(I) Ciclos de Miércoles CLUNY EN ESPAÑA. Tres conciertos con motivo del 11º centenario de la fundación de la Abadía de Cluny

(I)

  1. Este acto tuvo lugar el
Canco López, dirección
Ars Combinatoria

La vinculación de Santiago con Cluny es obvia, aunque solamente

sea por el decidido impulso que la abadía borgoñona

dispensó a las peregrinaciones. Dentro de su programa religioso-

cultural se encontraba el establecimiento de monasterios

en la ruta que cubría el trayecto hasta Compostela. Además

Cluny vio en el Camino una manera de introducción y de estabilización

de la liturgia romano-franca en la Península y el

sur de Francia. Recordemos que hasta finales del s. VIII el uso

litúrgico imperante en la Península era el hispánico. También

dentro de este programa quizás se contemplara la escritura

de una obra de referencia que justificase el culto al apóstol. Y

en él se debía incluir todo lo necesario no solamente para la

celebración de un culto solemne, sino la recopilación de todo

lo indispensable para la veneración presente y futura del santo:

milagros, memoria de su traslado, hechos varios, guía par

facilitar el viaje de peregrinación. Todo esto lo contempla el

Liber Sancti Iacobi o Codex Calixtinus.

Así en el Calixtinus las múltiples facetas de la vida y milagros

del apóstol Santiago tienen un fiel reflejo musical, siendo por

ello uno de los más emblemáticos libros de la Edad Media.

Además de la historia del Apóstol, su contenido es una mezcla

de libros litúrgicos, narraciones de sus milagros y el relato

de la traslación de sus reliquias a Compostela, junto a una

guía de peregrinos (la primera en su género), precedida de

una historia atribuida a Turpín en la que se exaltan de una

manera bastante fantasiosa las campañas de Carlomagno en

territorio hispánico. Además, el Liber Sancti Iacobi recrea

una verdadera historia musical de Santiago: todo un oficio

rimado y una misa para cada una de sus fiestas principales,

incluyendo las celebraciones de los días anteriores a las fechas

señaladas (Vigilias y Octavas) tanto del 25 de julio como

del 30 de diciembre, siguiendo las solemnidades de la tradición

romana e hispánica respectivamente. Liturgia adornada

con música no solamente monódica en estricto canto llano:

el culto a Santiago es uno de los primeros en incorporar sistemáticamente

una de las grandes invenciones musicales

del Occidente: la polifonía. Ésta, junto al fenómeno del tro

po (embellecimiento a base de interpolaciones y adiciones a

modo de comentarios textuales y/o musicales) va a constituir

uno de los grandes pilares del desarrollo musical a partir del

s. XI y también, lamentablemente, contribuirán ambos a la

decadencia del canto gregoriano. Conservamos varias copias

del Codex Calixtinus, pero el único ejemplar que contiene la

música necesaria para solemnizar el culto es el que se encuentra

hoy en el archivo de la catedral compostelana, conocido

como el Jacobus para distinguirlo de las otras copias existentes,

realizado aproximadamente en 1160 en el scriptorium de

Vezelay (Francia).

A finales del siglo XI nuestro territorio se encontraba inmerso

en un cambio de rito litúrgico: sustitución de la antigua

liturgia hispana (conocida como mozárabe) por la liturgia

oficial de Roma. En este contexto, el Camino se convertirá

en una verdadera vía de circulación de personas, de ideas, de

material librario y de música. En la época del confección del

Calixtino (recordemos, ca. 1160) las melodías se hallaban sometidas

a procesos de cambio cruciales para la historia de la

música; muy poco después las reflexiones de los teóricos y de

los cantores crearán el primer repertorio polifónico estable:

la polifonía de Notre-Dame, y el Calixtino tendrá el honor de

ser uno de sus precursores más cualificados.

La historia de los hijos del Zebedeo, Santiago y Juan, los

"Hijos del Trueno", tiene un tratamiento especial en una serie

de antífonas del Liber. Poco a poco y siguiendo el orden de los

modos van contándonos el pasaje del evangelio de Marcos.

La parte monódica del Liber, situada al final del libro primero,

provee de todo lo necesario para las distintas celebraciones

incorporando las novedosas técnicas de los tropos (en

sus distintas facetas) para el embellecimiento de la liturgia

dedicada al apóstol. Sin embargo y, a pesar de la riqueza de

la monodia contenida en esta parte del Jacobus, lo que hará

famoso al ejemplar compostelano es el apéndice polifónico

que se encuentra al final del libro quinto. Su técnica es deudora

de la llamada polifonía aquitana, estilo compositivo que

surgió a finales del s. XI en determinadas abadías del sur de

Francia y que se extendió pronto por otras regiones. De sus

primitivas formas musicales derivarían técnicas que posteriormente

alcanzarán gran desarrollo. Varias de las piezas

que vamos a poder escuchar en este concierto incorporan

la técnica del organum melismático en la que una de las voces,

ya preexistente, es embellecida por otra que la glosa con

cascadas de notas sustentadas en la voz más grave (Alleluia.

Vocavit Ihesus), técnica que volveremos a encontrar en otras

piezas (Vox nostra resonet) de carácter más breve y heráldico,

que no pertenecen estrictamente el género del organum. En

el Benedicamus Domino final volvemos a encontrar la misma

técnica compositiva. Sin embargo en la monodia de las estrofas

del famoso canto de Ultreia (Dum Pater familias), su extraña

forma se une a la presencia de textos en latín, alemán

y galaico, jugando además con las posibles declinaciones latinas

del nombre del Patrón hispano: Iacobus, Iacobi, Iacobo,

Iacobum. Iacobe. Copiado en los folios finales del manuscrito

por una mano tardía, probablemente a finales del s. XII, puede

ser un añadido posterior, a pesar de que su notación refleja

un estadio más arcaico que las demás piezas del Jacobus. Su

transcripción no deja de ser problemática, por lo que hoy escucharemos

una de las múltiples propuestas.

Las más refinadas polifonías y su reflejo pétreo en los atrios y

pórticos que jalonan el Camino nos muestran los ajustes sonoros

del estilo "nota contra nota". Precisamente la presencia

de instrumentos en todos estos pórticos ha propiciado la

inclusión de aquellos en las interpretaciones. Nuestros oídos

se han hecho ya a estas sonoridades y difícilmente podemos

concebir la música del Calixtino, al menos la polifónica, en

una interpretación puramente vocal. El debate, no obstante

continúa abierto. Curiosamente la polifonía heredera en el

tiempo al Calixtino, el repertorio de Notre-Dame de París,

casi siempre es ejecutado sin instrumentos…

Muy diferente del organum y sin duda más antiguo, el estilo

"discanto" posibilita una mejor comprensión del texto. Y si

texto y música son una unidad en esta época, nada mejor que

expresar con este estilo la adoración al apóstol y al Altísimo:

Rex inmense reúne en sí mismo los dos procedimientos de manipulación

melódica y textual, polifonía y tropo. Su más que

dudosa atribución a Fulberto de Chartres abre un capítulo de

supuestas paternidades que comentaremos al final de estas

notas. Congaudeant catholici es considerada como la primera

composición a tres partes reales en la historia de Occidente.

Atribuida a Alberto, cantor de París y predecesor de Leonin

y Perotin (aunque estos dos no eran cantores en el sentido

estricto), su textura polifónica, inédita en estas épocas, provoca

un verdadero juego de tensiones por sus dos partes bien

diferenciadas en estilo silábico y melismático, pero con una

admirable unidad de procedimiento que le confiere un equilibrio

digno de las elevadas bóvedas protogóticas. Como no

podía ser de otra manera, esta pieza y su composición resultaron

polémicas desde los primeros momentos de su descubrimiento.

Un estudio codicológico del Jacobus nos muestra

que la última parte del Codex estaba preparada para albergar

solamente piezas a dos voces, cada una de ellas en un pautado

(en este caso tetragramas, es decir pautas de cuatro líneas).

Por ello la tercera voz del Congaudeant aparece escrita en color

rojo en el pautado inferior, pero no por la misma mano

que las otras dos voces, sin duda la auténtica. La presencia

de esta “otra mano”, posterior sin duda y, por lo que parece,

no tan diestra en la copia de los neumas, planteó un debate

todavía vivo en la musicología. ¿Estamos realmente ante la

primera de las piezas compuesta a tres voces reales o, por el

contrario, se trata de una pieza a dos voces a la que posteriormente

se añade una tercera? Poco importa esta precisión

si alguna vez, en algún momento, la pieza –si es que se llegó

a interpretar- se cantó a tres voces. Desde luego el resultado

sonoro de la versión a tres parece el más lógico. Volviendo al

estilo discanto, la mayoría de las obras del Calixtino reflejan

el gusto por esta técnica, como podremos escuchar. La mayoría

son tropos de Benedicamus Domino, piezas destinadas

a despedir los distintos oficios que explotan no solamente

el movimiento nota contra nota buscando lo que se llama el

movimiento contrario (es decir, cuando una voz asciende, la

otra desciende), sino el enriquecimiento del estilo saltándose

ocasionalmente el estricto movimiento nota contra nota.

Sorprende, y mucho, que las piezas del Jacobus, incluso las

monódicas, estén atribuidas a diversos autores. Muchas de

ellas son anacronismos y falsas atribuciones. Quizás la mayor

de todas sea la propia paternidad del códice y su autor el papa

Calixto II, extremo éste aclarado ya hace décadas. Nada tuvo

que ver. Esta autoría figuraría entre las leyendas de la historia

medieval, al igual que la de san Gregorio y el canto gregoriano.

Por ello sorprende que casi todas las piezas polifónicas sean

atribuidas a distintos obispos. Desde luego, sería la primera

vez que tantos prelados de la iglesia revelasen su gusto por

la composición y de manera simultánea. Airardus de Vezelay,

Golesnus de Soissons, Albericus, Ato, Droardus… figuran en

la nómina de atribuciones de cada una de las piezas. Desde

luego algunas de ellas son claramente extemporáneas, como

las atribuidas a Fulberto de Chartres. Manuel C. Díaz y Díaz

demostró ya hace años en el estudio que precede a la excelente

edición crítica del Calixtinus que estos nombres fueron

añadidos posteriormente. Quizás para dar prestigio a una

música y a unos textos que viajaron a lugares lejanos y que se

quisieron imponer –no sabemos si lo lograron o no– a otros

textos y músicas autóctonos… El Jacobus no presenta muchas

señales de uso. Tampoco se conservan copias de las piezas, al

menos de las polifónicas, y ello hace difícil pensar que este repertorio

sonaba en las solemnidades del apóstol. El esquema

monástico de la distribución de los maitines en el Liber tampoco

favorece su inserción dentro de la liturgia catedralicia…

Probablemente su destino final era otro… Pero hoy el Jacobus,

copia compostelana del Liber Sancti Iacobi o Codex Calixtinus

esta indisolublemente ligado a la catedral compostelana.

Ars Combinatoria
Canco López, director

Liber Sancti Iacobi - Códex Calixtinus (ca. 1160)
su Polifonía

Magister Gauterius de Castello Rainardi
Regi Perennis. Tropo de Benedicamus Domino

Magister Airardus Viziliacensis
Annua gaudia. Versus

Magister Iohannis Legalis
Vox nostra resonet. Tropo de Benedicamus Domino

Magister Goslenus, Ob. de Soissons
Gratulantes. Tropo de Benedicamus Domino

Fulberto de Chartres
Rex inmense. Kyrie tropado

Magister Albertus Parisiensis
Congaudeant catholici. Tropo de Benedicamus Domino

Dum Pater familias. Himno

Ato, episcopus Trecensis
Nostra phalanx. Tropo de Benedicamus Domino

Magister Albericus archiepiscopus Bituricensis
Ad superni Regis.Tropo de Benedicamus Domino

Magister Goslenus, ob. de Soissons
Alleluia. Vocavit. Organum

Magister Anselmo I
Exultet celi curia. Benedicamus Tropado

Magister Droardus de Troyes
Benedicamus Domino. Organum

  1. Ars Combinatoria

    Eb 1991 nació Ars Combinatoria de la inquietud por cantar polifonía del siglo XVI español..., trobar cantigas medievales..., tañer con un bajo continuo... o reunirse para interpretar música de J.S.Bach, entre muchas otras músicas, con la única intención y deseo de tener un amplio conocimiento para hacer la música escrita hoy. Forman el grupo músicos especializados para interpretar un variado repertorio de diferentes características cronológico-estilísticas, desde el medievo hasta el siglo XXI: cada idea y programa dispone de una formación vocal e instrumental adaptada a ese fin. Madrid, Avila, Pamplona, Extremadura, Galicia, Islas Canarias, Valencia, Zamora, Andalucía, Murcia, Asturias, Barcelona, Ibiza, Soria en España, además de Inglaterra, Italia y Austria son algunos de los lugares donde el grupo ha ofrecido más de dos centenares de conciertos.