3/3 Ciclos de Miércoles Robert Schumann: canciones de 1840

3/3

  1. Este acto tuvo lugar el
Francesc Garrigosa Massana, tenor. Anton Cardó, piano

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TERCER CONCIERTO
NOTAS AL PROGRAMA
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    Resulta bastante lógico que los poemas del Buch der Lieder de Heinrich Heine (1827) tocaran muy directamente la sensibilidad de Schumann. Se sentía atraído por esa mezcla de alegría y desesperación, por las bruscas variaciones de humor, por su sentimentalismo y causticidad... Eran cosas que estaban en el ambiente, en la órbita personal de un compositor enamorado que aguardaba impaciente a que se pudieran solucionar los problemas legales que le impedían casarse con Clara Wieck; unión vetada por el padre de la joven de forma bastante inexplicable. Muchos de esos poemas fueron la base de los dos ciclos qie ocupan esta tercera sesión del ciclo centrado en los lieder de 1840, cuando el músico despertó al mundo de la lírica vocal. Los nueve poemas de Liederkreis op. 24, de febrero de ese año, están extraídos de la sección Junge Leiden del libro de Heine. La unidad implícita de estos textos es reforzada por el pensamiento musical de Schumann, por su amor a las formas cíclicas y por su gusto por las correspondencias temáticas, como señala Richard Wigmore, que encuentra relaciones melódicas entre el primer lied y los números 2, 3 y 6.
    El ciclo fue efectivamente compuesto en febrero y dedicado a la joven mezzosoprano Pauline García -más tarde Viardot-. El autor escribe a Clara enviándole las partituras el 13 de marzo y, como sería ya habitual en adelante, expresándole su amor: "... querría decirte que cada tarde he estado a  punto de correr a tu encuentro y que no he dejado de tener un perpetuo temor de no llegar a tiempo a tu lado." Ya muy sabio, muy baqueteado en la cuestión de unir piezas diversas, aunque hasta el momento solamente instrumentales, Schumann establece con facilidad las relaciones tonales y dibuja un cuadro en el que predominan los sostenidos. La única incursión en el campo de los bemoles es el lied nº 8, en re, homónimo menor del tono generador. Como resalta Brigitte François-Sappey, esta primera experiencia del músico en el universo de la confesión amorosa personal pone de relieve dos aspectos estilísticos, de los que se liberará poco a poco: escritura paralela de la línea superior del piano a la de la voz y uso de la síncopa o de la nota a contratiempo, en forma de alternancias mano izquierda/mano derecha o voz/piano, lo que por otra parte otorga una extraordinaria palpitación lμrica.
    Las dos estrofas de Morgens steh ich auf und frage, re mayor, 4/4, inaugurada por una figura pianística animada y discreta, trabajan el mismo tema ligeramente variado. Es una canción breve como un suspiro, un lamento por la falta de la amada, melancólico y sin embargo ligero, no exento de sensualidad. La coda es ascendente, con acentos a contratiempo que establecen en opinión de Fischer-Dieskau unas libertades rítmicas que nunca habían sido escritas en una agógica tan improvisada . Es treibt mich hin pasa al relativo menor, si, y dibuja una a modo de cabalgada en 4/4 llena de contrastes, con pasajes semideclamados, anticipadores del Sprechesang y alternancia lento-rápido. La impaciencia febril de la frase final es aún intensificada en el sincopado postludio. Encontramos aquí la nota más grave del ciclo, la sostenido 1 (en la versión para barítono).
    Delicada elaboración del único tema de Ich wandelte unter den Bäumen, do sostenido menor, mismo compás que los dos lieder anteriores. Es el más lento de toda la serie y reclama en el cuarto verso un ascenso en piano a la zona aguda. Hay que admirar la forma en la que el piano, en sol mayor, va ganando la franja alta en terceras y sextas y alude de tal manera al juego de los pájaros. La última parte, irreal y casi alucinada, exige a la voz descender a su tesitura más grave. Un buen ejemplo, según Dieskau, sin duda máxima autoridad sobre el tema, de maravillosa coexistencia entre arte del legato y sutileza en la puesta en valor del texto. Dos balanceantes estrofas en sol sostenido menor constituyen la base de Lieb' Liebchen, leg's Händchen, el más corto de la serie, en el que voz y piano encuentran el ritmo del corazón en unos impresionantes silencios situados en los finales de cada una de las dos estrofas, ambas muy expresivas y significativas: que me construye un ataúd y que yo pueda dormir al fin.
   Schöne Wiege meiner Leiden es una canción más compleja, sin duda durchkomponiert, en mi mayor, "un canto que se baña en su dolor con violencia y voluptuosidad" (Dieskau). Parece claro que la mano derecha del piano evoca la imagen de la cuna, mientras que el pedal del bajo sugiere la tumba. La apertura entusiasta recuerda a Widmung, primer lied de Myrthen op 25, escuchado el pasado día 5 de diciembre. Se repite constantemente la expresión Lebe wohl! (adiós), que es justamente la que da cima a la canción, cuya última fase está ocupada por la misma música y la misma letra con las que empezó. Es a juicio de Moore un rondó. Coda un punto retórica en opinión de Sams. En cualquier caso estamos ante una de las más bellas piezas, no ya del este ciclo, sino de todo Schumann. Tampoco debe dejarse de lado Warte, warte, wilder Schiffmann, en un agitado do sostenido menor, con una figura pianística en negras que corre arriba y abajo y que crece durante la quinta y última estrofa para terminar luego mansamente la canción con tres suaves acordes. Dolor y cólera son dos sentimientos que se alternan a lo largo de la página, que está marcada Sehr rasch en recomendación rítmica que busca asegurar el sentido de marcha destructiva y de humor corrosivo que la definen según François-Sappey; una pieza sin duda florestaniana por su emotividad. Es aquí donde se da la nota más aguda del ciclo -en tesitura de barítono-, un la 3, que corona esa frase alusiva a la muerte. En esta soberbia canción Schumann, estima Wigmore, "parece tomar al pie de la letra toda la histeria masoquista de Heine". El crítico iglés llega a decir que, con sus armonías severas y su línea vocal febril y declamatoria, es quizá la más violenta del compositor.
    Cambia el panorama en la lírica y efusiva, ecológica y aireada página que es Berg' und Burgen schaun herunter, cuatro estrofas ligeramente variadas, en las que se dan numerosas repeticiones del texto. Simple sucesión de couplets -después de lo escuchado anteriormente- que se mecen en un compás sincopado de 3/8, muy propio de una barcarola no exenta de melancolía. Pero Schumann acentúa en la última estrofa las insinuaciones más sombrías del poema. Pasamos a otro de los lieder más breves de la colección, de sólo once compases, Anfangs wollt ich fast verzagen, de aire procesional y solemne, de una sola cuarteta que recorre el reducido ámbito de una séptima y que, no obstante, tiene estructura durchkomponiert. Lapidario, muy a lo coral luterano; estilo nada ajeno al compositor. Expresión del dolor de amar.
    Con esta canción se establece la mejor introducción a la última, Mit Myrthen und Rosen, en re mayor, recorrida por una figura pianística de cinco notas, entre durchkomponiert y estrófica variada, llena de oscilaciones temáticas, de contrastes dramáticos, de sombrías armonías cromáticas de carácter interrogativo, que se agudizan en la parte conclusiva. Es la más larga del ciclo junto a la número 5. François-Sappey habla del carácter ligeramente amanerado que le dan los tresillos discontinuos. La pieza tiene todo el carácter de una Novelette, y también una extraña y sentimental ironía que se diluye mansamente a medida que la música va perdiendo velocidad y que a la postre termina por instalarse en la beatitud melancólica con que empezó este op. 24. En verdad resulta extraño que la edición Peters prescindiera en su momento de este número.
    En la segunda mitad del concierto nos aguarda un plato fuerte, Dichteriebe op, 48, un ciclo en el que Schumann alcanza la cima de lo que Fischer-Dieskau, según hemos dicho más arriba, llama "música poetizada", porque en las canciones que lo componen "la línea del poema es elevada por encima de su función de base melódica, haciéndose presente como figura lingüística independiente.
   "No prometo nada mejor que lo que ya he realizado en lo que se refiere al lied", escribía Schumann a Kahlert en 1842. El compositor era consciente de que iba a ser muy difícil, por no decir imposible, que pudiera superar la impresionante  cosecha anterior del prodigioso 1840, año en el que creó prácticamente la mitad de su catálogo dentro de la especialidad. No es de extrañar que el músico, con tantas cosas que decir, prefiriera la poesía de Heine, protagonista del ciclo anteriormente escuchado de la opus 24, por su concisión, calibración de contrastes y sobriedad, que le permitía dar rienda suelta a su desbordante fantasía al tiempo que le obligaba a condensar su escritura. Cuando decide componer Amor de poeta había puesto música ya a otros muchos poemas del literato (op. 2 a 11, op. 18, 32, 36, 45 a 47), todos extraídos del Buch der Lieder, publicado en Hamburgo en 1827. Precisamente los 65 cortos poemas que constituyen el Lyrisches Intermezzo, que es la base de este op. 48, forman parte también de aquella colección. Todos los autores están de acuerdo en la unidad indestructible de este ciclo. Así lo indican, tal y como resalta Arthur Komar, el austero plan armónico montado sobre pocas tonalidades hábilmente interrelacionadas, la manera en la que se plantean las conexiones entre los distintos grupos de canciones, la íntima variedad que se opera dentro de cada una de ellas, el plan argumental y el carácter general. Maurice Beaufils divide la serie en tres actos: del nº 1 al 7, del 8 al 11 y del 12 al 16. En un principio Schumann había compuesto 20 canciones, como se deduce del manuscrito, pero prescindió de cuatro -las que hacían los números 4, 5, 15 y 16- cuando el cuaderno fue publicado por Peters en Leipzig. Cambió asimismo la dedicatoria: de Mendelssohn a la cantante Wilhelmine Schröder-Devrient, y añadió el título Dichterliebe. En algunas ediciones modernas -Norton- esas piezas eliminadas son recuperadas con los números 4a, 4b, 12a y 12b. Sus títulos son Dein Angesicht (la única que es algo conocida), Lehn' deine Wang 'an meine Wang', Es leuchtet meine Liebe y Mein Wagen rollet langsam. Como es lógico, conociendo las maneras del autor, de las 16 canciones oficiales, sólo dos, la 1 y la 9, son musicalmente estróficas -es decir, que todos sus versos tienen la misma música-, aunque no totalmente repetitivas, lo que da idea de la variedad de enfoques de Schumann, que en principio partía de pautas literarias más estrictas: los poemas de Heine guardan tres esquemas de rima: aabb, abab y abcb. Para ello el músico modificó no pocas veces la letra y colocó repeticiones allá donde en ocasiones no las había.
    El ciclo se abre con una de las piezas más misteriosas y delicuescentes,Im wunderschönen Monat Mai, un lied en suspensión, verdaderamente quintaesenciado, una alusión al "panteísmo inconsciente" (Sopeña) envuelta en melancolía. Curiosa la disposición de esta pequeña obra maestra, que canta, con el paisaje como fondo y entorno, la aparición del amor primaveral: se abre y se cierra en menor con una disonancia y utiliza el mismo diseño melódico como preludio, interludio y postludio (este último tan importante en la estructura schumaniana). En Aus meinen Tränenlas flores y los pájaros actúan de elementales símbolos, en el camino, heredado de la canción anterior, de asumir intelectualmente el paisaje. Dos estrofas también, de tema levemente variado en los dos primeros versos de la segunda, que evocan, como apunta Sams, el perfume schubertiano, pero que poseen el fervor inimitable del mejor Schumann.
    Sin respiro pasamos a la página probablemente más breve de la historia del lied, Die Rose, die Lilie, una concentrada maravilla que transcurre como un suspiro en semicorcheas y en un vertiginoso 2/4 (como las dos primeras piezas). Captamos toda la fragancia y el frescor de las flores en un movimiento que, en contra de lo que pueda parecer, no viene marcado presto, sino Munter (vivo). Seguimos con dos estrofas en Wenn ich in deine Augen seh, con tema ligeramente variado en el dulce final, que recoge ya en la expresión Ich Liebe dich! toda una declaración de amor. El ritmo, en 3/4, batido en cuatro corcheas, crea una especie de silencio ambiental que sobrecoge. Hay en el meditativo postludio un clima casi religioso. Brevísima es también la siguiente canción, Ich will meine Seele tauchen, dos estrofas de música muy fluida cantando unos versos anunciadores de la muerte. Schumann pasa por alto el erotismo que emana del poema y escribe (Leise, delicadamente) una melodía lírica casi sin inflexiones. El postludio destila tristeza.
    Un tempo lento (aunque el 4/4 está alla breve) y la tonalidad de mi menor, con insistente ritmo, dominan la catedralicia perorata de Im Rhein, in heiligen Strome, que sugiere claramente, en las figuraciones descendentes del piano, el reflejo en el río del gran edificio y el caminar procesional de los fieles. El tono austero, circunspecto de la voz en la primera de las tres estrofas encuentra adecuado contraste lírico en las otras dos, en las que el solista ha de demostrar sus habilidades para las medias tintas. En el cierre instrumental "la música emerge a fin de contemplar la visión del agua en movimiento y de la piedra inmóvil". Con la famosa Ich grolle nichtconcluye, en punta, lo que podría denominarse primera parte, lejos ya de ese mundo plástico emparentado con la Sinfonía Renana del propio autor que veíamos en el lied precedente: dos estrofas variadas y alteradas en la ordenación de versos, que giran, con violencia cada vez mayor, en torno a la expresión que da título a la pieza, que Schumann emplea hasta seis veces (Heine sólo dos) y que tocan eso que Sopeña llamaba "el lied como grito". Pese a la creciente tendencia al cromatismo que desemboca en un casi desesperado do mayor, el compositor no marca en ningún momento fortissimo y no pasa de forte y mezzoforte. Comprometido lied para el intérprete vocal, que tiene la opción, mucho más dramática y brillante -pero nunca prevista por Schumnann- de irse al la natural agudo (en la tonalidad original).
    La atmósfera es muy otra en la siguiente pieza, Und wüssten's die Blumen, de carácter alado en sus tres primeras estrofas. Sorprende un tanto la cuarta, de mayor carne dramática, coronada por un postludio en el que irrumpe la pasión. Sams apunta una evidente analogía con Frühlingsnacht, nº 12 de Liederkreis  op. 39  del mismo autor, escuchado en la sesión del 12 de diciembre. Volvemos a las dos stanzas en Das ist ein Flöten und Geigen y en Hör ich das Liedchen klingen. La primera, una suerte de dramático vals (3/8), trabaja mucho las repeticiones de las líneas de los versos pares y deja caer una sombra un tanto siniestra, rara en lo que debería ser una canción de esponsales. La segunda encierra un patetismo recogido y un sentimiento muy intenso, uno y otro organizados musicalmente a la manera que luego haría suya Wolf. El piano recupera el testigo y canta -o recita, si se prefiere-, comentándolo con notable profundidad, el tema melódico con el que se ha abierto la canción. De esta íntima meditación pasamos al tono juguetón, marcado por un incisivo 2/4, de Ein Jüngling liebt ein Mädchen, tres estrofas exultantes con un final irónicamente amargo. Gerald Moore consideraba que la conclusión del teclado emitía el siguiente mensaje: "¿Qué importa?" (que se le parta el corazón a alguien por un desengaño amoroso).
    En la pieza contigua, Am leuchtenden Sommermorgen, reaparece el clima floral observado más serenamente -pero el lamento late al fondo- por un hombre rechazado. En este caso, armonía y melodía mantienen las formas de una tranquila relajación. El postludio anuncia brevemente el de la canción final del ciclo. Esta pieza, que es la nº 12, podría estimarse, en la ordenación de Beaufils, el inicio de una especie de tercer acto del drama que es este Dichterliebe. Un acto constituido por cinco sueños. El primero ya lo hemos vivido con esta Am leuchtenden Sommermorgen. El segundo es la impresionante Ich hab' im Traum geweinet, que para el citado Sopeña debería ser el final de la serie, tales son su intensidad y concentración dramáticas, indudablemente herederas del tremedo Der Doppelgänger de Schubert y anticipadoras no ya de ciertas páginas de Wolf, sino también de algunas de Mussorgski. Una pieza verdadermante angustiosa y angustiada inaugurada por un recitativo a voz sola, que el piano contesta con sombríos y cortantes acordes, procedimiento que se seguirá al comienzo de las dos estrofas iniciales. En la última el teclado toma el tema vocal y lo hace suyo. "He llorado en sueños", empieza susurrante el solista abriendo un diálogo con el alma. Esta "marcha fúnebre de un recuerdo" (Beaufils) encuentra en el verso postrero uno de los más desesperados clímax de todo el ciclo, acentuado por los ominosos silencios del postludio.
    Después de esto, lo enigmático de Allnächtlich im Traume, con la muerte todavía como protagonista, resulta hasta amable. Bella transición para los dos últimos sueños. Aus alten Märchen, que se extiende a lo largo de ocho estrofas, pero en un 6/8 muy vivo, muestra, como la nº 11, dentro de similar animación, una cierta ironía sugeridora de perdidas ilusiones adivinadas por lo entrecortado de la marcha, detenida súbitamente, después de una modulación a sol mayor, en las dos estrofas conclusivas, que emplean un motivo más tranquilo, que Schumann aconsejaba realizar "con profundo sentimiento" y que finalmente dan paso a la intervención del piano que, de nuevo, se recrea en la melodía del comienzo.
    Y el último sueño: Die alten bösen Lieder: tras un corto y dramático preludio pianístico, la voz inicia una imparable marcha, a trechos altisonante (por vez primera, Schumann pide un fortissimo) y con figuración en la que alternan corcheas legato y staccato. Utopía y sarcasmo se unen en un canto que también tiene algo de fúnebre. Después de alcanzar un fa sostenido agudo el solista ha de llegar, en la frase die sollen den Sarg forttragen, como descarga de la tensión acumulada (repetida insistencia en la dominante), al momento de mayor violencia (la procesión de los gigantes). Por instantes escuchamos ecos de la Fantasía op. 17 del autor. Hay, tras un dramático acorde de séptima disminuida, un largo silencio que prepara ya el final del lied más extenso de la colección. Un cierre que, como cabía esperar, en cierto modo  viene acaparado por el piano en el postludio también más extenso; en realidad una página prácticamente autónoma, una "canción sin palabras", como señala Moore; una profunda y expresiva meditación, cargada de sublime poesía.
    Hay una cuestión que conviene comentar antes de cerrar esta nota sobre Amor de poeta y es la importancia que tiene para el equilibrio expresivo del ciclo el mantenimiento de las tonalidades fijadas por el compositor o, al menos, el de las relaciones tonales entre las canciones. Por eso, en el supuesto frecuente de que sea preciso realizar transposiciones -porque la voz sea o demasiado grave (caso de Hotter) o demasiado aguda (caso de Wunderlich) para una obra que requiere, tal y como está concebida, o un barítono lírico con graves (Fischer-Dieskau) o un tenor lírico de buen centro (Dermota)-, éstas deberían practicarse con mucho cuidado y tratando de que las alteraciones observen idéntica interválica en cada canción. Algo que no se suele hacer. No vale subir o bajar una sí y otras no. El asunto parece tener mejor arreglo cuando es una voz femenina, siempre más flexible, la que canta; aunque tradicionalmente, por el sentido de la letra, por la expresión general, por la costumbre, suele ser una voz varonil la protagonista.

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TEXTOS DE LAS OBRAS CANTADAS
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Liederkreis, Op. 24 (Heinrich Heine)

Morgens steh'ich auf und frage
    Morgens steh'ich auf und frage:
kommt feins Liebchen heut?
abends sink'ich hin und klage:
ausblieb sie auch heut.
    In der Nacht mit meinem Kummer
lieg'ich schlaflos, lieg'ich wach;
träumend, wie im halben Schlummer,
wandle ich bei Tag.

Colección de canciones, Op. 24

Por la mañana me pregunto al levantarme
Por la mañana me pregunto al levantarme
¿vendrá hoy mi dulce amada?
Por la noche al acostarme me lamento:
hoy tampoco ha venido.
    De noche yazgo despierto,
en vigilia con mi dolor;
durante el día camino
como dormido, soñando.


Es treibt mich hin
    Es treibt mich hin, es treibt mich her!
noch wenige Stunden, dann soll ich sie schauen,
sie selber, die schönste der schönen Jungfrauen;
du armes Herz, was pochst du schwer!
    Die Stunden sind aber ein faules Volk!
schleppen sich behaglich träge,
schleichen gähnend ihre Wege;
tummle dich, du faules Volk!
    Tobende Eile mich treibend erfasst!
aber wohl niemals liebten die Horen;
heimlich im grausamen Bunde verschworen,
spotten sie tückisch der Liebenden Hast.

Voy de allá para acá
    Voy de allá para acá, de acá para allá.
Dentro de pocas horas la podré ver, a ella,
la más hermosa de las jóvenes.
Fiel corazón mío ¿por qué lates tan agitado?
   ¡Las horas son un pueblo vago!
hacen premiosas su camino
y avanzan lentamente.
¡Apresuraos, corred, pueblo vago!
    El ansia de amar me arrebata,
pero las horas jamaás han amado;
en gozo secreto conjuran unidas
y se ríen del ansia del que ama.


Ich wandelte unter den Bäumen
    Ich wandelte unter den Bäumen
mit meinem Gram allein;
  da kam das alte Träumen,
  und schlich mir ins Herz hinein.
    Wer hat euch dies Wörtlein gelehret,
ihr Vöglein in luftiger Höh'?
Schweigt still! wenn mein Herz es höret,
dann tut es noch einmal so weh.
   "Es kam ein Jungfräulein gegangen,
die sang es immerfort,
  da haben wir Vöglein gefangen
  das hübsche, goldne Wort."
    Das sollt ihr mir nicht erzählen,
ihr Vöglein wunderschlau;
ihr wollt meinen Kummer mir stehlen,
ich aber niemandem trau'.

Caminaba bajo los árboles
Caminaba bajo los árboles
con mi dolor a solas;
cuando los viejos sueños
volvieron a mi corazón.
   ¿Quién os enseñó esa palabra pequeña,
pequeños pájaros que volais en las alturas?
Guardad silencio, no os oiga mi corazón
y encendais de nuevo su pena.
   "Erase una vez una doncella
que cantaba ese cantar
y los pájaros atraparon
su bella palabra dorada."
    Pájaros pequeños y graciosos,
no me lo conteis,
me quereis robar mi pena
pero no confío en nadie.


Lieb' Liebchen, leg's Händchen
    Lieb' Liebchen, leg's Händchen aufs Herze mein;
ach, hörst du wie's pochet im Kämmerlein?
Da hauset ein Zimmermann schlimm und arg,
Der zimmert mir einen Totensarg.
    Es hämmert und klopfet bei Tag und bei Nacht;
es hat mich schon längst um den Schlaf gebracht:
Ach! sputet Euch, Meister Zimmermann,
damit ich balde schlafen kann.

Amada mía, pon tu mano
    Amada mía, pon tu mano sobre mi corazón;
¿no oyes como golpea?
Dentro vive un carpintero cruel y terrible,
que me está construyendo el ataúd.
   ¡Golpes y martillo noche y día!
hace ya tiempo que me robó el sueño:
daos prisa, maestro carpintero,
para que pueda dormir pronto.


Schöne Wiege meiner Leiden
    Schöne Wiege meiner Leiden,
schönes Grabmal meiner Ruh'
schöne Stadt, wir müssen scheiden,
lebe wohl! ruf' ich dir zu.
    Lebe wohl, du heil'ge Schwelle,
wo da wandelt Liebchen traut;
lebe wohl! du heil'ge Stelle,
wo ich sie zuerst geschaut.
    Hätt, ich dich doch nie gesehen,
schöne Herzenskönigin!
nimmer wär' es dann geschehen,
dass ich jetzt so elend bin.
    Nie wollt' ich dein Herze rühren,
liebe hab' ich nie erfleht;
nur ein stilles Leben führen
wollt' ich, wo dein Odem weht.
    Doch du drängst mich selbst von hinnen,
bittre Worte spricht dein Mund;
wahnsinn wühlt in meinen Sinnen,
und mein Herz ist krank und wund.
    Und die Glieder matt und träge
schlepp' ich fort am Wanderstab,
bis mein müdes Haupt ich lege
ferne in ein kühles Grab.

Bella cuna de mi dolor
    Bella cuna de mi dolor,
bella tumba de mi descanso,
hermosa ciudad, debemos separarnos,
¡hasta la vista!
    Hasta la vista, umbral sagrado,
donde pisa mi amada;
hasta la vista, lugar santo
donde la ví por vez primera.
   ¡No te hubiera conocido nunca,
reina bella de mi corazón!
no estaría entonces
tan desolado como ahora.
    Nunca quise conmoverte,
nunca te supliqué amor;
sólo quise llevar una vida llena de paz
allí donde pudiera sentir tu respiración.
    Pero me arrojas de tu lado,
tu boca susurra palabras amargas
y mi sentido enloquece.
Mi corazón está enfermo y dolorido.
    Arrastraré mis miembros inertes y cansados,
buscando el apoyo de un bastón
hasta que mi cabeza agotada
repose en una fresca tumba.


Warte, warte, wilder Schiffsmann
    Warte, warte, wilder Schiffsmann,
gleich folg'ich zum Hafen dir;
von zwei Jungfraun nehm'ich Abschied,
von Europa und von ihr.
    Blutquell, rinn'aus meinen Augen,
blutquell, brich aus meinem Leib,
dass ich mit dem heissen Blute
meine Schmerzen niederschreib'.
    Ei, mein Lieb, warum just heute
schaudert dich mein Blut zu sehn?
sahst mich bleich und herzeblutend
lange Jahre vor dir stehn!
    Kennst du noch das alte Liedchen
von der Schlang' im Paradies,
die durch schlimme Apfelgabe
unser ahn ins Elend stiess?
    Alles Unheil brachten Äpfel!
Eva bracht' damit den Tod,
Eris brachte Trojas Flammen;
du bracht'st beides Flamm'und Tod.

Espera, espera, salvaje marinero
    Espera, espera, salvaje marinero
en seguida te seguiré al puerto;
de dos doncellas me despido:
de Europa y de ti.
    Sangre, brota de mis ojos,
sangre, surge de mi cuerpo,
para que pueda escribir
mi dolor con sangre caliente.
   ¿Por qué te espanta, amada mía,
ver hoy mi sangre?
Durante años me veías pálido
y mi corazón sangraba ante ti.
   ¿Conoces la vieja historia
de la serpiente en el paraíso
ue por la malvada ofrenda de la manzana
arrojó a nuestros antepasados a la miseria?
    La manzana trajo el mal,
con Eva vino la muerte,
Eris llevó el fuego a Troya,
pero tú traes ambos, muerte y fuego.


Berg' und Burgen schaun herunter
    Berg' und Burgen schaun herunter
in den spiegelhellen Rhein,
und mein Schiffchen segelt munter,
rings umglänzt von Sonnenschein.
    Ruhig seh' ich zu dem Spiele
goldner Wellen, kraus bewegt;
still erwachen die Gefühle,
die ich tief im Busen hegt'.
    Freundlich grüssend und verheissend
lockt hinab des Stromes Pracht;
doch ich kenn' ihn, oben gleissend,
birgt sein Innres Tod und Nacht.
    Oben Lust, im Busen Tücken,
strom, du bist der Liebsten Bild!
die kann auch so freundlich nicken,
lächelt auch so fromm und mild.

Castillos y montañas bañan su mirada
    Castillos y montañas bañan su mirada
en el claro espejo del Rin,
y mi barca navega gozosa
rodeada de reflejos de sol.
    Contemplo sereno el juego del oro
de las olas en agitado movimiento,
de lo más profundo de mi pecho
despiertan silenciosos mis sentimientos.
    Entre el saludo y la promesa
atrae, corriente abajo, la belleza del caudal;
pero le conozco; su superficie
esconde en su seno muerte y noche.
    Tu superficie es alegre, pero anida la traición en tus entrañas;
¡torrente, eres la imagen de la amada!
ella también debe asentir complaciente
y también sonríe piadosa y dulce.


Anfangs wollt' ich fast verzagen
    Anfangs wollt' ich fast verzagen,
und ich glaubt', ich trüg' es nie;
und ich hab' es doch getragen,
aber fragt mich nur nicht, wie?

Al principio casi llegué a desesperarme
    Al principio casi llegué a desesperarme,
creí que nunca lo podría sufrir,
pero he podido soportarlo,
¡no me preguntes cómo!


Mit Myrten und Rosen
Mit Myrten und Rosen, lieblich und hold,
Mit duft'gen Zypressen und Flittergold
möcht' ich zieren dies Buch wie 'nen Totenschrein,
und sargen meine Lieder hinein.
O könnt. ich die Liebe sargen hinzu!
a uf dem Grabe der Liebe wächst Blümlein der Ruh',
da blüht es hervor, da pflückt man es ab,
  doch mir blüht's nur, wenn ich selber im Grab.
Hier sind nun die Lieder, die einst so wild,
  wie ein Lavastrom, der dem Ätna entquillt,
  hervorgestürzt aus dem tiefsten Gemüt,
und rings viel blitzende Funken versprüht.
    Nun liegen sie stumm und totengleich,
nun starren sie kalt und nebelbleich.
Doch aufs neu' die alte Glut sie belebt,
wenn der Liebe Geist einst über sie schwebt.
    Und es wird mir im Herzen viel Ahnung laut:
der Liebe Geist über sie taut;
einst kommt dies Buch in deine Hand,
du süsses Lieb im fernen Land.
    Dann löst sich des Liedes Zauberbann,
die blassen Buchstaben schaun dich an,
sie schauen dir flehend ins schöne Aug'
und flüstern mit Wehmut und Liebeshauch.
Con mirtos y rosas
Con mirtos y rosas, dulces y agradables,
con cipreses perfumados y oro brillante
quisiera adornar este libro como si fuera un relicario.
Y enterrar en él mis canciones.
¡Ay, si, pudiera enterrar con ellas el amor!
en la tumba de la amada crece la flor de la paz,
cuando florece se arranca,
pero yo la pondré en mi propia tumba antes de que florezca.
He aquí las canciones, salvajes en otro tiempo,
como un chorro de lava brotado del Etna,
arrojadas desde lo más hondo de mi sentimiento.
Y alrededor, miles de chispas dispersas.
Hoy yacen mudas como los muertos,
y miran fijas y frías como la niebla.
Pero algún día el viejo fuego las hará vivir,
cuando el espíritu del amor vuelva a soplar.
Adivino con el corazón
que el sentimiento amoroso se derramará sobre ellas.
Un día llegará este libro a tus manos,
dulce amada en tierras lejanas.
Se romperá entonces el hechizo del canto,
te mirarán las pálidas letras,
mirarán suplicantes a tus bellos ojos
y te susurrará con nostalgia y un beso de amor.

Dichterliebe, Op. 48 (Heinrich Heine)
Im wunderchönen Monat Mai
    Im wunderschönen Monat Mai,
als alle Knospen sprangen,
da ist in meinem Herzen
die Liebe aufgegangen.
    Im wunderschönen Monat Mai,
als alle Vögel sangen,
  da hab' ich ihr gestanden
mein Sehnen und Verlangen.

Amor de poeta, Op. 48

En el maravilloso mes de mayo
    En el maravilloso mes de mayo,
cuando estallan todos los brotes,
entonces es cuando el amor
llega a mi corazón.
    En el maravilloso mes de mayo,
cuando todos los pájaros canta,
entonces es cuando siento despertar
todas mis fibras y mis anhelos.


Aus meinen Tränen spriessen
    Aus meinen Tränen spriessen
Viel blühende Blumen hervor,
und meine Seufzer werden
ein Nachtigallenchor.
    Und wenn du mich lieb hast, Kindchen,
schenk' ich dir die Blumen all'
und vor deinem Fenster soll klingen
das Lied der Nachtigall.

Cuando surgen mis lágrimas
    Cuando surgen mis lágrimas,
muchas flores que brotan
y mis suspiros forman
un coro de ruiseñores.
    Y si tú me quieres, niñita,
te regalo todas las flores,
y ante tu ventana debe sonar
el canto del ruiseñor.


Die Rose, die Lilie, die Taube
    Die Rose, die Lilie, die Taube, die Sonne,
die liebt' ich einst alle in Liebeswonne.
Ich lieb' sie nicht mehr, ich liebe alleine
die Kleine, die Feine, die Reine, die Eine;
sie selber, aller Liebe Wonne,
Ist Rose und Lilie und Taube und Sonne.
Ich liebe alleine
die Kleine, die Feine, die Reine, die Eine.

Las rosas, los lirios, la paloma
    Las rosas, los lirios, la paloma, el sol,
lo que antes amaba, eran las delicias del amor.
Ya no las amo; ya sólo amo
la pequeña, la fina, la pura, la única,
todas las delicias mismas del amor,
la rosa y el lirio y la paloma y el sol.
Ya sólo amo
la pequeña, la fina, la pura, la única.


Wenn ich in deine Augen seh'
    Wenn ich in deine Augen seh',
so schwindet all mein Leid und Weh;
doch wenn ich küsse deinen Mund,
so werd' ich ganz und gar gesund.
    Wenn ich mich lehn' an deine Brust,
kommt's über mich wie Himmelslust;
doch wenn du sprichst: "Ich liebe dich!"
so muss ich weinen bitterlich.

Cuando miro tus ojos
   
Cuando miro tus ojos
entonces desaparecen todas mis penas y mis dolores;
y cuando beso tu boca
me encuentro completa y absolutamente curado.
    Cuando me reclino sobre tu pecho
vienen sobre mí todas las glorias celestiales;
pero cuando me dices: "¡Te quiero!"
me dan ganas de llorar amargamente.


Ich will meine Seele tauchen
    Ich will meine Seele tauchen
in den Kelch der Lilie hinein;
die Lilie soll klingend hauchen
ein Lied von der Liebsten mein.
    Das Lied soll schauern und beben
wie der Kuss von ihrem Mund,
  den sie mir einst gegeben
  in wunderbar süsser Stund'.

Quiero sumergir mi alma
    Quiero sumergir mi alma
en la corola de los lirios;
es donde el lirio respira
cantando una canción de mi amada.
    La canción palpita y tiembla
como el beso de tu boca,
el único que me diste
en un momento maravillosamente dulce.


Im Rhein, im heiligen Strome
    Im Rhein, im heiligen Strome,
da spiegelt sich in den Well'n,
mit seinem grossen Dome,
das grosse, heilige Köln.
    Im Dom, da steht ein Bildnis,
auf goldenem Leder gemalt;
in meines Lebens Wildnis
hat's freundlich hineingestrahlt.
    Es schweben Blumen und Englein
um unsre Liebe Frau;
die Augen, die Lippen, die Wänglein,
die gleichen der Liebsten genau.

En el Rin, en su bienaventurada corriente
    En el Rin, en su bienaventurada corriente,
se refleja en las olas,
con una gran catedral,
la grande y bienaventurada Colonia.
    En la catedral hay un cuadro
pintado en piel dorada;
en el desierto de mi vida
ha sido un amable destello.
    Flores y angelitos se ciernen
sobre la mujer amada;
los ojos, los labios, las mejillas,
son iguales que los de la amada.


Ich grolle nicht
    Ich grolle nicht, und wenn das Herz auch bricht,
ewig verlor'nes Lieb! ich grolle nicht.
Wie du auch strahlst in Diamantenpracht,
es fällt kein Strahl in deines Herzens Ncht.
Das weiss ich längst.
Ich grolle nicht, und wenn das Herz auch bricht.
ich sah dich ja im Traume,
und sah die Nacht in deines Herzens Raume,
und sah die Schlang', die dir am Herzen frisst,
ich sah, mein Lieb, wie sehr du elend bist.
Ich grolle nicht.

No me quejo
    No me quejo ni cuando el corazón se me rompe,
¡amor perdido para siempre! no me quejo.
Como tú brillas también con destellos diamantinos,
no alcanza ningún rayo a la noche de tu corazón.
Hace ya tiempo que lo sé.
    No me quejo ni cuando el corazón se me rompe,
te veía en mis sueños,
y veía la noche en tu corazón,
y veía la serpiente que lo devora,
veía, amada mía, lo desgraciada que eres.
No me quejo.


Und wüssten's die Blumen, die kleinen
    Und wüssten's die Blumen, die kleinen,
wie tief verwundet mein Herz,
sie würden mit mir weinen,
zu heilen meinen Schmerz.
    Und wüssten's die Nachtigallen,
wie ich so traurig und krank,
sie liessen fröhlich erschallen
erquickenden Gesang.
    Und wüssten sie mein Wehe,
die goldenen Sternelein,
sie kämen aus ihrer Höhe,
und sprächen Trost mir ein.
    Sie alle können's nicht wissen,
nur eine kennt meinen Schmerz:
sie hat ja selbst zerrissen,
zerrissen mir das Herz.

Y esto lo saben las flores
    Y esto lo saben las flores, aun las pequeñas,
lo profundamente herido que está mi corazón,
y deben llorar conmigo
para aliviar mi dolor.
    Y lo saben los ruiseñores,
lo triste y enfermo que estoy,
y dejan que resuene alegremente
su canto reconfortante.
    Y conocen mi dolor
las estrellitas doradas;
descenderían desde sus alturas
para dirigirme palabras consoladoras.
    Pero todos ellos no pueden saberlo,
solamente una conoce mi dolor;
es la misma que ha desgarrado,
desgarrado mi corazón.


Das ist ein Flöten und Geigen
    Das ist ein Flöten und Geigen,
trompeten schmettern darein;
  da tanzt wohl den Hochzeitsreigen
die Herzallerliebste mein.
    Das ist ein Klingen und Dröhnen,
ein Pauken und ein Schalmei' n;
dazwischen schluchzen und stöhnen
die lieblichen Engelein.

Son flautas, violines
    Son flautas, violines
y trompetas lo que allí dentro suenan;
con ellos bailaremos las danzas nupciales
de la amada de mi corazón.
    Son sones y redobles
de timbales y chirimías;
entre ellos gimen y sollozan
los angelitos bienamados.


Hör' ich das Liedchen klingen
    Hör' ich das Liedchen klingen,
das einst die Liebste sang,
so will mir die Brust zerspringen
von wildem Schmerzensdrang.
    Es treibt mich ein dunkles Sehnen
hinauf zur Waldeshöh',
dort löst sich auf in Tränen
mein übergrosses Weh.

Oigo sonar la cancioncilla
    Oigo sonar la cancioncilla
que la amada cantaba;
mi corazón tiene ganas de estallar
lleno de un salvaje dolor.
    Me mueve un oscuro anhelo
hacia lo más alto del bosque;
allí se deshace en lágrimas
mi incontenible dolor.


Ein Jüngling liebt ein Mädchen
    Ein Jüngling liebt ein Mädchen,
die hat einen anderen erwählt;
der andere liebt eine andre
und hat sich mit dieser vermählt.
    Das Mädchen nimmt aus Ärger
den ersten besten Mann,
der ihr in den Weg gelaufen;
der Jüngling ist übel dran.
    Es ist eine alte Geschichte,
doch bleibt sie immer neu;
und wem sie just passieret,
dem bricht das Herz entzwei.

Un joven ama a una muchacha
    Un joven ama a una muchacha
que ha elegido a otro;
el otro quiere a otra
y se ha casado con ella.
    La muchacha toma por despecho
al primer hombre
que se encuentra en su camino;
por ello, el muchacho ha enfermado.
    Es una vieja historia
que siempre resulta nueva;
que cuando tiene lugar,
se rompen los corazones.


Am leuchtenden Sommermorgen
   
Am leuchtenden Sommermorgen
geh' ich im Garten herum.
Es flüstern und sprechen die Blumen,
ich aber wandle stumm.
    Es flüstern und sprechen die Blumen,
und schaun mitleidig mich an;
"Sei unserer Schwester nicht böse,
du trauriger, blasser Mann!"

En la luminosa mañana veraniega
    En la luminosa mañana veraniega
me encaminé al jardín.
Las flores susurraban y hablaban,
pero yo paseaba en silencio.
    Las flores susurraban y hablaban,
y me observaban compasivas:
¡hermanas nuestras, no seais malas
con este pobre y pálido hombre!


Ich hab' im Traum geweinet
    Ich hab' im Traum geweinet,
mir träumte, du lägest im Grab.
Ich wachte auf, und die Träne
floss noch von der Wange herab.
    Ich hab' im Traum geweinet,
mir träumt', du verliessest mich.
Ich wachte auf, und ich weinte
noch lange bitterlich.
    Ich hab' IM Traum geweinet,
mir träumte, du wärst mir noch gut.
Ich wachte auf, und noch immer
strömt meine Tränenflut.

Yo he llorado en sueños
    Yo he llorado en sueños,
soñé que yacías en la tumba,
me desperté y las lágrimas
fluyeron hacia abajo por mis mejillas.
    Yo he llorado en sueños,
soñé que me abandonabas.
Me desperté y seguí llorando
amargamente mucho tiempo.
    Yo he llorado en sueños,
soñé que te encontrabas bien junto a mí.
Me desperté y todavía
siguió fluyendo el torrente de mis lágrimas.


Allnächtlich im Traume seh' ich dich
    Allnächtlich im Traume seh' ich dich
und sehe dich freundlich grüssen,
und laut aufweinend stürz' ich mich
  zu deinen süssen Füssen.
    Du siehest mich an wehmütiglich,
und schüttelst das blonde Köpfchen;
aus deinen Augen schleichen sich
die Perlentränentröpfchen.
    Du sagst mir heimlich ein leises Wort,
und gibst mir den Strauss von Cypressen.
Ich wache auf, und der Strauss ist fort,
und's Wort hab'ich vergessen.

Todas las noches te veo en mis sueños
    Todas las noches te veo en mis sueños,
te veo saludar amablemente,
y me veo llorando a viva voz,
echándome a tus pies.
    Tú me contemplas con melancolía,
agitas tu rubia cabecita,
y de tus ojos se deslizan sigilosas,
pequeñas gotitas perladas.
    Me dices en secreto una palabra suave,
y me das el ramo de ciprés.
Me despierto, y el ramo no está ya,
y la palabra la he olvidado.


Aus alten Märchen winkt es
    Aus alten Märchen winkt es
hervor mit weisser Hand,
  da singt es und da klingt es
von einem Zauberland.
    Wo bunte Blumen blühen,
im goldnen Abendlicht,
und lieblich duftend glühen
mit bräutlichem Gesicht.
    Und grüne Bäume singen
uralte Melodein,
die Lüfte heimlich klingen,
und Vögel schmettern drein.
    Und Nebelbilder steigen
wohl aus der Erd' hervor,
und tanzen luft' gen Reigen
im wunderlichen Chor.
    Und blaue Funken brennen
An jedem Blatt und Reis,
und rote Lichter rennen
im irren, wirren Kreis.
    Und laute Quellen brechen
aus wildem Marmorstein,
und seltsam in den Bächen
strahlt fort der Widerschein.
    Ach, könnt' ich dorthin kommen
und dort mein Herz erfreun
und aller Qual entnommen
und frei und selig sein!
Ach! jenes Land der Wonne,
das seh' ich oft im Traum,
doch kommt die Morgensonne,
zerfliesst's wie eitel Schaum.

Del fondo de viejas leyendas
    Del fondo de las viejas leyendas
una mano blanca llama,
cantos y sones hablan
de un país maravilloso.
    Allí florecen flores multicolores
en la luz dorada del atardecer
y perfuman el ambiente
con aspecto nupcial.
    Y verdes árboles cantan
viejísimas melodías,
los aires suenan tranquilos
y los pájaros pian alegremente.
    Y surgen de la tierra
imágenes nebulosas,
y danzas en aéreas rondas
en un coro celestial.
    Y saltan chispas azules
de cada hoja y cada brote,
y luces rojas corren,
en círculos locos y fantásticos.
    Y brotan ruidosos manantiales
de las salvajes rocas marmóreas,
y en los arroyos espejean
extraños reflejos brillantes.
   ¡Ah, si yo pudiera ir allí
para alegrar mi corazón,
y olvidar todas las penas,
y ser libre y feliz!
   ¡Oh! un país tan delicioso
veo con frecuencia en sueños;
llega entonces el sol de la mañana
y se desvanece como mera espuma.


Die alten, bösen Lieder
    Die alten, bösen Lieder,
die Träume bös' und arg,
die lasst uns jetzt begraben,
holt einen grossen Sarg.
    Hinein leg' ich gar manches,
doch sag' ich noch nicht, was;
der Sarg muss sein noch grösser
wie's Heidelberger Fass.
    Und holt eine Totenbahre
und Bretter fest und dick;
auch muss sie sein noch länger,
als wie zu Mainz die Brück'.
    Und holt mir auch zwölf Riesen,
die müssen noch stärker sein
als wie der starke Christoph
im Dom zu Köln am Rhein.
    Die sollen den Sarg forttragen,
und senken ins Meer hinab;
denn solchem grossen Sarge
gebührt ein grosses Grab.
    Wisst ihr, warum der Sarg wohl
so gross und schwer mag sein?
ich senkt auch meine Liebe
und meinen Schmerz hinein.

Las viejas y tristes canciones
    Las viejas y tristes canciones,
los sueños amargos y maliciosos,
que pretenden enterrarnos,
van en busca de un gran féretro.
    Siento algo en mi interior
que no puedo decir qué es;
el féretro debe ser tan grande
como el tonel de Heidelberg.
    Y buscan un ataúd
de paredes sólidas y firmes;
que debe ser tan largo
como el puente de Maguncia.
    Y me buscan dos gigantes
que deben ser tan fuertes
como el poderoso San Cristóbal
de la Catedral de Colonia, junto al Rin.
    Ellos deben llevar el ataúd
y sumergirlo en el mar,
pues un ataúd tan grande
requiere un gran sepulcro.
¿Sabéis por qué el ataúd
ha de ser tan grande y sólido?
Porque tengo que meter en él mi amor
y, también, mis penas.

      1. Robert Schumann (1810-1856)
      1. Liederkreis, Op. 24 (Colección de canciones)
      2. Dichterliebe (Amor de poeta), Op. 48 (Heine)