(III) Biografía musical de Felipe II Ciclos de Miércoles Felipe II y las artes

(III) Biografía musical de Felipe II

  1. Este acto tuvo lugar el
Pepe Rey, dirección
Grupo Sema

TERCER CONCIERTO_______________________________________________

Pinceladas históricas para una biografía musical

En los programas anteriores se han podido escuchar varias obras que guardan relación con circunstancias de la vida de Felipe II o directamente con su persona. Éste pretende seguir paso a paso algunos momentos de su biografía. Quizá el comentario más ilustrativo para escuchar estas músicas sea poner junto a cada obra un documento, que con su lenguaje característico la sitúe en su contexto. Creo necesario añadir solamente que los tales documentos están extractados, traducidos cuando ha hecho falta y recompuestos con cierta libertad. Añado una escueta nota con los datos imprescindibles.
1.   "Sucedió el parto martes a 21 de mayo, a las cuatro de la tarde, año de 1527. Ya que el príncipe fue nacido y puesto en paños, tomólo el Emperador su padre en brazos y díjole estas palabras: "Plega a Dios Nuestro Señor te quiera alumbrar para que sepas gobernar los reinos que has de heredar". Y, aunque llovía harto, luego a la hora se fue el Emperador al monasterio de San Pablo, a pie, donde se cantó solemne Te Deum. Y repicaron todas las campanas de la ciudad y fue grande el placer por todo el reino y el Emperador mandó a todos no se gastase en hacer alegrías. Con todo, fueron grandes las alegrías que se hicieron." Fray Prudencio de Sandoval. Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V (1604).
Mille regretz, de Josquin Desprez, fue conocida -ya se ha dicho- como "la canción del Emperador". Sonó ya en el Concierto I y hoy la escuchamos transformada en danza.

el día del bautismo, que fue miércoles a cinco días del mes de junio, se bautizó el príncipe don Felipe en el monasterio de san Pablo. Y se hizo un pasadizo muy enramado y con muchas flores. Había muchos arcos triunfales y el primero en la puerta de la casa y encima de él estaban los cantores, que eran flamencos, y cuatro de ellos en hábito de ángeles, que cantaron cuando sacaron al príncipe Gloria in excelsis Deo. De esta manera iban y llevaban al príncipe, sonando todos los instrumentos y cantando aquellos ángeles que estaban en los tablados altos." Fray Juan de Osnaya. Relación de la guerra del Almirante de Francia contra el Emperador (1544).

Nicolás Gombert fue maestro de los mozos cantorcicos de la capilla del Emperador y compuso Dicite in magni como homenaje al príncipe recién nacido.
2.   "La voluntad del César fue que vuestra Alteza se criase e sirviese de la manera que se tuvo con el Príncipe, su tío... Era el príncipe don Juan, mi señor, naturalmente inclinado a la música e entendíala muy bien, aunque su voz no era tal como él era porfiado en cantar. Tenía músicos de tamborinos y dulzainas y arpa y un rabelico muy precioso. Tenía el Príncipe muy gentiles ministriles altos de sacabuches y chirimías y cornetas y trompetas bastardas y cinco o seis pares de atabales y los unos y los otros muy hábiles en sus oficios, como convenía al servicio y casa de tan alto Príncipe." Gonzalo Fernández de Oviedo. Libro de la Cámara Real del Príncipe don Juan (1547).

Juan del Encina, poeta y músico, escribió el villancico El que rige y el regido como desecha o conclusión de la Canción en nombre del nuestro muy esclarecido Príncipe don Juan en la que éste ruega a la Virgen me dé tal sabiduría cual fue dada a Salomón. La prudencia que aquí recomienda al que rige sería la virtud más elogiada de Felipe II.
Escucha el canto de las aves y en especial del ruiseñor. Oye cómo sobre la rama de un sauce (según dice Plinio) hace una armonía y tono de música perfecta. Repara con atención y notarás la variedad de todos los sonidos. Unas veces no se interrumpe, sino que canta con aliento continuo durante un largo espacio; otras veces hace inflexiones o emite notas más breves; otras retuerce la voz, como si la encrespara; ora la extiende, ora la retira; unas veces canta versos largos, como heroicos, otras breves como sáficos, otras muy breves como adónicos." Juan Luis Vives. Diálogos [dedicados al Príncipe Felipe] (1539).
El príncipe Felipe viajaba siempre acompañado de sus jaulas de pájaros, por los que toda su vida sintió particular interés. Pastrana fue su segundo maestro de capilla en esta etapa de su vida. La chanson de Janequin fue glosada por Cabezón y el mismo texto puesto en música por Gombert.
3.   "Paró la Princesa en Aldea Tejada, una legua de Salamanca, lunes doce de noviembre. Delante venían el duque y los obispos y caballeros con la música de menestriles. Venían también en la comitiva Juan de Resa, músico de su Alteza, muy honesto clérigo sin aparato ni librea más de la que se usa en la corte, y Antonio de Cabezón, organista, que le siguió en esto y en el cantar y no en la gana de hacerlo, porque ésta pocas veces la tuvo buena en todo el camino. Al pasar de un arroyo que llaman Zurgén, estaban muchas mozas que eran más de cien aldeanas con sarteles y bronchas de plata bailando con muchas gaitas." Anónimo. Recibimiento que se hizo en Salamanca a la Princesa Dª María de Portugal, viniendo a casarse con el Príncipe Don Felipe II (1543).

El villancico tradicional Guárdame las vacas fue, junto con el romance de Conde Claros, el motivo más utilizado para componer diferencias por los teclistas y vihuelistas del reinado de Felipe II.
áronse a subir en el estrado, donde los desposó el cardenal de Toledo y luego los ministriles altos comenzaron a tocar y se comenzó el sarao. Danzaron una gallarda y la pavana. Acabados todos de danzar, danzó el Príncipe y la Princesa, baja y alta, sin turbarse y con esto acabó el sarao." Juan de Zúñiga. Relación de la boda de Felipe II (1543).
Las primeras pavanas publicadas en España fueron las seis de Luis Milán. Dos de ellas tienen un sospechoso ritmo ternario y vivaz que las hace más ajustadas al esquema de la gallarda. Sonarán aquí en una reinstrumentación para conjunto.

Con sospiros muy crecidos / y tristeza muy estraña, /dando gritos y gemidos / lloren todos los nacidos / el mal que es venido a España. / Lloren, pues es de llorar, / desastre que tanto pesa, / sin dexar de sospirar, / pues a esto da lugar / la muerte de tal Princesa. Antonio de Valcárcel, menestril. La triste y dolorosa muerte de la princesa nuestra señora, agora nuevamente trobada (1545).
La popularidad que había alcanzado la princesa María Manuela de Portugal se puso de manifiesto con motivo de su muerte. Mudarra, que dedicó a este hecho dos piezas de su libro, es buen índice de ello.
4.   "Celebróse misa de pontifical. Oficiáronla los cantores y capilla del Príncipe con gran admiración de todo el pueblo de ver la solemnidad con que se hacía y con tan divina música y de tan escogidas voces, y de oír la gran suavidad y estrañeza con que tocaba el órgano el único en este género de música, Antonio de Cabezón, otro Orfeo de nuestro tiempo... Llegaron dos caballeros con dos doncellas que les traían las lanzas y Luisillo, que venía tañendo y cantando "A las armas, moriscote"... Venía un mozo en figura de oso asentado sobre un carro tañendo unos órganos, en que estaban metidos gatos vivos y hacían con sus aullidos altos y bajos una música bien entonada, que era cosa nueva y mucho de ver. Vino luego una graciosa danza de monos, osos, lobos, ciervos y otros animales salvajes, danzando delante y detrás de una gran jaula, que en un carro tiraba un cuartago..." Juan Cristóbal Calvete de Estrella. El felicísimo viaje del muy Alto y muy Poderoso Príncipe don Felipe (1552).

El romance A las armas, moriscote no fue recogido en ninguno de los múltiples romanceros que se imprimieron en la época, a pesar de que fue tan popular que los escritores -Cervantes entre ellos- lo citan con mucha frecuencia. Sólo dos impresos musicales para vihuela, Fuenllana y Pisador, lo recogen parcialmente. Y los dos están dedicados a Felipe II.
Tylman Susato, compositor, tañedor e impresor, fue el encargado de organizar la música con que la ciudad de Amberes recibió a Felipe II. La fiesta costó 250.000 florines.
5.   "Estaba la música dividida en partes de la gran sala tocando muchas veces nuevas cosas. Alzadas las mesas, como la música estuviese dentro tocando de rato en rato, se ordenó el sarao, donde danzaron todas las damas con los grandes caballeros españoles y ingleses muy maravillosamente, aunque al modo español no tan bien como al suyo, que todo es andar de portante y al trote. Y como ya hubiesen danzado todos, salieron los Reyes y danzaron sendas alemanas muy graciosamente, donde las damas holgaron muy mucho de ver danzar a Su Majestad. Duró el sarao casi tres horas, el cual fue hermosa cosa de ver." Andrés Muñoz. Viaje de Felipe II a Inglaterra (1554).

Los músicos españoles dejaron huella de su paso por Inglaterra. A raíz de este viaje la música instrumental británica pareció descubrir las posibilidades del arte de las diferencias, en las que brilló la siguiente generación, la de William Byrd, Daniel Bacheler, etc.
Hay una letanía compuesta por Antonio Cabezón en fabordón 'pro reina gravida', que se cantó en Inglaterra haciendo procesión cada día, después que se entendió que la Reina entraba en el mes, por los corredores de Palacio." Anónimo. Lo que hacía la Capilla Real en los partos de la Reina (1601).
La triste realidad demostró no mucho después que el supuesto embarazo era hidropesía. Tras la letanía de Cabezón, única obra vocal suya conocida, conservada en el CMM, sonará su tiento Ad Dominum cum tribularer clamavi, que utiliza un motivo musical desconocido. El título proviene del salmo 119 y lleva la acotación Fuga en cuarta en el tiple que se refiere a la imitación canónica entre las dos voces superiores. Tráese aquí como ilustración del luctuoso año de 1558, en el que en fechas próximas murieron María Tudor, Carlos V y dos hermanas de éste, María y Leonor.
6.   "Si deseas casarte, debes darte cuenta de que una dama se consigue mediante el buen carácter y la gracia que se exhiben durante el baile. Y aún hay más, puesto que el baile se practica para revelar si los amantes están en buena salud y sanos de miembros, después de lo cual se les permite besarse con objeto de que puedan tocarse y saborearse uno a otro o si, por el contrario, despiden un olor desagradable, como de carne echada a perder. Por tanto, aparte de otras ventajas, la danza es esencial en una sociedad bien ordenada." Thoinot Arbeau. Orchesographie (1589).

Antonio de Obregón y Cerceda, Capellán de la Magestad Real el Prudentísimo señor Don Phelipe Segundo, Rey de las Españas, en el libro que se intitula Discursos sobre la Filosofía moral de Aristóteles, dice que el arte del danzado muestra a traer bien el cuerpo, serenidad en el rostro, graciosos movimientos, fuerza en las piernas y ligereza. Y cuenta el compás, aire y gracia con que su Magestad obraba los movimientos del danzado y cuán aficionado era a todos los que danzaban bien." Juan de Esquivel Navarro. Discursos sobre el Arte del Danzado (1642).
La semejanza de los motivos musicales utilizados por Arbeau y Cabezón y el título de la obra de éste útimo, Madama le demanda, hacen pensar en una relación musical que aquí queda ilustrada. Isabel se trajo de Francia un grupo de seis tañedores de viola.
7.   "Estando el Rey en el coro oyendo las vísperas, entró un caballero de su cámara, alborozado. En el semblante y meneo se le conoció luego que había alguna cosa grande. Dijo a Su Majestad con voz alta: "Señor, aquí está el correo de don Juan de Austria, que trae la nueva de una gran victoria". No hizo el magnánimo Príncipe mudanza ni sentimiento, gran privilegio de la Casa de Austria, entre otros, no perder por ningún suceso la serenidad del rostro ni la gravedad del imperio. Acabadas las vísperas, llamó al Prior y mandó que cantasen Te Deum laudamus en hacimiento de gracias. A la mañana mandó se hiciese procesión solemne, y salió a ella con todos los caballeros, y a la tarde una vigilia, con misa de Requiem el día siguiente por los difuntos en la batalla."     José de Sigüenza. La fundación del monasterio de El Escorial (1605).

Aunque nacido en la zona de Limoges (Francia), Joan Brudieu desarrolló toda su carrera en Barcelona y, sobre todo, en la Seo de Urgel, donde fue maestro de capilla desde 1578.
8.   De la sangrienta batalla / que tuvo el rey Sebastiano / con los africanos moros, /
          rompido y descalabrado / se ha escapado un español / de los que Felipe ha enviado / al socorro y obediencia / del bando del lusitano. / Despedazadas las armas, / sin aliento y sin caballo, / en roja sangre teñido, / dijo, que lo oyó un soldado: / - No me pesa de mi muerte, / pues con una vida pago / la deuda que a Dios le debe / el católico cristiano, / mas ¿por qué ha de morir / un rey mancebo y lozano / y con él todos los suyos / por ser mal aconsejado?.
Romancero general. El rey don Sebastián (1614).

En diciembre de 1576 Felipe II celebró un encuentro en Guadalupe con su sobrino, el rey don Sebastián de Portugal con objeto de disuadirle de sus proyectadas campañas africanas. Las crónicas de aquel encuentro son documentos interesantísimos acerca de la práctica musical de la época. Don Sebastián "el Deseado" llevó a cabo su proyecto guerrero y murió en la batalla de Alcazarquivir, provocando una gran tristeza en Portugal y también en España. El romance Puestos están frente a frente se copia en una Miscellanea publicada por Miguel Leitao (Lisboa, 1629).
9.   "Muy bien ha sido ver las danzas del Corpus Christi. Acá no hubo foliones, sino muchas danzas de mujeres y algunas que cantaban bien, aunque, como escribí, yo pude ver poco por ir al cabo de la procesión y ser tan larga... Magdalena dice que no puede acabar consigo de escribir en vísperas de toros y está tan regocijada por ellos como si hubiesen de ser buenos y creo serán ruines. Lo mejor creo que serán folías que dicen que han de andar por la plaza." Felipe II. Carta a sus hijas desde Lisboa (1582).

La música de la folía ha llegado hasta nuestros días -Corelli, Listz, Rachmaninov, Dallapicola, etc.- constituyéndose seguramente en el tema que más juego ha dado en la música europea. Su origen folklórico se sitúa en el sur de Portugal. Su armonía característica se encuentra en muchas obras vocales e instrumentales de la época que, sin embargo, no se llaman folía.
Y muy bien hace vuestro hermano en aprender a danzar y decídselo así de mi parte... Magdalena hace estos días ventana en su aposento para ver bailar los negros y yo digo que, aunque se le levantan los pies cuando oye algún son, se cansa ya tanto que no puede bailar." Felipe II. Carta a sus hijas desde Lisboa (1582).
En los saraos y festines donde la Infanta se hallare, se ha de guardar la forma y orden que por acá se acostumbra, no consintiéndose otros bailes ni danzas que sean indecentes y no dignas de aquel lugar y ni en estas fiestas ni en las otras salidas públicas que hubiere deben hablar con las damas sino los que estuvieren en lugar con ellas." Felipe II. Instrucción al barón Paulo Sfondrato, mayordomo mayor de la Infanta Catalina (1585).
Tras su boda en Zaragoza con el Duque de Saboya, Catalina Micaela, hija de Felipe II, partió para Italia. Los grandes maestros de la danza cortesana de la época eran italianos. En sus tratados se incluyen ejemplos de danzas españolas o alla spagnuola, que no presentan diferencias coreográficas respecto al repertorio italiano, pero sí musicales. Por ejemplo, la Gallarda di Spagna de Caroso, publicada en Il Ballarino (1581), tiene compás binario, lo que la singulariza de las gallardas habituales.
Voto a Dios, que me espanta esta grandeza / y que diera un doblón por describilla, /
        porque ¿a quién no sorprende y maravilla / esta máquina insigne, esta riqueza? / Por Jesucristo vivo, cada pieza / vale más de un millón y que es mancilla / que esto no dure un siglo ¡oh, gran Sevilla!, / Roma triunfante en ánimo y nobleza. / Apostaré que el ánima del muerto / por gozar de este sitio hoy ha dejado / la gloria donde vive eternamente. / Esto oyó un valentón y dijo: "Es cierto / cuanto dice voacé, señor soldado, / y el que dijere lo contrario, miente."/ Y luego, incontinente, / caló el chapeo, requirió la espada, / miró al soslayo, fuese y no hubo nada. Miguel de Cervantes. Al túmulo del rey Felipe II en Sevilla (1598).

Ambrosio Cotes, natural de Villena, era en estas fechas maestro de capilla de la catedral de Valencia. Había trabajado en la capilla real de Granada y tras su paso por Valencia finalizaría sus días en la catedral de Sevilla.

      1. Tylman Susato (1500-1561)
      1. Pavana "Mille regretz"
      1. Nicolas Gombert (c. 1495-c. 1560)
      1. Dicite in magni
      1. Juan del Encina (1468-1529)
      1. El que rige y el regido
      1. Pedro de Pastrana (1475-1555)
      1. Gru, gru, gru
      1. Clement Janequin (1485-1558)
      1. Le chant des oyseaux
      1. Francisco de Salinas (1513-1590)
      1. Guárdame las vacas
      1. Diego Ortiz (1510-1570)
      2. Luys Venegas de Henestrosa (1510-1557)
      1. Guárdame las vacas
      1. Antonio de Cabezón (1510-1566)
      1. Guárdame las vacas
      1. Luis de Milán (1500-1561)
      1. Pavana y Gallarda
      1. Alonso Mudarra (1510-1580)
      1. Tres libros de música en cifra para vihuela (Sevilla 1546): Regia qui mesto
      1. Francisco Bernal (c. XVI)
      1. A las armas, moriscote
      1. Tylman Susato
      1. Moresca
      1. Daniel Bacheler (1610)
      1. Daniel's Almain
      1. Antonio de Cabezón
      1. Sancta Maria, ora pro nobis
      2. Ad Dominum cum tribularer
      1. Arbeau Thoinot (1520-1595)
      1. Pavane "Belle qui tiens ma vie"
      1. Antonio de Cabezón
      1. Madama le demanda
      1. Brudieu Joan (1520-1591)
      1. Oíd los que en la iglesia habéis nascido
      1. Anónimo
      1. Puestos están frente a frente
      1. [Improvisación]
      1. Folías
      1. Fabritio Caroso (1530-1605)
      1. Gallarda di Spagna
      2. Spagnoletta nuova al modo di Madriglia
      1. Ambrosio Cotes (1550-1603)
      1. Mortuus est Philipus Rex