Dies Irae Lunes Temáticos Músicas para el buen morir

Dies Irae

  1. Este acto tuvo lugar el
Raúl Prieto, órgano

“Día de la ira”. Así comienza la secuencia medieval que con el Concilio de Trento (1545–1563) se integró como parte fija de la misa de réquiem hasta su reciente exclusión (en 1970). El poema describe el día del Juicio Final en el que, tras la muerte, todos los hombres serán juzgados por sus acciones. La melodía gregoriana de la secuencia (véase la ilustración en p. 56) pasó, con el tiempo, a convertirse en una especie de tópico retórico para expresar en música el terrible momento del fin del mundo. Ésta es la connotación implícita que cualquier oyente ilustrado reconocería al escuchar este motivo melódico en obras tan distintas como la Sinfonía nº 103 de Joseph Haydn, la Symphonie fantastique de Hector Berlioz, el Totentanz de Franz Liszt o la Sinfonía nº 2 “Resurrección” de Gustav Mahler.
Este programa presenta algunas obras para órgano de los siglos XVIII a XX inspiradas en el momento del Juicio Final y en la figura del Dios redentor y justo. Los preludios corales de Reger y Bach, fechados respectivamente en 1902 y 1737, son explícitos en sus significados a pesar de ser música instrumental, pues se construyen sobre melodías de corales luteranos que en su versión vocal entonaban una letra concreta: “No me castigues en tu ira”, “Desde mi profunda angustia clamo a ti” y “Ante tu trono ahora comparezco” son sus respectivos títulos.
El origen de la recreación en música de un sentimiento o idea extramusical se remonta a la teoría de los afectos del Barroco y tuvo en Julius Reubke un gran continuador romántico con su música programática para órgano. Discípulo de Franz Liszt y Hans von Bülow, su monumental Sonata en Do menor, de 1857, se basa en el salmo 94 cuyo texto íntegro se repartía entre la audiencia que podía leerlo al mismo tiempo que escuchaba la obra. Aunque la sonata se ejecuta sin interrupción siguiendo la estela de la Sonata en Si menor de Liszt, de la que recibe una clara influencia en su organización cíclica, son cuatro las secciones o movimientos en los que se divide. Cada uno de ellos parte de unos versos concretos del salmo 94: los versos 1 y 2 para el primer movimiento, el 3, 6 y 7 para el segundo, el 17 y 19 para el tercero y el 22 y 23 para el cuarto.
Las dos obras que abren y cierran el programa también tienen un vínculo claro con la muerte. En el caso de la Pieza heroica, compuesta en 1878 para la inauguración del órgano del parisino Palacio del Trocadero, parece verosímil creer que Franck tenía en mente la reciente guerra francoprusiana que tanto reforzó las identidades nacionales de ambos países. Por su parte, las Fantasías corales de Reger, de 1900, son presentadas como una especie de escena en tres cuadros, en la que la última obra simboliza la redención final del género humano.

Raúl Prieto, órgano

César Franck (1822-1890)
Pieza heroica, de Tres piezas

Julius Reubke (1834-1858)
Sonata en Do menor sobre el salmo 94

Max Reger (1873-1916)
Preludios corales Op. 67
   nº 37 Straf mich nicht in deinem Zorn
   nº 3 Aus tiefer Not schrei ich zu dir


Johann Sebastian Bach (1685-1750)
Preludio coral de Leipzig BWV 668
   Vor deinen Tron tret’ich hiermit

Max Reger
Halleluja, Gott zu loben, de Fantasías corales Op. 52, nº 3

  1. Raúl PrietoRaúl Prieto

    Raúl Prieto Ramírez es organista titular del Sursa Concert Hall y profesor de la Universidad Estatal de Indiana (BSU) en Estados Unidos. La crítica le ha calificado como uno de los organistas más brillantes de su generación desde Estados Unidos a Rusia, pasando por Italia e Inglaterra. Estudió el solistenklas becado por el gobierno alemán siendo sus principales profesores Ludger Lohmann (Musikhochschule de Stuttgart) y Leonid Sintsev (Conservatorio de San Petersburgo). Con 27 años de edad fue contratado por la OCNE para ejercer como asesor artístico y se hizo cargo de la actividad de los órganos del Auditorio con el Proyecto Órgano: “El órgano sale de las tinieblas” (el ABC).

    Actualmente desarrolla una carrera como concertista que le lleva por todo el mundo con giras regulares por Rusia, Reino Unido y Estados Unidos, donde ha actuado en los órganos más emblemáticos del país. En 2012 fue invitado a ofrecer dos conciertos en la Convención Nacional de la American Guild of Organists ante más de dos mil organistas de todo el país. En 2015 actua en la Sinfónica de Los Ángeles y en 2016 repetirá en la Convención bianual de la AGO en Huston, además de actuar en la Catedral de Moscú.

    Raúl Prieto también ofrece regularmente clases magistrales en lugares como las Universidad de Bloomington-Indiana o el Conservatorio de Moscú, y es jurado en concursos interacionales de órgano como la Goedicke International Organ Competition. Tiene en el mercado dos discos con el sello Brilliant Classics.