(II) Ciclos de Miércoles Integral de canciones de Joaquín Rodrigo

(II)

  1. Este acto tuvo lugar el
Atsuko Kudo, soprano. Alejandro Zabala, piano

NOTAS AL PROGRAMA
SEGUNDO CONCIERTO
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Formando parte de la música a un proyecto cinematográfico del realizador y actor francés Abel Gance, director de la ambiciosa película "Napoleón" (1925), Joaquín Rodrigo escribe en 1938, sobre una letra anónima, la Canción del grumete. La poesía es sumamente conocida y está aplicada a cantos infantiles tradicionales. Con una breve introducción pianística, Rodrigo se adentra por ella con la mayor sencillez. Su afán por resaltar lo tradicional del poema, se aprecia en las claras armonías y en los acordes arpegiados que acompañan la última estrofa. La expresividad dulce y serena de la obrita no impide un cierto énfasis en la sección central. Está dedicada a Lola Rodríguez de Aragón.
Durante la estancia del matrimonio en Friburgo nació la Canción del cucú (1937), sobre un pequeño poema de Victoria Kamhi, largos días de nostalgia por la tierra española perdida y además desgarrada por el torbellino de la guerra. El canto del cuclillo suscita la angustiada pregunta de la poetisa "Dime si otros bosques / un día yo veré / si la lejana tierra / muy pronto hallaré".
Un motivo principal impone sus características, tanto en la parte cantada como en al del piano, al cual se adapta aquella con perfección La Canción del cucú fue estrenada por Michele Benois en París en 1939 y está dedicada a Alice van Walleghem.
El 5 de abril de 1948, Ataulfo Argenta, al frente de la Orquesta de Cámara de Madrid, daba a conocer en el Teatro Español el Romance del Comendador de Ocaña, cantado por Lola Rodríguez de Aragón, a quien está dedicado.
Se trata de un pasaje de Lope de Vega adaptado por el poeta y catedrático de Historia de la Literatura Joaquín de Entambasaguas, bien conocido por sus dos volúmenes de estudios sobre el gran poeta y dramaturgo madrileño El propio Rodrigo hizo inmediatamente la versión para voz y piano.
El precioso y humanísimo Romancillo (Por mayo, era por mayo) ha conmovido desde hace siglos a cuantos han sufrido, en las duras condiciones de una ce Id a carcelaria, la privación de la libertad. Es el antiguo romance de "El prisionero" glosado en el siglo XV por Garci Sánchez de Badajoz. Como era de esperar, el maestro saguntino no ha querido caer en dramatismos fáciles, obtenidos de modo sutil por medio del contraste, al cantar jubilosamente el esplendor de la primavera. Como en otras ocasiones, Rodrigo aplica una música arcaizante tras el preludio pianístico. Acordes rasgueados y una melodía muy ajustada a la estética renacentista del romance, amén de la tensión que sabe crear en los versos donde se cuenta la muerte del pájaro cantor, hacen de esta canción una pequeña obra maestra y modelo de las prácticas armónicas, siempre actuales, del compositor valenciano. Romancillo está dedicado a Consuelo Rubio (1927-1981), que lo estrenó en recital en el Teatro de la Comedia de Madrid el 30 de octubre de 1950, acompañada al piano por la profesora Carmen Díez Martín.
Insiste Rodrigo en el Renacimiento español en sus celebérrimos Cuatro madrigales amatorios, pero ahora sin inventar las melodías sino tomando la propia música para, como ha dicho Carlos Gómez Amat, acertadamente, hacer "algo muy nuevo y muy antiguo a la vez". En efecto, Rodrigo, que en el año de su composición 1947, crea e imparte clases desde la cátedra Manuel de Falla en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid, ha tomado melodías de ilustres compositores españoles del siglo XVI. Y les ha otorgado un carácter más moderno, evitando, gracias a su buen gusto y sabiduría, el evidente riesgo de su desvirtuación. Tres de ellas "Con qué la lavaré", "Vos me matasteis" y "De los álamos vengo", proceden del libro "Recopilación de Sonetos y Villancicos a Quatro y a Cinco" (Sevilla, 1560), del que es autor Juan Vázquez. El ilustre compositor extremeño dedicó esta obra a don Gonzalo de Moscoso, hidalgo descendiente de los Mosoco de Badajoz y de los Cáceres Peña "de la provincia hermana". En 1946 apareció transcrita, en edición moderna llevada a cabo por monseñor Higinio Anglés (Instituto Español de Musicología del C.S.I.C., Barcelona).
¿De dónde venís amore?" figura en el libro de Enríquez de Valderrábano. "Silva de sirenas", publicado en Valladolid en 1547 y dedicado a don Francisco de Zúñiga, hijo del segundo Conde de Miranda, a quien el vihuelista castellano había servido en Peñaranda de Duero. Que recordemos, al menos dos de los villancicos de Vázquez fueron intabulados por los vihuelistas, para los que ellos llamaban "taller compostura", es decir, obras ya compuestas vocalmente. Por ejemplo en "Los seys libros del Delphin (Valladolid, 1538) de Luys de Narváez, figura una glosa de este famoso vihuelista granadino de "Con qué la lavaré", así como en "Orphenica lyra" (Sevilla, 1554) de Miguel de Fuenllana. Este mismo compositor ciego, natural de Navalcarnero (Madrid), intabuló "De los álamos vengo", cuya melodía recogió Manuel de Falla en su "Concierto para clave y cinco instrumentos". Si los dos primeros Madrigales amatorios de Rodrigo recrean con sencillez los originales renacentistas, "¿De dónde venís amore?" posee una trabajadísima y exigente escritura vocal y "De los álamos vengo, madre" es el broche de oro de la colección, sumamente "rodriguera" en su pimpante gracia, frescura y delicadeza. El maestro saguntino realizó una versión para voz y orquesta de los cuatro madrigales, dedicados respectivamente a Blanca María Seoane, Celia Langa, Maria Angeles Morales y Carmen Pérez Durias, ilustres cantantes -algunas ya desaparecidas y otras aun en activo como Celia Langa-, felices intérpretes de las cuatro canciones el día del estreno en el Círculo Medina de Madrid acompañadas por el maestro al piano (4 de febrero de 1948).
Del año 1938 es la canción titulada Chimères (Quimeras), hoy fuera de catálogo, pese a lo cual ha sobrevivido, al igual que La chanson de ma vie, de los años parisienses del maestro. La primera tiene texto de Victoria Kamhi y la segunda de Jean Camp, que firmaba como Joan Camp era uno de los escritores que acudían a las tertulias en casa de la escritora española Matilde Pomés, a las que solían asistir los Rodrigo, Mompou, Paul Valéry, Aurelio Viñas, Jean Cassou y otros muchos.
Ambas canciones francesas obedecieron a un repentino impulso de escribir música ligera por si algún famoso "chansonnier" las popularizaba y conseguía salir de apuros económicos. Según Victoria Kamhi, aunque fueron editadas por la casa Max Eschig, no sabe si llegaron a estrenarse en París. "En cambio -dice- si fueron interpretadas en alguna "boite" de Estambul, gracias a mi padre, quien hacía de manager benévolo e iba en persona a ver a los artistas mas en boga para entregarles las partituras".
Las Doce canciones españolas del año 1951 se estrenaron en el Ateneo de Madrid en un recital de la soprano Marimí del Pozo, ilustre cantante madrileña, catedrática de la Escuela Superior de Canto. Le acompañó al piano la esposa del compositor, Victoria Kamhi, adaptadora de los textos de estas doce canciones tradicionales, elaboradas por Rodrigo al modo de Falla en sus "Siete canciones populares españolas". Rodrigo las escribe por encargo del Instituto de Musicología de Barcelona que presidía Higinio Anglés. Existe una versión para guitarra y voz de las tituladas "De ronda", "Adela" y "En Jerez de la Frontera", agrupadas bajo el título "Tres canciones españolas".
Las "Doce Canciones" son una de las contribuciones mas importantes de Rodrigo al acervo de la canción española de concierto. La colección se inicia con aires nupciales castellanos en Puerto Lápice (Ciudad Real). Sigue en Palazuelo de Orbigo (León) con la canción "De ronda" y sus vigorosos e insistentes rasgueos. "Una palomita blanca" presenta una dulce y sencilla melodía de León. Es fulminante y de gran efecto la "Canción de baile con pandero" de Palazuelo de Orbigo, un poco bartokiana. De la misma procedencia y similar vigor en canto y piano es "Porque toco el pandero", durante la cual escuchamos en el piano el repiquetear del instrumento. El villancico conquense "Tararan", famoso texto estrófico con su insistente estribillo horario posee un piano gracioso y lleno de fantasía, que nos hace esperar algo distinto cada vez.
Sigue un romance también de fuente conquense, de Puyatos de la Sierra, titulado "En las montañas de Asturias". Es muy directo y con un fuerte sabor popular.
yo en mi majada" es una canción extremeña, de Montánchez (Cáceres), cuya melodía es de difícil entonación.
Una de las canciones más famosas de la colección es el inquietante romance "Adela", recogido en Loja (Granada). La melodía es muy hermosa y patética y comienza con un acompañamiento que recuerda al de Granados en "El mirar de la maja", una de las "Tonadillas en estilo antiguo".
Jerez de la Frontera" es una canción de origen manchego, pero destila gotas de andalucismo dieciochesco. La canción extremeña "San José y María" es un sencillo y apacible villancico. En cuanto a la "Canción de cuna", originaria de La Puebla del Príncipe (Ciudad Real), se inscribe entre las piezas de Rodrigo que conjugan ternura y delicadeza con verdadera maestría.
   ¡Un home, San Antonio! le fue encargada por la Excma Diputación Provincial de Orense para un "Album de Canciones" dedicadas al crítico orensano Antonio Fernández-Cid (1916-1995) por diversos compositores españoles. El texto está tomado de los "Cantares gallegos" (1863), segundo libro de poesías de Rosalía de Castro (1836-188). La poetisa gallega lo dedicó a su colega la novelista Cecilia Böhl de Faber, "Fernán Caballero". Rodrigo elige el poema num. XIII, cuyo estribillo o cantar dice: "San Antonio bendito, / dádeme un home / anque me mate, / anque m'esfole". Rosalía lo glosa en ocho estrofas de siete versos, de las cuales Rodrigo ha puesto música a las tres primeras. Cada parte tiene la misma estructura y añade, casi como en el poema, una coda final con reexposición de los dos primeros versos de la introducción. El "cantar" es iniciado por la voz, y ya se advierte en la entonación y el acompañamiento, que estamos ante una canción llena de humor e ironía, en la cual lo gallego queda como fondo, pero sin recurrir a la cita concreta. Pensemos en pasajes como "aunq'os pes teña coxos".

Cierra este segundo concierto del ciclo Rodrigo la canción Primavera, escrita en 1953 sobre un texto de Guillermo Fernández-Shaw. Guillermo, como su hermano Rafael, fue también poeta y autor de una excelente biografía de su padre ("Un poeta de transición". Ed. Gredos, Madrid 1969). Nacido en Madrid en 1893, Guillermo es autor, por ejemplo, del libreto de la ópera de cámara "Byron en Venecia", música del político Eduardo Aunós. Junto a su hermano Rafael, trazó el libreto de "El canastillo de fresas" obra póstuma e inacabada del maestro Jacinto Guerrero. Junto a Federico Romero escribió numerosos libretos de zarzuelas, algunas de gran éxito, como "Doña Francisquita", "La canción del olvido", "La rosa del azafrán", "El caserío", "Luisa Fernanda", "La villana", "La chulapona", "La meiga"...
Primavera está escrita y dedicada a Marimí del Pozo, que la estrenó durante un recital en Salamanca. Existe una versión de flauta, piano y voz, realizada por Miguel Zanetti, excelente intérprete al piano de las canciones de Rodrigo. La canción es difícil por su abundante coloratura.


TEXTOS DE LAS OBRAS CANTADAS
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Canción del grumete (Anónimo)

   En la mar hay una torre,
En la mar hay una torre,
Y en la torre una ventana,
Y en la ventana una niña
Que a los marineros llama,
Que a los marineros llama.
   Por allí viene mi barco,
Por allí viene mi barco,
Que lo conozco en la vela,
Y en el palo mayor lleva
Lor rizos de mi morena,
Los rizos de mi morena...


Canción del cucú (Victoria Kamhi)

   Cuclillo, cuclillo canta,
Días son de cantar,
Pronto el duro cierzo
Corre por el pinar.
   Díme si otros bosques
Un día yo veré,
Si la lejana tierra
Muy pronto hallaré.
   Dí si por estos mundos
Vagando siempre iré,
O si mi vida errante
Muy pronto acabaré.
   Pájaro, buen pajarillo,
Díme si es verdad:
¡Ella dice que siempre,
siempre me seguirá!...


Romance del Comendador de Ocaña (Lope de Vega. Adap. Joaquín de
                Entrambasaguas)

   Más quiero yo a Peribáñez
con su capa la pardilla
que al Comendador de Ocaña
con la suya guarnecida.
   La mujer de Peribáñez
la más bella es de la vida
y el Comendador de Ocaña
de amores la requería.
   La mujer es virtuosa
cuanto hermosa y cuanto linta;
mientras su esposo está ausente
de esta suerte respondía:
   Segador que desde lejos
has venido a nuestra villa
convidado del agosto
¿quién te dió tanta malicia?
   Cuando salgan las estrellas
a tu descanso camina,
y no te metas en cosas
de que algún mal se te siga.

   Quiero mejor ver mi dueño
en su jaca la tordilla,
llena de escarcha la barba
y de nieve la camisa.
   La bella está atravesada
y amarrados a la silla
dos perdices o conejos
y el podenco de trailla,
   que ver al Comendador
con gabán de seda rica,
adornados de diamantes
el jubón y la capilla,
   de caza con sus monteros
cabalgando en yegua fina
con el halcón en la mano
y el puñal de oro en la cinta.
   Más quiero yo a Peribáñez
con su capa pardilla,
que al Comendador de Ocaña
con la suya guarnecida.
   El Comendador de Ocaña
servirá a dama de estima
no con sayuelo de grana
ni sarta de argentería.
   Le hablará en discretas cartas
de su amor a maravilla,
no campesinos desdenes
envueltos en señoría.
   Llegará en gentil carroza
los disantos a la misa,
no vendrá en carro de estacas
de los campos a las viñas.
   Olerá a guantes de ambar,
a perfumes y pastillas,
no a tomillo ni a cantueso,
mentas y zarzas floridas.
   Vete, pues, el segador,
mala fuere la tu dicha,
que si Peribáñez viene,
no verás la luz del día.
   Y aún cuando el Comendador
me amare como a su vida
y se diese en fama y honra
por amorosas mentiras.
   Más quiero yo a Peribáñez
con su capa la pardilla
que al Comendador de Ocaña
con la suya guarnecida.


Romancillo (Anónimo)

   Por mayo, era por mayo,
Cuando hace la calor,
Cuando los trigos encallan
Y están los campos en flor;
Cuando canta la calandria
Y responde el ruiseñor,
Cuando los enamorados
Van a servir al amor.
Menos yo, ¡triste cuitado!
Que vivo en esta prisión,
Que no sé cuándo es de día,
Ni cuándo las noches son,
Sino por una avecica
Que me cantaba al albor.-
Matómela un ballestero...
¡Dios le dé mal galardón!


Cuatro madrigales amatorios

1. ¿Con qué la lavaré? (J. Vásquez)

   ¿Con qué la lavaré
la tez de la mi cara?
¿Con qué la lavaré
que vivo mal penada?
    Lávanse las casadas
con agua de limones.
Lávome yo, cuitada,
con penas y dolores.


2. Vos me matasteis (Anónimo)

    Vos me matasteis,
niña en cabello,
vos me habéis muerto.
   Riberas de un río,
vi moza virgen,
niña en cabello,
    Vos me matasteis,
niña en cabello,
vos me habéis muerto.


3. ¿De dónde venís, amore? (J. Vásquez)

¿De dónde venís, amore?
Bien sé yo de dónde.
De dónde venís, amigo,
fuere yo testigo.


4. De los álamos vengo, madre (J. Vásquez)

    De los álamos vengo, madre,
de ver cómo los menea el aire.
    De los álamos de Sevilla
de ver a mi linda amiga.


Chimères (Victoria Kamhi)

   Un amour sans retour
m'enlève toute la joie de vivre.
Une image qui m'enivre
remplit toutes mes nuits
chargées d'insomnie.
   Je te vois sans cesse
au bras d'une maitresse.
Ta main la caresse,
Tu passes, je te suis de ma fenêtre
jusqu'à te voir disparaitre
  insensible, froid et distant.
   Et pourtant dans le temps,
  tu m'avais bien dit: "je t'aime".
Tu me chantais tes poèmes,
  aux sons langoureux d'un banjo capricieux.
   J'entends tes paroles,
ton haleine me frôle,
je tremble, je m'affole.
  toi, se peut-il que tu oublies
le doux serment que nous lie,
  qui nous lie pour toujours?
    Nul espoir de te voir.
Mon coeur triste me réconforte.
Tu suis durement ma porte,
  volage amant d'un trop court instant.
   Que faut-il done faire
  pour encore te plaire
O ma douce chimère?
Dis-moi, si mon corps souple de bacchante,
si toute ma jeunesse ardente,
  ne méritent plus ton baiser.


La chanson de ma vie (Juan Camp)

   Pour mieux te faire entendre
cette berceuse tendre
que mon coeur en émoi,
  dans sa joie avait revéc pour toi,
  j'avais dans un poème
avoué que je t'aime,
et ma lèvre à mi-voix
te murmurait ravie
la chanson de ma vie.
    Le jour où je chantais pour toi,
tes yeux brillaient de plus de flamme,
et je sentais vibrer dans ton âme
un doux émoi.
   Mais rien ne fuit plus que l'amour
  du coeur de l'homme ou de la femme,
  le temps d'aimer parait trop court toujours.
   Mon coeur jamais n'oublie
  la chanson de ma vie.
    D'autres viendront sans doute
murmurer sur ta route
tous ces mots caressants
dont l'accent enflammera mon sang.
Et pour d'autres maitresses
  tu fuis et me délaisses,
  et toi disparaissant,
  alors sera finie
la chanson de ma vie.      
    Le jour où je chantais pour toi, etc.

Doce canciones populares españolas

1. ¡Viva la novia y el novio!

¡Viva la novia y el novio y el cura que los
casó, y el cura que los casó
Y el padrino y la madrina, los
convidados y yo, los convidados y yo!
¡Viva la novia y el novio y la madre que
los parió, y la madre que
Los parió.
Y el padrino y la madrina, los
convidados y yo, los convidados y yo!


2. De ronda

Manzanita colorada, ¿Cómo no te caes
al suelo?
¡Toda la vida he andado, la resalada, por
alcanzarte y no puedo!
Dentro de mi pecho tengo dos
escaleras de vidrio:
Por una sube el querer, la resalada, por
otra baja el cariño.


3. Una palomita blanca

Una palomita blanca como la nieve, baja
al rio a beber agua,
Bañarse quiere. Paloma, si vas al monte,
mira que soy cazador.
Si tiro un tiro y te mato, para tí será el
dolor, paloma blanca como la
Nieve.


4. Canción de baile con pandero

En el mar, hay un pescado, que tiene las
puntas verdes,
En este pueblo hay un mozo, que todas
las mozas quiere.
En el río en el río, lavando, en el río, me
ha dicho un soldado:
Si quieres venir conmigo, te montaré en
mi caballo,
Si quieres venir conmigo, te montaré en
mi caballo.
Yo le dije: ni quiero ni puedo, que soy
niña, de amores no entiendo.


5. Tararán

Tararán, si viés a la una, verás al Niño
en la cuna.
Y el Belén en el portal, que no hay,
tararán, como adorar al Niño.
Que no hay, tararán, como añ Niño
adorar.
Tararán, si viés a las dos, verás al Hijo
de Dios...
Tararán, si viés a las tres, verás al Niño
otra vez...
Tararán, si viés a las cuatro, verás al
Niño en el cuarto...
Tararán, si viés a las cinco, darás al Niño
un besico...
Tararán, si viés a las seis, verás la mula y
el buey...
Tararán, si viés a las ocho, traerás al
Niño un bizcocho...
Tararán, si viés a las nueve, empina la
bota y bebe...


6. En las montañas de Asturias

En las montañas de Asturias una
asturiana ví, de catorce a quice
Años, regando su jardín. Pasó un
caballero, que pide una flor, y la
Bella asturiana le dice que no.
Queda con Dio, asturiana, me la tiés
que pagar; por la cuestión de
Una flor, te tengo que matar. Pasó un
caballero, que pide una flor, y
La bella asturiana le dice que no.


7. Estando yo en mi majada

Estando yo en mi majada,
Me marché para l'aldea,
A ver la fiehta del Corpuh,
Que dicen qu'eh cosa buena.
Ay va, bomba, va
Que del corpuh la yaman morena.
Que del Corpuh la yaman por cosa
cierta,
Ay va, bomba, va!


8. Adela

Una muchacha guapa, llamada Adela,
llamada Adela.
Los amores de Juan la lleva enferma, y
ella sabía y ella sabía,
Que su amiga Dolores lo entretenía.
El tiempo iba pasando, y la pobre Adela,
y la pobre Adela.
Más blanca se ponía y más enferma, y
ella sabía
Que de sus amores se moriría.


9. En Jerez de la Frontera

En Jerez de la Frontera había un
molinero honrado,
Que ganaba sustento con un molino
alquilado.
Pero es casado con una moza como una
rosa, como es tan bella,
El corregidor nuevo prendó d'ella.
En Jerez de la Frontera ríese la
molinera, y al corregidor decía,
Que amores le pedía: "Ay, sois
gracioso, muy generoso, muy lisonjero,
También caballero, más quiero a mi
molinero, es mi dueño.


10. San José y María

San José y María van por Tierra Santa,
A cumplir la ley qu'el César leh manda,
Pueh con ser los Reyeh de cieloh y
tierrah,
A cumplir la ley guhtosoh se prehtan.
Por ehto nos dicen que a l'autoridá
Grandeh y pequeñoh sujetoh ehtan.


11. Canción de cuna

En tu puerta, Teresa, canta un canario,
échale cañamones que cante
Claro. Cambrú, serenado, serenadito,
Cambrú, que a los
Pies de la cama llora el niño de la U, y
su madre le dice: ea, vaya,
Calla, no llores, que viene el bú,
serenadito, Cambrú ea.
Al arrullo, al arrullo, duerme mi niño,
duerme,
Duerme al arrullo. Cambrú, Cambrú,
serenado, serenadito, Cambrú,
Que a los pies de la cama llora el niño
de la U, y su madre le dice:
Ea, vaya, calla, no llores, que viene el
bú, serenadito, Cambrú ea.


Un home, San Antonio (Rosalía de Castro)

   San Antonio bendito,
Dádeme un home,
Anque me mate,
Anque m'esfole.
   Meu Santo San Antonio,
Daime un homiño,
anqu'ó tamaño teña
D'un gran de millo.
   Daimo, meu Santo,
Anqu'os pés taña coxos,
Mancos os brazos.
   Unha muller sin home...
¡Santo bendito!
E corpiño sin alma,
Festa sin trigo.
   Pau viradoiro,
Qu'onda queira que vaya,
Troncho que troncho.
   Mais en tend'un homiño,
¡Virxe do Carme!
Non hay mundo que chegue
Para un folgarse.
   ¡Que zamb'ou trenco,
sempr'é bó ter un home
para un remedio!


Primavera (Guillermo Fernández Shaw)

Nacen aves y flores
y los aires se llenan
de trinos y aromas
en la tarde de amor y paz
de mil colores.
Todo tiembla y palpita
bajo un cielo de nacar
que brilla gozoso
con latidos de luz del sol
y con canciones.
Muere tibia la tarde,
y en la rama de un tilo
desgrana su canto
ruiseñores que trinan
al sol dorado,
Pajarillos que cruzan
el encaje de oro
salpicado de azul,
tramonto solar
con sus plumas pintadas
en un rapto de amor
se han lanzado a volar
¡Si palpitas de amor
pajarillo de abril
no te importe ser flor!
Todo tiembla y palpita
bajo un cielo de nacar
que brilla gozoso
con latidos de luz del sol
y con canciones.
La luz del sol se va
en brazos del amor,
Nacen aves y flores
en la tarde que muere
y allá a lo lejos,
cantando queda
la voz del agua.


      1. Joaquín Rodrigo (1901-1999)
      1. Canción del grumete (anónimo)
      2. Canción del cucú (Victoria Kamhi)
      3. Romance del Comendador de Ocaña (Lope de Vega. Adap. Joaquín de Entrambasaguas)
      4. Romancillo (anónimo)
      5. Cuatro madrigales amatorios
      6. Chimères (Vitoria Kamhi)
      7. La chanson de ma vie (Juan Camp)
      8. Doce canciones populares españolas: I. ¡Viva la novia y el novio!
      9. Doce canciones populares españolas: II. De ronda
      10. Doce canciones populares españolas: III. Una palomita blanca
      11. Doce canciones populares españolas: IV. Canción de baile con pandero
      12. Doce canciones populares españolas: VI. Tararán
      13. Doce canciones populares españolas: VII. En las montañas de Asturias
      14. Doce canciones populares españolas: VIII. Estando yo en mi majada
      15. Doce canciones populares españolas: IX. Adela (Popular)
      16. Doce canciones populares españolas: X. En Jerez de la Frontera
      17. Doce canciones populares españolas: XI. San José y María
      18. Doce canciones populares españolas: XII. Canción de cuna
      19. Un home, San Antonio (Rosalía de Castro)
      20. Primavera (Guillermo Fernández-Shaw)