1/3 Ciclos de Miércoles Robert Schumann: canciones de 1840

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  1. Este acto tuvo lugar el
Elena Gragera, mezzosoprano. Francesc Garrigosa Massana, tenor. Anton Cardó, piano

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PRIMER CONCIERTO
NOTAS AL PROGRAMA
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    Estamos ante una obra amorosa, espejo de los sentimientos profundos de Robert Schumann hacia Clara Wieck, cuyo nombre aparecía en el frontispicio de la partitura de este florilegio de 26 canciones, escritas a lo largo de varios meses del prodigioso 1840. El compositor regala a su amada este álbum el día de su boda, el 12 de septiembre de ese año, víspera del cumpleaños de la joven esposa, quien ya conocía la mayoría de las canciones e incluso las había tocado y hasta cantado en alguna ocasión. "Son para mí un verdadero tesoro (junto con las canciones de Liederkreis op. 24, muy poco anteriores, y que escuchamos también en este ciclo de conciertos)", decía Clara de estas sentidas e inspiradas páginas. El último lied de la op. 24, Mit Myrthen und Rosen, es el directo antecedente de este cuaderno-dedicatoria y anticipa la delicada ofrenda nupcial del músico, que hoy nos suena un tanto altisonante: "Con mirtos, rosas y pepitas de oro quisiera ornar este libro, amorosa y bellamente. He aquí pues estos cantos que, como un torrente de lava escapada del Etna, han brotado impetuosamente de los trasfondos de mi alma."
    Resulta curioso que Schumann haya escrito precisamente 26 canciones, combinando una voz femenina y otra masculina. Tantas canciones como letras hay en el alfabeto alemán. Con independencia de esto, los planteamientos musicales aparecen llenos de interés. Aunque quizá no pueda hablarse en sentido estricto de un ciclo, como lo son Amor de poeta y Amor y vida de mujer, sino más bien de una recopilación de canciones, no cabe duda de que entre ellas se establecen lazos de distinto tipo. Tonales, por ejemplo. La colección se abre y se cierra con dos lieder en la bemol sobre poemas de Rückert. Hay por otro lado numerosas relaciones temáticas y referencias y guiños al amor del compositor por su amada. En realidad estos Mirtos son una especie de encarnación musical de sus preocupaciones y sentimientos más íntimos. Eric Sams, en su libro sobre los lieder schumanianos, fantasea en torno a una posible carta que el músico podría haber dirigido a Clara dando verbal expresión a su impulsos inconscientes. Así supone el estudioso inglés que se habría expresado el autor (entre paréntesis figura el número de la canción alusiva y el nombre del poeta):
   "Querida Clara, confieso que tengo defectos. Puedo haber sido a veces un aventurero (las dos canciones venecianas, nº 17 y 18 de la serie, Moore). Eusebius y Florestan -ya se sabe que estos dos personajes imaginarios son símbolo de las dos naturalezas encontradas de Schumann, la intelectual y la cordial- gustan bastante de la bebida (lo que se refleja en las dos canciones báquicas extraídas de los poemas del Diván de Goethe, nº 5 y 6). Pero también tengo mis cualidades positivas: fe en mi sino y en mi estrella (2 y 8, Goethe), gran independencia (22, Burns) y sentido de la diversión (16, Byron). Es cierto que tiendo a la depresión y tengo la lágrima fácil (15, Byron, y 21, Heine), pero es que cualquier cosa buena cuando estamos separados (4, Burns) y el dolor de la separación (13, Burns, 25, Rückert) son tan penosos para mí como, creo, para ti (canciones de la separación de la amada: 9, Goethe, 20 y 23, Burns). Es posible que no tenga nada más que ofrecerte que lo habitual en la vida de una mujer: una muchacha que despierta al amor (3, Mosen), una novia (11, Rückert), una esposa intentando resolver los problemas de la vida (19, Burns), una madre (14, Burns) e incluso, podría ser, una viuda, pobre y triste (10, Burns). Pero, querida Clara, te amo de tal manera que estoy cerca de la adoración por ti (7 y 24, Heine). Quiero ofrecerte por la presente mi entera y exclusiva devoción (1, Rückert) y con ella quizás una porción de inmortalidad (26, Rückert); alfa y omega de estas 26 canciones."
    Sin duda todas estas cuestiones aparecen de uno u otro modo en esas 26 piezas, que son por ello un caleidoscopio vital del amor de un hombre hacia una mujer y de las múltiples facetas de una existencia. El sentimiento se da la mano a veces con el paisaje, con el entorno, con el paso del tiempo. Como se ve, un amplio muestrario de poetas. Así este grupo de lieder se escinde en dos partes bien diferenciadas: los que se basan en textos alemanes y los que nacen de poemas de autores británicos. Aquéllos proporcionan expresiones y sentimientos más íntimos, más familiares a la sensibilidad del músico. Ante nuestros oídos desfila un extenso muestrario de personajes, de ideas, de atmósferas. Un caleidoscopio entrañable y representativo de un amor, de una sensibilidad, de una poética esencial.

    La serie se inicia con Widmung, uno de los lieder más conocidos de Schumann, expresión de sus más íntimos y efusivos anhelos. Se abre con una exultante y memorable melodía en la bemol mayor recorrida por arpegios en un discurso que se balancea en el compás de 3/4. Son cuatro estrofas que trabajan la misma idea, excepto la segunda, que se introduce en el mundo de Eusebius con cuatro sostenidos, dando paso a una sección más tranquila y confidencial en las palabras Du bist die Ruhe (tú eres el reposo), expresión tan querida de Rückert y sobre la que Schubert escribió un lied extaordinario. La sombra del compositor vienés planea también en el postludio pianístico, que desgrana unas notas de su Ave María. Hay en la pieza continuas alusiones a Clara, retratada asimismo en otras páginas pianísticas de las que aquí se encuentran pasajeras muestras, como ha detectado Sams (Novelette nº 1, Arabeske).
    Algo espasmódica en su marcial motivo en 4/4, poblado de silencios de semicorchea, resulta Freisinn, una robusta pieza que reduce eficazmente su juego armónico a tónica -mi bemol- y dominante y a sus relativos y que respeta íntegramente el texto de Goethe. Esquema ABA. Una viril exclamación juvenil en defensa de la libertad. Muy distinta es Der Nussbaum, otra de las más célebres del ciclo, que se balancea delicadamente en 6/8. Dibuja una melodía suave y femenina comentada permanentemente de forma muy sutil por el piano. Tras cada verso la voz queda como en suspenso. Se trata, como define Brigitte François-Sappey, de una de las más inefables romanzas salidas del corazón de un hombre. Sucesión de arpegios que inundan, en un soñador sol mayor, la estructura AAABAC. La música se pliega como un guante a los murmullos amorosos de la no especialmente inspirada letra de Julius Mosen. Encontramos aquí al Schumann poeta por encima de todo, inflamado de afectos. El último verso introduce un nuevo clima, más serio y austero. La corriente de arpegios es más tranquila: la doncella escucha y sonríe en su sueño.
    Cuatro notas edifican el tema elaborado a lo largo de las dos estrofas de Jemand, con texto de Robert Burns -traducido al alemán, como los ocho que llegó a servir el músico, por Gerhard-, cuyos poemas atrajeron al compositor por su vigor rítmico, su sentido del clima y su sinceridad emocional. Todo ello animaba a Schumann a redactar canciones generalmente estróficas, de corte sencillo, y a trazar unas melodías de carácter popular. Jemand es un canto de separación de dos amantes. Fluctuaciones métricas, modales de la voz y del teclado que siguen un discurso que en este caso es más bien durchkomponiert, es decir, no propiamente estrófico, sino de desarrollo continuo, en el que se trabaja el tema inicial. La segunda parte de la primera estrofa introduce elementos declamatorios. Los versos finales apresuran la marcha y modulan a mayor para ir en consonancia con el sentido más jubiloso del texto.
    A continuación se escuchan dos lieder provenientes de la colección goethiana llamada del Diván occidental-oriental. Son dos canciones de brindis, que tienen, como suele ser habitual, al vino como protagonista y como motor. La primera, en mi mayor, muy breve, Sitz' ich allein, se desarrolla sobre un ritmo quebrado de 2/4 y tiene un aire cuasi parlante. Gerald Moore estima que la página es demasiado elegante para ser juzgada como canción báquica. En todo caso posee un humor indudable y una corta zona central en 6/8 y do mayor -Niemand setzt mich Schranken- de línea más legato. Aparentemente más dramática, la segunda, Setze mit nicht, en compás sincopado de 6/8, comienza en la menor y se traslada a mayor con la entrada del efebo, ya en la segunda estrofa, que contempla otro tema, aunque antes, al final de la primera, el cantante -si sigue la tesitura baritonal- ha de descender al si grave. El postludio, bastante largo, tiene ritmo de siciliana y deja a la postre un alegre sabor: como el del claro vino.
    Un solo tema es trabajado y variado en Die Lotosblume, en fa mayor y 6/4, una canción amorosa y transparente, que procede del Lyrisches Intermezzo de Heine y desarrolla el sencillo poema de manera también sencilla. Notas repetidas como gotas y un escritura calma hasta la tercera stanza, en la que sube la temperatura gracias al mayor protagonismo del piano, que comenta la melodía base. El desasosiego por el mal de amar queda en el aire al no existir postludio. Un lied que es en cierto aspecto muy schubertiano. Como, según Moore, es beethoveniano Talismane, con sus acordes repetidos, su línea parlato de la primera estrofa, su posterior aire de himno, sus modulaciones que enriquecen el do mayor de la tónica. Para Sams estamos ante una especie de pequeño oratorio, perfectamente adaptado al pietista poema de Goethe. Para celebrar la justicia de Dios la música se interioriza poco a poco y adopta una especial densidad. La cuarta estrofa es igual en la música y la letra que la primera y añade un repetido Amén final con la voz en zona grave. No hay postludio propiamente dicho: dos leves acordes concluyen la sentida pieza.
    ABABA es a grandes rasgos la estructura del Lied der Suleika, que vuelve a Goethe -aunque es probable que el poema sea en realidad de una amante del literato, Marianne von Willemer-. Este texto se publicó en el Diván. La mayor, tonalidad amorosa, preside la canción, que se abre con una melodía cálida y envolvente, con el arpegio de Widmung, que recuerda levemente por su configuración al lied Adelaide de Beethoven. La voz más suave y más dulce de Schumann encuentra su cauce en este lied, soberbiamente cerrado por un hermoso postludio y adornado de vez en cuando por sutiles grupetos. Las ocho estrofas de Die Hochländer-Witwe nos remiten, en este sólido poema de Burns, extraído de alguna antigua narración popular, a la batalla de Culloden en el siglo XVIII, por la que Carlos Estuardo intentó restablecer sus derechos de soberano. Parece muy apropiado al tema el ostinato rítmico en un tumultuoso 6/16, "grito premahleriano, más allá de las lágrimas" (François-Sappey). Es difícil desde luego sustraerse a la vehemencia y a la potencia de esta página, que semeja un bajo relieve y que no ofrece respiro y conduce a la voz -de soprano- a un emocionado la bemol agudo en la palabra Weh (dolor). La pieza recuerda ligeramente a El hijo de las musas de Schubert, que es en todo caso menos dramático y vigoroso.
    Los dos lieder sucesivos, con texto de Rückert, adelantos de las canciones del ciclo Amor y vida de mujer, que escuchamos en esta misma serie de conciertos, evocan la figura de la novia. El primero, Mutter, Mutter!, Glaube nicht, se apoya en una frase lírica y queda del piano, en las repeticiones obsesivas del verbo amar y en los discretos y atmosféricos grupetos, uno de ellos, situado en la palabra er (él), como primer centro emocional, casi declamado, de la composición. El segundo ápice lo encontramos en la palabra Sein (vida): agradecimiento a la madre como creadora de vida e impulsora, por tanto, de esa felicidad que canta todavía el piano en un extenso postludio. Estructura ABA'. Más simple es la segunda  canción, de una sola estrofa, una suerte de coral con da capo que muestra una línea vocal más bien plana sobre una permanente figura de cinco notas en el teclado. La exclamación final, lass mich! (!déjame!) queda flotando en el ambiente sin que el piano diga ya nada más.
    Volvemos en el número 13, Hochtländers Abschied, a un poema de Burns, que promueve en Schumann la veta popular y vigorosa, emanada de un ritmo danzable de 3/8 que alimenta unos acordes secos y llenos de energía y que se ve envuelto en un dramático mi menor, convertido en mayor en la tercera estrofa -Lebt wohl (adiós)-, de corte más lírico y de exposición más ligada, en la que se desarrolla brevemente una idea melódica distinta a la que caracteriza toda la pieza. Climático el rallentando aconsejado en la repetición del primer verso im Waldes-Revier (Altas tierras). Más lírico y tierno es Hochländisches Wiegenlied, también con texto de Burns, que desarrolla tres estrofas idénticas y que es en realidad una hermosa berceuse de ritmo sincopado de la que emana, como dice Wigmore, un eco de cornamusas en el acompañamiento. Repetición expresiva del último verso de cada una de las tres stanze.
    Es otro inglés, Byron, traducido por Körner, quien alimenta literariamente la siguiente canción, Mein Herz ist schwer, ABCB', en mi menor, con un diseño ascendente del piano, ligeramente discursivo, que evoca al sonido del laúd, al que se acoge la voz, rápidamente elevada a un fa sostenido agudo -Auf!- y protagonista de una memorable melodía sobre arpegios; y, como contraste, en el comienzo de la segunda estrofa, enviada a las profundidades del la 1 -Nur tief sei, wild der Töne- (sonido profundo y salvaje)-. Un lied sombrío, como el texto, extraído de los Cantos hebraicos del poeta inglés, que evoca a algunos de los más desgraciados héroes románticos. Aunque al final se da paso a la esperanza simbolizada en tres acordes en mayor: el canto será la salvación. Es frecuente que esta página la interprete una voz de hombre, de tenor o barítono, aunque Moore muestra su predilección por un instrumento femenino. ¿Una charada?, se pregunta Brigitte François-Sappey ante Rätsel, también, oficialmente, sobre poema de Catherine Fanshawe -en tiempos atribuido a Byron-, traducido al alemán por Kannegiesser. Las antítesis que se manejan -cielo/infierno, hombre/mujer, batalla/paz, poesía/ciencia...- son tratadas a través de una escritura regular en un altisonante si mayor. A juicio de Sams, las iniciales octavas del piano nos dan abruptamente la contestación al enigma antes de que éste sea realmente planteado. Con la mención de las batallas y de los héroes escuchamos una nueva melodía. De manera más bien banal la música se torna absurdamente tierna en el momento de la contemplación de la flor al final de la pieza. Aunque en el cierre lo que percibimos es un halo interrogativo.
    Es de nuevo un británico, Thomas Moore, quien proporciona la base literaria a los dos siguientes lieder, dos cantos venecianos traducidos por Freiligrath; una rara avis en la producción de Schumann, casi nunca proclive a tratar el tema de Italia, a diferencia de otros de sus colegas. Lo que escuchamos en el primero, Leis' rudern hier, en el que aparece de nuevo la tonalidad de mi menor, es una agradable cantilena, una barcarola con reflejos acuáticos en la que se hace una llamada a la suavidad, a la dulzura no lejos de las inflexiones acaraciciadoras de El nogal. El segundo, Wenn durch die Piazzetta, también estrófico, en mi menor y en 2/4, más danzable, maneja igualmente dos ideas temáticas a lo largo de una escritura sincopada y de tintes ligeramente bufos. Eusebius estaría presente en la número 1 y Florestán, disfrazado de gondolero, en la número 2.
    Retornamos a Burns con Hauptmans Weib, de curso más bien simple y aire militar a lo largo de sus cuatro estrofas, con alteraciones emocionales y cierta solemnidad, bañada por dos temas. Schumann escribió a Clara diciéndole que consideraba que la pieza era realmente original y romántica. Como así es, en efecto. Nos encontramos otra vez inmersos en mi menor, apropiado para describir a esa suerte de walkiria retratada en el texto. Una hermana de la Clärchen del Egmont beethoveniano. Pasamos al nº 20, Weit, weit, que emplea también poema de Burns, canción resignada y nostálgica, melancólica, estrófica. Sams apunta que es revelador que Schumann cambiara, en el tercer verso, la expresión den ich lieb (a la que amo) por la expresión der mich liebt (la que me ama).
    Heine proporciona la letra de la canción contigua, Was will die einsame Träne, de curioso esquema ABB'A', soñadora, balanceante, serena, que combina un tema descendente (recuerdos amargos) con otro ascendente (los recuerdos desvanecidos). Grupeto muy cordial y emotivo en Sie trübt mir ja den Blick -Ella nubla mi mirada- y ápice expresivo en Qualen und Freuden (penas y alegrías). Burns está de nuevo presente en la corta Niemand, que trabaja la misma idea melódica, espirituosa y sensible, con una expresiva voluta descendente cada vez que se pronuncia la palabra que da título a la pieza -Nadie-. Es un buena muestra de canción de tipo popular, no tan frecuente en Schumann. Incluso más breve es Im Westen, con letra del mismo autor inglés, un dulce vals sin preludio ni postludio que se mueve entre arpegios, con una primera estrofa, suerte de siciliana, que va de fa mayor a la menor, y una segunda, más rápida, de incierta armonía.
   Du bist wie eine Blume, sobre poema de Heine, es otra de las grandes canciones de Schumann, del nivel, dentro del mismo ciclo, de Die Lotosblume, con letra del mismo literato. Una evocación muy casta y espiritual de la mujer bella y pura en la amorosa tonalidad de la bemol mayor; una página ceremonial y reverencial, un límpido ritual de consagración de la bienamada. Los acordes de introducción, la quieta y melodiosa entrada de la voz, en este caso masculina, las octavas graves del piano, todo contribuye a crear ese clima de profunda devoción que tanto nos recuerda al de Ich grolle nicht, una de las más emotivas piezas de Dichterliebe.
    Dos lieder sobre palabras de Rückert para concluir. Aus den Östlichen Rosen, en mi bemol mayor, extraída del libro de poemas de ese mismo título, está alimentada por una misma figura de cuatro notas del piano arpegiado, que sostiene  una línea de canto de gracioso dibujo que tiende continuamente hacia arriba. Escuchamos y sentimos al viento de abril penetrar por las estructuras del preludio de la pieza, aireada y refrescante. Zum Schluss, canción que cierra la serie, en la bemol mayor -no podía ser otra la tonalidad en el final de un ciclo dedicado al amor, a los sentimientos más tiernos y delicados, al canto efusivo por la amada, Unas briznas de la Adelaide beethoveniana se dejan todavía oír en ese tema inicial y en esos expresivos silencios del teclado que acaban por promover un coral, una plegaria, una ofrenda musical a Clara. Hay sin duda algo de himno religioso en esta música que, como apunta Gerald Moore, es uno de esos inexplicables momentos mágicos de la producción schumaniana. Parece que el compositor quiso consignar de manera bastante explícita que esta canción era la que daba cima a la serie y buscó un título que comenzara por Z, la última letra del alfabeto, al tiempo que, musicalmente, intentaba unir la pieza con la primera, Widmung: se puede apreciar, y así lo indica Sams, una correspondencia melódica entre los compases 3 y 4 de este postrero lied y el postludio del que inicia la colección.

    Los cuatro duetos para soprano y tenor op. 34 son también, como todas las canciones integrantes de este ciclo de conciertos, de 1840. Liebesgarten, con texto de Reinick, es estrófico y de compás ternario, balanceante, y describe el diálogo nocturno que mantiene un enamorado con su amada, a cuyas puertas ha llamado. Burns alimenta literariamente las dos piezas siguientes. La primera, Liebhabers Ständchen, es bastante dramática y alterna el piano con la voz en una narración que describe cómo una enamorada se niega a abrir la puerta a su enamorado. Unterm Fenster cuenta cómo al fin la joven cede y mantiene con su pareja un animado diálogo. El mismo tema circula por la canción, provista de una compañamiento repetitivo. Finalmente, Familien-Gemalde, la más extensa, con letra de Grün, narra la buena relación entre una pareja joven y una vieja. Es un rondó cuyo refrán constituye la base del epílogo pianístico. Se parece extraordinariamente al tema cantado por Florestán en el Fidelio de Beethoven cuando expresa su agradecimiento a Leonora -a la que todavía no ha reconocido- y a Rocco en el segundo acto de la ópera.

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TEXTOS DE LAS OBRAS CANTADAS
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Myrten, Liederkreis Op. 25
Widmung (Friedrich Rückert)
Du meine Seele, du mein Herz,
  du meine Wonn', o du mein Schmerz,
du meine Welt, in der ich lebe,
mein Himmel du, darein ich schwebe,
  o du mein Grab, in das hinab
  ich ewig meinen Kummer gab!
    Du bist die Ruh, du bist der Frieden,
du bist vom Himmel mir beschieden.
Dass du mich liebst, macht mich mir wert,
dein Blick hat mich vor mir verklärt,
du hebst mich liebend über mich,
mein guter Geist, mein bess'res ich!

Mirtos, Colección de canciones, Op. 25
Dedicatoria
¡Tú, alma mía, tú, corazón mío,
tú, placer mío, oh, tú, dolor mío.
Tú, mundo en el que yo habito,
tú, cielo en el que me elevo,
oh, tú, sepulcro mío,donde enterré
para siempre mi dolor!
    Tú eres la calma, tú eres la paz,
tú me has sido enviada del cielo.
Que tú me ames me da valor,
tu mirada me ha transfigurado,
por tu amor me siento enaltecido,
¡mi buen espíritu, mi mejor yo!


Freisinn (Johann W. Goethe)
    Lasst mich nur auf meinem Sattel gelten!
bleibt in euren Hütten, euren Zelten!
und ich reite froh in alle Ferne.
Über meiner Mütze nur die Sterne.
    Er hat euch die Gestirne gesetzt
als Leiter zu Land und See,
damit ihr euch daran ergötzt,
stets blickend in die Höh'.

Espíritu de libertad
¡Dejadme montar en mi silla y quedaos
vosotros en vuestras cabañas y tiendas!
Y cabalgaré alegre muy lejos,
sobre mi cabeza solo las estrellas.
    El os ha puesto a los astros como guías
en la tierra y en el mar,
para que os deleiteis con ellos,
mirando siempre hacia la altura.


Der Nussbaum (Julius Mosen)
    Es grünet ein Nussbaum vor dem Haus,
duftig, luftig breitet er blätt' rig die Äste aus.
Viel liebliche Blüten stehen dran;
linde Winde kommen, sie herzlich zu umfah'n.
    Es flüstern je zwei zu zwei gepaart,
  neigend, beugend zierlich zum Kusse die Häuptchen zart.
Sie flüstern von einem Mägdlein, das dächte die Nächte
und Tage lang, wüsste ach! selber nicht was!
    Sie flüstern, wer mag versteh'n so gar leise Weis?
Flüstern von Bräut' gam und nächstem Jahr.
Das Mägdlein horchet, es rauscht im Baum;
sehnend, wähnend sink es lächelnd in Schlaf und Traum.

El nogal
Verdea un nogal ante la casa,
airoso y perfumado extiende sus ramas cuajadas.
Está cubierto por muy lindas flores;
y suaves céfiros las rodean amorosamente.
    Susurran emparejadas de dos en dos,
incliándose y doblándo delicadamente sus tiernas cabecitas para besar.
Susurran de una doncella que
piensa de día y de noche sin saber, ay, en qué.
    Susurran ¿quién podrá comprender tan delicada melodía?
murmuran algo sobre el novio y el año que viene.
La doncella escucha, se oye crujir el árbol;
se sumerge en sus sueños llena de anhelo y de ilusiones.


Jemand (Robert Burns)
    Mein Herz ist betrübt ich sag' es nicht
mein Herz ist betrübt um jemand;
ich könnte wachen die längste Nacht,
und immer träumen von jemand.
    O Wonne! von jemand;
o Himmel! von jemand;
  durchstreifen könnt' ich die ganze Welt,
aus Liebe zu jemand.

Alguien
Mi corazón está afligido, y no digo nada,
mi corazón está afligido, a causa de alguien.
Podría permanecer en vela toda la noche,
soñando siempre con
alguien.
   ¡Oh felicidad! de alguien.
¡Oh Cielo! de alguien;
Podría recorrer todo el ancho mundo,
por amor hacia
alguien.


Aus dem Schenkenbuch im Divan nº 1 (Goethe)
    Sitz' ich allein, wo kann ich besser sein?
Meinen Wein trink' ich allein;
niemand setzt mich Schranken,
ich hab' so meine eignen Gedanken.
Sitz' ich allein, wo kann ich besser sein?

Diván occidental-oriental nº 1
Solitario estoy,
¿Cómo podría estar mejor?
Mi vino, lo bebo en solitario;
así puedo pensar libremente.
Solitario estoy.
¿Cómo podría estar mejor?

Aus dem Schenkenbuch im Divan nº 2 (Goethe)
    Setze mir nicht, du Grobian,
mir den Krug so derb vor die Nase!
wer mit Wein bringt, sehe mich freundlich an,
sonst trübt sich der Eifer im Glase!
    Du lieblicher Knabe, du, komm' herein,
was stehst du denn da auf der Schwelle?
Su sollst mir künftig der Schenke sein,
jeder Wein ist schmackhaft und helle.

Diván occidental-oriental nº 2
¡No me pongas, ceporro,
la jarra tan torpemente delante de mis narices!
¡Quien me sirve el vino debe contemplarme amistosamente,
de otra manera el vino se enturbia en el vaso!
    Tú, gentil efebo, ¡ven entra!,
¿porqué te quedas en el umbral?
Eres tú, el que de aquí en adelante, serás mi escanciador,
y el vino será siempre sabroso y límpido.

Die Lotosblume (Heinrich Heine)
    Die Lotosblume ängstigt
sich vor der Sonne Pracht,
und mit gesenktem Haupte
erwartet sie träumend die Nacht.
    Der Mond, der ist ihr Buhle,
er weckt sie mit seinem Licht,
und ihm entschleiert sie freundlich
ihr frommes Blumengesicht.
    Sie blüht und glüht und leuchtet,
und starret stumm in die Höh':
sie duftet und weinet und zittert
vor Liebe und Liebesweh.

La flor de loto
La flor de loto teme
el esplendor del sol,
y con la cabeza inclinada
espera soñando la noche.
    La luna es su amante,
la despierta con su luz
y a ella descubre dulcemente
su suave rostro de flor.
    Florece y brilla y resplandece,
y mira embelesada y silenciosa hacia arriba;
exhala delicados aromas y llora y tiembla
de amor y penas de amor.


Talismane (Goethe)
    Gottes ist der Orient! Gottes ist der Occident!
nord und südlisches Geländen, Ruht im Frieden seiner Hände.
Er der einziger Gerechte, will für jedermann das Rechte.
Sei von seinen hundert Namen dieser hochgelobet! Amen.
    Gottes ist der Orient! Gottes ist der Occident!
mich verwirren will das Irren; Doch du weisst mich zu entwirren.
Wenn ich handle, wenn ich dichte, gib du meinem Weg die Richte!
    Gottes ist der Orient! Gottes ist der Occident!
nord und südlisches Gelände. Ruht im Frieden seiner Hände. Amen.

Talismán
¡Es de Dios el oriente y también el occidente!
Las tierras de norte y sur descansan en la paz de sus manos.
Él, que es el Único, el Justiciero, a todos da lo que necesitamos.
¡De sus cientos de nombres sea éste por siempre ensalzado! Amén.
   ¡Es de Dios el oriente y también el occidente!
Cuando mis errores me perturban, tú sabes tranquilizarme.
¡Sé tú, Señor, quien me guie en mis obras y poemas!
   ¡Es de Dios el oriente y también el occidente!
Las tierras de norte y sur descansan en la paz de sus manos. Amén.

Lied der Suleika (Goethe)
    Wie mit innigstem Behagen,
lied, empfind' ich deinen Sinn!
liebevoll du scheinst zu sagen,
dass ich ihm zur Seite bin.
    Dass er ewig mein gedenket,
seiner Liebe Seligkeit
immerdar der Fernen schenket,
die ein Leben ihm geweiht.
    Ja, mein Herz, es ist der Spiegel,
freund, worin du dich erblickt;
diese Brust, wo deine Siegel
kuss auf Kuss herein gedrückt.
    Süsses Dichten, lautre Warheit
fesselt mich in Sympathie!
rein verkörpert Liebesklarheit,
im Gewand der Poesie.

Canción de Suleika
Con que íntima complacencia
recibo, canción, tu sentido!
Amorosamente, parece decirme
que yo estoy a su lado.
    Que él siempre piensa en mí,
su amor y su felicidad,
que desde lejos le llega
la que le ha dedicado una vida.
    Dí, corazón mío! Esto es el espejo,
amigo, en el cual te miras,
este corazón, donde has dejado
tu sello, beso tras beso.
    Tiernos versos, verdad real,
me atan por los pensamientos afines!
Pura corporalidad de la luz del amor
con el ropaje de la poesía.


Die Hochländer-Witwe (Robert Burns)
    Ich bin gekommen ins Nederland,
  o weh, o weh, o weh!
  so ausgeplündert haben sie mich,
dass ich vor Hunger vergeh!
    So war's in meinem Hochland nicht;
  o weh, o weh, o weh!
  ein hochbeglückter Weib als ich,
war nicht auf Tal und Höh' !
    Denn damals hatt' ich zwanzig Küh;
  o weh, o weh, o weh!
  die gaben Milch und Butter micr,
und weideten im Klee.
    Und sechzig Schafe hatt' ich dort;
  o weh, o weh, o weh!
  die wärmten mich mit weichem Vliess
bei Frost und Winterschnee.
    Es konnte kein' im ganzen Clan
  sich grössen Glückes freu'n;
denn Donald war der schönste Mann,
und Donald, der war mein!
    So blieb's bis Charlie Stuart kamm,
alt-Schottland zu befrei'n;
  da musste Donald seinen Arm
  ihm und dem Lande leih'n.
    Was sie befiel, wer weiss es nicht?
Dem Unrecht wich das Recht,
und auf Cullodens blut'gem Feld
erlagen Herr und Knecht.
    O! Dass ich kam ins Niederland!
  o weh, o weh, o weh!
  nun gibts kein unglücksel'ger Weib
vomm Hochland bis zur See!

La viuda del montañés
Arribo a las Tierras Bajas,
¡Ah, dolor, dolor, dolor!
Hasta tal punto me han saqueado
que el hambre me corroe.
    No era así en mis Tierras Altas;
¡Ah, dolor, dolor, dolor!
¡Una mujer colmada, como yo lo fuí
no había en la llanura o en las colinas!
    Pues tenía veinte vacas,
¡Ah, dolor, dolor, dolor!
que me daban leche y mantequilla,
paciendo en el trébol.
    Y sesenta corderitos tenía también;
¡Ah, dolor, dolor, dolor!
que me calentaban con su tierno vellón
cuando helaba o nevaba en invierno.
    Nadie podía en toda la comunidad,
pavonearse de mayor felicidad;
¡Pues Donald era el hombre más bello,
y Donald era mío!
    Así era, hasta que Carlos Estuardo,
vino a liberar la vieja Escocia;
Donald tuvo que prestar entonces su brazo
al príncipe así como al país entero.
    Lo que ordenaron, ¿Quién puede ignorarlo?
A la sinrazón cedió la razón,
y sobre las tierras ensangrentadas de Culloden
sucumbieron señor y caballero.
   ¡Entonces tuve que ir a las Tierras Bajas!
¡Ah, dolor, dolor, dolor!
¡No hay mujer más desgraciada
desde las Tierras Altas hasta el mar!


Lied der Braut nº 1 (Friedrich Rückert)
    Mutter, Mutter! Glaube nicht,
weil ich ihn lieb' allsosehr,
  dass nun Liebe mir gebricht,
  dich zu lieben, wie vorher.
    Mutter, Mutter! Seit ich ihn liebe,
lieb' ich erst dich sehr.
Lass mich an mein Herz dich zieh'n,
und dich küssen, wie mich er!
    Mutter, Mutter! Seit ich ihn liebe,
lieb' ich erst dich ganz,
  dass su mir das Sein verlieh'n,
  das mir ward zu solchem Glanz.

Canción de la novia nº 1
Madre, madre!
no creas que por amarlo tanto a él,
mi amor hacia tí se haya roto,
y no te quiera tanto como antes.
    Madre, madre!
desde que le amo, te amo primero más a tí.
Déjame tirar de tu corazón
y besarte, como él a mí!
    Madre, madre!
desde que le amo, te amo a tí totalmente,
tú me has dado tal semejante cosa
como es el juicio.

Lied der Braut nº 2 (Friedrich Rückert)
    Lass mich ihm am Busen hangen,
mutter, Mutter! Lass das Bangen.
Frage nicht: wie soll sich's wenden?
Frage nicht: wie soll das enden?
E nden? Enden soll sich's nie,
wenden?  Noch nicht weiss ich, wie!
lass mich ihm am Busen hangen, lass mich!

Canción de la novia nº 2
Déjame apoyar en su pecho,
madre, madre! deja el miedo.
No preguntes: cuándo va a cambiar?
No preguntes: cómo va a terminar?
Terminar? Terminar eso nunca,
Cambiar? aun no sé como!
Déjame apoyar en su pecho, déjame!

Hochländers Abschied (Robert Burns)
    Mein Herz ist im Hochland,
mein Herz ist nicht hier;
mein Herz ist im Hochland,
im Waldes-Revier.
    Dort jagt es den Hirsch
und verfolget das Reh;
mein Herz ist im Hochland,
wohin ich auch geh' !
    Leb' wohl, mein Hochland,
mein heimischer Ort!
die Wiege der Freiheit,
des Mutes ist dort.
    Wohin ich auch wandre,
wo immer ich bin:
auf die Berg', auf die Berge
zieht es mich hin.
    Lebt wohl, ihr Berge,
bedecket mit Schnee!
lebt wohl, ihr Täler,
voll Blumen und Klee!
    Lebt wohl, ihr Wälder,
bemoostes Gestein,
ihr stürzenden Bächlein
im farbigen Schein!

Despedida del montañés
Mi corazón está en las Tierras Altas,
mi corazón no está aquí;
mi corazón está en las Tierras Altas,
en el regazo de los bosques.
    Allí caza al ciervo
y persigue al corzo;
¡mi corazón está en las Tierras Altas,
adonde quiera que vaya!
   ¡Adiós, mis Tierras Altas,
lugar de mi patria!
la cuna de la libertad,
del valor está allí.
    Adonde quiera que vaya,
donde quiera que esté,
me llaman, me llaman
las montañas.
   ¡Adiós, montañas mías,
cubiertas de nieve!
¡Adiós, valles míos,
llenos de flores y de tréboles!
   ¡Adiós, bosques míos,
rocas cubiertas de musgo,
arroyuelos que os precipitáis
resplandecientes de color!

Hochländisches Wiegenlied (Robert Burns)
    Schlafe, süsser, kleiner Donald,
ebenbild des grossen Ronald!
wer ihm kleinen Dieb gebar,
weiss der edle Clan aufs Haar.
    Schelmm, hast Äuglein schwarz wie Kohlen!
wenn du gross bist, stiehl ein Fohlen;
geh' die Eb'ne ab und zu,
bringe heim'ne Carlisle Kuh!
    Darfs in Niederland nicht fehlen;
dort, mein Bübchen, magst du stehlen;
stiehl dir Geld und stiehl dir Glück,
und ins Hochland komm zurück!

Canción de cuna del montañés
Duerme, dulce, pequeño Donald,
¡Fiel retrato del gran Donald!
Quién para él alumbró este ladronzuelo,
el noble Clan lo sabe perfectamente.
   ¡Picaruelo, tus ojos son negros como el carbón,
Cuándo seas mayor y robes un potrillo;
recorre toda la llanura,
y trae a la casa una vaca de Carlisle!.
    En las Tierras Bajas no debes dejar nada;
allí, pequeño mío, podrás robar;
¡Roba todo el dinero y también la alegría que puedas,
y vuelve entonces hacia las Tierras Altas!.

Aus den hebräischen Gesängen (Lord Byron)
    Mein Herz ist schwer! Auf! von der Wand
die Laute, nur sie allein mag ich noch hören,
entlocke mit geschickter Hand
ihr Töne, die das Herz betören!
kann noch mein Herz ein Hoffen nähren,
es zaubern diese Töne her,
und birgt mein trock'nes Auge Zähren,
sie fliessen, und mich brennt's nicht mehr!
    Nur tief sei, wild der Töne Fluss,
und von der Freude weg gekehret!
ja, Sänger, dass ich weinen muss,
sonst wird das schwere Herz verzehret!
denn sieh' ! vom Kummer ward's genähret,
mit stummen Wachen trug es lang,
und jetzt, vom Aussersten belehret,
  da brech' es oder heil' im Sang.

De "Cantos hebraicos"
Mi corazón está apenado!
¡Adelante, en la pared colgado
está mi laúd, que sólo entonces liberado,
puede transmitirme tañido por hábiles manos,
los sones que seducen el corazón!
Si mi corazón puede aún alimentar alguna esperanza,
se debe sólamente a la magia de estos sones,
y si mis ojos secos se llenan de lágrimas.
   ¡Qué caigan, y cese entonces mi martirio!
¡qué profundo y violento sea la ola de sones,
y que de la alegría permanezca alejada!
¡Sí, cantor, debo llorar,
para que mi corazón tan débil no se consuma!
¡Hélo aquí! De pena fue alimentado,
endureciéndose mucho tiempo velando en silencio,
y ahora, instruído en el límite del dolor.


Rätsel (Lord Byron)
    Es flüstert's der Himmel, es murrt es die Hölle,
  nur schach klingt's nacha in des Echos Welle,
und kommt es zur Flut, so wird es stumm,
auf den Höh'n da hörst du sein zwiefach Gesumm.
Das Schlachtengewühl liebt's, fliehet den Frieden,
es ist nicht Männer noch Frauen beschieden,
doch jeglichem Tier, nur musst du secieren.
    Nicht ist in der Poesie sie zu erspüren,
die Wissenschaft hat es, die Wissenschaft hat es,
vor allem sie, die Gottesgelahrheit und Philosophie.
Bei den Helden führt es den Vorsitz immer,
doch mangelt's den Schwachen auch innerlich nimmer,
es findet sich richtig in jedem Haus,
denn liesse man's fehlen, so wär es aus.
    In Griecheland klein, an den Tiber Borden
ist's grösser, am grössten in Deutchland geworden.
Im Schatten birgt sich's, im Blümchen auch,
du hauchst es täglich, es ist nur ein (Was ist'es?)
Es ist nur ein (Hauch).

Adivinanza
El cielo lo susurra, lo ruege el infierno
débilmente resuena tan solo en la onda del eco
y cuando llega al torrente se torna mucha
y en las alturas escuchas su murmullo doble.
    Ama el fagor de la batalla, pero huye de la paz
no ha sido dada ni a hombres ni a mujeres,
pero la poseen todos los animales, solo que has de secionarlos.
no está oculta en la poesía, pero la posee la ciencia
ella sobre todo, y la teología.
Entre los héroes ostenta siempre presidencia
pero tampoco falta nunca en el fondo de los débiles.
Tiene su sitio en todas las casas,
pues si se permitiera su falta no existiría.
    En Grecia la encontramos pequeña, en las orillas del
Tiber es mayor y donde se ha hecho más grande
es en Alemania.
Se oculta en la sombra y en la florecilla
tu la expiras a diario, es tan solo una (qué es?)
Solución: la ¡H!

(H= si natural en la nomenclatura alemana y el
cantante canta un si natural a boca cerrada. Además la obra está
compuesta en Si mayor).


Venetianisches Lied nº 1 (Thomas Mosen)
    Leis' rudern hier, mein Gondolier, leis', leis'!
die Flut vom Ruder sprühn so leise lass,
dass sie uns nur vernimmt, zu der wir zieh'n!
o könnte, wie er schauen kann,
der Himmel reden traun,
er sprächte vieles wohl von dem,
was Nachts die Sterne schau'n!
  Leis', leis', leis'!
    Num rasten hier, mein Gondolier, sacht, sacht!
ins Boot die Ruder! sacht, sacht!
auf zum Balkone schwing' ich mich,
doch du hältst unten Wacht.
O, wollten halb so eifrig
nur dem Himmel wir uns weih'n
als schöner Weiber Diensten trau'n,
wir könnten Engel sein! Sacht, sacht, sacht!Canción veneciana nº 1
   
¡Boga con sigilo, Gondolero,con sigilo, con sigilo!
¡Que tu remo mueva el agua tan suavemente
para que sólo ella nos oiga llegar!
¡Si el cielo se atreviese a hablar
igual que mira, podría decir tantas cosas
de lo que ven por la noche las estrellas!
¡Con sigilo!
   ¡Detengámonos aquí, Gondolero, despacio, despacio!
¡Al bote los remos! ¡Despacio, despacio!
Yo subiré al balcón,
pero tú mantén la guardia aquí abajo.
¡Si nos consagrásemos al cielo con la mitad da hínco
con que servimos a una bella mujer,
podríamos ser ángeles!
  
Venetianisches Lied nº 2 (Thomas Mosen)    Wenn durch die Piazzettadie Abendluft weht,dann weisst du, Ninetta,wer wartend hier steht.Du wesst, wer trotz Schleierund Maske dich kennt,wie Amor die Venusam Nachtfirmament.    Ein Schifferkleid trag ichzur selbigen Zeit,und Zitternd dir sag' ich:das Boot liegt bereit!o komm, wo dein Monday Noch Wolken umzieh'nlass durch die Lagunen,mein Leben uns flieh'n!Canción veneciana nº 2
    Cuando la brisa nocturna
sopla en la Piazzetta,
ya sabes, Ninetta,
quién te espera allí.
Ya sabes quien aun con velo
y máscara te conoce,
como el Amor a Venus
bajo el cielo estrellado.
    Vestido de gondolero estaré
a esa misma hora,
y tembloroso te diré:
¡La barca está dispuesta!
¡Oh, ven allí donde las nubes
envuelven la luna,
huyamos, vida mía,
por las lagunas!

Hauptmanns Weib (Robert Burns)    Hoch zu Pferd!stahl auf zartem Leibe,helm und Schwertziemen Hauptmanns Weibe.    Tönet Tommelschlagunter Pulverdampf,sehst du blut'gen Tagund dein lieb im Kampf.    Schlagen wir den Feind,küssest du den Gatten,wohnst mit ihm vereintin des Friedens Schatten.    Hoch zu Pferd! ...La mujer del capitán
    a cabalgar!
el acero sobre este tierno cuerpo,
  casco y espada
  a lomos de la mujer del capitán.
    Resuena el tambor
en la polvareda del camino,
puedes ver el sangriento día
y a tu amado en el combate.
    Si derrotamos al enemigo,
tus besos podrán llegar hasta el amado,
y vivirás junto a él
en la sombra de la paz.
    a cabalgar!
Weit, weit (Robert Burns)    Wie kann ich froh und Munter seinund flink mich dreh'n bei meinem Lied?Der schmucke Junge, der mich liebt,ist über die Berge weit, weit!    Was kümmert mich des Winter Frost,und bo es draussen stürmt und schneit?Im Auge blinkt die Träne mir,denk' ich an ihn, der weit, weit!    Er hat die handschuh' mir geschenkt,das bunte Tuch, das seid'ne Kleid;doch er, dem ich zur Ehre trag',ist über die Berge weit, weit!Lejos, bien lejos
    puedo estar alegre y feliz,
en paz, escuchando mi propia canción?
El buen muchacho que me ama
está más allá de las montañas, ¡lejos, bien lejos!
   ¿Qué me importa el hielo del invierno,
si afuera reina la tempestad o esstá nevando?
En mis ojos brillan las lágrimas,
pienso en él que está, ¿lejos, bien lejos!
    El me ofreció sus guantes,
la alfombra de colores, el vestido de seda;
pero el cual, en su honor los llevo puestos,
está más allá de las montañas, ¡lejos, bien lejos!
Was will die einsame Träne (Heinrich Heine)    Was vill die einsame Träne? Sie trübt mir ja den Blick. Sie blieb aus alten Zeitenin meinem Auge zurück.    Sie hatte viel leuchtende Schwestern,die alle zerflossen sind,mit meinen Qualen und Freudenzerflossen in Nacht und Wind.    Wie Nebel sin auch zerflossendie blauen Sternelein,die mir jene Freuden und Qualengelächelt ins Herz hinein.    Ach, meine Liebe selberzerfloss wie eitel Hauch!Du alte, einsame Träne,zerfliesse jetzunder auch!quiere esta lágrima solitaria?
   ¿Qué quiere esta lágrima solitaria?
ella la que nubla mi visión.
Desde tiempos muy antiguos
ha permanecido en mis ojos.
    Ella tenía tantas hermanas centelleantes
que todas se han derramado
con mis penas y mis alegrías,
derramadas en la noche y el viento.
    Con la niebla se esfumaron
también las estrellitas azules,
así tanto alegrías como pesares,
sonriendo entraron en mi corazón.
   ¡Ah, sólo mi amor
no se esfumó como el vacío aliento!
¡Tú, vieja lágrima solitaria,
es ya hora de que te derrames también!

Niemand (Robert Burns)    Ich hab' mein Weib alleinund teil' es, traun! Mit niemand;nicht Hahnrei mach' ich niemand.ein Säckchen Gold ist mein,doch dafür dank' ich niemand;nichts hab' ich zu verleih'n,und borgen soll mir niemand.    Ich bin nicht and'rer Herr,und untertänig niemand;doch meine Klinge sticht,ich fürchte mich vor niemand.Ein lust'ger Kauz bin ich,kopfhängerisch mit niemand;schert niemand sich und mich,So scher' ich mich un niemand.Nadie
    Tengo a mi mujer para mí solo,
y no la comparto con
nadie,
no quiero ser cornudo
y no convierto en cornudo a nadie.
    Tengo una bolsita llena de oro para mí sólo,
pero éssto, no se lo debo a
nadie,
no hay nada que quiera prestar,
ni nada que tomar prestado de
nadie.
No soy el capataz de otros
y no dependo de
nadie,
sin embargo, la hoja de mi cuchillo está afilada,
y no tengo miedo de
nadie.
    Soy un alegre compañero,
no estoy contrariado con
nadie,
nadie se preocupa por mía,
  y yo no me preocupo por
nadie.Im Westen (Robert Burns)    Ich schau' über Forth hinüber nach Nord:was helfen mir Nord und Hochlands Schnee?Was Osten und Süd, wo die Sonne glüht,das ferne Land und die wilde See?    Aus Westen winkt, wo die Sonne sinkt,was mich im Schlummer und Traume beglückt;im Westen wohnt, der mir Liebe lohnt,mich und mein Kindlein ans Herz gedrückt.En el oeste
    Contemplo más allá de Forth, hacia el Norte.
es lo que puede interesarme del Norte y la nieve del altiplano?
más bien el Este y el Sur donde brilla el Sol,
los países lejanos y el mar desencadenado?
    Del Oeste me atrae, dónde el sol languidece,
lo que en la noche, seduce mi ensueño;
en el Oeste vive quien me colma de amor,
quien me estrecha a mí y a mi pequeño tesoro sobre su corazón.
Du bist wie eine Blume (Heinrich Heine)    Du bist wie eine Blume,so hold und schön und rein;ich schau? dich an, und Wehmutschleicht mir ins Herz hinein.    Mir ist als ob ich die Händeaufs Haupt dir legen sollt',betend, dass Gott dich erhalteso rein und schön und hold.Eres como una flor
    Eres como una flor,
tan dulce, hermosa y pura;
te miro y la melancolía
invade mi corazón.
    Podría poner mis manos
sobre tu cabeza
y rogar a Dios que te conserve
tan pura, hermosa y dulce.

Aus den östlichen Rosen (Friedrich Rückert)    Ich sende einen Gruss wie Duft der Rosen,ich send' ihn an ein Rosenangesicht,ich sende einen Gruss wie Frühlingskosen,ich send' ihn an ein Aug' voll Frühlingslicht.    Aus Schmerzensstürmen, die mein Herz durchtosen,send ich den Hauch, dich unsanft rühr' er nicht!wenn du gedenkest an den Frudelosen,so wird der Himmel meiner Hächte licht.Desde las rosas de Oriente
    Mando un saludo de rosas perfumadas,
lo mano a una carita de rosa,
lo mando tal cual una caricia de primavera
o unos ojos repletos de luz primaveral.
   ¡Desde los tempestuosos dolores desencadenados en mi corazón,
mando mi aliento para que te acaricie dulcemente!
Cuando sueñas en el que ignora la alegría,
entonces el cielo de mis noches se aclara.
Zum Schluss (Friedrich Rückert)    Hier in diesen erdbeklomm' nen Lüften,wo die Wehmut taut,hab' ich dir den unvollkomm' nen Kranzgeflochten, Schwester Braut!    Wenn uns droben aufgenommengottes Sonn' entgegen schaut,wird die Liebe den vollkomm' nen Kranzuns flechten, Schwester, Braut!Como conclusión
    Aquí abajo en este terrestre aire opresivo,
dónde se expande la melancolía,
he trenzado para tí una corona
imperfecta, ¡Hermana, novia!
    Cuando en lo alto seremos acogidos
frente a la mirada del Hijo de Dios,
el amor nos trenzará una corona
perfecta, ¡Hermana, novia!

Vier Duette, Op. 34

Liebesgarten (Robert Reinick)
    Die Liebe ist ein Rosenstrauch.
Wo blüht er, wo blüht er?
Ei nun, in unserm Garten,
darin wir zwei, mein Lieb und ich
getreulich seiner warten,
wofür er uns aus Dankbarkeit
alltäglich neue Blumen streut.
Und wenn im Himmel Rosen blühn,
sie können doch nicht schöner blühn.
    Die Liebe ist ein klarer Bach.
Wo zieht er, wo zieht er?
Ei nun, in unserm Garten.
so viele Wellen, soviel Lust
und Freuden aller Arten;
auch spiegelt er die Welt umher,
als ob sie noch viel schöner wär.
Drauf fahren wir so lustig hin,
wie Vöglein durch den Himmel ziehn.
    Die Liebe ist ein heller Stern.
Wo glüht er, wo glüht er?
Ei nun, in unserm Garten.
Ach Liebchen, sprich, was lässt du mich
doch oft so lange warten?
Seh ich dich nicht alle Stund,
des Sternes Glut mein Herz verbrennt;
doch kommst du, steigt er mild herauf,
als geht im Mai die Sonne auf.

Cuatro Duetos, Op. 34

Jardín del amor
El amor es un rosal.
¿Dónde florece, donde florece?,
pues en nuestro jardín,
donde nosotros dos, mi amor y yo
fielmente le esperamos,
por lo que por gratitud
todos los días nuevas flores nos da.
Y si en el cielo florecen rosas,
no pueden florecer más bellas.
El amor es un arroyo claro,
¿Por donde discurre, por donde discurre?,
pues por nuestro jardín.
  tantas olas, tanto placer
y  alegrías de todo tipo;
también refleja el mundo,
como si fuera más bello aún.
Por eso navegamos tan alegremente,
como pajarillos por el cielo.
El amor es una clara estrella.
¿Dónde luce, donde luce?,
pues en nuestro jardín.
  Ay, amorcito, di, ¿porqué me
  dejas a menudo esperar tanto?
si no te veo a cada hora,
el fulgor de la estrella quema mi corazón;
pero si vienes, asciende suavemente,
como en mayo sale el sol.

Liebhabers Ständchen (Robert Burns)
    Wachst du noch Liebchen? Gruss und Kuss!
dein Liebster naht im Regenguss.
Ihm lähmet Liebe Hand und Füss;
er möchte so gern zu seinem Schatz.
    Wenn's draussen noch so stürmisch ist,
ich kenne junger Burschen List.
Geh hin, woher du kommen bist,
ich lasse dich nicht ein, nein, nein.
    Horch, wie die Wetter fahnen wehn!
sieh, wie die Sternlein untergehn!
lass mich nicht hier im Regen stehn,
mach auf, mach auf dein Kämmerlein!
    Der Sturm nicht, der in Nächten droht,
bringt irrem Wandrer grössre Not,
o lass mich als einem Mädchen jung und rot
der Männer süsse Schmeichelei'n.
    Wehrest du, Liebchen, mir solche Huld,
so tötet mich die Ungeduld,
und meines frühen Todes Schuld
trifft dich allein, ja dich allein.
    Das Vöglein auch, das singt und fliegt,
von Vogelstellers List besiegt,
zuletzt in böse Schlingen fällt,
ruft: o traue nicht dem Schein!
    O lass mich ein die eine Nacht,
die eine, die eine, die eine Nacht!
die Lieb ist's, die Liebe, die glücklich
macht, steh auf und lass mich ein.
Serenata del amante
Sigues despierta, amorcito? ¡Saludos y besos!
tu amor se acerca bajo la lluvia.
El amor le paraliza manos y pies;
tanto desea estar con su tesoro.
Aunque fuera sople un vendaval,
conozco las mañas de los muchachos.
Vuelve de donde has venido,
no te dejaré entrar, no, no.
¡Escucha cómo giran las veletas!
¡mira cómo se ocultan las estrellas!
no me dejes aquí bajo la lluvia,
¡abreme, ábreme tu cuartito!
No es la tempestad, que amenaza por las noches,
lo que más calamidades ofrece al perdido caminante,
oh, déjame como a una chica joven y roja
darte las dulces zalamerías de los hombres,
Si tú, amorcito, me deniegas ese favor,
me matará la impaciencia,
y la culpa de mi temprana muerte
caerá sólo sobre tí, si, sólo sobre tí.
También el pajarito que canta y vuela,
vencido por la astucia del cazador,
finalmente cae en malas redes,
exclama: ¡no te fíes de las apariencias!
Oh, déjame entrar una sola noche,
¡una sola noche, una sola, una sola noche!
es el amor, el amor, que felicidad
ofrece, levántate y déjame entrar.
Unterm Fenster (Robert Burns)
    Wer ist in meiner Kammertür?
  Ich bin es, ich bin es!
  geh, schier dich fort, was suchst du hier?
Gar süsses, gar süsses!
du kommst im Dunkeln wie ein Dieb.
So fang mich!
du hast mich wohl ein wenig lieb?
  Von Herzen, von Herzen!
  und öffnet ich nach deinem Wunsch?
  O öffne, o öffne!
  da wär ja Schlaf und Ruhe Hin!
lass hin sein, lass hin sein!
ein Tauber du im Taubenschlag?
Beim Täubchen!
du girrtest bis zum hellen Tag?
wohl möglich, wohl möglich!
nein, nimmer lass ich dich herein!
tu's dennoch, tu's dennoch!
du stelltest wohl dich täglich ein?
Mit Freuden, mit Freuden!
wie keck du bist und was du wagst!
so darf ich?
Dass du's nur keiner Seele sagst!
gewiss nicht, gewiss nicht!

Bajo la ventana
¿Quién hay a mi puerta?
¡Soy yo, soy yo!
Anda, vete, ¿qué es lo que aquí buscas?
¡Algo muy dulce, algo muy dulce!
Vienes a oscuras como un ladrón.
¡Pues cójeme!
¿Acaso me quieres un poquito?
¡De todo corazón, de todo corazón!
¿Y si te abriera como quieres?
¡Oh, abre, oh abre!
¡No habría sueño ni tranquilidad!
¡ Deja que ocurra, deja que ocurra!
¿Un palomo en el palomar?
¡Con la pichoncita!
¿Arrularías hasta la llegada del día?
¡ Muy posible, muy posible!
¡No, nunca te dejaré entrar!
¡Hazlo, hazlo!
¿Y vendrías todos los días?
¡Con gran alegría, con gran alegría!
¡Que descarado eres y que atrevido!
¿Asi que puedo?
¡No se lo digas ni a un alma!
¡Claro que no, claro que no!

Familien-Gemälde (Anastasius Grün)
    Grossvater und Grossmutter, die sassen im Gartenhag;
es lächelte still ihr Antlitz,
wie'n sonn'ger Wintertag.
Die Arme verschlungen, ruhten ich und der Geliebte dabei,
uns blüten und klangen die Herzen,
wie Blumenhaine im Mai.
    Ein Bächlein rauschte vorüber mit plätscherndem Wanderlied;
sttumm zog das Gewölk am Himmel,
bis unsern Blicken es schied.
    Es rasselte von den Bäume das Laub verwelkt und zerstreut,
und schweigend an uns vorüber
zog leisen Schrittes die Zeit.
    Stumm blickte aufs junge Pärchen das alte, stille Paar.
Des lebens Doppelspiegel
stand vor uns licht und wahr.
    Sie sahn uns an und dachten der schönen Vergangenheit.
Wir sahn sie an und dachten
von ferner, künftiger Zeit.

Retrato de familia
El abuelo y la abuela estaban sentados en el seto del jardín;
ella tenía una sonrisa tranquila en el  rostro;
  como un soleado día de invierno.
Al lado, abrazados, descansabamos yo y el amado,
nos florecían y cantaban los corazones,
como la floresta en mayo.
Un arroyuelo sonaba con murmullo de  canciones;
silenciosamente se deslizaban las nubes,
hasta desaparecer de nuestra vista.
De los árboles caen crujiendo las hojas marchitas y diseminadas,
y calladamente junto a nosotros
Pasaba con paso sigiloso el tiempo.
Silenciosamente miraban a la joven parejita, la otra pareja
                         vieja y sosegada.
El doble espejo de la vida
se mostraba ante nosotros claro y veraz.
Nos miraban y recordaban un bello pasado
nosotros los mirabamos y pensabamos
en tiempos lejanos, venideros.

      1. Robert Schumann (1810-1856)
      1. Myrten, Liederkreis Op. 25 (Mirtos, Colección de canciones)
      2. Vier Duette, Op. 34 (Cuatro Duettos)