1/4 Ciclos de Miércoles El arte de Joaquín Rodrigo

1/4

  1. Este acto tuvo lugar el
María José Montiel, soprano

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NOTAS AL PROGRAMA
PRIMER CONCIERTO
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Joaquín Rodrigo (1901-1999)
Cuatro madrigales amatorios
   ¿Con qué la lavaré? (J. Vázquez)
   Vos me matastéis (Anónimo)
   ¿De dónde venís, amore? (J. Vázquez)
   De los álamos vengo, madre (J. Vázquez)

Una hermosa recreación de cuatro canciones, una anónima y tres de Juan Vázquez o Vasquez (Badajoz, h. 1500-Sevilla, h. 1560), que forman parte del hilo conductor que teje Rodrigo entre la música española del pasado y su labor creadora. El punto a veces ácido de algunas de las armonías del acompañamiento y su propia visión del transcurrir de las líneas melódicas se conjuntan para conservar y actualizar lo que son, sin solución de continuidad, rastros de la música española. Tuvieron un estreno solemne con los mejores medios, según el testimonio de su esposa, Victoria Kamhi, en la biografía de su matrimonio. Fue el 4 de febrero de 1948 en el Círculo Medina de Madrid, por "cuatro magníficas cantantes -muy jóvenes-, alumnas de Lola Rodríguez Aragón, María Morales, Celia Langa, Blanca María Seoane y Carmen Pérez Durias... acompañadas al piano por Joaquín."

Julián Bautista (1901-1961)
Malagueña

Madrileño, rigurosamente contemporáneo de Joaquín Rodrigo, Julián Baustista es otro de los seguidores de Falla que estudiaron con Conrado del Campo en el Conservatorio de Madrid, del que en 1936 era profesor de armonía. Como consecuencia de la guerra civil se marcha a Buenos Aires, donde muere en 1961. Es parte del grupo de  compositores que sufrieron en su obra y en la difusión de la misma los avatares políticos. Su Obertura grotesca, la Sinfonía breve, la Sinfonía nº 2 (Ricordiana), el ballet Juerga, y Colores, para piano, resumen parcialmente lo mejor de su catálogo, integrado desde sus primeras obras en el comienzo en las tendencias del Generación de la República. Entre sus canciones, sobresalen las Tres ciudades, fechadas en 1937, sobre textos de Federico García Lorca, de las que escucharemos la primera,  titulada Malagueña, que va seguida de Barrio de Córdoba y Baile.

Rodolfo Halffter (1900-1987)
Qué altos los balcones
Siempre que sueño las playas
Nacido en Madrid, es la figura que abre lo que ya constituye una importante dinastía de la música española. Autodidacta y desde 1929 discípulo de Falla en Granada, forma parte del llamado "Grupo de los Ocho" de Madrid y, consecuentemente, de la Generación de la República. Terminada la guerra civil, marchó a México, pero su exilio no impidió que conservara ciertos contactos con España y que su obra fuera conociéndose, casi ininterrumpidamente, hasta participar de nuevo de modo directo con  su actividad en Madrid. En cierto sentido a caballo entre Madrid y México, nace su ciclo de canciones Marinero en tierra sobre cinco poemas de Rafael Alberti. Y el nacimiento se produce en España en 1925, aunque no fueron estrenadas hasta 1961, en México, por la soprano Irma González. De las cinco que integran el ciclo escucharemos dos, Qué altos balcones y Siempre que sueño playas, primera y tercera del conjunto.

Ernesto Halffter (1905-1989)
Cançao do berso
  Ai, que linda moça

En el entorno familiar y con los amigos, se iniciaba Ernesto Halffter en la música con aciertos como los Crepúsculos para piano, que pusieron de manifiesto desde sus 13 años su talento creador. El crítico Adolfo Salazar coincide con ese entorno y le envía a Falla para siga sus enseñanzas. La relación de ambos, siempre maestro y discípulo, se afianzó con el tiempo y sería el joven compositor el que acabaría por llevar a término  La Atlántida, la última composición de Falla. Después de aquella primera obra para piano, en 1925, el nombre de Ernesto Halffter logró una gran difusión con su Sinfonietta. Su matrimonio con la pianista portuguesa Alicia Cámara, le llevó a Portugal donde residió los años de la guerra civil española y algunos después de la misma. A ese tiempo pertenecen, concretamente a 1943, sus Canciones portuguesas, un ciclo breve de tres de las que escucharemos Cançao do berso y Ai, que linda moça, tercera y primera, respectivamente. En ellas, Ernesto Halffter no sólo se sirve de la letra en portugués, sino que impregna su música del mismo ambiente, un ambiente que conocía bien y de lo que había dejado constancia tres años antes en su Rapsodia portuguesa, con piano solista y orquesta.

Joaquín Rodrigo
Cántico de la esposa

Las memorias o biografía de Victoria Kahmi, que la autora llama "Historia de nuestra vida", son de nuevo fuente informativa de los impulsos creativos; luego, la canción es ya pieza conocida y reconocida del resultado. Así, podemos saber que el Cántico de la esposa, sobre el texto de San Juan de la Cruz, es una canción de la ausencia. Surge en 1934, un año después de su matrimonio, cuando las dificultades económicas han forzado una separación provisional. Un tiempo claro de obras afortunadas, como si no se tratara sólo de acertar, sino de la "necesidad" de acertar. Porque junto a esta canción, distinguida entre las que compuso, compone otra obra importante, Per la flor del lliri blau, uno de los mejores ejemplos de su ingenio en la orquestación, por la que recibiría el I Premio del Círculo de Bellas Artes de Valencia.

Jesús García Leoz (1904-1953)
Canción de cuna
Serranilla

Nacido en Olite, Navarra, y muerto en Madrid bastante joven, Jesús García Leoz cubrió con especial acierto muy diversos géneros y formas de la música. Se inició como niño cantor y después se integró en el Orfeón Pamplonés, de donde pasó a Argentina como pianista. A su regreso, en un proceso que se nos antoja sorprendentemente  rápido, cursa composición con Conrado del Campo y Joaquín Turina. Consiguió en dos ocasiones el Premio Nacional de Música y compuso una sinfonía, zarzuelas, un ballet, música de cámara y canciones. Turina vio en él un continuador del nacionalismo a través del apartado marcado por el casticismo, que a veces asomaba en algunas de sus partituras para el cine, como la de la película ya clásica Bien venido, Mr. Marshall, un medio que conocía por su trabajo como acompañante-improvisador al piano en las proyecciones en los cines de las películas mudas. En la canción, se sirvió de textos de poetas como Federico Garcia Lorca, Rafael Alberti, Antonio Machado o Gerardo Diego, además de algunos clásicos. En la colección de sus canciones destacan estos dos títulos, Canción de cuna y Serranilla, que participan de ese aliento casticista que producía la admiración de su maestro Joaquín Turina.

Eduardo Toldrá (1895-1962)
Madre unos ojuelos ví
Canción del grumete

Violinista, director de orquesta y compositor, Eduardo Toldrá, nacido en Vilanova i la Geltrú, y muerto en Barcelona, representa una posición similar a la de algunos del compositores seleccionados para este recital y su indudable vinculación con Manuel de Falla, como figura cúpula de este proceso creativo, está en su posición activa como director de orquesta, con una grabación histórica de El sombrero de tres picos, la dirección del estreno de Atlántida, y, de obras de Joaquín Rodrigo, con primeras audiciones de Ausencias de Dulcinea, Concierto de estío, Concierto in modo galante, Concierto-Serenata, Soleriana y Tres viejos aires de danza. Pero como compositor, cultiva los géneros básicos, con una ópera El giravolt de maig; poemas sinfónicos, como La filla del marxant; música de cámara, con el cuarteto Vistas al mar, y, junto a otras obras, un buen número de canciones. De estas escucharemos, Madre unos ojuelos ví, de 1941, sobre un texto de Lope de Vega, y la Canción del grumete, de 1929, versión en castellano de Cançó de grumet, del ciclo de cinco canciones L'ombra del lledoner, contextos de Tomás Garcés.

Joaquín Rodrigo
Dos villancicos
    Coplillas de Belén (Victoria Kamhi)
    Pastorcito santo (Lope de Vega)

De nuevo y por doble motivo se impone la cita de la autobiografía del matrimonio Rodrigo como comentario a estos dos villancicos, y es doble porque afecta a estas dos obras y a un compositor amigo del que acabamos de escuchar dos de sus canciones: "Por aquel entonces (1952), escribe Victoria Kahmi,  Joaquín estaba enfrascado en la composición de ocho villancicos que quería presentar al Concurso Nacional. Dos de ellos fueron escritos sobre versos de Lope de Vega, cuatro sobre poemas míos y los dos últimos sobre textos anónimos. El fallo tuvo lugar el 21 de diciembre y el I premio fue otorgado a Joaquín. Otro I premio fue concedido al compositor García Leoz. De los ocho villancicos que presentara Joaquín, dos debían dar la vuelta al mundo: Pastorcito Santo y Coplillas de Belén."  Siguen haciéndolo, aunque ahora en orden inverso al de la cita.


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TEXTOS DE LAS OBRAS CANTADAS
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J. Rodrigo
Cuatro madrigales amatorios

¿Con qué la lavaré? (J. Vázquez)
   ¿Con qué la lavaré
la tez de la mi cara?
¿Con qué la lavaré
que vivo mal penada?
    Lávanse las casadas
con agua de limones.
Lávome yo, cuitada,
con penas y dolores.


Vos me matasteis (Anónimo)
    Vos me matasteis,
niña en cabello,
vos me habéis muerto.
    Riberas de un río,
vi moza virgen,
niña en cabello,
    Vos me matasteis,
niña en cabello,
vos me habéis muerto.


¿De dónde venís, amore? (J. Vázquez)
¿De dónde venís, amore?
Bien sé yo de dónde.
De dónde venís, amigo,
fuere yo testigo.


De los álamos vengo, madre (J. Vázquez)
    De los álamos vengo, madre,
de ver cómo los menea el aire.
    De los álamos de Sevilla
de ver a mi linda amiga.

J. Bautista
Malagueña (F. García Lorca)
La muerte entra y sale
entra y sale de la taberna.
    Pasan caballos negros
y gente siniestra
por los hondos caminos
de la guitarra.
    Y hay un olor a sal
y a sangre de hembra,
en los nardos febriles
de la marina.
    La muerte entra y sale,
la muerte, de la taberna.



R. Halffter
Qué altos los balcones
(R. Alberti)
¡Qué altos los balcones de mi casa!
Pero no se ve la mar, ¡qué bajos!
    Sube, sube, balcón mío,
trepa el aire, sin parar:
sé terraza de la mar,
sé torreón de navío.
   ¿De quién será la bandera
de esa torre de vigía?
¡Marineros, es la mía!


Siempre que sueño las playas (R. Alberti)
Siempre que sueño las playas,
las sueño solas, mi vida.
...Acaso algún marinero...
Quizás alguna velilla
de algún remoto velero.

E. Halffter
Cançao do berço (Popular portuguesa)
A estrelinha d'alva
mudou de lugar,
pra ver a menina
logo ao acordar.
    E a estrela da tarde,
tremula a sorrir,
fez-se lamparina
para a ver dormir.
Canción de cuna
La estrellita del alba
mudó de lugar
para ver a la niña
después de despertar.
    Y la estrella de la tarde,
trémula al sonreir,
se transformó en lamparilla
para verla dormir.


Ai, que linda moça (Popular portuguesa)
Ai que linda moça
sai daquela choça
loira e engraçada.
Leva arregaçada
a saia encarnada
de chita grosseira.
E cantarulando
vai gentil guiando
seu ditoso gado,
seu rebanho amado
sempre enamorado
da cançao fagueira.
   "Tudo sáo tristezas,
tristezas e dôr.
Tudo sáo tristezas
para o meu amor".

La linda moza
¡Ay, qué linda moza
sale de la choza
rubia y graciosa!
Lleva arremangada
la saya encarnada
de basto percal.
Y canturreando
va gentil guiando
su feliz ganado,
su rebaño amado
siempre enamorado
de dulce canción.
   "Todo son tristezas,
tristeza y dolor.
Todo son tristezas
para mi amor".

J. Rodrigo
Cántico de la esposa (San Juan de la Cruz)
    A dónde te escondiste, Amado,
y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huíste,
habiéndome ferido;
salí tras ti clamando, y ya eras ido.
    Pastores los que fuéredes,
allá por las majadas al otero,
si por ventura viéredes
a aquel que yo más quiero,
decidle que adolezco, peno y muero.
    Buscando mis amores,
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.
   ¡Oh, bosques y espesuras,
plantados por la mano del Amado!
¡Oh prado de verduras,
de flores esmaltado,
decid si por vosotros ha pasado!

J. García Leoz

Canción de cuna
Para ti niña Aitana,
remontando los ríos,
este ramo de agua.
De agua dulce ramito,
que no de agua salada.
Agua de azúcar, ramo,
ramito que no amarga.
    Remontando los ríos...
Cierro los ojos, pasan
los ríos por mi cara,
los ojos... son los ríos...
son los ojos, ¿quién canta?,
¿quién se rie?, ¿quién grita?,
¿quién llora? Se desatan
los ríos... de mis ojos,
vuela alegre una barca.
¡Adiós, ramito verde!
Para ti toda el agua.


Serranilla
La ola en la fuente
miraba y miraba,
queriendo los ojos
mirar en el agua,
mas ¡ay! los espejos
saltaban, saltaban,
y nunca podían
copiarle la cara.
Llegó un caballero
miró a la mozuela,
gustó de sus ojos,
le dijo quién era.
Soy moza que lava,
soy moza que espera,
y él dijo a la niña
"yo llamo a tu puerta".
    Olor a cantueso
y olor a retama,
y olor a tomillo
y olor a alhucema.
¡Qué alegre la moza
saltaba y reía!
¡Ay madre, mi madre,
lució mi estrellica!
Sus galas mejores
la niña lucía,
¡qué dulce el coloquio
del mozo y la niña!
    La moza en la fuente
lloraba y lloraba
¡qué tristes sus ojos
temblando en el agua!
Se fue el caballero,
con él se llevaba
su joya más rica
¡malhaya y malhaya!
Olor a tomillo
y olor a alhucema
y olor a cantueso
y olor a retama.

E. Toldrá
Madre unos ojuelos ví (Lope de Vega)
    Madre, unos ojuelos vi,
verdes, alegres y bellos.
¡Ay, que me muero por ellos,
y ellos se burlan de mí!
    Las dos niñas de sus cielos
han hecho tanta mudanza,
que la color de esperanza
se me ha convertido en celos.
Yo pienso, madre, que vi
mi vida y mi muerte en vellos.
¡Ay, que me muero por ellos,
y ellos se burlan de mí!
   ¡Quién pensara que el color
de tal suerte me engañara!
Pero ¿quién no lo pensara,
como no tuviera amor?
Madre, en ellos me perdí,
y es fuerza buscarme en ellos.
¡Ay, que me muero por ellos,
y ellos se burlan de mí!


Cançó de grumet (Tomás Garcés)
Adéu, turons de Marsella,
  ja s'en van els mariners.
Tot just hem hissant la vela
  es gira un oragte fresc.
Auell pinar de la costa
deu ser ple de cants d'ocell;
si no sentim l'ocellada
  du romaní l'oreig.
  Quin goig, de bon dematí,
seguir la darrera estrella:
no hi ha lliri sense flor
ni barco sense bandera.
    Inflat vela, llisca vela!
Com s'allunya la ciutat!
Guaita l'or clar de la platja
i a dalt de tot el cel clar.
Timoner, potser sospires?
L'enyorança t'ha punxat?
El gallaret llenguteja
i enjoia tota la nau.
  Quin goig, cremant sobre els pals,
  el gallaret de la festa:
"no hi a lliri sense flor
ni barco sense bandera".
    Adéu, turons de Marsella!
Adéu, la noia i el pi!
No ens espanten las ventades
ni la boira de la nit.
Si el vent xiula entre les cordes,
demà el mar serà ben llis.
A cada port ens espera,
amorós, un llavi fi.
Quin goig, tornant de la mar,
el petó d'una donzella:
"no hi ha lliri sense flor
ni barco sense bandera".

Canción del grumete
    Adiós, cumbres de Marsella,
los marinos ya se van.
Izada tienen la vela,
empieza el viento a soplar.
Gorgeos escucha siempre
el bosque que hay junto al mar.
Aspiro con goce sumo
el aroma del pinar.
¡Qué bien si al amanecer
nos mira la última estrella!
Ningún lirio está sin flor.
Ningún bajel sin bandera.
   ¡Naveguemos! ¡Adelante!
La ciudad ya se esfumó.
Ve la costa que platea
y el cielo que se incendió.
Timonel, ¿por qué suspiras?
¿La nostalgia te abatió?
Los gallardetes se agitan
y allegran el corazón.
¡Qué bien, cuando hay que lucir
los gallardetes de fiesta!
Ningún lirio está sin flor.
Ningún bajel sin bandera.
    Adiós, marsellesas cimas.
Adiós, muchacha y pinar.
Ni huracanes nos inquietan,
Ni nieblas ni oscuridad.
Si el vendaval silba ahora,
la calma después vendrá;
y una mujer cariñosa
en el puerto aguardará.
¡Qué bien, un rostro besar
al tocar el buque en tierra!
Ningún lirio está sin flor.
Ningún bajel sin bandera.


J. Rodrigo
Dos villancicos
Coplillas de Belén
(Victoria Kamhi)
Si la palmera supiera
que al Niño en cuna tan bella
caído se le ha una estrella,
su abanico le tendiera
para que el Niño meciera.
Del monte por la ladera,
qué alegre va el pastorcillo,
montado en su borriquillo.
Corre, que el Niño te espera
y es corta la Nochebuena.
En Belén la Virgen pura
le reza al Niño que espera.
Canta la Virgen María,
el Niño le sonreía.
Qué triste está la palmera.
¡Si la palmera supiera
lo que espera!...


Pastorcito santo (Lope de Vega)
   Zagalejo de perlas,
hijo del alba,
¿dónde vais que hace frío
tan de mañana?
   Como sois lucero
del alma mía,
al traer el día
nacéis primero;
pastor y cordero
sin choza y lana,
¿dónde vais que hace frío
tan de mañana?
   Perlas en los ojos,
risa en la boca,
las almas provoca
a placer y enojos;
cabellitos rojos,
boca de grana,
¿dónde vais que hace frío
tan de mañana?
   Que tenéis que hacer,
pastorcito santo,
madrugando tanto
lo dais a entender;
aunque vais a ver
disfrazado el alma,
¿dónde vais que hace frío
tan de mañana?


d

  1. I
      1. Joaquín Rodrigo (1901-1999)
      1. Cuatro madrigales amatorios
      1. Julián Bautista (1901-1961)
      1. Tres ciudades (F. García Lorca): Malagueña
      1. Rodolfo Halffter (1900-1987)
      1. Marinero en tierra Op. 27 (R. Alberti): Qué altos los balcones
      2. Marinero en tierra Op. 27 (R. Alberti): Siempre que sueño las playas
      1. Ernesto Halffter (1905-1989)
      1. Cançao do berço (Branca de Gonta Colaço)
      2. Canciones portuguesas: Ai, que linda moça (Popular)
  2. II
      1. Joaquín Rodrigo
      1. Cántico de la esposa (San Juan de la Cruz)
      1. Jesús García Leoz (1904-1953)
      1. Canción de cuna
      2. Serranilla
      1. Eduard Toldrà (1895-1962)
      1. Seis canciones: Madre, unos ojuelos ví (Lope de Vega)
      2. L'ombra del lledoner: Cançó de grumet (Tomás Garcés)
      1. Joaquín Rodrigo
      1. Tres villancicos: Coplillas de Belén (Victoria Kamhi)
      2. Tres villancicos: Pastorcito Santo (Lope de Vega)