4/4 Ciclos de Miércoles Flauta romántica española

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  1. Este acto tuvo lugar el
Joaquín Gericó, flauta. Miguel Angel Jiménez, guitarra. David Hurtado Vallet, piano
Cuarteto "Art de Cambra" . Esther Vidal Martí y Enrique Palomares, violín. David Fons Callejón, viola. Elena Solanes, violonchelo

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CUARTO CONCIERTO
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Juan Antonio Ribas: Dos Sonatas para guitarra y flauta
Publicadas en Hamburgo en 1830, estas sonatas constituyen un legado único en sus características dentro del marco de la música de cámara española para flauta del siglo XIX. De gran lucimiento y virtuosismo para la flauta, debido a la costumbre de la época están escritas para guitarra y flauta, en vez de para flauta y guitarra,que sería hoy en día lo lógico. Las dos constan de tres partes bien diferenciadas entre sí, en las cuales siempre es la flauta la que presenta y desarrolla todos los temas que van apareciendo a lo largo de ellas. La primera de estructura más clásica, empieza Allº moderato, en su parte central sitúa el Andante sostenuto y acaba con un Rondó. Siendo la segunda más acorde con la época, comienza con un Allegro Vivace, al que le sigue como segundo tiempo el Andante con variaciones en las que la flauta da buena muestra de la riqueza en la variedad de ataques que posee y su gran agilidad. Acaba esta tercera sonata también con un típico Rondó.
Juan Antonio Ribas, hermano del famoso flautista José María del Carmen, nació en el Ferrol en 1799. Hijo de José Ribas, músico militar, acompañó a su padre como flautín durante la guerra de la Independencia, incorporado a la fuerza en las filas napoleónicas. Tomaron parte en la campaña de Rusia y fueron hechos prisioneros. Una vez liberados, regresaron a Oporto donde Juan Antonio estudió violín con el profesor João Machado y años más tarde, en 1818, llegaría a ser director de la orquesta del teatro San João de Oporto. Además estudió oboe, fagot, clarinete y clarín. En 1828 tuvo que partir hacia Galicia por motivos políticos y fue hecho preso. Resuelta su situación procesal, marchó a Madrid donde trabajó en principio como cuarto contrabajo en la orquesta del Teatro Real, pasando posteriormente a desempeñar el puesto de primer violonchelo, para acabar como profesor de este instrumento en el recién creado Real Conservatorio de María Cristina de Madrid en 1831, escribiendo un método que se adoptó como texto oficial del Conservatorio. En 1835 regresó a Portugal obligado nuevamente por la política y se establece definitivamente como director de la orquesta del teatro San João. Tuvo cuatro hijos: Eduardo destacó como cantante, Hypólito en la flauta (llegaría a ser el flautista portugués más importante del s. XIX), Nicolau fue violinista y Florencio, pianista. Las desavenencias sucedidas alrededor de 1857 entre la familia Ribas y otros músicos portugueses, provocaron la dimisión de Juan Antonio como director musical del teatro y la de sus hijos, que pertenecían a la plantilla de la misma orquesta, aunque algunos años más tarde Nicolau vino a ocupar el puesto dejado por su padre.

Ramón Carnicer: Solo de flauta
    Obra de un solo movimiento, compuesta en 1833, es un gran canto para flauta escrito con mucho gusto y sensibilidad. En su elaboración y bajo la indicación de Andante sostenutto, Carnicer se explaya dando rienda suelta a su emotividad creadora, en donde llama poderosamente la atención la gran variedad de elementos temáticos que configuran esta exquisita pieza. Asimismo es de destacar el uso prácticamente exclusivo del registro agudo del instrumento en toda ella, como claro recurso expresivo y de máxima emotividad. El cuarteto de cuerda, muy en un segundo plano, cumple con su cometido de arropar al solista.
Ramón Carnicer Batlle  nacido en Tremp en 1789, es uno de los compositores que más contribuyeron a la creación de la ópera en España. Empezó cantando en la catedral de la Seo de Urgell, donde estudió el órgano y el contrapunto. En 1086 pasó a Barcelona donde continuó sus estudios con los maestros Queralt y Baguer, teniendo allí sus primeros contactos con la ópera italiana. En 1808 se trasladó a las Islas Baleares, donde permaneció por espacio de seis años como organista de Mahón (Menorca), regresando a Barcelona en 1814, época en la que empezó a darse a conocer como compositor. Su primer gran éxito fue la obertura que compuso para Il Barbiere de Rossini, seguidamente estrenó sus dos primeras óperas Adele di Lusignano y Elena e Constantino, que obtuvieron también gran éxito. Luego estrenaría su Don Giovanni Tenorio, ossia il Convitato di pietra, que le consagró definitivamente. Realizó en Madrid la mayor parte de su carrera artística y en dicha capital dirigió el Teatro Real y fue el primer profesor de composición del Conservatorio, cargo que desempeñó durante 25 años. También fue director del teatro de Santa Cruz de Barcelona. Vivió en un período en que la escena lírica española se hallaba totalmente bajo la dominación italiana, pero en ocasiones introducía canciones españolas (al estilo de las tonadillas antiguas) en sus óperas italianas, con lo cual contribuyó a la formación de la Ópera Nacional Española. Su ópera Cristoforo Colombo se considera su obra maestra y entre las obras de que es autor, figura el himno nacional chileno. También escribió para flauta, además del Solo, Romance para Flauta (1841), El Chasco. Canción española, (arreglo), Coro y Valse de los Faroles, Elena y Malvina para flauta o violín. Murió en Madrid en 1855.

Valentín Zubiaurre: Pieza para flauta y cuarteto
Esta pieza fue compuesta pararepentizar en las oposiciones de la Real Capilla de S.M. en 1879 por el que era entonces director de la misma, el maestro Zubiaurre. A dicha oposición concurrieron dos aspirantes, Francisco González Maestre, que conseguiría la plaza con tan solo 17 años, y Joaquín González Chausa. La pieza consta de dos tiempos, uno lento y expresivo y otro movido y en algunos momentos rítmicamente algo complicado, con lo que cumplía con su función perfectamente. Debemos destacar hoy en día la importancia que siempre se le ha dado a la lectura a primera vista, fiel reflejo del dominio y control del artista, y que aún hoy, aunque en menor medida, se siguen exigiendo en la práctica totalidad de las  pruebas de selección. El cuarteto, al igual que en la obra anterior, se mantiene en su papel de acompañante.
Valentín Zubiaurre nació en Garay, Vizcaya, en 1837. Estudió con el maestro Ledesma en Bilbao y se le nombró maestro de capilla en Santurce, trasladándose después a Argentina, en donde vivió algunos años dedicado a la enseñanza. Regresó a España en 1886, siendo director de la Real Capilla, profesor de la clase de conjunto instrumental del Conservatorio desde 1891, y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid. Compuso algunas óperas como Fernando el Emplazado, Luis Camoens, Ledia, el oratorio La Pasión, obras corales, Sonatas para piano, una Sinfonía en Mi Mayor y música religiosa.
Santiago de Masarnau: Cuarteto Concertante
Escrito en torno a 1838, el Cuarteto Concertante para piano, violín, flauta y violonchelo, que cierra el ciclo, ha sido elegido para ello por la acumulación de premisas importantes que confluyen en él: Por un lado, el serle encomendada una de las partes a la flauta, por otro, lo realmente bonito y bien realizado que está, gran obra de cámara que nada tiene que envidiar a otras semejantes de compositores europeos de su época. Sus tres extensos y bien desarrollados tiempos presentan melodías encantadoras, fluidas y brillantes en sus partes rápidas, y primorosas en el lento, siendo la armonía clara y precisa en todos ellos. El piano conduce de forma continuada al grupo y a lo largo de toda la obra presenta virtuosas cadencias que reafirman su hegemonía. Además, cuenta con el añadido especial de que habiendo dormido la partitura original en cajones durante tantos años, hoy tenemos el placer y la satisfacción de presentarla para su conocimiento y disfrute.

Santiago Vicente de Masarnau y Fernández nació en Madrid en 1805. Filántropo, humanista, compositor y pianista, emigró a Londres en 1823 y luego a París. Fue amigo de Rossini, Bellini, Meyerbeer y Chopin, entre otros. En 1845 se instala en Madrid, donde edita las colecciones Tesoro del pianista y Nuevo método de solfeo y se hace cargo de la crítica musical de El Artista. Compuso abundante música religiosa, aunque donde más sobresale es en las fantasías, sonatas, baladas, nocturnos, valses (El Parnaso) y en obras de piano no demasiado conocidas. En Marzo de 1866 publicó una misa a tres voces para mujeres con acompañamiento de órgano o armónium. Su nocturno Spleen fue pieza predilecta de Mendelssohn.
En Madrid fundó una escuela de música en la que daba clases de piano y composición, en donde solicitó sus servicios para impartir las clases de flauta a Francisco González Maestre. Asimismo mantuvo una estrecha relación con la Casa Real en donde fue durante muchos años Gentilhombre de Casa y Boca desde 1819, Casa en donde su padre D. Santiago Masarnau y Torres era secretario de Mayordomía, y de la que Masarnau se despidió en carta a la reina fechada en 1886, en la que le explica que consagra todo el tiempo al desempeño que tiene en la Sociedad de San Vicente de Paul y del cual no cree prescindir en conciencia por lo que renunciaba al cargo dotado con 1.000 escudos en los siguientes términos "es enteramente imposible el servir la dicha plaza, como en otro caso lo haría gustosísimo, adicto corazón como lo es y lo ha sido siempre a la augusta persona de V.M.". Falleció en Madrid en 1882.
  Joaquín Gericó

  1. I
      1. Juan Antonio Ribas (1799)
      1. Sonata I para guitarra y flauta (1830)
      2. Sonata II para guitarra y flauta (1830)
  2. II
      1. Ramón Carnicer (1789-1855)
      1. Solo de flauta con acompañamiento de cuarteto de cuerda (1833)
      1. Valentín de Zubiaurre (1837-1914)
      1. Pieza para flauta y cuarteto de cuerda (1879)
      1. Santiago de Masarnau (1805-1882)
      1. Cuarteto Concertante para piano, violín, flauta y violonchelo (c. 1838)