(y III) Ciclos de Miércoles CLUNY EN ESPAÑA. Tres conciertos con motivo del 11º centenario de la fundación de la Abadía de Cluny

(y III)

  1. Este acto tuvo lugar el
Luis Lozano, dirección
Voces Huelgas

Los intentos de suplantación de la liturgia hispana por la

gregoriana no dejaron de sucederse desde distintas épocas.

Aunque oficialmente el Concilio de Burgos (1081) marca el

inicio autorizado de la presencia de la liturgia y del repertorio

gregoriano en Castilla, los intentos de suplantación del

repertorio hispano habían comenzado mucho tiempo antes.

Y, como ya hemos comentado, los responsables en gran parte

de la introducción de la nueva práctica fueron los monjes cluniacenses.

Pero ya antes, los primeros intentos unificadores

partirán del recién asentado imperio carolingio. Primero en

los países francos, y más tarde en gran parte de los territorios

europeos, poco a poco todos fueron cediendo bajo el empuje

unificador. La Península, frontera directa con el territorio

franco aunque con una zona al sur de éste de gran influencia

visigótica (no olvidemos que tras la invasión árabe algunas de

las familias locales más influyentes huyeron a la Galia, estableciéndose

en una zona más o menos alejada de la Península,

en función del empuje musulmán que en 732 fue detenido en

Poitiers; junto con ellas viajaría parte del alto clero local que

con el retroceso de los invasores se irían asentando progresivamente

más al sur) comenzó a sufrir muy pronto las embestidas

suplantadoras. El obispo toledano Elipando (†800)

acusado de hereje por sus ideas adopcionistas, fue uno de los

oponentes del todavía rey Carlos en su empeño de abolición

de la liturgia local. Éste fue además uno de los pretextos para

acentuar su condición de hereje, a la que ya se habían hecho

acreedores entre otros el obispo Egila (†785). La acusación

salpicó directamente no sólo al alto clero hispano, sino a los

libros en los que se custodiaba la liturgia hispana, por considerarlos

la base y el medio de transmisión de los errores heréticos.

En un entorno en el que los textos eran la referencia de

la ortodoxia y en el que los libros que contenían esa referencia

eran venerados como las enseñanzas de los Padres de la

liturgia local, la duda planteada sobre la eucología hispánica

provocó un sentimiento mayor de unidad que culminó con

un viaje de un grupo de mandatarios eclesiásticos españoles

a Roma, con el fin de sancionar los libros oficiales del culto

local. Hasta el año 918 no se tiene constancia de una apro

bación, cuando el papa Juan X aprueba la validez de éstos.

El espaldarazo proporcionado con esta acción, fruto sin duda

de los esfuerzos de aquellos clérigos que llevaron los libros

locales a que fuesen examinados y aprobados, duraría poco.

Solamente seis años después, en 924, las diferencias observadas

en determinados textos, sobre todo en algunas palabras de

la consagración consideradas como "intocables", provocó una

nueva duda. Esta vez no fue necesario hacer de nuevo el viaje,

sino que el pontífice envió a un legado, el presbítero Janelo,

con la misión de inspeccionar los libros litúrgicos y dar orden

de volver a la ortodoxia. Años antes, desde principios del siglo

IX, el área catalano-narbonense se vio poblada de numerosos

monasterios sometidos a la Regla de San Benito. Éstos

utilizaban para su liturgia diaria de base los libros del nuevo

repertorio. Liberada muy pronto del dominio musulmán, la

zona catalana se convirtió así en el primer bastión gregoriano

de la Península. Elaboró, como hemos visto, muy pronto una

notación musical autóctona –la notación catalana– y adoptó

rápidamente las novedades litúrgico-musicales de allende los

Pirineos, como los tropos. Pruebas de todo ello podremos escuchar

en el presente concierto. Las nuevas formas musicales

implantadas en la Península lo hicieron bajo la influencia de

las abadías y prioratos cluniacenses franceses que establecieron

sus casas en Cataluña en épocas relativamente tempranas.

Con ellas llegarían a lo largo de los siglos no solamente

los repertorios postgregorianos, sino también la polifonía que

veremos ejemplificada en el conductus Isaias cecinit, pieza

muy popular inspirada en la secuencia Laetabundus y difundida

por toda Europa en manuscritos de la posterior escuela

de Notre-Dame. También habría lugar para piezas no estrictamente

litúrgicas, como el virelai Cedit frigus, canto festivo

que celebra el fin de los rigores invernales, fuente única de

un manuscrito catalán que hoy se encuentra en la Biblioteca

Nacional de París.

Progresivamente a lo largo del siglo XI encontramos varios

lugares de fuerte raigambre hispana que abandonaron su ancestral

rito para adoptar el romano. Era el resultado de las

presiones pontificias que nunca cesaron. Desde Roma se

aprovechaba cualquier oportunidad que fuese propicia para

implantar la liturgia reformada. Así, con motivo de un viaje

del rey de Aragón Sancho Ramírez a Roma en 1068, a su vuelta

y aprovechando la presencia del cardenal Hugo, legado papal,

en 1071 los monasterios aragoneses de San Juan de la Peña,

San Pedro de Loarre y San Victoriano de Asán adoptaron el

rito romano. En 1075 fueron las sedes de Jaca y de Roda las

que se sumaron a la nueva práctica. Esta última lo fue alentada

sobre todo por el nombramiento del francés Pedro como

obispo de la diócesis. Lo mismo ocurriría en el monasterio de

San Salvador de Leire en al año 1083 con la elección de otro

francés, Raimundo como abad del cenobio. Curiosamente

muchos de estos monasterios conocían ya la regla de San

Benito, pues había sido introducida por los cluniacenses que

habían restaurado la vida monástica en muchos de ellos. Así

en San Juan de la Peña desde 1024, de manos de Sancho el

Mayor. La progresiva repoblación de cenobios con monjes

cluniacenses pudo encontrar elementos de conflicto entre las

prácticas monacales hispanas y las foráneas. Poco sabemos al

respecto, pero lo que se deduce de la documentación conservada

y de las prácticas litúrgicas, en los primeros momentos

los monjes cluniacenses que vinieron a reforzar las nuevas

casas y a introducir en ellas la Regla benedictina, debieron

seguir observando las prácticas locales. Navarra, Aragón y la

Rioja también se encuentran entre las primeras en adoptar

las nuevas costumbres. Los códices que hemos conservado,

aunque tardíos, nos muestran esta asimilación. Y los tropos

que vamos a poder escuchar en la primera de las secciones

de este concierto nos testimonian las primeras aclimataciones

de las novedades cluniacenses en estas regiones. Piezas

monódicas de sonoridades hasta entonces desconocidas en

Hispania y con procedimientos de embellecimiento propios

de la liturgia de los francos.

Y si en el concierto de Schola Antiqua pudimos escuchar monodia

toledana ligada a la reforma cluniacense, la polifonía se

asentará, no sin cierta polémica para la musicología actual, en

la seo toledana desde épocas relativamente tempranas. Hasta

1869 la Biblioteca Capitular custodió un pequeño manuscri

to que contenía el repertorio de la escuela de Notre-Dame de

París, formando parte del elenco de fuentes que transmitían

la música del hoy perdido Magnus Liber Organi en el que

se encontrarían algunas de las obras atribuidas a los maestros

Leo (Leonín) y Petrus (Perotín). Hoy se encuentra en la

Biblioteca Nacional de Madrid (Mss. 20486). No es aquí el

momento ni el lugar para apuntar las dudas sobre su origen

toledano, pero su contenido es de lo más interesante pues

presenta piezas únicas y otras que van a tener concordancias

solamente con el Codex de Las Huelgas, este sí genuinamente

hispano. Junto a algunas piezas monódicas pertenecientes

a varios cenobios burgaleses, vamos a poder escuchar una

pequeña selección de organa (Verbum Patris hodie, en realidad

un tropo de Benedicamus Domino para la Navidad) y de

motetes y conductus motetes únicos del manuscrito toledano.

Las distintas texturas polifónicas, la mayoría a dos voces,

una característica de este manuscrito que ve reducidas sus

partes a dos cuando algunas fuentes europeas presentan las

mismas piezas a tres voces, se van sucediendo acumulando

sonoridades propias de los motetes del siglo XIII y nos van

mostrando el cambio estilístico en la composición. Sencillos

tenores (voz inferior –prius facta- de los motetes) que funciona

como verdadero eje de la composición, contextualizando

incluso la temática del motetus (voz superior) en función de

su procedencia litúrgica y formal. No olvidemos que un motete

no es ni más ni menos que una cláusula de un organum a

la que se le ha aplicado el procedimiento del tropo, es decir se

ha silabizado el melisma original.

Y por fin la pervivencia en la reforma. En la Introducción general

ya se habló de la reforma cisterciense. Pues bien, aquí

podremos degustar en que consistió, aplicada a un monasterio

femenino –excepcional en sus normas de vida y planteamientos

litúrgicos– y la importancia que la música cobró en el

cenobio burgalés de Las Huelgas. Desde luego el manuscrito

es una de las más ambiciosas recopilaciones de música de su

tiempo. Hoy podremos escuchar la más antigua de sus piezas

polifónicas, el organum Catholicorum concio, presente ya en

el repertorio aquitano del s. XII junto a una de las más no

vedosas, el ejercicio de solfeo, que además es una invitación

a las monjas para estudiar el ars musica y que pertenece ya

al Ars Nova. Junto a ellas la interesante prosa dedicada a la

advocación del monasterio, Aeterni numinis, sencilla pieza

monódica de sobria belleza y paralelismo estrófico y musical,

o el innovador motete Ex illustri, uno de los primeros ejemplos

de ritmos binarios en la historia de la polifonía litúrgica

(y además unicum hispano) o el interesante Kyrie tropado Rex

virginum, pieza que abre el manuscrito y nos muestra desde

el primer momento por qué el códice de Las Huelgas ocupa

un lugar privilegiado dentro de la historia de la música. Los

santos abades de la orden cluniacense, Odo, Maiolo, Odilo y

Hugo, enmarcan el presente concierto con un himno compuesto

en su honor.

Grupo "Voces Huelgas"
Director: Luis Lozano Virumbrales

PROLOGO: Hymnum in honore Odonis et Maioli, abbatum cluniacensium.
                                  
I.    CLUNY EN EL REINO DE  NAJERA -  PAMPLONA.

Summe Deus. Kyrie tropado
Sanctus Clangat hodie
Agnus Dei  Lux lucis
Alleluia Nunc hodie
  
II.    CLUNY EN LOS CONDADOS DE CATALUNYA.

Isayas cecinit. Conductus
Veri dulcis. Carmen
Sanctus. Sospitati dedit mundum
Mentem meam. Planctus
Ubi primum amavi. Carmen
Potestati magni. Prosa
De estate. Carmen
Cedit frigus hiemale. Conductus-Virelai


FUENTES:   (Transcripción Luis Lozano Virumbrales)
I. Ms. s. XII. Monasterio Benedictino de San Millán de la Cogolla -  Rioja-
   Ms. s. XIII. Catedral de Vitoria.

II.Ms. s. XII. Monasterio Benedictino de Ripoll -  Girona-
   Ms. s. XIII. Catedral de Tarragona.
   Ms. s. XIII. Catedral de Tortosa -  Tarragona-

III.    CLUNY EN EL REINO DE CASTILLA -  LEON.

  Congaudeat turba. Versus
  Homo quo vigeas/Et regnabit. Motete
 Alleluia. Joanne Elisabeth.
  Hodie Mariae/Regnat. Conductus-motete
  Alpha bovi et leoni/Domino. Motete
  Verbum Patris hodie. Organum
 Flos de spina rumpitur/Regnat. Motete
 Laudum carmina. Versus


IV.    CLUNY EN EL CISTER DE HUELGAS

Aeterni numinis. Prosa " de Santa María la Real".
Ex illustri nata prosapia/Ex illustri/Tenor. Motete
Catholicorum concio. Organum
Ave, Maria. Conductus
Rex virginum. Kyrie tropado
Fa fa mi / ut re mi. Ejercicio de Solfeo
Da castitatis thalamum. Conductus
O, María, Dei cella/O, Maria, maris stella/In veritate. Motete

EPILOGO Hymnum  in honore Odilonis et Hugonis, abbatum cluniacensium.

FUENTES (Transcripción I. Luis Lozano Virumbrales / Juan Carlos Asensio*)

      I.  Ms. s. XII. Monasterio Benedictino de Obarenes -  Burgos-
          Ms. s. XIII. Monasterio Benedictino de Oña -  Burgos -  
          Ms. s. XIII, Catedral de Toledo. (*)
          Ms. s. XIV. Monasterio Benedictino de San Juan de Burgos.
           
     II.  Ms. s. XIV. Monasterio Cisterciense de las Huelgas -  Burgos-

                 (TranscripciJuan Carlos Asensio)

  1. Luis LozanoLuis Lozano

    Estudió piano, órgano y musicología con premio Fin de Carrera en esta especialidad, en el Conservatorio Superior de Música de Madrid. Ha realizado cursos especiales con Agustín Gonzáles Acilu, José Luis Ochoa de Olza, Helene Charnasse y Rhia Thiele. Desde 1976 dirige el Grupo de Música e Investigación "Alfonso X El Sabio".

  2. Voces Huelgas

    En Madrid, en 1998, Siete  cantantes femeninas, procedentes del Coro Nacional de España y Coro de la Comunidad de Madrid, todas ellas con una larga trayectoria, como solistas,  en el repertorio renacentista y barroco, forman grupo para trabajar la técnica vocal, la notación, la estética de la polifonía medieval española; toda una experiencia, pionera, en aplicar las posibilidades de las técnicas vocales actuales a las técnicas  que nos trasmiten los teóricos de la Edad Media. La primera fuente medieval que abordan para poner en práctica su trabajo teórico es el Códice de las Huelgas, un manuscrito copiado, en la primera mitad del siglo XIV,  para la interpretación litúrgica de las Monjas Cistercienses del Monasterio burgalés de las Huelgas; todo un  repertorio ,escrito para voces femeninas, idóneo para los fines de Voces Huelgas. De sus 168 folios, el grupo selecciona aquellas obras que no aparecen en ningún otro manuscrito de polifonía medieval europea. Esta Selección de obras únicas del Códice de las Huelgas ha sido interpretado en los más prestigiosos ciclos de Música Antigua.