Cantigas Ciclos de Miércoles Música medieval española

Cantigas

  1. Este acto tuvo lugar el
Telmo Campos Micó, dirección, flauta, rabel, tenor y percusión
Grupo Supramúsica

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NOTAS AL PROGRAMA
TERCER CONCIERTO
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Cantigas
    De la misma manera que el canto religioso tuvo un medio de difusión, de transmisión y de interpretación que nos ha llegado en forma de manuscritos con distintas grafías, la música en lengua vulgar ha tenido lo propio, pero nos ha llegado en testimonios mucho menos abundantes. Aún así es innegable que las sonoridad de unas y de otras es deudora de un fondo común y lo mismo podríamos decir de varias de sus formas musicales. No es el momento ni el lugar de hacer una historia de lo que ha sido el fenómeno trovadoresco a través de los siglos y de su influencia en la historia social y musical de la Europa medieval, pero sí que podemos decir que de los aproximadamente más de dos mil testimonios poéticos escritos en lengua galaico-portuguesa, apenas medio millar conservan la música que les revistió en sus primitivas interpretaciones. De ellos el corpùs más numeroso y conocido (?) es el constituido por las más de 400 Cantigas de Santa María recopiladas y compuestas (?) por el rey Alfonso X.

    Un caso aparte es el constituido por el rotulus conocido como las Cantigas de amigo de Martín Codax. Su aparición como encuadernación de un De Officiis de Cicerón a comienzos del siglo XX les auguraba una azarosa existencia a la manera de los textos que el mismo rotulus narraba. Tras una fugaz desaparición del original, el manuscrito fue comprado en 1977 por la Pierpont Morgan Library de Nueva York. Son un conjunto de siete cantigas, una de ellas sin notación musical, aunque conserva el pautado en blanco. Su temática es amorosa, ubicada en Vigo y sus alrededores, con especial protagonismo del mar. Su estructura es del clásico estribillo con paralelismo y la incorporación del procedimiento del leixaprén, es decir que el último verso de una estrofa se repite en el primero de la estrofa siguiente.

    Su estructura melódica es muy sencilla acogiéndose a los postulados modales del momento, recordando incluso entonaciones salmódicas tan comunes como la del modo VIII al inicio de la primera de la serie: Ondas do mar do Vigo.  La notación que nos las transmite tiene alguna concomitancia con la notación modal de tipo prefranconiano, pero, al igual que en sus hermanas mayores las Cantigas de Santa Maria, la aplicación estricta de las normas teóricas válidas para la música polifónica del momento (s. XIII) no parecen funcionar aquí muy bien. Algunas de ellas se han puesto en relación con canciones amorosas de trovadores occitanos como Raimbaut de Vaqueiras. Sus estructuras estróficas facilitan estas comparaciones y sus breves desarrollos melismáticos imprimen un carácter nostálgico propio de los textos a los que acompañan.

    Sin embargo el impresionante corpus de más de 400 melodías que constituye lo que conocemos como Cantigas de Santa María se nos ha transmitido de manera muy distinta a sus homónimas de amigo. Poseemos cuatro códices, tres de ellos con notación musical y solamente uno con los pautados preparados pero que nunca llegó a notarse. El más importante de ellos, el llamado Códex Princeps, se encuentra en la Biblioteca del real Monasterio de El Escorial y es el que presenta una mayor perfección en su grafía, y en su número y calidad de miniaturas que nos informan de muchos de los instrumentos que podían ser comunes en aquellos días. Sin embargo otro de los códices de El Escorial es el que tiene el mayor número de Cantigas : 413 en total.

    Como muy bien ha apuntado Pepe Rey en las notas a una reciente grabación del grupo SEMA (Un cancionero de ilusiones y desencantos), el rey concibió la idea de formar esta magna colección cuando contaba más o menos cuarenta y cinco años y estaba en un buen momento personal y político. En muchas de las primeras cantigas, él mismo es el protagonista personal, en otras hay incluso una publicidad interna de la obra, pero en otras narra problemas relacionados con su misoginia o con otros asuntos de tipo eclesiástico o político. Por ejemplo, en algunas se nota que el rey no era muy partidario de potenciar el camino de Santiago, sino más bien de confiar en la intercesión de Maria para lograr tal o cual merced, en vez de confiar en los milagros del Apóstol.

    Como se cuenta en el prólogo, la idea inicial era componer cien cantos que más tarde fueron ampliados a doscientos y al concluir este número la colección se incrementó hasta duplicar esa cifra, pero según se avanzaba en este proyecto, el carácter del rey cambió debido a una serie de circunstancias que el mencionado Pepe Rey nos describe con exactitud y minuciosidad: su salud se resintió a raíz de una coz que recibió en Burgos en 1268 y que con el tiempo degeneró en un cáncer en el maxilar superior. Años más tarde, en 1275 sus aspiraciones al Imperio se desvanecieron tras una entrevista con el Papa Gregorio X. Justamente en esas fechas hubo de regresar precipitadamente a la Península por la muerte de su hijo y heredero el infante don Fernando de la Cerda y para hacer frente a la invasión de los benimerines y a las intrigas de algunos nobles de su entorno más cercano. Todo esto se tradujo en un cambio de carácter que también se reflejó en las Cantigas que se compusieron durante ese período.

Estrictamente hablando las Cantigas son narraciones en verso de milagros de la Virgen, entre las que se intercalan en los números correspondientes a las decenas, lo que se llaman Cantigas de Loor, es decir, de pura alabanza, en la que no se narra ningún milagro o hecho especial. La forma más común es la forma que tiene un estribillo o refrán que alterna y enmarca distintas estrofas, aunque se encuentran también otras formas en número más reducido, como rondó, balada, e incluso con forma hímnica. La notación es la típica del momento, con caracteres prefranconianos, pero que no permiten una transcripción seria siguiendo sus postulados. La modalidad y la interválica están sujetas a las sonoridades del momento. Todas ellas son monódicas y se aprecia en algunos casos contrahechuras de melodías pertenecientes al antiguo fondo del canto llano.
    El programa del presente concierto nos muestra un abanico de situaciones distintas: resurrección de un niño por intercesión de María (nº 21), un hecho acontecido entre un cristiano y un judío (25),  milagros en los que María hace aparecer su imagen entre unas piedras (29), de cómo un niño de coro metió el dedo en una imagen de la Virgen (42), una mujer engañada por un ovejero, por intercesión de María recobra su oveja (147) o la curación de un inválido (179). Entre todas ellas, enmarcando el concierto destaca la muy conocida cantiga 100: Santa maria strela do dia, ejemplo de ritmo dáctilo, tan común a los pueblos mediterráneos que está dedicada a cantar las alabanzas de la destinataria del mayor corpus monódico de cantos en lengua vulgar.


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TEXTOS DE LAS OBRAS CANTADAS
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Cantigas de Amigo. Martin Codax.

Cantiga 1: Ondas do mar do Vigo
Ondas do mar do Vigo,
se vistes meu amigo?
E ai Deus ¡ Se verrá cedo?
Ondas do mar levado,
se vistes meu amado?
E ai Deus! Se verrá cedo?
Se vistes meu amigo,
o por que eu sospiro?
E ai Deus! Se verrá cedo?
Se vistes meu amado,
o por que ei gran coitado?
E ai Deus! Se verrá cedo?

Cantiga 1: Olas de mar de Vigo
Olas de mar de Vigo,
¿visteis a mi enamorado?
¡Oh, Dios mio!¿Tornará presto conmigo?
Olas de mar agitada,
¿visteis a mi amado?
¡Oh, Dios mío! ¿ Tornará presto conmigo?
¿Visteis a mi enamorado,
aquél por quien tanto suspiro?
!Oh, Dios mío! ¿Tornará presto conmigo?
¿Visteis a mi amado,
aquél por quien tanto sufro?
¡Oh, Dios mío! ¿Tornará presto conmigo?

Cantiga 2: Mandad'ei comigo
Mandad'ei comigo
ca ven meu amigo:
E irei, madr' a Vigo!
Comigu'ei mandado
ca ven meu amado:
E irei, madr' a Vigo!
Ca ven meu amigo
e ven san'e vivo:
E irei, madr' a Vigo!
Ca ven meu amado
e ven viv'e sano:
E irei, madr' a Vigo!
Ca ven san'e vivo
e del rei amigo:
E irei, madr' a Vigo!
Ca ven viv'e sano
e d'el rei privado:
E irei, madr' a Vigo!

Cantiga 2: Un mensaje he recibido
Mi enamorado está de vuelta,
que suyo un mensaje he recibido:
¡A Vigo corro, madre!
Mi amado tornará hoy,
que así su mensaje me lo dice:
¡A Vigo corro, madre!
Que mi enamorado vuelve conmigo
y sano y salvo viene:
¡A Vigo corro, madre!
Que mi amado vuelve conmigo,
y salvo y sano viene:
¡A Vigo corro, madre!
Que viene sano y salvo
y del rey amigo:
¡A Vigo corro, madre!
Que viene salvo y sano
y del rey favorito:
¡A Vigo corro, madre!

Cantiga 3: Mia irmana fremosa
Mia irmana fremosa,
treides comigo
a la igreja de Vigo
u é o mar salido:
E miraremos las ondas!
Mia irmana fremosa,
treides de grado
a la igreja de Vigo
u é o mar levado:
E miraremos las ondas!
A la igreja de Vig'u
é o mar levado,
e verrá i mia madre
(e) o meu amado:
E miraremos las ondas!
A la igreja de Vig'u
é o mar salido,
é verrá i mia madre
(e) o meu amigo:
E miraremos las ondas!

Cantiga 3: Hermosa hermana mia
Hermosa hermana mía,
venid presto conmigo
a la iglesia de Vigo;
allá, donde la maragitada se halla:
¡Y las olas contemplaremos!
Hermosa hermana mía,
vayamos de buen grado
a la iglesia de Vigo;
allá donde la mar embravecida se alza:
¡Y las olas contemplaremos!
A la iglesia de Vigo,
donde la mar embravecida se alza,
vendrá, madre mía,
mi amado:
¡Y las olas contemplaremos!
A la iglesia de Vigo,
donde la mar agitada se halla,
vendrá, madre mía,
mi enamorado:
¡Y las olas contemplaremos!

Cantiga 4: Ai Deus
Ai Deus, se sab'ora meu amigo
com'eu senheira estou en Vigo!
E vou namorada...
Ai Deus, se sab'ora meu amado
com'eu en Vigo senheira manho!
E vou namorada...
Com'eu senheira estou en Vigo,
e nulhas gardas non ei comigo!
E vou namorada...
Com'eu senheira en Vigo manho,
e nulhas gardas migo non trago!
E vou namorada...
E nulhas gardas non ei comigo,
ergas meus olhos que choran migo!
E vou namorada...
E nulhas gardas migo non trago,
ergas meus olhos que choran ambos!
E vou namorada...

Cantiga 4: Ay Dios
¡Ay Dios, si mi enamorado saber pudiera,
cuán sola me encuentro en Vigo!
Y tan enamorada...
¡Ay Dios, si mi amado saber pudiera,
cuán sola en Vigo permanezco!
Y tan enamorada...
¡Cuán sola me encuentro en Vigo
y sin nadie que por mí vele!
Y tan enamorada...
¡Cuán sola en Vigo permanezco,
y sin nadie que velarme quiera!
Y tan enamorada. .
¡Y sin nadie que por mí vele,
salvo mis ojos que conmigo lloran!
Y tan enamorada...
¡Y sin nadie que velarme quiera,
salvo mis dos ojos que de llorar no cesan!
Y tan enamorada...

Cantiga 5: Quantas sabedes amare amigo
Quantas sabedes amare amigo,
treides comig'a lo mare de Vigo:
E banhar nos emos nas ondas!
Quantas sabedes amare amado,
treides comig' a lo mare levado:
E banhar nos emos nas ondas!
Treides comig' a lo mare de Vigo
e veeremo lo meu amigo:
E banhar nos emos nas ondas!
Treides comig'a lo mare levado:
e veeremo' lo meu amado:
E banhar nos emos nas ondas!

Cantiga 5: Todas quienes os sepáis amadas
Todas quienes os sepáis de un amante
amadas, venid conmigo a la mar de Vigo:
¡Y entre las olas nos bañaremos!
Todas quienes os sepáis de un enamorado amadas,
venid conmigo donde la mar, embravecida se alza:
¡Y entre las olas nos bañaremos!
Venid conmigo a la mar de Vigo
y veremos a mi enamorado:
¡Y entre las olas nos bañaremos!
Venid conmigo donde la mar
embravecida se alza y veremos a mi amado:
¡Y entre las olas nos bañaremos!

Cantiga 6: Eno sagrado en Vigo
Eno sagrado en Vigo,
bailava corpo velido.
Amor ei...
En Vigo, no sagrado,
bailava corpo delgado.
Amor ei...
Bailava corpo delgado,
que nunc' ouver' amado.
Amor ei...
Bailava corpo velido,
que nunc' ouver' amigo.
Amor ei...
Que nunc' ouver' amigo,
ergas no sagrad', en Vigo.
Amor ei...
Que nunc'ouver' amado,
ergas en Vigo, no sagrado.
Amor ei...

Cantiga 6: En el Camposanto* de Vigo (sin música)
En el camposanto de Vigo
una bella figura bailaba.
Y yo, tan enamorada...
En Vigo, en el camposanto,
una esbelta figura bailaba.
Y yo, tan enamorada...
Una esbelta figura bailaba,
que nunca un amado conoció.
Y yo, tan enamorada...
Una bella figura bailaba,
que nunca un enamorado halló.
Y yo, tan enamorada...
Ella, que nunca un enamorado halló,
danzaba en el camposanto de Vigo.
Y yo, tan enamorada...
Ella, que nunca un amado conoció,
en el camposanto de Vigo danzaba.
Y yo, tan enamorada...

cementerio adyacente a la iglesia y lugar habitual de encuentros amorosos


Cantiga 7: Ai ondas
Ai ondas que eu vin veere,
seme saberedes dizere
porque tarda meu amigo sen min?
Ai ondas que eu vin mirare,
seme saberedes contare
porque tarda meu amigo sen min?

Cantiga 7: Ay olas
¡Ay, olas que yo a contemplar vine!
¿sabríais decirme
por qué permanece mi enamorado,
tanto tiempo alejado de mí?
¡Ay, olas que yo a mirar vine!
¿sabríais contarme
por qué permanece mi enamorado,
tanto tiempo alejado de mí?

Cantigas de Santa Maria. Alfonso X "el Sabio"
    (Traducción al castellano de José Filgueira Valverde)
Cantiga 21
Santa Maria pod'enfermos guarir

Esta es cómo Santa Maria hizo tener un hijo a una mujer estéril y después murió y lo resucitó. REFRÁN: Santa Maria puede sanar a los enfermos y, si quisiera. resucitar a los muertos.
Aquélla a quien Dios envió su Santo Espíritu y en la que tomó forma de hombre, no es maravilla que haya ganado de Él virtud para que pudiese realizar esto. //Por ende un milagro hizo esta Santa Reina, muy grande, a una pobre mujer, que, con la cuita de que era estéril, fue a pedirle el tener un hijo. //Con lágrimas en los ojos, muy de corazón, le dijo:
-"¡Ay, Señora, escucha mi oración y, por tu merced, dame un hijo varón, con quien goce y te pueda servir!" //.
Lo que pidió le fue pronto concedido y luego, a su tiempo, le nació aquel hijo que había pedido a Santa María, que no le quiso en ello fallar. // Pero el niño, muy temprano, a poco de nacer se le murió, y la madre por poco enloquece y ante él se puso a gemir. // Entonces, la desgraciada, con gran quebranto, lo llevó al monasterio y lo puso ante el altar, haciendo gran planto, que atrajo a sí toda la gente. // Y, gritando, comenzó a decir:
-"Santa María, ¿qué me hiciste, al darme este hijo y luego quitármelo, que no pudiese gozar de él? //Porque tú eres la única que podías dármelo, por eso vengo a pedirte gloriosa Señora , sin tardanza, dámelo vivo y que pueda darte las gracias."//
Luego que fue oída la oración de la mujer, el niño volvió a la vida, por voluntad de la Virgen Santa, que lo hizo moverse en el lecho en que yacía. //Cuando tal vio, la mujer, al principio tuvo pavor, pero después se le cambió en placer y dio, por ello, las gracias a Nuestro Señor y a su Madre, porque la quiso oir.

Cantiga 25
Pagar ben pod'que dever

Esta es cómo la imagen de Santa María habló en testimonio, entre el cristiano y el judío. REFRÁN: Bien puede pagar lo que debe aquel que fia a la Madre de Dios.
Y de esto quiero contaros un milagro muy hermoso que hizo la Virgen sin par, Madre de Rey glorioso, por un hombre que había dispendiado todos sus bienes por hacer bien y alcanzar más honra, que no en otras locuras. // Cuando aquel buen hombre así hubo gastado su caudal, no pudo hallar, según tengo entendido, ni extraño ni conocido que quisiese hacerle un préstamo, y viendo esto, se fue sin demora a un judío a probar si algo pudiera prestarle. //
Y el judío entonces le dijo: -"Amigo, esto que tú quieres lo haría muy de corazón, sobre un buen empeño que tú me dieres."
Dijo el cristiano: -"No podría hacer eso, pero fiador quiero ser de que te lo pagaré bien en su día." //
El judío le respondió así:-"Sin prenda no será hecho el que lleves nada mío."
Dijo el cristiano: -" Acepta un regalo, voy a poner por fiador a Jesucristo ya Santa María."
Respondió él: -"No quiero creer en ellos, pero te los tomaré, por que sé que ella fue una santa mujer y Él un hombre santo y profeta; por ende, señor, quiero tomártelos y te daré cuanto quisieres, a tu gusto."
Y el cristiano respondía: -"Sus imágenes, que puedes ver, te las doy en fianza." //
Después que el judío hubo otorgado esto, se fueron, de inmediato, y, ante la gente, las tocó, y volvió a repetir que por fiadores les ponía, para poder rendir el préstamo en su plazo, sin engaño. // Y Vos, Jesucristo, Señor, y vos, Su Madre muy honrada -dijo él-, si estuviera lejos de aquí, o con mi hacienda embargada, no pueda plazo perder, si yo no pudiese pagárselo, poned vosotros la paga, donde yo pondría la mía. //Porque yo a vos os lo he de pagar, hacedle el pago a él, para que después no pueda decir: "No tengo lo mío", y me meta en pleitos, ni me lo haga malgastar, andando con litigios con él; porque si de pena se muriese, de eso moriría. " //
Después que el cristiano hizo esto, lo hizo el judío. A los pocos días, con los haberes, hizo el cristiano cuanto quiso, ganó en buenas mercaderías; porque bien se supo desenvolver en ello, y sabía hacerlo bien, pero se le olvidó el plazo en que debía pagar. //El cristiano, que no quería faltar en el cumplimiento del plazo que había puesto, un día antes de que expirase, hizo disponer un arca y metió dentro cuanto debía entregar al judío, y dijo: -"Ay, Dios; guíala tú." //
Diciendo esto, la echó al mar, y el viento movió las olas y, al día siguiente, apareció en el puerto, de aguas muy hondas, de Bizancio. Y, por cogerla, un judío corrió muy presto, pero fracasó en seguida porque el arca huía ante él. //Cuando el judío esto vio, fue, dando grandes voces, a su señor y él salió y le dijo:
-"No vales dos nueces, que tuviste miedo al mar, con gran cobardía; esto quiero hacerlo yo, que Dios me la dará fácilmente." //
Después que esto dijo, sin más, corrió allá sin demora, y el arca se movió de tal manera que vino afuera hacia él. Entonces tendió la mano y la cogió con alegría, porque ya no podía aguantar sin saber lo que había en ella. // Entonces la hizo llevar a su casa y en ella encontró sus dineros. //Y se guardó muy bien de que sus compañeros hubiesen de saber que la escondía, y, para poderlos contar, puso el arca en donde dormía. //Después de que hubo obtenido su provecho, el mercader llegó allí, y el judío, como un insensato, le demandaba muy recio que le diese lo que le debía, que si no lo hiciera que él diría tales cosas que harían caer al cristiano en la mayor vergüenza. // El cristiano dijo:
-"Testigo tengo de que te he pagado, la Virgen, Madre del Doncel, que en el altar te hube mostrado, que te hará bien reconocer, como pasó, porque no mentiría, y tú no querrás contender con Ella, que te acarrearía mal." //
Dijo el judío:
-"Eso me agrada, vayamos a la iglesia, y si tu imagen lo dice delante de mí, sea hecho."
Entonces se echaron a correr, y la gente iba detrás de ellos, todos ansiosos de saber cómo terminaría aquel pleito. // Cuando estuvieron en la iglesia el cristiano dijo:
-"Ay, Majestad de Dios; si yo he hecho este pago, ruégote que digas verdad para que pongas en evidencia la alevosía que contra mí mueve este judío para que le pague lo que no le debo." //
Entonces dijo la Madre de Dios, tal como yo lo hallé escrito:
-"la falsedad de los judíos es grande; y tú, maldito judío, sabes que hubiste de recibir tu haber, sin que faltase nada, y fuiste a esconder el arca, con felonía, bajo tu lecho." II
Cuando tal el judío oyó, cayó allí luego al suelo, creyó en Santa María y en su Hijo, y fue cristiano, porque no quiso olvidar lo que profetizó Isaías de cómo Dios habría de venir a nacer de la Virgen, por nosotros.


Cantiga 29
Nas mentes sempre teer
Esta es cómo Santa María hizo aparecer en las piedras, imágenes con su semejanza.
REFRÁN: Siempre debemos tener en mientes las hechuras de la Virgen, pues fueron impresas en las duras piedras.
Por cuanto he oído decir a muchos que allá fueron, en la santa Gethsemaní fueron halladas figuras de la Madre de Dios, de manera que no eran pinturas, //ni tampoco habían sido talladas, así Dios me perdone, y tenían las facciones de la Señora con su Hijo y sus aposturas, hechas con razón y medida propias. // Por ende, las hizo resplandecer y aparecer tanto, por lo que debemos creer que es Señora de la naturaleza y que tiene poder para transformar en claras las cosas oscuras. //Dios quiso figurarlas en piedra para mostramos que deben honrar a su Madre todas las criaturas, pues Él descendió a tomar carne en Ella desde las alturas.


Cantiga 42
A Virgen muy groriosa

Esta es cómo el clerizonte metió el anillo en el dedo de la imagen de Santa María, y la imagen encogió el dedo con él. REFRÁN: La Virgen muy gloriosa, espiritual reina, es celosa de los que ama, porque no quiere que obren mal.
De esto os diré un milagro hermoso, en que hallaréis placer; lo hizo la Virgen, Madre de Nuestro Señor, y por él libró de gran fallo a un muy falso amador que, a menudo, cambiaba sus amores, de uno en otro. // Fue en tierra de Alemania, donde querían unas gentes renovar su iglesia y, por ello, sacaron afuera ]a imagen en majestad que estaba en el altar, y la pusieron en la puerta de la plaza, bajo el pórtico. // En aquella plaza había un prado muy verde, en que las gentes de aquella tierra iban a tener su solaz, y jugaban a la pelota, que es juego que place a muchos hombres mancebos más que cualquier otro juego. // Sobre esto, en cierta ocasión llegó para jugar a la pelota un gran tropel de mancebos, y un doncel que andaba enamorado traía el anillo que su amiga le diera, porque era su allegado. // Este doncel, con miedo de torcer el anillo cuando le diese a la pelota, fue a buscar dónde pudiese ponerlo, y vio la imagen, de tan hermoso parecer, y se lo metió en un dedo, diciendo:
-" Desde hoy no se me da nada // de aquella que yo quería, porque, juro a Dios, que nunca tan bella cosa vieron estos ojos míos; por ende, de ahora en adelante, seré uno de tus siervos, y este anillo tan hermoso te lo doy por señal." //
E hincado de hinojos ante Ella, con devoción, diciendo "Ave María", le prometió entonces que, desde allí en adelante, nunca, en su corazón, querría bien a otra mujer, y que le sería leal. // Después que hubo hecho esta promesa, el doncel se irguió, y la imagen encogió el dedo con el anillo y él, cuando tal vio, se llenó de pavor y dijo a grandes voces:
-"jAy, Santa María, váleme!" // Las gentes, cuando esto oyeron, se llegaron corriendo allí donde el doncel gritaba, y él les contó lo que ya os he dicho; y le aconsejaron que entrase luego en la orden de los monjes de Claraval. // Todos creyeron entonces que lo había hecho, pero, por consejo del demonio, hizo las cosas de otra manera que como lo había prometido a la Virgen de gran prez; así se le deshizo de la mente, como deshace el agua la sal. // Y de la Virgen Gloriosa nunca después se acordó, antes hubo otra vez de enamorarse de la amiga primera y, por complacer a los padres, luego casó con ella y dejó el goce del otro mundo por el terrenal. // Cuando ]as bodas fueron hechas y se terminó el día, se acostó el novio primero y tan pronto se adormeció, dormido, en sueños, vio a Santa María que lo llamó muy airada:
-" jAy, mi falso mentiroso! // ¿Por qué te partiste de Mí y fuiste a buscar mujer? Mal te acordaste de la sortija que me diste; por eso es menester que la dejes y te vayas conmigo, de cualquier modo; si no, de aquí en adelante, tendrás una mortal angustia." //
Luego se despertó el novio, pero no se quiso ir, y la Virgen gloriosa le hizo otra vez dormir, y la vio yacer, entre la novia y él, para separarlos, llamándolo muy sañuda:
-"Malo, falso, desleal, // ¿vienes? Y, ¿no tienes vergüenza de haberme dejado? Pero si quieres mi amor, te levantarás de aquí y te irás conmigo luego, no esperes a mañana, ¡sal de esta casa, sal!" //
Entonces se despertó el novio, y tomó de aquello tal miedo, que se levantó y se puso en marcha, que no llamó dos ni tres hombres que se fuesen con él, y por montes anduvo y se metió en una ermita, al lado de un pinar. // Y, después, toda su vida -según he hallado escrito-sirvió a Santa María, Madre del muy alto Rey, que lo llevó consigo, según creo y sé, de este mundo al Paraíso, el Reino Celestial.

Cantiga 100
Santa María strela do día

Esta es de loor de Santa María. REFRÁN: -Santa María, estrella del día, muéstranos la vía para Dios, y guíanos.
Porque haces ver a los errados que se perdieron por sus pecados, y les haces entender que son culpables; pero que Tú los perdonas de la osadía que les hacía hacer locuras que no debieran. //
Debes mostramos el camino para ganar por todos modos la luz sin par y verdadera que sólo Tú puedes damos; porque a Ti Dios te lo concedería y querría dárnosla por Ti, y nos la daría. //
Tu juicio puede guiamos, más que quien quiso creer en Él; y me placería, si a Ti te place, que fuese mi alma en tu compañía.

Cantiga 147
A Madre do que a bestia

Cómo una mujer pobre dio su oveja a guardar a un ovejero, y cuando llegó el trasquilado de las ovejas, el pastor dijo que la había comido el lobo. Entonces la oveja baló donde estaba y dijo: " Aquí estoy, heme acá." REFRÁN. La Madre del que hizo hablar a la bestia de Balaam puede también hacer, Ella, que, por una vez, hable una oveja.
Esto hizo Santa María por una mujer que le servía de buena gana, como aque1 que bien quiere servir, y, por ello, un día le valió cuando le fue menester, y mostró allí un milagro que no fue pequeño. //
Esta mujer desgraciada compró una ovejita con todo cuanto pudo ahorrar y se la dio enseguida a guardar a un pastor, y cuando llegó el tiempo de trasquilarla fue a pedirle la lana para venderla por su precio. // Pero el astroso pastor escondió la oveja y, hombre codicioso, dijo:
-"Se la comió el lobo."
La vieja lo tuvo por mentiroso, y le creció tal angustia por su oveja, que se puso negra como la pez. // Y dijo: -"Ay, Gloriosa, dame mi oveja, porque Tú tienes poder para hacerlo." y allí donde yacía 1a mezquina oveja dijo: -"¡Heme acá!" "¡Heme acá!" Y así deshizo este engaño la Virgen. //
Y la vieja, muy presto, trasquiló la oveja, se puso en camino, y anduvo cuanto más pudo, con su vellocino a cuestas, y llegó a Rocamador diciendo:
-"Esto hizo la Virgen que siempre da su amparo."

Cantiga 179
Den sab'a que pod'e val

Esta es cómo una mujer de Molina que tenía ligados los talones a los riñones se hizo llevar a Santa María de Salas, y luego quedó sana. REFRAN: Bien sabe, la que puede y vale, una celestial Medicina.
Porque de su Hijo sabe una Medicina muy secreta, con la que nos ayuda siempre y nos libra de mal. // Esta Señora de mesura, Médico sobrenatural, mostró y quiso hacer la curación de una mujer, diré cuál, // que estaba toda tullida y con las piernas encogidas, pero Ella la puso derecha, porque su Medicina no falla. // Aquella mujer tenía oprimidos los talones y metidos hacia los riñones, y soldados corno piedra con cal. // Con este mal que sufría, se hacía llevar en romería, hasta Salas, desde Molina, de donde natural // era. Y, cuando estuvo en la iglesia de la que sea bendita, una gran maravilla soberana mostró la Señora leal. // Porque mientras cantaban la misa en que loaban a la Virgen, le sonaban los tendones como carro en pedregal. // Y así que se le fueron extendiendo y desencogiendo, se 1evantó corriendo y salió hasta el portal, // loando a la Gloriosa, que es poderosa Señora que fue tan piadosa con ella con espiritual sabiduría.

Juan Carlos Asensio

  1. I
      1. Martín Codax
      1. Cantigas de amigo (nº 1,2,3,4,5,6,7)
  2. II
      1. Alfonso X "el Sabio" (1221-1284)
      1. Cantigas de Santa María (Nº 21, 25, 29, 42, 100, 147 y 179)