testamento musical. Sobre la obra diría él mismo "no tiene aire ni luz, no se le pide recorrer el espacio más de unos milímetros, pero sí ahondar en las grandes profundidade nuestra alma. Su emoción es secreta y sólo toma forma sonora resonando en la bóveda sonora de nuestra soledad". Mompou dijo muchas veces que leyendo a San Juan de la Cruz fue donde encontró la definición de su propia músien ese verso que habla de "la música callada, la soledad sonora". Ello le impulsó a escribir este ciclo que él mismo decía que no sabía cómo analizar. El Primer cuaderno de Música callada surge en 1959 y, de alguna manera, es el más corpóreo de los cuatro comprendiendo nueve de las veintiocho piezas que el ciclo comprenderá. Sus títulos obea insinuaciones poéticas, a simples indicaciones de tempo o al carácter de la interpretación sin que pueda por ello establecerse una regla. Respectivamente son I AngéliII Lent, III Placide, IV Aflitto e penoso, V Legato metalliVI Molto cantabile, VII Lento, profond, VIII Semplice y IX Lento. Como puede verse, incluso alterna idiomas como español, francés e italiano en los títulos y hasta los mezcla como en el VII. Este primer cuaderno es quizá el más direcmelódico en un sentido habitual del término pero con una experimentación sonora muy propia de Mompou. Obsérvese en la tercera pieza la insistencia permanente en un contexto tonal (si bemol mayor) de una persistente dique desmiente esa placidez que el título promete. Los dos últimos del cuaderno muestran rasgos que podrían encontrarse en otras músicas comprendidas en el minimaque aquí se podría más bien denominar esencialismo.

Tres años después, en 1962, Mompou da a la luz el seguncuaderno de la Música callada. En este caso son únisiete números, del X al XVI que revelan hasta qué punto la composición es una "work in progress" abierta en la que no podemos creer que haya un plan preestablecido que determine el desarrollo posterior de la obra. Al contraparece que Mompou crea libremente y que lo que la obra sea en el futuro lo irá dictando el trabajo concreto con cada pieza. La música es bastante cercana al cuaderno anterior y otro tanto ocurre con los títulos que son respectivamente X Lento- Cantabile, XI Allegretto, XII Lento, XIII Tranquille- Très calme, XIV Severo. Sérieux, XV Lento Plaintif, y XVI Calme. Sobre la superposición idiomática y los distintos crique los títulos ofrecen podemos decir algo similar a lo ya expresado en el cuaderno anterior. Sin embargo, pese a las similitudes, las piezas son más osadas desde el punto de vista de una armonía que es personalísima. También en la pieza XIII insiste en una disonancia continua pero es que la doce muestra unos acordes singularmente agresivos, y la catorce y la quince no sólo están plagadas de disonancias eventuales sino que con dificultad admiten un análisis tonal y podrían resistir uno que las abordara como piezas atonaaunque, en principio, no fuera esa la intención del autor.

El tercer cuaderno de Música callada se hará esperar otros tres años y es un paso significativo en la obra de Mompou. Aparece en 1965 y consta sólo de cinco piezas de la XVII a la XXI. Además hay entre ellas una similitud y una aparencontinuidad que no habíamos percibido hasta ahora en los otros cuadernos por lo menos en cuanto a clima musical no en cuanto a independencia creativa que cada una posee la suya. Los títulos son XVII Lento, XVIII Luminoso, XIX Tranquillo, XX Calme, XXI Lento. El cuaderno es como una experiencia catártica en la que hay que llegar hasta el máxidespojo de todo lo accesorio, una verdadero viaje miniAquí, la melodía, en su concepto tradicional, parece pulverizarse pero también la armonía empieza a cobrar otra dimensión de manera que podríamos hablar de un proceso melódico-armónico transversal en el que ambos elementos intercambian con facilidad sus papeles en un todo sonoro que presenta enormes dificultades interpretativas no tanto por sus dificultades técnicas, que también las tiene, como porque no es nada fácil revelar toda la despojada hondura de una música que se ha convertido en una ascesis pura.

Pero Mompou no había terminado su camino de esencialifaltaba el cuarto cuaderno que aparecería en 1967 culla larga gestación de este camino espiritual que es la Música callada. Siete son sus piezas, de la XXII a la XXque terminan un camino en el que ya no queda la imprede que falten tramos. Los títulos respectivos son en este caso XXII Molto lento e tranquillo, XXIII Calme, avec clarXXIV Moderato, XXV Lento molto, XXVI Lento, XXVII Lento molto, XXVIII Lento. Para Antonio Iglesias algunas de esas piezas son prácticamente dodecafónicas. Mompou sonante tal afirmación porque seguramente no era esa su intención ni tampoco la realidad, pues si se puede hablar de los límites de la tonalidad como traspasados, de verdadera música si no atonal sí no tonal (que no creo que sea exactalo mismo), no hay en cambio un trabajo formal con los doce sonidos como en realidad no lo había antes con la tonalidad pues Mompou huye de la forma preestablecida y en él la forma es un resultado anímico. Por eso he hablado de un minimalismo poético y creo que se puede sostener su existencia en Mompou.


d Realmente el Maestro no volvió a insistir con nuevas creaciode este ciclo aunque aún viviría bastantes años y compuotras cosas. Seguramente estaba persuadido de que había llegado hasta donde humanamente era posible llegar por ese camino y había cumplido su deseo de esa música sin luz y sin aire, casi sin espacio pero que ahonda en las profundidades del alma. Mompou lo consiguió pero no desde el minimalismístico sino desde el poético.

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Javier Perianes, piano

Federico Mompou (1893-1987)
Música callada

Primer cuaderno
    I. Angélico - II. Lent - III. Placide - IV. Afflito e penoso - V. Legato metallico
    VI. Lento, molto cantabile - VII. Lento, profond - VIII. Semplice - IX. Lento

Segundo cuaderno
    X. Lento-Cantabile - XI. Allegretto - XII. Lento - XIII. Tranquille-Très calme - 
    XIV. Severo-Sérieux - XV. Lento Plaintif - XVI. Calme

Tercer cuaderno
    XVII. Lento - XVIII. Luminoso - XIX. Tranquillo - XX. Calme - XXI. Lento

Cuarto cuaderno
    XXII. Molto lento e tranquilo - XXIII. Calme, avec clarté - XXIV. Moderato - 
    XXV. Lento molto - XXVI. Lento - XXVII. Lento molto - XXVIII. Lento.

  1. Javier PerianesJavier Perianes

    El clamor entusiasta de la crítica y de la audiencia confirma el estatus de Javier Perianes como uno de los artistas españoles más destacados del panorama concertístico actual. 

    Javier Perianes, “Premio Nacional de Música 2012”, ha actuado en prestigiosas series de conciertos en todo el mundo, incluyendo el Carnegie Hall de Nueva York, Concertgebouw de Ámsterdam, Kennedy Center de Washington, Royal Festival Hall, Barbican y Wigmore Hall de Londres, New World Center de Miami, Suntory Hall de Tokio, Teatro de los Campos Elíseos de París… Asimismo ha colaborado con prestigiosos directores como Barenboim, Frühbeck de Burgos, Mehta,  Mena, Tilson Thomas, Dausgaard, Harding, Temirkanov, Ticciati, Pons, López Cobos, Maazel y Petrenko entre otros.

    Sus proyectos discográficos con Harmonia Mundi han sido recibidos de manera entusiasta por la crítica internacional. Entre ellos se incluyen los Impromptus y Klavierstücke de Schubert, sonatas para teclado de Manuel Blasco de Nebra, Música Callada de Mompou, la música para piano de Manuel de Falla junto a Noches en los Jardines de España con la BBC Symphony Orchestra y Josep Pons (nominado a los Grammy Latinos), Moto perpetuo, un CD dedicado a sonatas de Beethoven, …les sons et les parfums, con obras de Chopin y Debussy y “Songs without Words”, dedicado a la música para piano de Mendelssohn. Recientemente ha salido al mercado su último CD junto a la BBC Symphony Orchestra y Sakari Oramo dedicado al compositor Edvard Grieg (Concierto en La menor y una selección de Piezas Líricas).

    Compromisos recientes y futuros incluyen actuaciones con orquestas como la  Atlanta Symphony, Filarmónica de San Petersburgo, San Francisco Symphony, BBC Symphony Orchestra, Orquesta de París, Boston Symphony, St. Luke´s (Carnegie Hall),  Chicago Symphony, London Philharmonic, Sao Paulo Orchestra, Orchestra de Lyon, City of Birmingham, BBC Philharmonic… así como recitales Madrid, Barcelona, París, Ravinia Festival, San Petersburgo, Río de Janeiro, Marsella y Ginebra.