2/3 Ciclos de Miércoles Robert Schumann: canciones de 1840

2/3

  1. Este acto tuvo lugar el
Elena Gragera, mezzosoprano. Anton Cardó, piano

_______________________________________________________________________
SEGUNDO CONCIERTO
NOTAS AL PROGRAMA
___________ ____________________________________________________________
    Se inicia esta segunda sesión con con el op. 53 nº 3, Der arme Peter, que agrupa en realidad tres piezas referidas al mismo asunto popular, con la escena situada en una boda campesina. Este miniciclo, escrito en abril de 1840, no es, como podría haberse pensado, una especie de vaudeville entre tres personajes, un  triángulo amoroso, sino una reflexión sobre la soledad y la exclusión de uno de ellos, el pobre Peter del título. Es curioso que la primera canción tenga un acompañmiento casi idéntico al del último lied del Viaje de invierno de Schubert, Der Leiermann. Pero la voz lo que canta es un vals en 3/4, un ländler. La segunda pieza, que está en mi menor, presenta una rápida melodía alla breve, demostrativa quizá de la inestabilidad de Pedro, y una parte lenta de signo trágico. La tercera, de agria ironía, funde el menor de la anterior y el 3/4 de la primera. Sobreviene la muerte del personaje, que es simbolizada con una marcha fúnebre que emplea el lento de la pieza previa. Después del ápice vocal en Liegen mag, la canción concluye dulce y tristemente.
    El punto de máxima tensión emocional y trascendencia poética del concierto se localiza probablemente en el memorable ciclo Amor y vida de una mujer, que Elena Gragera acomete como cierre de la primera parte de la sesión. Esperemos que la cantante nos abra el corazón de esta dama y nos brinde la multiplicidad de matices y de vericuetos sentimentales por las que atraviesa. En este ciclo toma cuerpo la idea del compositor de recrear el texto poético "con sus menores matices en la trama musical más refinada".
    Entre los poemas de Adalbert de Boncourt-Chamisso sobre la vida y el amor de una mujer (Loewe había ya puesto música a uno) y los pentagramas schumanianos hay total congruencia - con independencia de la auténtica calidad de aquéllos-; y la directa y sencilla expresión es básica para ello. Sencillez que no supone falta de riqueza o de elaboración y que permite una transparencia estructural como la de la primera canción, Seit ich ihn gesehen, no exenta en su ondulante melodía y en las armonías que rematan cada verso de inquietud y desasosiego. Hay polos de tensión, a modo de pequeños climax, en palabras clave como Traume o Bild. Pese a ello, lo amoroso de la línea vocal y la firmeza final del discurso hacen que la música acabe siendo serena y luminosa. El tema de esta pieza fue recogido por Schumann en el Andante y variaciones op. 46  para dos pianos, flauta y cello. Las poderosas octavas bajas parecen pintar al propio amor en el comienzo de la canción nº 2, Er, der Herrlichste von allen, como apunta bellamente Eric Sams. El teclado y la voz se lanzan a la enunciación de una alegría compartida desde el principio al fin de las cuatro secciones en que puede dividirse la pieza. Importante es resaltar, tras las primeras escaramuzas de un piano percutido, la aparición de un primer gruppetto  (en la palabra wie), que otorga, como los restantes, una singular y elegante flexibilidad a la línea vocal,. Los primeros versos son repetidos, con su característica melodía, en la conclusión, que deja claramente expresada, junto al postludio, todavía vertebrado por repetidos acordes en corcheas, la total renuncia de la protagonista.
   "Con violenta emoción", prescribe Schumann al comienzo de Ich kann's nicht fassen, aunque luego, curiosamente, no indica más que un solo forte  a lo largo del lied; curiosamente también, nada nuevo en la escritura del autor,  la alegría está más en las palabras que en la música, que viene aquí escrita en tonalidad menor, alternada, cuando se evoca a la muerte, con mayor. Vuelve aquélla en la repetición del primer verso. Do mayor para el cierre, en el que la aceptación del fin es expresada y en el que se repite en escalofriante pianissimo el segundo verso, Es hat ein Traum mich berückt, seguido de un corto postludio que desgrana arpegiadamente las notas en el bajo. Du Ring en meinem Finger se inicia con un tranquilo fluir que  supone para Gerald Moore, junto a la maravillosa inspiración melódica, la colocación de la canción en lo más alto de la creación liederística schumaniana. El exceso de sentimentalismo que muchos han señalado hay que atribuírselo a Chamisso más que al músico. La voz pasa de la adoración a la contemplación en virtud de una variadísima elaboración del material y de una rica armonía. La melodía principal es oída tres veces y la canción acaba -An das Herze mein- quietamente con ella no sin antes tomar prestada la estructura de acordes repetidos y el juego modulatorio de la nº 2, Er, der Herrlichste von allen.
    Toda la alegría e inquietud de una novia, cercana ya la definitiva unión con el amado; toda su impaciencia y nerviosismo quedan reflejadas en el acompañamiento arpegiado en corcheas que inaugura, "razonablemente rápido", el quinto número del ciclo, Helft mir, ihr Schwestern, un canto nupcial teñido de leves e inconcretos temores, presidido por una gozosa melodía de cuatro compases. La canción gana en intensidad en su parte central, donde la joven expresa sus miedos, que aparece diseñada con una interválica mucho más amplia y que culmina con un clímax situado en lo alto de un fa agudo (mein). La sección conclusiva es de carácter agridulce y se cierra con un significativo la grave (Schar) inmerso ya en un postludio edificado sobre el tema principal y que tiene la apariencia solemne de una marcha nupcial. No está lejos a lo largo de este lied, sobre todo en los diseños del piano, el espíritu schubertiano de La trucha. La línea vocal que, tras un corto preludio pianístico, inicia Süsser Freund, tiene un cierto aire declamatorio, bien sostenido por un teclado conversador; quizá esto haya hecho decir a más de un estudioso que la canción posee un toque de distanciamiento, de carácter más consciente o intelectualizado que emotivo. Schumann prevé numerosas alteraciones de la dinámica y estipula, por ejemplo, entre los compases 7 y 11, varios signos de crescendo, aunque sin sobrepasar el mezzoforte . Los versos finales, que recogen una reversión de la melodía base, nos hacen llegar por fin el tono de intimidad que adorna, desde lo más cálido, al resto de las canciones. La conclusión, con la expresión Dein Bildnis (su imagen) repetida en un susurro, es verdaderamente emotiva.
    Se establece de inmediato un contraste en el lied subsiguiente, An meinem Herzen, que posee una contagiosa animación, una efusión irrefrenable y que parece trazado de un tirón, bien que sea quizá el de menor sustancia musical de la serie; algo que probablemente depende en buena medida de la vaciedad del poema, de ingenuo y excesivamente repetido y redundante entusiasmo. No obstante, también cabe hallar aquí momentos de expresividad de buena ley. Sams destaca el postludio en donde se expone el tema inicial variado. Y debe resaltarse asimismo la valentía de los últimos versos, de escritura marcada, con un punto de inflexión en el fa agudo de meiner . ¡Qué diferencia el mundo que nos describe la última canción, Nun hast du mir!  Rompe a andar con un recitativo de carácter trágico sostenido por melancólicas tríadas. Los  versos se agrupan, hasta seis veces, de dos en dos, aunque la exposición - en un músico enemigo de la escritura puramente estrófica- diste de ser  lineal. Hay una especial inflexión en la palabra Geliebte, precedida de un inusitado énfasis en la expresión Die Welt ist leer , ayudada de un crescendo y de un sforzando y apoyada en un acorde disonante, algo que revela, según Moore, una influencia del Schubert de Winterreise. Los cuatro versos postreros son casi hablados (un recuerdo asimismo para El doble de El canto del cisne schubertiano), dichos en un hilo. Luego, como final, de la canción y de todo el ciclo, un lúgubre y sombrío postludio que recoge la melodía protagonista del lied inaugural, Seit ich ihn gesehen.
    La segunda mitad de este concierto, protagonizado exclusivamente por la voz femenina, desarrolla otra de las series básicas de la obra schumaniana, Liederkreis op. 39, en la que el autor se centra en la poética de Joseph von Eichendorff. Las canciones surgieron fácilmente tras un viaje a Berlín del compositor y Clara. El amor incendiaba a la pareja y no es raro que Robert escribiera más tarde a su amada: "Mi corazón está aún repicando de la felicidad que me proporcionó nuestro encuentro. No puedo calmarme... y hay tanta música dentro de mí que podría cantarla durante todo el día." No es propiamente un ciclo, como el escuchado en la primera parte, sino la suma de una serie de viñetas. Pero la ligazón se establece a la postre gracias a imágenes recurrentes acertademente descritas por Wigmore: pérdida y separación, misterio nocturno y amenaza, memoria y pasado, sueño nostálgico y vuelo extasiado... Son importantes también las referencias temáticas, que mantienen una cierta conexión entre canciones; así entre las números 7 y 8. Por otro lado es el momento en el que ya el estilo pianístico alcanza un nueva unidad, en la que el preludio es tratado como una parte integral e inseparable de la estructura musical.
    El ciclo es más estático, entraña menos acción que otros y pone de manifiesto una total cohesión entre poeta y músico, alemanes hasta lo más hondo de su ser; ambos hablan el mismo idioma romántico, henchido de sentimiento. Nostalgia, alma, noche, bosque, sueño son conceptos que están aquí siempre presentes, como en general toda la naturaleza. Por eso Schumann reconocía que esta colección de canciones, entre las que se hallan algunas de sus más irrebatibles obras maestras, era la más romántica que había escrito y contenía mucho de su querida Clara. Brigitte François-Sappey, que lee muy bien los signficados de esta música, estima que ha de equipararse en lo pianístico a las Escenas del bosque del propio autor y, en lo operístico, al Der Freischütz de Weber. Por eso lo legendario, lo misterioso, lo colorista califica tan rotundamente a este grupo de piezas, que aparecen unidas además por un sabio plan tonal en arco.
    Los arpegios interrumpidos de la mano izquierda del piano en In der Fremde fueron sugeridos muy probablemente, como apunta Wigmore, por el acompañamiento del arpa sobre el cual está cantado el poema en la historia de Eichendorff Viel Lärmen um nichts (Mucho ruido para nada). La melodía, en fa sostenido menor, es larga y combina sabiamente elegancia y sobriedad a lo largo de las dos estrofas, cuajadas de significativas apoyaturas. Romántica y trascendida, la canción supone una visión de la propia muerte. El desfase entre la línea vocal y su eco pianístico traduce, a juicio de François-Sappey, el alejamiento temporal y geográfico que separa al poeta de su pasado. La pieza no se publicó hasta 1850, porque en la primera edición de 1840 la colección se abría con otra, de carácter popular, Der frohe Wandersmann (El alegre viajero). Schumann se dio cuenta más tarde de que se apartaba totalmente del significado secreto y misterioso de los demás lieder del ciclo, y lo sustituyó por este primer In der Fremde. Sobre insistentes acordes de la mano izquierda se inicia Intermezzo, también en dos estrofas, aún más breves. Es muy adecuado el adorno en la palabra schönes (bella) y significativa la forma en la que se repite la primera estrofa como cierre. La mayor -relativo de fa sostenido menor, tonalidad de la canción anterior- es el tono de este espirituoso lied, caracterizado por su ritmo sincopado y aéreo en su juego de contrastes. Mi canción vuela hacia ti, canta el poeta; y la música realza muy bellamente este propósito. Una elástica aplicación del tempo es fundamental para Moore a la hora de interpretar la pieza.
    Un vals de carácter popular es lo que elige Schumann en Waldesgespräch para cantar a la figura legendaria de Lorelei, que parece que fue una romántica invención de Clemens von Brentano. La tonalidad de mi mayor baña las cinegéticas sonoridades del preludio. Aquí se combinan, en un discurso variado e imaginativo, con contrastes expresivos, cambios de velocidad y una escritura poblada de grupetos, tres temas favoritos del romanticismo alemán, resalta Wigmore: la noche, el bosque y lo sobrenatural. Las trompas de caza resuenan, en este caso irónicamente, en el postludio, tras las lapidarias palabras nunca saldrás del bosque. Es curioso que el momento de la revelación, cuando el protagonista descubre en el diálogo con la hermosa amazona que ésta es la sirena del Rin, venga dado por una música muy poco terrorífica: una simple aceleración a partir de jetzt kenn ich dich y luego una retención casi poética en la pronunciación del nombre Lorelei. Die Stille es suspirante, anhelante, con un piano económico y sugerente, con sutiles cambios rítmicos de ese 6/8 de salida y con repeticiones estratégicas del texto. Los dos primeros versos cierran la pieza. La frase Ich wünscht, ich wär ein Vöglein (quisiera ser un pajarillo) da lugar a una aceleración apasionada antes del da capo. Una canción, en sol mayor, falsamente ligera: está llena de intención, de sugestiones, de sueños y la melodía es realmente preciosa.
    Llegamos ahora a uno de los lieder más famosos de Schumann, este rumoroso y delicado Mondnacht, que se abre, en mi mayor, con un piano suavísimo y exquisito y que desarrolla tres breves estrofas en pianísimo, con un significativo grupeto en la palabra wogten (ondular) y un ascenso al mi agudo en Lande. El compás de 3/8 parece muy adecuado para dar carne rítmica a la pieza, que discurre sobre un continuo goteo de semicorcheas repetidas del piano, que comenta episódica y climáticamente retazos de la melodía. Es quizás el nocturno más maravilloso que pueda uno imaginarse, con una sensualidad transfigurada, con frases vocales de rara intensidad, hipnóticamente repetidas y, como destaca Wigmore, con sus disonancias ajustadas de manera refinada. Ahí está ese mágico ejemplo de la expresión die Erde, en el segundo verso, décimo compás, que es donde se produce la resolución del acorde de tónica, el momento de unión místico-erótica entre cielo y tierra. François-Sappey riza el rizo cuando define a esta canción como "disolución schopenhaueriana del alma individual". Tras esta exquisitez, Schöne Fremde, con su piano tempestuoso y sus accelerandi, casi nos parece grosera. Es una poderosa descripción de la noche que gana en entusiasmo a cada compás y que adquiere aires triunfantes ante la posibilidad de una felicidad futura. La voz ha de ir del grave al agudo en pocos segundos; en la frase Hier hinter den Myrthenbäumen da un salto del la 2 (hinter) al fa sostenido 3 (Myrthenbäumen). En este lied se dan la mano las dos naturalezas schumanianas, Eusebius y Florestán, a la hora de cantar a la noche fantástica que sugiere paisajes de subido romanticismo legendario a lo Friedrich. Hermosísima coda instrumental en un final espectacular.
   Auf einer Burg contrasta vivamente con la página anterior. Es lenta y procesional, más plana, marcada Adagio, con acordes discontinuos que traen a la memoria Der Doppelgänger de Schubert. La voz ha de descender hasta el si 1 en Eingewachsen. Estamos en un sombrío mi menor que nos relata una triste escena. La música tiene algo de modal, de arcaico, con ese ritmo estático y describe la impasibilidad de la naturaleza ante los acontecimientos. Al cierre una semicadencia en la menor enlaza con la tonalidad del lied siguiente, el segundo Im der Fremde (de texto diverso), delicado y caracterizado por una graciosa frase del piano que incorpora una breve apoyatura y que sustenta toda la composición, edificada sobre un mismo tema, ágil e inquieto. Significativa la retención rítmica del 2/4 base en la frase von der alten, schönen Zeit (De los viejos buenos tiempos), que revela un claro sentimiento nostálgico. La coda es breve tras una repetición del último verso y una nueva retención (la amada no está ya en este mundo).
    Volvemos al modo mayor con Wehmut, mi, 2/4, que es una lenta marcha, estrófica, de expresión triste y compungida en la que la mano derecha del piano dobla permanentemente a la línea vocal, lo que mueve a pensar que la parte del teclado podría, independientemente, integrarse en un ciclo instrumental sin desdoro. El acompañamiento de Zwielicht dibuja un tema en corcheas discursivo que corre luego en paralelo con la voz haciéndole el contracanto y creando una sensación de misterio, muy adecuada para pintar ese crepúsculo amenazador, al que Schumann viste con los ropajes de un ominoso mi menor. Para Moore estamos ante una canción excepcional en algunos aspectos, como la continua sincopación de la escritura y la utilización de los bajos, que contribuyen a dar ese tono desalentador a la música, o el empleo de un sombrío y opresivo cromatismo, o el uso de un contrapuntismo casi bachiano. Impresionante es sin duda el final, en el que la voz desciende al la sostenido 1 y recita a cappella sin necesidad de una entonación exacta el último verso; un aviso: !Guárdate! !Mantente alerta! Luego, una corta frase del piano y tres secos acordes en piano. Un buen cierre para una canción inspirada en uno de los poemas más enigmáticos de Eichendorff.
    Nuevo contraste marcado por el ritmo de caza, 6/8, de Im Walde, en claro la mayor, que es engañosa, pues en la segunda estrofa la tonalidad se modifica y la expresión se torna reconcentrada cuando el poema describe la noche sobre la tierra. La alegre imagen ecológica, el cortejo nupcial se desvanece y todo se vuelve oscuro y triste. La música adquiere un carácter funeral y la voz desciende a las profundidades de su tesitura: es decir a las profundidades del corazón. En mayo de 1840, mes en el que están fechadas estas canciones, el futuro de Schumann y Clara era todavía incierto. De ahí que el compositor hubiera decidido cerrar este ciclo con Auf einer Burg, que concluye de forma bastante triste, como se comentó más arriba. Pero para la edición de 1850, que es la que se canta habitualmente y la que se interpreta en la Fundación March, puesto que las cosas habían marchado por el mejor camino para la pareja, Schumann colocó en ese final un lied que contiene la efusión más estática del ciclo, cuajado de palpitantes figuras pianísticas, contracantos ascendentes y un cierre triunfal con esa exultante exclamación repetida: !Ella es tuya! !Ella es tuya! Frühlingsnacht es, en efecto, el mejor broche para la colección con su piano nervioso y repetitivo, con sus retenciones expresivas, con sus ascensos al agudo -mi 3- y su entusiasta coda, que se desvanece en un éxtasis de felicidad en la radiante tonalidad de fa sostenido mayor. Aunque siempre cabe la duda, como resalta François-Sappey: ¿es todo verdad o estamos ante una ilusión propiciada por la luna? Incluso puede pensarse que ese diminuendo y ese ritardando finales nos quieren decir algo, quieren velar el entusiasmo. Así, fin del ciclo; ¿o fin de las ilusiones quiméricas? El amor de Clara y Robert estaba asegurado, pero no la felicidad definitiva: la enfermedad y el delirio se instalarían algo más tarde en la familia.  


_____________________________________________________________________TEXTOS DE LAS OBRAS CANTADAS
_______________________________________________________________________

Der arme Peter, Op. 53/3 (Heinrich Heine)
Der Hans und die Grete
    Der Hans und die Grete tanzen herum
und jauchzen von lauter Freude.
Der Peter steht so still und so stumm
und ist so blass wie Kreide.
    Der Hans und die Grete sind Bräut'gam und Braut,
und blitzen im Hochzeitsgeschmeide.
Der arme Peter die Nägel kaut
und geht im Werkeltagskleide.
    Der Peter spricht leise vor sich her,
und schaut betrübet auf beide:
ach! wenn ich nicht gar zu vernünftig wär,
ich täte mir was zuleide.

El pobre Peter, Op. 53/3

Hans y Grete
Hans y Grete giran bailando
y lanzan gritos de júbilo de alegría.
Peter está tan quieto y callado,
y tan pálido como la tiza.
    Hans y Grete son el novio y la novia,
y relumbran con sus galas nupciales.
El pobre Peter se muerde las uñas
y lleva traje de faena.
    Peter murmura ante sí,
y mira afligido a los dos:
¡Ay! si yo no fuese tan sensato,
me quitaría la vida.

In meiner Brust
    In meiner Brust, da sitzt ein Weh,
das will die Brust zersprengen;
und wo ich steh' und wo ich geh',
will's mich von hinnen drängen.
    Es treibt mich nach der Liebsten Näh',
als könnt's die Grete heilen.
Doch wenn ich der ins Auge seh',
muss ich von hinnen eilen.
    Ich steig' hinauf des Berges Höh'
dort ist man doch alleine;
und wenn ich still dort oben steh',
dann steh' ich still und weine.

En mi pecho
    En mi pecho tengo un dolor,
que quiere hacerlo estallar;
y vaya donde vaya y esté donde esté,
me empuja a cambiar de lugar.
    Me empuja cerca de la amada,
como si Grete pudiese curarlo;
pero cuando la miro a los ojos
tengo que apartarme corriendo.
    Asciendo a lo alto del monte,
pues allí puedo estar solo;
y cuando estoy allí parado,
me quedo callado y lloro.


Der arme Peter wankt vorbei
    Der arme Peter wankt vorbei
gar langsam, leichenblass uns scheu.
Es bleiben fast, wenn sie ihn sehn,
die Leute auf der Strasse stehn.
    Die Mädchen flüstern sich ins Ohr:
"Der stieg wohl aus dem Grab hervor".
Ach nein, ihr lieben Jungfräulein,
der legt sich erst ins Grab hinein.
    Er hat verloren seinen Schatz,
drum ist das Grab der beste Platz,
wo er am besten liegen mag,
und schlafen bis zum jüngsten Tag.

El pobre Peter avanza
    El pobre Peter pasa vacilante,
muy despacio, pálido como la muerte y huidizo.
Cuando la gente le ve
casi se queda parada a mirarle.
    Las muchachas se susurran al oído:
"Ese parece haber salido de la tumba."
Ay no, queridas jovencitas,
todavía tendrá que meterse en ella.
    Ha perdido a su amada,
por eso la tumba es el mejor lugar,
donde mejor podrá yacer
durmiendo hasta el Juicio Final.

Frauenliebe und leben, Op. 42 (Adalbert von Chamisso)
Seit ich ihn gesehen
    Seit ich ihn gesehen, glaub' ich blind zu sein;
wo ich hin nur blicke, seh' ich ihn allein;
wie im wachen Traume schwebt sein Bild mir vor,
taucht aus tiefstem Dunkel heller nur empor.
    Sonst ist lich-und farblos alles um mich her,
nach der Schwestern Spiele nicht begehr ich mehr,
möchte lieber weinen still im Kämmerlein;
seit ich ihn gesehen, glaub' ich blind zu sein.

Amor y vida de mujer, Op. 42

Desde que le ví
    Desde que le he visto, creo estar ciega,
adonde quiera que miro, sólo a él veo;
como en sueños reales flota su imagen ante mí,
emerge clara de la más profunda oscuridad.
    Si no es así, todo a mi alrededor carece de luz y de color,
ya no me apetecen los juegos de mis hermanas,
prefiero llorar tranquila en mi alcoba;
desde que le he visto creo estar ciega.


Er, der Herrlichste von allen
    Er, der Herrlichste von allen,
wie so milde, wie so gut!
Holde Lippen, klares Auge,
heller Sinn und fester Mut.
    So wie dort in blauer Tiefe,
hell und herrlich jener Stern,
also Er an meinem Himmel
hell und herrlich, hehr und fern.
    Wandle, wandle deine Bahnen;
nur betrachten deinen Schein,
nur in Demut ihn betrachten,
selig nur und traurig sein!
    Höre nicht mein stilles Beten,
deinem Glücke nur geweiht;
darfst mich niedre Magd nicht kennen,
hoher Stern der Herrlichkeit!
    Nur die Würdigste von allen
darf beglücken deine Wahl
und ich will die Hohe segnen
  viele tausendmal.
    Will mich freuen dann und weinen,
selig, selig bin ich dann,
sollte mir dar Herz auch brechen,
brich, o Herz, was liegt daran?

el más maravilloso de todos
   Él, el más maravilloso de todos,
tan dulce, tan bueno.
Labios suaves, ojos claros,
mente brillante y ánimo firme.
    Tal como en la profundidad azul
brilla clara y despierta cada estrella,
así en mi cielo
brilla su imagen magnífica y lejana.
    Camino, camino tu sendero;
sólo contemplo tu brillo
con humildad,
sólo quiero ser feliz y triste.
    No oigas mi muda plegaria,
consagrada a tu felicidad;
no debes conocerme a mí, muchacha humilde,
tú, lo más alto del Universo.
    Sólo la más digna entre todas
debe favorecerse con tu elección
mientras yo bendiga a las alturas
muchos cientos de veces.
    Me alegraré entonces y lloraré
bienaventurada, bienaventurada seré.
Quizás mi corazón se rompa,
rómpete, corazón, ¿qué importa?


Ich kann's nicht fassen, nicht glauben
    Ich kann's nicht fassen, nicht glauben,
es hat ein Traum mich berückt,
wie hätt' er doch unter allen
mich Arme erhöht und beglückt?
    Mir war's, er habe gesprochen:
"Ich bin auf ewig dein",
mir war's, ich träume noch immer,
es kann ja nimmer so sein.
    O lass im Traume mich sterben,
gewieget an seine Brust,
den seligen Tod mich schlürfen
in Tränen unendlicher Lust.

No puedo comprender, ni creer
    No puedo comprenderlo, no puedo creerlo,
algún sueño me ha encandilado.
¿Cómo ha podido él entre todas
escogerme a mí?
    Es a mí a quien habló:
"Soy tuyo para siempre",
es a mí. Sigo soñando,
no puede ser de otra forma.
   ¡Oh! Dejadme morir en este sueño,
mecida en su pecho,
y sorber la muerte dichosa
en lágrimas de infinito placer.


Du Ring an meinen Finger
    Du Ring an meinen Finger,
mein goldenes Ringelein,
Ich drücke dich fromm an die Lippen,
an das Herze mein.
    Ich hatt' ihn ausgeträumet,
der Kindheit friedlich schönen Traum,
ich fand allein mich, verloren
im öden unendlichen Raum.
    Du Ring an meinem Finger,
da hast du mich erst belehrt,
hast meinem Blick erschlossen
des Lebens unendlichen, tiefen Wert.
    Ich will ihm dienen, ihm leben,
ihm angehören ganz,
hin selber mich geben und finden
verklärt mich in seinem Glanz.

Oh, anillo de mi dedo
   ¡Oh anillo, que estás en mi dedo!
mi anillito de oro,
con devoción te llevo a mis labios,
a mi corazón.
    Soñaba con él,
con el suave y apacible sueño de la infancia.
Ahora me encuentro sola
y mi alcoba es un espacio desierto.
   ¡Oh anillo, que estás en mi dedo!
me has iluminado al fin,
has abierto a mi mirada
el profundo e infinito valor de la vida.
    Quiero servirle, amarle,
ser toda de él,
entregarme y encontrarme
iluminada por su resplandor.


Helft mir, ihr Schwestern
    Helft mir, ihr Schwestern, freundlich mich schmücken,
dient der Glücklichen heute, mir,
windet geschäftig mir um die Stirne
noch der blühenden Myrte Zier.
    Als ich befriedigt, freudigen Herzens,
sonst dem Geliebten im Arme lag,
immer noch rief er, sehnsucht im Herzen,
ungeduldig den heutigen Tag.
    Helft mir, ihr Schwestern, helft mir verscheuchen
eine törichte Bangigkeit;
dass ich mit klarem aug' ihn empfange
ihn, die Quelle der Freudigkeit.
    Bist, mein Geliebter,  du mir erschienen,
  gibst du mir, Sonne, deinen Schein?
Lass mich in Andacht, lass mich in Demut,
lass mich verneigen dem Herren mein.
    Streuet ihm, Schwestern, streuet ihm Blumen,
bringet ihm knospende Rosen dar.
Aber euch, Schwestern, grüss' ich mit Wehmut,
freudig scheidend aus eurer Schar.

Ayudadme, hermanas
    Ayudadme vosotras, hermanas, adornadme amablemente,
servid hoy a la que es feliz, a mí.
Ceñid en mi frente
el adorno de mirtos floridos.
    Cuando yo complacida, el corazón gozoso,
estaba en brazos del amado,
él imploraba con anhelo en el corazón,
con impaciencia el día de hoy.
    Ayudadme vosotras, hermanas, ayudadme a ahuyentar
una loca inquietud;
que con claros ojos le reciba
a él, fuente de la alegría.
    Amado mío, te apareciste a mí
¿Me das, sol, tus rayos?
Déjame, con devoción, déjame, con humildad,
déjame reverenciar a mi señor.
    Esparcid, hermanas, esparcid sobre él flores,
ofrecedle florecillas rosadas.
Y a vosotras, hermanas, os saludo con tristeza,
aunque alegre, me separo de vuestra compañía.


Süsser Freund
    Süsser Freund, du blickest mich verwundert an,
kannst es nicht begreifen, wie ich weinen kann;
lass der feuchten Perlen ungewohnte Zier
freudig hell erzittern in dem Auge mir.
    Wie so bang mein Bussen, wie so wonnevoll!
wüsst' ich nur mit Worten, wie ich's sagen soll;
komm und birg dein Antlitz hier an meiner Brust,
will ins Ohr dir flüstern alle meine Lust.
    Weisst du nun die Tränen, die ich weinen kann,
sollst du nicht sie sehen, du geliebter Mann?
Bleib an meinem Herzen, fühle dessen Schlag,
dass ich fest und fesster nur dich drücken mag!
    Hier an meinem Bette hat die Wiege Raum,
wo sie still verberge meinen holden Traum;
kommen wird der Morgen, wo der Traum erwacht,
und daraus dein Bildnis mir entgegenlacht.

Dulce amigo, me miras
    Dulce amigo, me miras asombrado,
no puedes comprender por qué estoy llorando;
deja que el inusitado adorno de las perlas húmedas
se entremezcle claro y alegre en mis ojos.
   ¡Qué tembloroso mi seno, qué loco de alegría!
¡Si pudiera expresar con palabras lo que quiero decir!,
quiero musitar en tu oído todo mi placer.
¿Conoces ahora las lágrimas que yo puedo derramar?
   ¿No debes verlas tú, hombre amado?
Quédate en mi corazón, siente sus latidos,
deja que te oprima más y más fuerte.
    En mi lecho hay espacio para la cuna,
donde se oculta silencioso mi sueño de amor,
llegará la mañana, en que el sueño despierta,
y con ello tu imagen que se rie de mí.


An meinem Herzen, an meiner Brust
    An meinem Herzen, an meiner Brust,
du meine Wonne, du meine Lust!
    Das Glück ist die Liebe, die Liebe ist das Glück,
ich hab's gesagt und nehm's nicht zurück.
Hab überschwenglich mich geschätzt,
bin überglücklich aber jetzt.
    Nur die da säugt, nur die da liebt
  das Kind, dem sie die Nahrung gibt;
nur eine Mutter weiss allein,
was lieben heisst und glücklich sein.
    O wie bedaur' ich doch den Mann,
der Mutterglück nicht fühlen kann!
  Du lieber, lieber Engel du,
  du schauest mich an und lächelst dazu.

En mi corazón, en mi pecho
    En mi corazón, en mi pecho,
tú, mi delicia; tú, mi placer.
    La felicidad es el amor, el amor es la felicidad,
lo he dicho y lo vuelvo a decir.
Me he valorado en exceso,
pero ahora soy inmensamente feliz.
    Solo la que alimenta,
sólo aquella que ama a su niño
sólo una madre sabe
lo que es amar y ser feliz.
   ¡Oh, cómo compadezco al hombre
que no puede sentir la felicidad materna!
Tú, querido, ángel querido, tú,
tú me miras y me sonries.

Nun hast du mir den ersten Schmerz getan
    Nun hast du mir den ersten Schmerz getan,
der aber traf,
  du schläfst, du harter, umbarmherz' ger Mann,
den Todesschlaf.
    Es blicket die Verlass'ne vor sich hin,
die Welt ist leer.
Geliebet hab' ich und gelebt,
ich bin nicht lebend mehr.
    Ich zieh' mich in mein Inn'res still zurück,
der Schleier fällt;
da hab' ich dich und mein verlornes Glück,
du meine Welt!

Tú eres la causa del primer dolor
    Tú eres la causa del primer dolor
que me ha alcanzado,
tú duermes, hombre inhumano y despiadado,
el sueño de la muerte.
    Contempla la abandonada,
ante ella el mundo está vacío.
He amado y he vivido,
ya no estoy viva.
    Tranquila me retiro en mi interior,
cae un velo;
allí te tengo a tí, a mi perdida felicidad,
a tí, mi mundo.


Liederkreis, Op. 39 (Joseph von Eichendorff)

In der Fremde
    Aus der Heimat hinter den Blitzen rot
da kommen die Wolken her,
aber Vater und Mutter sind lange tot,
es kennt mich dort keiner mehr.
    Wie bald, ach wie bald kommt die stille Zeit,
da ruhe ich auch, und über mir
rauscht die schöne Waldeinsamkeit,
und keiner kennt mich mehr hier.

Colección de canciones, Op. 39

En país extraño
Desde la patria sobre rojos resplandores
se acercan las nubes,
pero mi padre y mi madre tiempo ha que murieron,
nadie allí me conoce.
   ¡Qué pronto, ay, qué pronto llegará el tiempo del silencio,
en que yo también descansaré!
sobre mí susurrará el hermoso bosque solitario
y nadie me conocerá aquí.


Intermezzo
    Dein Bildnis wunderselig
hab ich im Herzensgrund
das sieht so frisch und fröhlich
mich an zu jeder Stund.
    Mein Herz still in sich singet
ein altes schönes Lied,
das in die Luft sich schwinget
und zu dir eilig zieht.

Intermedio
    Tu imagen maravillosa
guardo en lo profundo del corazón;
y tan fresca, sonriente me mira
en cada momento.
    Mi corazón plácidamente entona
una vieja y hermosa canción,
que en el aire se eleva
y presurosa vuela hacia ti.

Waldesgespräch
    Es ist schon spät, es ist schon kalt,
was reitest du einsam durch den Wald.
Der Wald ist lang, du bist allein,
du schöne Braut! ich führ dich heim!
   "Gross ist der Männer Trug und List,
vor Schmerz mein Herz gebrochen ist,
wohl irrt das Waldhorn her und hin,
o flieh! du weisst nicht, wer ich bin."
    So reich geschmückt ist Ross und Weib,
so wunderschön der junge Leib,
jetzt kenn ich dich -  Gott steht mir bei!
du bist die Hexe Lorelei.
   "Du kennst mich wohl -  vom hohen Stein
schaut still mein Schloss tief in den Rhein.
Es ist schon spät, es ist schon kalt,
kommst nimmermehr aus diesem Wald."

Conversación en el bosque
   "Ya es tarde, ya hace frío,
¿por qué solitaria cabalgas por el bosque?
El bosque es grande, tú estás sola,
¡hermosa novia! ¡déjame llevarte a casa!
   "Los hombres son astutos y traidores,
mi corazón está roto de dolor,
el cuerno del bosque errante suena;
¡huye! tú no sabes quién soy yo".
   "Ricamente enjaezados están el corcel y la novia,
tan maravillosa es la joven criatura.
Ahora te reconozco, ¡que Dios me asista!
¡eres la bruja Loreley!
   "De sobra me conoces, desde lo alto de esta roca
mi castillo se refleja silencioso sobre el profundo Rin.
Ya es tarde, ya hace frío,
nunca más saldrás de este bosque".


Die Stille
    Es weiss und rät es doch keiner,
wie mir so wohl ist, so wohl!
ach, wüsst es nur einer, nur einer,
kein Mensch es sonst wissen soll.
    So still ist's nicht draussen im Schnee,
so stumm und verschwiegen sind
die Sterne nicht in der Höh,
als meine Gedanken sind.
    Ich wünscht, ich wär ein Vöglein
und zöge über das Meer,
wohl über das Meer und weiter,
bis dass ich im Himmel wär!

El silencio
    sabe ni adivina
cuán feliz, cuán feliz me siento!
¡Ay! ¡Que sólo una, que sólo una
y nadie más lo sepa!
    Nada hay tan silencioso afuera en la nieve;
no más calladas y silenciosas
están en el cielo las estrellas
de lo que están mis pensamientos.
   ¡Ojalá fuese yo un pajarillo
y pudiera sobrevolar la mar,
sí, la mar, y aún más lejos,
hasta el cielo alcanzar!


Mondnacht
    Es war, als hätt' der Himmel
die Erde still geküsst,
dass sie im Blütenschimmer
von ihm nur träumen müsst.
    Die Luft ging durch die Felder,
die Ähren wogten sacht,
  es rauschten leis die Wälder,
  so sternklar war die Nacht.
    Und meine Seele apannte
weit ihre Flügel aus,
flog durch die stillen Lande,
als flöge sie nach Haus.

Noche de luna
Era como si el cielo
silente besara la tierra,
como si al tenue resplandor de las flores
pudiera ella con ese beso soñar.
    La brisa soplaba en los campos,
suavemente las espigas se ondulaban,
dulcemente los bosques murmuraban,
clara y estrellada era la noche.
Y mi alma, desplegando
ampliamente sus alas,
voló sobre la callada campiña,
como volando hacia el país natal.


Schöne Fremde
    Es rauschen die Wipfel und schauern,
als machten zu dieser Stund
um die halbversunkenen Mauern
die alten Götten die Rund.
    Hier hinter den Myrtenbäumen
In heimlich dämmernder Pracht,
was sprichst du wirr wie in Träumen
zu mir, phantastische Nacht?
    Es funkeln auf mich alle Sterne
mit glühendem Liebesblick,
es redet trunken die Ferne
wie von künftigem, grossem Glück.

Hermosa lejanía
    Murmuraban las ramas y estremecíanse;
como a esta hora congregábanse
en torno de estos muros semiderrumbados,
en ronda los dioses de la antigüedad.
    Aquí, detrás de los mirtos,
en el misterioso resplandor del atardecer,
¿qué me susurras, como en sueños,
noche de fantasía?
    Las estrellas todas refulgen para mí
con mirada ardiente de amor;
¡extasiada anuncia la lejanía
una gran dicha venidera!


Auf einer Burg
    Eingeschlafen auf der Lauer
oben ist der alte Ritter;
drüber gehen Regenschauer,
und der Wald rauscht durch das Gitter.
    Eingewachsen Bart und Haare
und versteinert Brust und Krause,
sitzt er viele hundert Jahre
oben in der stillen Klause.
    Draussen ist es still und friedlich,
alle sind ins Tal gezogen,
waldesvögel einsam singen
in den leeren Fensterbogen.
    Eine Hochzeit fährt da unten
auf dem Rhein im Sonnerscheine,
musikanten spielen munter,
und die schöne Braut, sie weinet.

En un castillo
    Adormecido en el puesto de vigilancia,
hállase el viejo caballero;
en derredor se abate la lluvia
y el bosque tras las rejas zumba.
    Enmarañadas tiene barba y cabellera,
petrificados pecho y cuello;
sentado está, cientos de años ha,
arriba en el silencioso refugio.
    Afuera todo está tranquilo y en paz;
todos han bajado al valle;
cantan en soledad los pájaros del bosque,
junto a los vacíos arcos de las ventanas.
    Un cortejo nupcial se desplaza
sobre el Rin a pleno sol;
los músicos tocan alegres
mientras la hermosa novia solloza.


In der Fremde
    Ich hör' die Bächlein rauschen
im Walde her und hin.
Im Walde, in dem Rauschen,
ich weiss nicht, wo ich bin.
    Die Nachtigallen schlagen
hier in der Einsamkeit,
als wollten sie was sagen
von der alten, schönen Zeit.
    Die Mondesschimmer fliegen,
als säh ich unter mir
das Schloss im Tale liegen,
und is doch weit von hier!
    Als müsste in dem Garten,
voll Rosen weiss und rot,
meine Liebste auf mich warten,
und ist doch so lange tot.

En país extraño
Oigo susurrar al arroyuelo
en el bosque, por aquí y por allá.
En el bosque, en medio del susurro,
no sé donde me encuentro.
    Los ruiseñores cantan,
aquí en la soledad,
¡como si quisieran hablarnos
de los viejos buenos tiempos!
    Los reflejos de la luna vuelan,
y paréceme ver ante mí
el castillo erguido en el valle;
y sin embargo ¡qué lejos está de aquí!
    Como si en el jardín,
lleno de rosas blancas y rojas,
me aguardase mi amada;
y sin embargo, largo tiempo ha que está muerta.


Wehmut
    Ich kann wohl manchmal singen,
als ob ich fröhlich sei,
doch heimlich Tränen dringen,
  da wird das Herz mir frei.
    Es lassen Nachtigallen,
  spielt draussen Frühlingsluft,
der Schnsucht Lied erschallen
aus ihres Kerkers Gruft.
    Da lauschen alle Herzen,
und alles ist erfreut,
doch keiner fühlt die Schmerzen,
im Lied das tiefe Leid.

Melancolía
    En verdad puedo a veces cantar,
como si estuviese alegre;
pero furtivamente me fluyen lágrimas
que alivian mi corazón.
    Así entonan los ruiseñores,
cuando sopla la brisa primaveral,
cantos de melancolía
desde la tumba de su prisión.
    Entonces todos los corazones escuchan
y todo se regocija,
mas nadie siente el dolor,
la profunda tristeza de la canción.


Zwielicht
    Dämmrung will die Flügel spreiten,
schaurig rühren sich die Bäume,
wolken ziehn wie schwere Träume
was will dieses Graun bedeuten?
    Hast ein Reh du lieb vor andern,
lass es nicht alleine grasen,
jäger zichn im Wald und blasen,
stimmen hin und wieder wandern.
    Hast du einen Freund hienieden,
trau ihm nicht zu dieser Stunde,
freundlich wohl mit Aug' und Munde,
sinnt er Krieg im tück'schen Frieden.
    Was heut gehet müde unter,
hebt sich morgen neu geboren.
Manches geht in Nacht verloren
hüte dich, sei wach und munter!

Entre dos luces
    El crepúsculo apréstase a extender sus alas;
fuertemente se agitan los árboles,
las nubes pasan como malos sueños,
¿qué significará tan oscuro crepúsculo?
    Si tienes un cervatillo predilecto,
no permitas que paste en solitario;
vienen cazadores por el bosque, sonando sus cuernos,
haciéndose ecos sus voces por aquí y por allá.
    Si tienes un amigo en el mundo,
no confíes en él a esta hora;
sonreirte pueden sus ojos y sus labios,
mas en paz traicionera alimenta su maldad.
    Lo que hoy extenuado perece,
mañana de nuevo renacerá.
Mucho se pierde en la noche,
¡Guárdate, mantente alerta!


Im Walde
    Es zog eine Hochzeit den berg entlang,
ich hörte die Vögel schlagen,
da blitzen viel Reiter, das Waldhorn klang,
das war ein lustiges Jagen!
    Und eh ich's gedacht, war alles verhallt,
die Nacht bedecket die Runde,
nur von den Bergen noch rauschet der Wald
und mich schauert's im Herzensgrunde.

En el bosque
    Un cortejo nupcial bordeaba la montaña;
escuché el canto de los pájaros;
muchos caballeros refulgían, haciendo sonar el cuerno del bosque,
¡era una alegre cacería!
    Pero, sin yo pensarlo, desvaneciose todo.
La noche cubre la tierra,
de la montaña sólo llegar el rumor del bosque
y en lo más profundo se estremece mi corazón.


Frühlingsnacht
    Garten durch die Lüfte
hört ich Wandervögel ziehn,
das bedeuter Frühlingsdüfte,
unten fängt's schon an zu blüh'n.
    Jauchzen möcht ich, möchte weinen,
ist mir's doch, als könnt's nicht sein!
Alte Wunder wieder scheinen
mit dem Mondesglanz herein.
    Und der Mond, die Sterne sagen's,
und im Traume rauscht's der Hain,
und die Nachtigallen schlagen's:
sie ist deine, sie ist dein!

Noche primaveral
    Sobre el jardín a través de la brisa
oigo volar a los pájaros migradores,
anunciando que los aromas primaverales
a punto están ya de florecer.
   ¡Quisiera expresar alegría, quisiera llorar,
no me parece que pueda ser cierto!
Todos los milagros brillan de nuevo
a la luz de la luna.
    Y la luna y las estrellas lo dicen,
y las arboledas en sueños susurran
y los ruiseñores cantan:
¡ella es tuya! ¡ella es tuya!

      1. Robert Schumann (1810-1856)
      1. Der arme Peter, Op. 53/3 Romanzen und Balladen III (El pobre Peter, Romanzas y Baladas III)
      2. Frauenliebe und leben Op. 42
      3. Liederkreis, Op. 39 (Colección de canciones)