(II) Ciclos de Miércoles Sonatas románticas para violín y piano

(II)

  1. Este acto tuvo lugar el
Víctor Martín, violín. Agustín Serrano, piano

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SEGUNDO CONCIERTO
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Johannes Brahms: Sonata para piano y violín número 1, en Sol mayor, opus 78
No es hasta 1878, con 45 años, que el exigente Johannes Brahms aborda la Primera sonata para violín y piano, catalogada con un avanzado opus 78 y que supone su decimotercera obra publicada en el ámbito de la música de cámara. Como en las posteriores otras dos sonatas para violín y piano y como también hicieran compositores como Mozart y Beethoven, Brahms antepone en el título la palabra "piano" a la de "violín", detalle que delata la importancia que el teclado desempeña en estas piezas, en las que ambos instrumentos construyen un indisoluble entramado armónico y melódico de multiplicada potencia expresiva y rigurosa construcción formal.
La creación de la Sonata en Sol mayor se prolongó desde finales de 1878 hasta el verano del año siguiente, cuando la concluye en el sosiego vacacional de la localidad de Pörtschach (Carintia). Sin embargo, Brahms había abordado con anterioridad otras tres sonatas para violín y piano, aunque, por diversas razones, ninguna de ellas llegó a ser concluida y sus manuscritos fueron destruidos por el exigente compositor.
La atmósfera relajada de Pörtschach alienta el carácter interiorizado y nostálgico de sus tres movimientos, que aparecen interrelacionados temáticamente con una melodía extraída del Regenlied opus 59, número 4, compuesto por Brahms en 1873 a partir de un poema de carácter elegiaco del escritor nórdico Klaus Groth, amigo del compositor. Este hecho, ha originado que con frecuencia la obra sea conocida como "Regensonate" (Sonata de la lluvia). El sugerente motivo del Lied resuena en cada uno de los tres movimientos, y contribuye así a unificar sutilmente el color y la fisonomía general de la obra.
El primer tiempo, Vivace ma non troppo, se articula de acuerdo a una forma de sonata tritemática enriquecida con numerosas ideas secundarias de acuerdo al procedimiento típicamente brahmsiano de desarrollar progresivamente el material temático. El quieto tema principal -que procede del Regenlied- aparece expuesto en una larga frase mezza voce de 24 compases, expuesta por el violín en compás de 6/4 y que comprende ya, en el décimo compás, un segundo motivo temático, de carácter aún más sosegado, y que, a su vez, dará pie al tercer tema, introducido por el piano y algo más animado. Un agudo y fluido desarrollo de clara raigambre clásica culminará en una coda de 20 compases basada en el tema mezza voce del inicio.
El núcleo anímico en el que confluyen y expanden las tensiones anímicas de la sonata es el evocador Adagio central, establecido en la tonalidad de Mi bemol mayor sobre un compás de 2/4. Se trata de una ensoñadora canción de cuna organizada en tres secciones, de las cuales la del medio, modulada a Si menor, introduce un nuevo tema de carácter lúgubre. Tras la reexposición de la sección inicial (cuyo tema surge de la simple inversión del motivo del Regenlied que abrió la sonata), Brahms corona el Adagio con una coda de aéreo recogimiento.
El Allegro molto moderato final (Sol mayor; 4/4) combina hábilmente las forma de sonata y rondó. Brahms  recurre nuevamente al motivo del Regenlied, aunque levemente modificado y al que somete a una ingeniosa serie de variaciones. La obra concluye calladamente en un ambiente de sensible discreción, cuya tibia melancolía ha sido certeramente definida por el crítico y escritor belga José Bruyr como "una llovizna a mediados de verano que lleva consigo la esperanza de un resplandeciente arco iris".
La sonata fue dada a conocer por el violinista Joseph Hellmesberber, en Viena, el 20 de noviembre de 1879, acompañado por el propio Brahms. Fue publicada un año después, en 1880, y pronto se difundió por toda Europa, de la mano de intérpretes tan ilustres como los violinistas Norman-Néruda (que la interpretó en una larga gira acompañado por el célebre director y pianista Hans von Bülow) y, sobre todo, el virtuoso Joachim. Sin embargo, el quisquilloso crítico Eduard Hanslick pensaba que, dado su carácter recogido e intimista, esta sonata jamás debiera de ser tocada en las concurridas salas de concierto. "Hay en esta partitura", explica Hanslick, "sentimientos demasiado finos, demasiado verdaderos y ardientes, una intimidad demasiado inmediata del corazón para el gran público". Afortunadamente, nadie le hizo caso.

Felix Mendelssohn-Bartholdy: Sonata para violín y piano, en Fa mayor
Fechada el 15 de junio de 1838, con 29 años, la Sonata para violín y piano, en Fa mayor es la única obra de madurez que Mendelssohn-Bartholdy dedica a la combinación de violín y piano. Permaneció inédita hasta que Yehudi Menuhin la localizó y publicó en Nueva York, en 1953. La sonata se emplaza en el segundo gran ciclo de obras de cámara de Mendelssohn-Bartholdy, y corresponde al periodo dichoso que sigue a su matrimonio con Cécile Jeanrenaud, en Frankfurt, el 28 de marzo de 1837.
El optimismo y esa vitalidad contagiosa que tanto distingue la música de Mendelssohn-Bartholdy impulsan los compases de esta sonata de impecable factura, nacida en un momento en el que su autor anda inmerso en el universo camerístico, como revela en una carta que el 17 de agosto de 1838 remite a su amigo Ferdinand Hiller. "Las cosas para piano solo", escribe el compositor, "no son, sin duda, las que escribo con mayor placer, ni con más entusiasmo. Pero hay otro tipo de música para piano que a mis ojos es muy importante, y, al mismo tiempo, muy querida: los tríos, los cuartetos y otras piezas con acompañamiento del teclado; es decir ¡la verdadera música de cámara!, que hoy está completamente olvidada. Siento, por ello, la necesidad absoluta de hacer cosas nuevas en este ámbito, en el que recientemente he concluido una sonata con violín [la Sonata en Fa mayor objeto de estas líneas] y una con violonchelo, y en el que también pienso escribir próximamente algunos tríos".
Dietrich, Schumann y Brahms: Sonata F.A.E.
No, no hay ningún error en el nombre extraño y plural de este curioso experimento con el que Víctor Martín y Agustín Serrano concluyen su segundo recital. El origen del mismo data del mes de octubre de 1853, cuando Joseph Joachim visitó a los Schumann en su residencia de Düsseldorf. Robert Schumann decidió entonces corresponder a la visita del ilustre virtuoso del violín con un original regalo sorpresa: una sonata para violín y piano compuesta nada menos que por tres compositores: Johannes Brahms, Albert Dietrich y el propio Robert Schumann, quien a la sazón era amigo del primero y maestro del segundo.
Su extraño título "F.A.E." hace alusión a las iniciales de la frase en alemán "Frei aber einsam" (libre pero solitario), que era una de los principios vitales de los que siempre hizo gala Joachim. El manuscrito de la sonata, que no fue editado en su integridad hasta 1935, incluye en su encabezauna frase, escrita de puño y letra por Schumann, que da la claves de la obra: "F.A.E. Con ocasión de la llegada de su estimadísimo y queridísimo amigo, Joseph Joachim. Esta sonata ha sido escrita por Robert Schumann, Johannes Brahms y Albert Dietrich". Sin embargo, parece ser que cuando Joachim escuchó por primera vez el sonoro regalo en casa de los Schumann identificó de inmediato la paternidad de cada uno de sus movimientos.
La gestación de tan curioso trabajo colectivo se prolongó a lo largo de una semana. Schumann escribió en dos días -el 22 y 23 de octubre de aquel año de 1853- los movimientos segundo y cuarto, mientras que sobre Albert Dietrich (1829-1908), que entonces era alumno de Schumann y con el tiempo se convertiría en director de la Orquesta de la Corte en Oldenburg y miembro de la Academia de Bellas Artes de Berlín, recayó la responsabilidad de escribir el Allegro inicial en La menor. Brahms, que contaba tan solo 20 años, se ocupó de componer el fogoso Scherzo en Do menor que figura como tercer movimiento de la sonata.
Brahms recurrió a un motivo del Allegro de Albert Dietrich como sustento temático de este juvenil fragmento, de apenas cinco minutos de duración, que supone la primera incursión brahmsiana en el género de la música de cámara, dado que la versión original de su primera obra catalogada en este ámbito, el Trío para piano, violín y violonchelo número 1, opus 8, no fue escrito hasta un año después, en 1854. El Scherzo fue publicado por Simrock en 1909, nueve años después de la muerte de Brahms e independizado de los tres restantes movimientos de la sonata.

      1. Johannes Brahms (1833-1897)
      1. Sonata nº 1 en Sol mayor para violín y piano Op. 78
      1. Felix Mendelssohn (1809-1847)
      1. Sonata en Fa mayor (1838)
      1. Johannes Brahms
      2. Albert Dietrich (1829-1908)
      3. Robert Schumann (1810-1856)
      1. Sonata F.A.E. para violín y piano (1853)